Ángela Molina
| Nombre completo | Ángela Molina Tejedor |
|---|---|
| Descripción | Actriz española |
| Fecha de nacimiento | 05-10-1955 |
| Lugar de nacimiento | |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | actor, actor de cine, coreógrafo, bailarín |
| Idiomas | español |
| Hermanos | Miguel Molina, Noel Molina, Mónica Molina, Paula Molina |
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Ángela Molina Tejedor es una de las figuras más destacadas del cine y del teatro español, reconocida por su versatilidad y su sólida trayectoria a lo largo de varias décadas. Nacida en la capital en 1955, forma parte de una célebre dinastía artística que ha dejado huella en la interpretación y la música. Su debut en el cine se gestó en los años setenta, abriéndose camino junto a maestros de renombre, y su labor se ha desarrollado tanto en España como en otros países, con un palmarés que abarca premios y reconocimientos de ámbito internacional.
Ángela Molina Tejedor es una de las figuras más destacadas del cine y del teatro español, reconocida por su versatilidad y su sólida trayectoria a lo largo de varias décadas. Nacida en la capital en 1955, forma parte de una célebre dinastía artística que ha dejado huella en la interpretación y la música. Su debut en el cine se gestó en los años setenta, abriéndose camino junto a maestros de renombre, y su labor se ha desarrollado tanto en España como en otros países, con un palmarés que abarca premios y reconocimientos de ámbito internacional.
Biografía
Ángela nació en la ciudad de Madrid el 3 de octubre de 1955 y es la tercera de ocho hermanos en una familia donde la escena y la música ocupan un lugar central. Su padre fue un cantante y actor cuyo legado se cruzó con las aspiraciones artísticas de sus hijos; entre ellos destacan Paula, Micky, Mónica y Noel, todos vinculados a la interpretación o a la música. Su hija Olivia siguió el camino escénico y también se abrió paso en la actuación.
Desde joven, recibió formación en danza y drama, explorando ballet clásico, danza española y artes dramáticas en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Su talento se afinó en el mundo del circo, con actuaciones en Francia, y obtuvo el título de profesora de baile clásico español antes de entrar en pantalla por primera vez, una oportunidad nacida de un reportaje fotográfico para una publicación de crítica cinematográfica. A punto de cumplir diecinueve años, su entrega al cine se convirtió en una constante a partir de entonces.
Con la llegada de la Transición, decidió distanciarse de la vorágine comercial del destape y orientó su carrera hacia producciones que combinaran calidad y compromiso, con temáticas sociales, políticas o históricas que resonaban con el pensamiento de cada guion. Este giro definió buena parte de su trayectoria, marcando una ruta de filmes que buscaban densidad y sensibilidad social, más allá de la mera excitación comercial.
En 1976 rechazó protagonizar Cambio de sexo, una decisión que no empañó su ascenso: mientras tanto aceptó papeles relevantes en títulos como La ciudad quemada y Las largas vacaciones del 36. Un año antes había estado también a un paso de encarnar a Alicia Sánchez en Furtivos, una película de José Luis Borau, con quien más tarde colaboró en La Sabina (1979). Este conjunto de elecciones mostró una actriz que sabía equilibrar oportunidades con criterios personales y estéticos.
En 1977, el maestro del cine Luis Buñuel la eligió para liderar la figura protagonista junto a Fernando Rey en Ese oscuro objeto del deseo. Esta producción le proporcionó un reconocimiento internacional inmediato y la situó como una de las intérpretes más destacadas de su generación, especialmente por la tensión entre un temperamento vivaz y un semblante de dulzura que se cruzaban en su mirada. Buñuel elogió su rostro como “el de una virgen pagana”, una descripción que contribuyó a forjar un mito en torno a su figura.
Reconocimiento internacional
Años ochenta marcaron la consolidación de su presencia en la gran pantalla, con una trayectoria que se afianzó en España y se expandió a Francia e Italia, con incursiones en el cine alemán y norteamericano. Multilingüe por formación, a menudo no necesitó doblaje, lo que acrecentó su alcance internacional. Participó en Operación Ogro de Gillo Pontecorvo, y trabajó en proyectos coproducidos y dirigidos por nombres como Jaime Chávarri, Josep/Luis Borau, Antonio Ribas, Luigi Comencini, Ricardo Franco, Marco Bellocchio, Bigas Luna y Lina Wertmüller, entre otros.
