Vida Icónica VIDAICÓNICA

Arletty

Nombre completo Léonie Maria Julia Bathiat
Nombre nativo Léonie Bathiat
Descripción Actriz francesa
Fecha de nacimiento 15-05-1898
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 23-07-1992
Nacionalidad Francia
Ocupaciones actor, cantante, modelo, actor de cine, actor de teatro
Idiomas francés
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Esta es una versión nueva y original de la vida de Arletty, figura icónica del cine y el escenario francés. Nacida en el entorno obrero de Courbevoie, su talento cruzó las fronteras del music hall, del teatro y del cine, consolidando una presencia inolvidable en la cultura parisina y en la historia del cine mundial. A lo largo de su trayectoria, la mirada del público se cruzó con amores, controversias y un legado teatral que ha trascendido generaciones.

Arletty — Imagen principal

Esta es una versión nueva y original de la vida de Arletty, figura icónica del cine y el escenario francés. Nacida en el entorno obrero de Courbevoie, su talento cruzó las fronteras del music hall, del teatro y del cine, consolidando una presencia inolvidable en la cultura parisina y en la historia del cine mundial. A lo largo de su trayectoria, la mirada del público se cruzó con amores, controversias y un legado teatral que ha trascendido generaciones.

Biografía

Infancia e inicios

Nacida el 15 de mayo de 1898 en el suburbio de Courbevoie, Arletty provenía de una familia de clase trabajadora: su padre, Michel Bathiat, dirigía tranvías, y su madre, , trabajaba como lavandera. En sus primeros años, la dureza de ese entorno forjó una sensibilidad que luego canalizaría en su arte. Cuando su primer amor, conocido con el sobrenombre Ciel, perdió la vida en la Gran Guerra, ella adoptó una postura anticonstitucional para la época: decidió no casarse ni formar una familia. En ese mismo periodo, su padre falleció en un accidente de tranvía cuando la joven tenía 18 años, y ello la llevó a trabajar en una fábrica de armamento para mantenerse.

Jacques-Georges Lévy, un banquero con el que llevó una relación sentimental, la condujo a mudarse a Garches, donde compartió vecindad con figuras como Coco Chanel, André Brulé y Ghislaine Dommanget. Ellos la introdujeron al mundo artístico de la capital y le abrieron las puertas de un entorno en el que empezar a formarse. Allí inició lecciones de canto y piano, bajo la tutela de Suzanne Jardin, quien había sido alumna del célebre Alfred Cortot.

Ya hacia 1918, la cantante y modelo tomó distancia de su vida anterior para acercarse al círculo artístico de París. En ese periodo se relacionó con la escena de bolsillo de la ciudad, conociendo a personalidades como el marchante Paul Guillaume (vínculos con Modigliani y Picasso) y quedando vinculada a la vida bohemia de la época. Fue entonces cuando adoptó oficialmente el seudónimo Arletty, inspirado por una heroína de un cuento de Guy de Maupassant. También posó para artistas como Marie Laurencin, Kees Van Dongen y Moïse Kisling, quien la retrató en un desnudo célebre conservado en el Petit Palais de Ginebra. entre sus relaciones quedó la de Pierre de Régnier, y en 1928 conoció a Jean-Pierre Dubost, que estuvo a su lado hasta su muerte.

Sus primeros pasos artísticos se desarrollaron en el Music hall, para luego abrirse camino en el teatro y el cabaret. Alcanzó notoriedad en la opereta Ô mon bel inconnu, de Sacha Guitry y Reynaldo Hahn, representada en el Teatro de las Bouffes Parisiens. Fue a partir de 1936 cuando su carrera dio un impulso considerable, gracias a apariciones en L'École des veuves de Jean Cocteau, así como en Les Joies du Capitole y Fric-Frac, que afianzaron su figura en el teatro contemporáneo.

La Douceur d'aimer, su debut cinematográfico, vio la luz en 1930, y poco después encarnó a la Reina de Abisinia en Les Perles de la couronne (1937). Con el paso de los años, su presencia en la pantalla fue creciendo, tanto por la musicalidad de su interpretación como por la plasticidad de su magnetismo en escena. Su figura se consolidaba como una de las más versátiles y arriesgadas de su generación.

Ascenso y caída

En 1938 alcanzó la cumbre de su popularidad al dar vida a la prostituta Raymonde junto a Louis Jouvet en Hôtel du Nord, película dirigida por Marcel Carné y basada en la novela de Eugene Dabit. Este éxito abrió las puertas a la obra maestra de Carné, Les Enfants du paradis (1945), en la que dio vida a Garance junto a un elenco que incluía a Pierre Brasseur, Jean Louis Barrault y Maria Casares, con la dramaturgia de Jacques Prévert. En el periodo posterior, también trabajó en otras producciones icónicas de Carné como Le jour se lève y Les Visiteurs du soir (ambas de la década de 1940).

