Brigham Young
| Nombre completo | Brigham Young |
|---|---|
| Nombre nativo | Brigham Young |
| Descripción | Líder religioso estadounidense, el segundo presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y primer gobernador del actual estado de Utah |
| Fecha de nacimiento | 01-06-1801 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 29-08-1877 |
| Nacionalidad | Estados Unidos |
| Ocupaciones | teólogo, carpintero, profeta, político |
| Idiomas | inglés |
| Hermanos | Phineas Young, Joseph Young, Lorenzo Dow Young |
| Esposas | Miriam Angeline Works Young, Mary Ann Angell, Lucy Ann Young, Harriet Elizabeth Young, Emily Dow Partridge, Clarissa Ann Young, Louisa Beeman, Eliza R. Snow, Margaret Young, Mary Elizabeth Rollins Lightner, Margaret Maria Young, Zina D. H. Young, Lucy Young, Harriet Amelia Folsom, Ann Eliza Young, Hannah T. King |
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Brigham Young emergió como una figura decisiva en el siglo XIX dentro de la expansión mormona. Nacido el 1 de junio de 1801, se convirtió en el segundo presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y, además, en el primer gobernador del territorio que hoy ocupa el estado de Utah. Su gestión coincidió con una época de persecución y de migraciones masivas, cuando sus seguidores debieron abandonar Nauvoo para establecerse en un rincón lejano del oeste americano, en un proceso que dejó una huella profunda en la historia religiosa y regional.
Brigham Young emergió como una figura decisiva en el siglo XIX dentro de la expansión mormona. Nacido el 1 de junio de 1801, se convirtió en el segundo presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y, además, en el primer gobernador del territorio que hoy ocupa el estado de Utah. Su gestión coincidió con una época de persecución y de migraciones masivas, cuando sus seguidores debieron abandonar Nauvoo para establecerse en un rincón lejano del oeste americano, en un proceso que dejó una huella profunda en la historia religiosa y regional.
Primeros años
Brigham Young creció en una vivienda campesina de Vermont, rodeado de labores manuales y el oficio de la madera. Su trayectoria profesional lo llevó a desempeñarse como carpintero y herrero itinerante, oficios que le dieron una visión práctica de la organización y la vida en comunidad. En 1824 contrajo matrimonio con Marian Angeline Works, unión que le produjo dos hijas y que marcó el inicio de su vida familiar. La muerte de Marian por tuberculosis en 1832 dejó a Young frente a un dilema personal y a una responsabilidad creciente dentro de su entorno.
Además de su entorno laboral, su itinerario espiritual dio un giro significativo: si bien había abrazado el metodismo en 1823, la lectura del Libro de Mormón, publicada por primera vez en 1830, cambió su rumbo religioso. Ya para el 14 de abril de 1832, se integró formalmente a la naciente fe y partió como misionero hacia Canadá, donde su labor de predicación fortaleció comunidades en aquel territorio. En los años siguientes, la experiencia de la persecución y la desprotección de los creyentes lo llevó a colaborar con otros mormones para crear un núcleo satélite en Kirtland, Ohio, mientras que su vida personal se reorganizaba con Mary Ann Angel, con quien procreó seis hijos a partir de 1834.
Desde temprano Young demostró un compromiso sostenido con su fe: en 1835 fue ordenado apóstol y pasó a integrar el Quórum de los Doce como uno de sus miembros más jóvenes. Las tensiones y pérdidas vividas durante las luchas en Misuri hacia finales de la década de 1830 lo marcaron como líder resiliente frente a la adversidad. En la década siguiente, emprendió misiones en el Reino Unido, donde la labor de conversión resultó crucial para la diáspora de fe hacia Estados Unidos, consolidando una red de seguidores que acompañaría el crecimiento de la Iglesia en su nueva sede en Nauvoo, Illinois.
La ciudad de Nauvoo se convirtió en un centro de organización y expansión para la Iglesia, capaz de competir en tamaño con ciudades como Chicago y de convertirse en un faro para la comunidad de creyentes que buscaba seguridad y estructura. En ese periodo, Young y otros líderes consolidaron un proyecto común que fusionaba renovación espiritual con un sistema administrativo sólido, capaz de sostener tanto la vida cotidiana como las aspiraciones doctrinales de los Santos de los Últimos Días.
Líder religioso
La muerte de Joseph Smith y de su hermano Hyrum en 1844 fue un punto de inflexión que desató un intenso debate sobre quién debía guiar a la Iglesia. En la asamblea posterior, surgieron dos corrientes: una defendía que la autoridad debía permanecer en la descendencia directa de Smith o, al menos, en quienes estuvieran vinculados por parentesco, una postura en la que Emma Smith favorecía a su hijo adoptivo Joseph Smith III; la otra, apoyada por la proclamación de Smith, sostenía que la dirección de la Iglesia residía en el Consejo de los Doce Apóstoles, lo que colocaba a Brigham Young como líder espiritual y doctrinal. Después de un periodo de tres años bajo ese consejo, Young inauguró una nueva Primera Presidencia y fue presentado como presidente de la Iglesia en 1847.
