Vida Icónica VIDAICÓNICA

Agustín Argüelles

Nombre completo Agustín Argüelles
Nombre nativo Agustín Argüelles
Descripción Abogado, político y diplomático español (1776-1844)
Fecha de nacimiento 18-08-1776
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 26-03-1844
Nacionalidad España
Ocupaciones político, diplomático
Idiomas español
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Agustín de Argüelles Álvarez nació en la villa costera de Ribadesella el 18 de agosto de 1776 y falleció en Madrid el 26 de marzo de 1844. Su oratoria en las Cortes de Cádiz le valió el apodo de «el Divino» y lo consagró como una figura clave del Derecho, la política y la diplomacia españolas. A lo largo de su vida ocupó la Presidencia de las Cortes en 1841 y ejerció de tutor de la futura reina Isabel II, guiando su educación en un periodo de grandes transformaciones.

Agustín Argüelles — Imagen alternativa
Agustín Argüelles — Imagen principal

Agustín de Argüelles Álvarez nació en la villa costera de Ribadesella el 18 de agosto de 1776 y falleció en Madrid el 26 de marzo de 1844. Su oratoria en las Cortes de Cádiz le valió el apodo de «el Divino» y lo consagró como una figura clave del Derecho, la política y la diplomacia españolas. A lo largo de su vida ocupó la Presidencia de las Cortes en 1841 y ejerció de tutor de la futura reina Isabel II, guiando su educación en un periodo de grandes transformaciones.

Biografía

Hijo segundo de José Antonio de Argüelles y Uría, señor de un mayorazgo en Ribadesella, y de Teresa Álvarez González, su segunda esposa, Argüelles recibió la formación jurídica en la Universidad de Oviedo. En sus primeros años, en 1798, desempeñó funciones cercanas a la Iglesia al servir como familiar o paje del obispo de Barcelona, un personaje asturiano llamado Pedro Díaz Valdés, quien contaba con la protección de figuras como Campomanes y Jovellanos. Esta proximidad intelectual con promotores de la Ilustración abrió paso a su posterior carrera pública.

En 1800 se trasladó a Madrid, donde gracias a su dominio del inglés encontró un puesto en la Secretaría de Interpretación de Lenguas. Tres años más tarde ingresó como oficial agregado en la Contaduría General de la Secretaría de Estado y del Despacho de Hacienda, cosechando experiencia administrativa y una visión amplia del funcionamiento del Estado.

En 1806, por encargo del favorito de la corte, Manuel Godoy, emprendió una misión diplomática a Londres para entablar conversaciones con las autoridades británicas y buscar una alianza contra Napoleón Bonaparte. Aunque las gestiones no alcanzaron su fin, la estancia londinense fue decisiva para forjar su formación parlamentaria: participó con regularidad en las sesiones del Parlamento y cultivó amistades con liberales británicos, especialmente con Henry Richard Vassal Fox, a quien más tarde se le reconocería como bibliotecario.

La rebelión del 2 de mayo de 1808 marcó un giro en su vida: regresó a España a pedido de Jovellanos y se estableció en Sevilla, centro de la Junta Suprema Central. Desempeñó la labor de secretario de la Junta de Legislación, y luego fue diputado por Asturias ante las Cortes de Cádiz, donde aportó de manera decisiva a la redacción de la primera Constitución española de 1812. Su defensa de la libertad frente a la opresión y su estilo oratorio vibrante le granjearon la admiración de colegas y adversarios. En ese periodo, su elocuencia le hizo adquirir el sobrenombre de «el Divino».

Con la vuelta de Fernando VII y la restauración absolutista, Argüelles fue enviado a Ceuta como prisionero en 1814 y, al año siguiente, a la localidad mallorquina de Alcudia, donde permanecería cinco años. Una vez restablecido el régimen constitucional tras el pronunciamiento de Rafael del Riego, se convirtió en un referente de los Moderados y asumió la Secretaría del Despacho de Gobernación de la Península e islas adyacentes, equivalente a dirigir el ministerio de la Gobernación. Su conducta ante las presiones políticas fue marcada por la reconciliación y el fomento del perdón y la memoria colectiva, en lugar de la represión, con el objetivo de consolidar la convivencia nacional.

En 1822 recibió el título de Doctor honoris causa por la Universidad de Oviedo, reafirmando su vínculo con la institución que le abrió las puertas de la vida académica. En esa era recuperó la amistad con el general Rafael del Riego y volvió a ser elegido diputado por Asturias, manteniendo su presencia en la escena legislativa y en el distrito que le dio origen político.

Con la caída del liberalismo en 1823, Argüelles se exilió en Inglaterra. Allí ejerció de bibliotecario para Lord Holland, interlocutor con quien ya había establecido una relación durante su labor diplomática anterior. En el exilio escribió su obra más notable, Examen histórico de la reforma constitucional en España, publicada en Londres en 1835, en la que expone y justifica la experiencia reformista que emergió de las Cortes de Cádiz. En ese periodo de diez años enfrentó serias dificultades económicas y rechazó ayudas oficiales o de entidades humanitarias, prefiriendo sostenerse con sus propios medios y continuar su labor intelectual.

Regresaría a España tras la muerte de Fernando VII, en 1834, y participó de forma activa en la elaboración de la Constitución de 1837. Fue elegido diputado por Asturias y, tras el intento de designación como regente frente a Espartero, terminó asumiendo la función de tutor de Isabel II y de María Luisa Fernanda durante la minoría de edad de la reina. La caída de Espartero en 1843 provocó que Argüelles también se apartara de su cargo, renunciando al Ministerio durante el gobierno de Joaquín María López.

En 1844 volvió a ser diputado, esta vez por Madrid, y murió ese mismo año a causa de un ataque de apoplejía en su domicilio. Su fallecimiento desbordó de duelo a la ciudad y a las personas que lo conocían, y su sepelio reunió a una multitud que superó las cincuenta mil personas. Fue enterrado en el cementerio de San Nicolás; su ceremonio fúnebre fue cerrado con las palabras del poeta Eduardo Asquerino.

Doce años después de su muerte, el Ayuntamiento de Madrid decidió denominar con su nombre a una de las zonas del Ensanche, situada en la parte alta de la Montaña del Príncipe Pío, urbanizada entre 1856 y 1884. En 1902, para conmemorar la coronación de Alfonso XIII, se erigió una estatua de mármol obra del escultor catalán José Alcoverro en su honor.

Vida masónica

Argüelles fue designado Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del grado 33 para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Existe un debate entre historiadores sobre su posición exacta en la sucesión de este cargo: mientras Vicente Guarner lo sitúa como el segundo en ostentar la dignidad, otros autores, entre ellos F. T. B. Clavel y Paul Naudon, sostienen que ese honor corresponde a Beraza en 1813.

  • Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del grado 33 para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
  • Debate histórico sobre la titularidad exacta del cargo entre Argüelles, Guarner y otros autores como Clavel y Naudon, con Beraza señalado como posible antecedente.

Imágenes de Agustín Argüelles

Vídeo sobre Agustín Argüelles