Una relación creativa fructífera se consolidó con el director Manuel Gutiérrez Aragón. En su colaboración nacen títulos como Camada negra, El corazón del bosque, Demonios en el jardín y La mitad del cielo, obras que dibujan un retrato alegórico de la España de la época franquista, en las que la ideología, la dinámica familiar y la figura femenina adquieren un peso decisivo. En palabras de la propia actriz, aquellas películas dejaron una marca profunda en su forma de entender la actuación y el cine.
Su agenda de proyectos dejó al margen varias propuestas que, desde la mirada de otros, podrían haber consolidado otras rutas: Carmen de Carlos Saura y otros papeles en películas de alto perfil. También estuvo vinculada a iniciativas consideradas clave por distintas cineastas, pero su compromiso con sus elecciones fue determinante para su trayectoria, incluso cuando estas decisiones le obligaron a renunciar a otros papeles que parecían brillantes a primera vista.
Con Buñuel alcanzó un estatus de prestigio internacional que también se reflejó en reconocimientos como el David de Donatello otorgado por la Academia italiana por una de sus interpretaciones, y el reconocimiento de la Concha de Plata a la mejor actriz en San Sebastián, junto a nominaciones y premiaciones en otras fiestas del cine europeo. También recibió el Premio de la Crítica en Nueva York y, más adelante, galardones por su interpretación en otras producciones internacionales. En la década de los ochenta, su carrera recibió un impulso que la colocó entre las figuras más destacadas del cine de autor europeo.
En ese mismo periodo, su labor recibió el premio de la Concha de Plata en el festival donostiarra por su interpretación en una de las obras que marcaron su trayectoria. Paralelamente, fue considerada entre las candidatas destacadas de la primera edición de los Premios Goya, un reconocimiento que subrayó su presencia decidida en el cine español. Sus actuaciones en ese momento consolidaron su estatus de intérprete capaz de transitar entre registros y lenguajes con notable solvencia.
Artista multidisciplinar
La música ocupó un capítulo distinto en su carrera cuando se atrevió con el cancionero y la interpretación vocal. Publicó un disco con el título Con las defensas rotas y grabó un tema en dúo con Georges Moustaki, explorando un cruce entre la canción y el cine. Aunque sus incursiones en la música no ocuparon el centro de su trabajo, sí aportaron una nueva faceta a su perfil artístico y le permitieron ampliar su público.
Con el paso de los años, su voz y su presencia culminaron en dos entregas de la película musical Las cosas del querer, dirigidas por Jaime Chávarri, donde alcanzó una notable recepción popular. También participó en otras producciones donde la música se integraba de forma protagonista, pero fue en estas entregas donde su personaje cosechó un afecto especial entre el público y permaneció como un referente en su carrera.
En el terreno actoral pure, su trabajo continuó con roles centrales a las órdenes de cineastas de renombre, y en paralelo desarrolló proyectos para la televisión y el cine internacional. En esa época se sumaron colaboraciones con directores como Fernando Fernán Gómez, José Luis Borau y otros nombres destacados, que le permitieron explorar personajes complejos y de gran carga emocional. Su voz y su mirada siguieron siendo acompañadas por un temperamento intenso que, sin perder su dulzura, se convirtió en una seña de identidad.
Algunas de sus colaboraciones más celebradas en esa etapa incluyen trabajos para grandes producciones independientes y proyectos de ficción histórica y social. A lo largo de la década de los noventa, fue posicionándose como una de las actrices mejor pagadas y más solicitadas, sin perder su elección por propuestas desafiantes y con una fuerte carga ética y estética. Sus proyectos reflejaron esa preferencia por textos con interés humano y social, más allá de la pura espectacularidad.
El éxito comercial de algunas obras, como una colaboración notable con el cineasta Miguel Littín y su interpretación de personajes que narran la vida de figuras históricas, junto con participaciones en producciones internacionales, consolidó su presencia fuera de las fronteras españolas. Su experiencia en el cine de autor europeo y en coproducciones permitió que su figura apareciera en pantallas de distintos continentes, con un estado de forma que le permitió alternar entre proyectos grandes y propuestas más íntimas y arriesgadas.