Su vida dio un giro crítico el 20 de octubre de 1944, cuando fue arrestada por haber mantenido una relación sentimental con Hans Jürgen Soehring, un funcionario ligado al consejo de guerra de la Luftwaffe durante la ocupación nazi de Francia. Fue internada primero en el campo de Drancy y, posteriormente, en la prisión de Fresnes por un periodo de 120 días. Al obtener la libertad, se le impidió regresar a París durante dos años, situación que la llevó a vivir bajo arresto domiciliario en el castillo de La Houssaye-en-Brie, a unos 50 kilómetros de la capital. A la hora de defenderse ante la acusación, ironizó con una frase que dejó huella en la memoria de la época.

Después de la contienda, Soerhing contrajo matrimonio con otra mujer y fue destinado al Congo Belga como cónsul, destino que culminó con su fallecimiento tras un ataque de cocodrilo. Esta entrega de la vida personal dejó a Arletty con un peso público y personal que influiría en sus decisiones posteriores.

Ocaso y muerte

El retorno a la pantalla estuvo marcado por trabajos más modestos y especulaciones respecto a su vigencia artística. En 1948 participó en La Fleur de l'âge y presentó Madame et ses peaux-rouges, una producción que no llegó a estrenarse, lo que subrayó la fragilidad de su momento frente a la maquinaria del cine de posguerra. En la escena teatral, experimentó un renacer: en 1949 interpretó a Blanche DuBois en la estreno francés de Un tramway nommé Désir de Tennessee Williams, dirigida por Jean Cocteau, con la condición de modificar un texto para distanciarse de su pasado. Aparició en la obra bajo esas circunstancias y, pese a ciertos altibajos, supo sostener su presencia en el teatro del momento.

La salud cultural de Arletty entró en una etapa de desgaste a partir de la década de los cincuenta: perdió la vista en el ojo izquierdo durante 1952, y a partir de entonces eligió residir en Belle-Île-en-Mer, en la región de Bretaña, donde su figura siguió inspirando a artistas y público. En 1956 formó parte del jurado del Festival de Cannes, y fue homenajeada por Henri Matisse, que la retrató durante ese encuentro, consolidando su estatus de símbolo artístico.

Los últimos años frente a la cámara estuvieron marcados por papeles menores: un papel de anciana francesa en El día más largo (1962) y una participación en Le voyage à Biarritz (1963), compartiendo pantalla con Fernandel. Anteriormente, había ofrecido una interpretación vinculada a una puesta en escena de Huis clos, la obra de Jean Paul Sartre, cuyo eco resonó como testimonio de su capacidad de avanzar entre retos teatrales y cinematográficos. En 1966, en una última dosis de presencia escénica, volvió a las tablas con Les Monstres sacrés, dirigida por André Brulé en el Théâtre des Ambassadeurs.

A lo largo de su vida, Arletty dejó dos memorias: La défense (1971) y Je suis comme je suis (1989). Tras su desaparición en 1992, sus cenizas fueron custodiadas en su pueblo natal, en el Nouveau Cimetière de Courbevoie, como último gesto de homenaje a una artista que nunca dejó de mirar de frente a la escena. En 1995, el gobierno francés recordó el centenario del cine con una serie de monedas con su imagen, destacando su papel en la historia ‘de la pantalla grande’.

En 2015, la película Arletty, une passion coupable, dirigida por Arnaud Sélignac, llevó a la gran pantalla la relación con Hans Jürgen Soehring, acompañado por un elenco de peso que incluyó Laetitia Casta y . El elenco también reunió a intérpretes que dieron cuerpo a figuras y creaciones que rodearon a Arletty, entre ellas Sacha Guitry, Jacques Prévert, Marcel Carné, Pierre Brasseur, Jean-Louis Barrault y Hermann Göring, cerrando así un círculo de memoria histórica y artística.

Filmografía destacada

  • La Douceur d'aimer (1930)
  • Les Perles de la couronne (1937)
  • Hôtel du Nord (1938)
  • Les Enfants du paradis (1945)
  • Le jour se lève (1939)
  • Les Visiteurs du soir (1942)
  • La Fleur de l'âge (1947)
  • Madame et ses peaux-rouges (non estrenada, 1948)
  • Un tramway nommé Désir (1949)
  • El día más largo (1962)
  • Le Voyage à Biarritz (1962)
  • Huis clos (adaptación cinematográfica, 1954)

Actuaciones teatrales durante la postguerra en París

  • Les Monstres sacrés (1966, Espace Cardin)
  • Un otage (1962, Théâtre de l'Odéon)
  • L'Étouffe-Chrétien (1960, Théâtre de la Renaissance)
  • La Descente d'Orphée (1959, Théâtre de l'Athénée-Louis-Jouvet)
  • Gigi (1954, Théâtre des Arts)
  • La Revue de l'Empire (1950, Théâtre de l'Empire)
  • Un tramway nommé Désir (1949, Théâtre Édouard VII)

Imágenes de Arletty