La división entre fieles se intensificó: unos se unieron a la corriente conocida posteriormente como Comunidad de Cristo, con sede en Independence, Misuri, mientras otros adoptaron el liderazgo de Young y se organizaron como los brighamitas, la corriente que evolucionaría hacia la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Utah. En una fracción menor, Sidney Rigdon lideró una separación que dio lugar a la Iglesia Rigdonita, con sede en Pittsburgh. Este proceso marcaría la floración de múltiples grupos que no prosperaron y terminaron por desaparecer con el paso del tiempo.
Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y Gobernador territorial
La enferma frontera de los conflictos religiosos llevó a Young a completar la migración de su comunidad hacia una región casi inhabitable a orillas del Gran Lago Salado, un territorio que en aquel entonces formaba parte de México y que se hallaba más allá de la línea de frontera de las naciones americanas.
El gran éxodo inició con la salida de Nauvoo y Kirtland hacia Winter Quarters, en Nebraska, durante 1846, un campamento temporal que precedió a la travesía hacia el valle que recibiría su nombre. El 24 de julio de 1847, las caravanas mormonas alcanzaron las tierras altas del Valle del Lago Salado; la fecha se celebra como el Día del Pionero en Utah. Este viaje, conocido por su magnitud, simbolizó la determinación de una comunidad que buscaba establecerse lejos de la presión exterior y crear una organización autosuficiente y estable.
La reorganización institucional se consolidó en 1848, cuando Oliver Cowdery, uno de los Tres Testigos, aceptó el re-bautismo, aunque su salud le impidió completar el viaje a Salt Lake; murió en 1850 en la casa de David Whitmer, en Richmond, Misuri. A su llegada a la cuenca del lago, Young enfrentó la tarea de sentar bases para una comunidad autónoma, mantener relaciones pacíficas con las poblaciones nativas y gestionar las plagas que afectaban los cultivos.
La aspiración soberana llevó a Young a gestionar la fundación de ciudades clave en la región y a establecer templos que sustentaran la vida religiosa y social de los creyentes. Su visión de autosuficiencia llevó a la consolidación de una economía organizada en la que la Iglesia desempeñó un papel central, fomentando la prosperidad de los habitantes del territorio recién creado y cimentando una identidad regional que, con el tiempo, sería la columna vertebral de Utah.
Relaciones con el gobierno y la expansión también se complejizaron con la política de la época: al preguntarse sobre la posibilidad de crear un estado propio, Young solicitó en 1847 al Congreso la creación del Estado de Deseret, un intento que terminó finalmente en la formación del Territorio de Utah en 1850. A partir de ese momento, el gobierno federal reconoció su autoridad como gobernador territorial, cargo que ejerció durante ocho años y que le permitió supervisar la instalación de ciudades como Brigham City, Manti y Provo, con templos y estructuras administrativas acordes a su visión de una comunidad cohesionada y doctrinalmente homogénea.
La cuestión de la poligamia ocupó un lugar central en las tensiones entre la Iglesia y el gobierno de Estados Unidos. En 1852, Orson Pratt, bajo la dirección de Brigham Young, anunció públicamente la práctica de la poligamia como un principio doctrinal elevado, lo que exacerbó las fricciones con el poder federal y derivó en una serie de persecuciones y condenas que persiguieron a quienes mantenían ese sistema matrimonial. En medio de ese pulso legal, la Iglesia recibió la asistencia inestimable de Thomas L. Kane, un abogado y militar que mediaba entre la autoridad civil y la territorial para evitar escaladas de conflicto y asegurar la seguridad de la comunidad.
Guerra de Utah
La época de la Guerra de Utah simbolizó la fricción entre un movimiento religioso con ambiciones de autogestión y un Estado que pretendía mantener el control de sus territorios. El Partido Republicano ejerció presión para que el presidente de la nación, James Buchanan, ordenara la intervención de tropas federales, con el objetivo de frenar cualquier intento de disidencia organizado desde Salt Lake City. En paralelo, se suspendió la correspondencia postal con la capital del territorio y circularon rumores persistentes acerca de un nuevo intento de expulsar a los mormones desde aquel rincón del oeste.
Medidas preventivas adoptadas por Young incluyeron la formación de milicias para evitar repulsiones sangrientas y proteger a la población frente a posibles agresiones. En ese marco, algunas facciones extremistas interpretaron de forma radical las palabras de sus líderes y actuaron fuera de la ley, lo que encendió una dinámica de confrontación que marcó la convivencia entre la Iglesia y el gobierno.
La disculpa y la memoria ha sido un tema recurrente en las reflexiones públicas de la Iglesia: años más tarde, un líder destacado de la institución pidió disculpas por los efectos de aquella polémica y su impacto en la memoria histórica colectiva, dando lugar a redes de conmemoración y a un reconocimiento de las complejidades del periodo.