Continuidad y giro en los noventa y dos mil
A partir de 1997, dio un paso más hacia la madurez de sus personajes, aceptando papeles que combinaban la sensualidad con una profundidad psicológica que le permitió mostrarse en un registro más sobrio y reflexivo. Este periodo coincidió con una nueva etapa en su colaboración con directores consolidados y con la aparición de títulos que reforzaron su presencia en el cine de autor. En Carne trémula, de un cineasta destacado, aportó su peso dramático y abrió espacio a una interpretación más contenida y madura, lo que se reflejó en nuevas candidaturas a premios y en la consolidación de su estatus en España y fuera de ella.
Durante la década siguiente exploró un abanico de formatos: cinematografía de autor, cine comercial moderado y producciones para la televisión. En varias de estas oportunidades se negó a participar en proyectos que no encajaban con sus principios creativos, pero aceptó otras que le permitieron convivir con la comedia, el drama y la reflexión social. En paralelo, participó en trabajos que le acercaron a nuevas audiencias y le permitieron interpretar personajes de diferente origen cultural, enriqueciendo su repertorio personal.
Entre sus logros se cuentan premios destacados y nominaciones a lo largo de los años, así como reconocimientos institucionales que subrayaron su trayectoria, su capacidad de trabajo y su legado en el cine hispano y europeo. Su presencia en la gran pantalla se consolidó como un puente entre generaciones, manteniendo la atención sobre su labor y su ética profesional, y permitiendo que nuevas voces se inspiraran en su ejemplo de constancia y versatilidad.
Trayectoria reciente y trayectoria teatral
En la década de 2000, siguió sumando apariciones relevantes en cine y televisión, manteniéndose fiel a la idea de trabajar con directores de autor y con propuestas que aportaran algo significativo al espectador. Sus colaboraciones con cineastas ibéricos y europeos continuaron, y su nombre se mantuvo ligado a una ética de trabajo centrada en la calidad por encima de la cantidad. En reconocimiento a su dilatada carrera, recibió la primera edición de un distinguido premio en un festival de Málaga, junto a un homenaje que inauguró un monolito en su honor en la ciudad, un gesto simbólico a la altura de su trayectoria.
En el terreno escénico, dio un paso adicional hacia el escenario con apariciones en obras de gran calado en festivales y en salas de gran prestigio. Su incursión en el teatro clásico y contemporáneo continuó, con montajes que exploraron desde la tragedia hasta la comedia, y que fueron dirigidos por figuras de renombre o por creadores emergentes que buscaban una lectura novedosa de textos conocidos. Su presencia escénica aportó una densidad emocional y una precisión interpretativa que se consolidaron como una segunda casa para ella junto al cine.
A lo largo de su vida, ha sido atravesada por una profunda relación con su familia. Ángela Molina ha tenido cinco hijos: tres de ellos nacidos en la primera unión, con el fotógrafo y realizador Hervé Tirmarche —Olivia, Mateo y Samuel— y dos más con su actual esposo, un empresario de origen canadiense afincado en Ibiza, llamado Leo Blakstad; en 2012 llegó la primera nieta, hija de Olivia y su pareja de entonces. Este vínculo familiar ha descrito una parte fundamental de su experiencia, dándole un marco humano y afectivo que acompaña su obra.
Filmografía selecta
- No matarás, de César Fernández Ardavín (1974).
- No quiero perder la honra, de Eugenio Martín (1975).
- Las protegidas, de Francisco Lara Polop (1975).
- Viure sense viure (cortometraje), de Carles Mira (1976).
- La ciudad quemada, de Antoni Ribas (1976).
- Las largas vacaciones del 36, de Jaime Camino (1976).
- Camada negra, de Manuel Gutiérrez Aragón (1977).
- La Sabina, de José Luis Borau (1979).
- Ese oscuro objeto del deseo, de Luis Buñuel (1977).
- A un dios desconocido, de Jaime Chávarri (1977).
- El gran atasco (L'ingorgo - Una storia impossibile), de Luigi Comencini (1978).
- Los restos del naufragio, de Ricardo Franco (1978).
- El hombre que supo amar, de Miguel Picazo (1978).
- La máscara de la mujer, de Tomás Aznar (1978).
- La mitad del cielo, de Manuel Gutiérrez Aragón (1986).
- Demonios en el jardín, de Manuel Gutiérrez Aragón (1982).
- Camorra: Contatto a Napoli, de Lina Wertmüller (1986).
- Lola, de Bigas Luna (1986).
- 1492: La conquista del paraíso, de Ridley Scott (1992).
- Sandino, de Miguel Littín (1991).
- Carne trémula, de Pedro Almodóvar (1997).
- Hermanas, serie de televisión (2000–2013, periodo de emisión y repeticiones).
- Los abrazos rotos, de Pedro Almodóvar (2009).
- La masseria delle allodole, de Paolo y Vittorio Taviani (2007).
- Gran Reserva, serie para televisión, con reparto principal (2010–2013).
Obras de teatro
- Troya, siglo XXI. Dirección de Jorge Márquez y Gerardo Vera. Festival de Teatro Clásico de Mérida (2002).
- El graduado. Adaptación teatral de la novela y la película, dirigida por Andrés Lima. (2005).
- La dama del mar. Versión de Henrik Ibsen adaptada por Susan Sontag; dirección de Robert Wilson. (2008).
- La hija del regimiento, ópera de gaetano Donizetti. Dirección musical de Bruno Campanella y Jean-Luc Tingaud; dirección escénica de Laurent Pelly. (2009–2010).
- César & Cleopatra. Dramaturgia de Emilio Hernández; dirección de Magüi Mira. Festival de Mérida (2015–2016).
- Concierto para un olmo. Dirección de Corina Fiorillo. (2017).
Televisión
La televisión ha sido un escenario complementario para su constante exploración de personajes complejos, con apariciones en series de gran alcance y proyectos de producción internacional que han sabido aprovechar su experiencia y su presencia escénica. Su presencia en pantalla pequeña ha coincidido con una producción cinematográfica centrada en el rigor artístico y la densidad temática, manteniendo su perfil como intérprete de referencia para las nuevas generaciones.
Discografía
- Con las defensas rotas, colaboración con Georges Moustaki (1986).
- Las cosas del querer, banda sonora original junto a Manuel Bandera (1989).
- Las cosas del querer. 2ª parte, recopilación (1995).
- Mujeres, interpretación de un tema para el cantante Coque Malla; colaboración destacada en 2013.
Premios y nominaciones
- 2013
- Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.
- Premio honorífico Guadalajara Iberoamericano del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (México).
- 2012
- Premio de Honor Ciudad de Alicante del Festival de Cine de Alicante.
- Espiga de Honor de la Semana Internacional de Cine de Valladolid.
- 2011
- Premio Luis Ciges del Festival de Cine de Islantilla.
- 2010
- Premio Luis Buñuel del Festival Internacional de Cine de Huesca.
- 2009
- Premio de Honor de la Mostra de Cinema Latinoamericano de Lleida.
- Premio Nacional de Cinematografía Nacho Martínez del Festival Internacional de Gijón.
- 2007
- Premio honorífico Fellini 8 1/2 del Festival EuropaCinema de Viareggio.
- Premio de Interpretación del Festival Internacional de Cine de Ibiza por La caja.
- 2002
- Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.
- 1999
- Premio honorífico Ciudad de Huelva del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.
- 1996
- Premio de Interpretación del Festival de Cartagena de Indias por Las cosas del querer 2.
- 1989
- Premio de Interpretación del Festival de Santarém por La mitad del cielo.
- 1985
- Gran Premio de la Crítica de Nueva York por Demonios en el jardín.
- Premio ACE a la mejor actriz por Demonios en el jardín.
- 1982
- Premio de Interpretación en el Festival de Montréal.
- 1981
- Gran Premio de Interpretación en el Festival de Nueva Delhi por La Sabina.
- Miembro del jurado de Cortometrajes en Cannes (1998).
- Presidente del jurado de la Berlinale (1999).
- Miembro del jurado oficial de San Sebastián (2000).
- Presidenta del jurado de la Sección Oficial del Festival de Málaga (2010).