Masacre de Mountain Meadows
En 1857, una caravana de pioneros no mormones —unos ciento veinte viajeros— cruzó Mountain Meadows camino a California, partiendo de Arkansas, cuando fue atacada por una milicia compuesta por nativos Paiute y colonos mormones. Este episodio terminó con la muerte de la mayor parte de los adultos y dejó a varios niños como únicos sobrevivientes, un hecho que estremeció a la nación y aumentó la desconfianza entre el gobierno federal y la comunidad.
La responsabilidad de la masacre se atribuyó a John D. Lee, un personaje influyente dentro de la Iglesia que, ante la presión de las autoridades y la necesidad de presentar un control ante la crisis, prometió una salida para los viajeros a cambio de la entrega de sus armas. Una interpretación distorsionada de las instrucciones llevó a que Lee sospechara una orden de Brigham Young para detener a todos los emigrantes en el Territorio de Utah, lo que desencadenó un episodio violento que terminó por aceptarse como un acto de violencia colectiva.
El colapso de la tribulación llevó a que las autoridades detuvieran a Lee y lo presentaran como responsable intelectual de la operación; la Iglesia, por su parte, terminó por expulsarlo de sus filas, aclarando que su actuación contravenía los principios de la comunidad. En marzo de 1877, la Justicia federal ejecutó a Lee, y sus últimos testimonios expresaron un clima de traición hacia Brigham Young, al tiempo que aseguraba que el líder no habría estado al tanto de la brutalidad hasta después de los hechos. Young no fue enjuiciado por esa masacre antes de su última hora, en un año en que la historia de la región quedaría marcada por aquella tragedia.
Últimos años
En 1870, Brigham Young dio la bienvenida a Martin Harris, uno de los Tres Testigos del Libro de Mormón, que había quedado apartado por diferencias internas, y cuya reintegración simbolizó un intento de reconciliación doctrinal dentro de la Iglesia.
La llegada de un símbolo ferroviario marcó un hito en Salt Lake cuando el tren atravesó la ciudad, y el presidente de Estados Unidos, Ulysses Grant, visitó el territorio en 1875 para constatar en persona la expansión y prosperidad de la comunidad religiosa. Este episodio demostró que la región estaba en pleno proceso de modernización, con una identidad que se fortalecía bajo la guía de Young y sus colaboradores.
Años de salud fragilizada comenzaron a aparecer en la década final de su vida; Young padeció osteoartritis durante años y su deterioro culminó en su fallecimiento el 29 de agosto de 1877, en Salt Lake City, a los 76 años. Sus últimas palabras, registradas con un ligero desliz fonético, fueron “Joshep, Joshep… Joshep,” una memoria que muchos seguidores interpretan como una señal de su anhelo por la continuidad de su liderazgo. En vida, fue sucedido por John Taylor, quien asumió la dirección de la Iglesia.
Remembranzas y semblanza
Como gobernador y cabeza de la Iglesia, Young administró con mano firme un conjunto de desafíos religiosos y económicos que requirieron de una visión clara para sostener a la comunidad en condiciones adversas. Su empeño por la autosuficiencia llevó a una reorganización de las arcas eclesiásticas que, mediante la Ley de Consagración, elevó el nivel de prosperidad y definió una ruta de independencia económica para la Iglesia y sus fieles.
Las críticas y los elogios han coexistido a lo largo de la historia: para unos fue un líder que ejerció un control decisivo, a veces considerado autocrático, mientras que otros destacan su fortaleza, la capacidad de mantener cohesionada a la comunidad en un entorno hostil y su habilidad para forjar una herencia de construcción social y espiritual. En la memoria de la Iglesia, su papel es visto con reconocimiento dentro de un periodo de coyunturas extremas, donde la defensa de la fe y la supervivencia institucional se entrelazaron.
La defensa de la figura smithiana trascendió a lo largo de los años: Brigham Young sostuvo la defensa de las ideas de Joseph Smith frente a adversarios y críticos, enfrentando de manera directa las controversias con argumentos contundentes y un liderazgo que buscaba sostener una comunidad bajo principios doctrinales firmes. Su historia quedó marcada por una continuidad doctrinal que fue capaz de sostenerse incluso cuando las circunstancias imponían cambios radicales.
La práctica de la poligamia fue una faceta que Young gestionó con discreción en sus relaciones personales y administrativas; la mantuvo dentro de ciertos límites y la empleó como parte de una doctrina que no cedió ante presiones externas, manteniéndose fiel a su visión en un contexto de fuerte tensión institucional. Esa postura, sin embargo, no evitó que la Iglesia se enfrentara a debates y retos de política pública en Estados Unidos, en un periodo de grandes transformaciones sociales.
Reconocimientos
- Universidad Brigham Young (BYU), la institución educativa más destacada del Estado de Utah, que lleva su nombre como homenaje a su figura y a su empeño por la educación y el desarrollo de la región.