Arnold Bax
| Nombre completo | Arnold Bax |
|---|---|
| Descripción | Compositor y poeta inglés |
| Fecha de nacimiento | 08-11-1883 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 03-10-1953 |
| Nacionalidad | Reino Unido |
| Ocupaciones | compositor de música clásica, poeta, escritor, pianista, director de orquesta, compositor |
| Géneros | sinfonía, ópera |
| Idiomas | inglés |
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Arnold Edward Trevor Bax nació en 1883 y se convirtió en una figura central de la música inglesa, cuyo lenguaje mezcla rasgos del romanticismo y del impresionismo, acentuado por una sensibilidad celta. Su talento fue cultivado en un entorno privilegiado y, además de la partitura, creó textos poéticos bajo el seudónimo Dermot O’Byrne que revelan su afinidad con Yeats y con la tradición del resurgimiento irlandés. A continuación se desvelan los hitos de su vida, ideas y obras.
Arnold Edward Trevor Bax nació en 1883 y se convirtió en una figura central de la música inglesa, cuyo lenguaje mezcla rasgos del romanticismo y del impresionismo, acentuado por una sensibilidad celta. Su talento fue cultivado en un entorno privilegiado y, además de la partitura, creó textos poéticos bajo el seudónimo Dermot O’Byrne que revelan su afinidad con Yeats y con la tradición del resurgimiento irlandés. A continuación se desvelan los hitos de su vida, ideas y obras.
Vida
Los primeros años
Arnold Bax vio la luz en Pendennis Road, Streatham, Londres, dentro de una familia de clase media-alta de procedencia holandesa. En una época marcada por la pobreza de muchas comunidades, Bax y su hermano Clifford disfrutaron de una educación notable que les permitió desarrollar su intelecto y su don musical, especialmente al teclado. Entre sus primeros hábitos culturales figuraba el afán por tocar las óperas de Wagner al piano, una experiencia que dejó huella en su trayectoria posterior. A los dieciséis años recibió la enseñanza formal inicial de Cecil Sharp y otros maestros en el Hampstead Conservatory, y poco después ingresó en la Royal Academy of Music, donde estudió entre 1900 y 1905. Allí se formó en composición con Frederick Corder, piano con Tobias Matthay y clarinete con Egerton. Sus maestros le mostraron ejemplos de Liszt y Wagner, y le permitieron abrazar una visión liberal de las formas clásicas que marcó su desarrollo posterior. Bax dominaba la lectura a primera vista de piezas orquestales complejas, habilidad que le valió varios premios en la institución y recompensas en composición, como el Battison-Haynes y la medalla Charles Lucas.
Bax descubre Irlanda
Con un temperamento sensible y un apetito literario voraz, Bax empatizó de inmediato con la estética del “resurgimiento irlandés” al leer en 1902 The Wanderings of Oisin and Other Poems de Yeats. Este encuentro lo llevó a Efusiones artísticas que lo llevaron a viajar con frecuencia por Irlanda, buscando paisajes y comunidades que alimentaran su imaginación. Con el paso de los años, el pequeño pueblo de Donegal y especialmente Glencolumbkille se convirtieron en anclas recurrentes: Bax viajaba y volvía, y sus paisajes, su gente y su mar alimentaron una gran parte de su música y de su prosa. En estas vivencias germinó una propensión que cristalizaría en obras posteriores, como el Cuarteto de cuerda en Mi y su versión orquestal, el poema sinfónico Cathaleen-Ni-Houlihan. En este periodo Bax desarrolló una textura impresionística de bordes flotantes y velados, empleando recursos orquestales novedosos para la época, mucho antes de que Debussy fuera plenamente comprendido en todos los círculos. Entre 1903 y 1916, estos procesos creativos formaron una línea paralela de composición poética y narrativa que resonó con el ánimo del resurgimiento.
Conglomerado de influencias
La música de Bax es un mosaico en el que conviven influencias irlandesas, nórdicas y eslavas. De 1905 a 1911 alternó temas celtas con motivos nórdicos, y llegó a estudiar algo de noruego, como evidencia The Flute, una canción para voz y piano inspirada en un poema de Bjørnstjerne Bjørnson. Más adelante, la cultura escandinava se haría más patente en piezas como Hardanger para dos pianos (1927) y The Tale the Pine-Trees Knew (1931). En 1910, una relación amorosa con Natalia Skarginska llevó a Bax a San Petersburgo, Moscú y Lubny, donde absorbió temas rusos y eslavos que se verían reflejados en obras para piano y orquesta. Entre 1912 y 1915 compuso piezas de piano con sabor ruso, como Nocturne–May Night in the Ukraine y Gopak, y en 1915 The Truth About the Russian Dancers surgió como música incidental para un espectáculo relacionado con Diaghilev. Este viraje dejó una huella profunda en varias sinfonías que le seguirían, especialmente las Symphonies 1 a 3.
El círculo de Rathgar
En 1911 Bax contrajo matrimonio con Elsita Sobrino y la pareja se instaló en Rathgar, Dublín. Clifford Bax los presentó al círculo intelectual que se reunía en la casa de George William Russell, figura central entre pintores, poetas y místicos. Bajo el apodo Dermot O’Byrne, Bax ya había publicado poemas e relatos en Dublín y se abrió paso entre realidades literarias y musicales. Su obra Seafoam and Firelight (1909) dejó constancia de su presencia en el círculo, junto a numerosas historias y poemas publicados en la capital irlandesa. En esa atmósfera conoció a Patrick Pearse, republicano irlandés, y, pese a que solo se vieron una vez, la ejecución de Pearse tras el alzamiento de Pascua de 1916 inspiró a Bax a componer varias elegías, destacando In Memoriam Patric Pearse (1916) dedicada en gaélico.
Alienación, conflicto y éxito
Con la inminencia de la Gran Guerra, el círculo de Rathgar se deshizo, y Bax y su familia regresaron a Londres. Evitó el servicio militar gracias a una afección cardíaca y dedicó esos años a una intensa producción musical que respondió a la turbulencia de los tiempos. Aunque la Primera Guerra Mundial dejó devastación a su paso, fue el Alzamiento de Pascua y la destrucción de Dublín lo que más le afectó. En medio del dolor, su relación con la joven pianista Harriet Cohen evolucionó desde una colaboración profesional hacia una unión afectiva compleja, que desbordó las normas sociales de la época. Este periodo estuvo marcado por un pulso creativo intenso: Summer Music (1916), Tintagel (1917) y November Woods (1914–17) dan cuenta de una interioridad atormentada y de una fascinación por el mito artúrico y por el paisaje marino. Tintagel, en particular, se convirtió en la obra más emblemática de Bax por su colorido desfogue marino y su carga emocional. Aunque algunos críticos lo vincularon con una lectura freudiana de los vínculos entre deseo y naturaleza, las apuntes personales de Harriet Cohen y las investigaciones de la época señalan que tal interpretación es, como mínimo, discutible. En este periodo, la Sinfonía No. 1 en Es menor llamó especialmente la atención por su carga psicológica y su afirmación de una voz sinfónica madura.
El periodo en Morar
A partir de 1928 Bax dejó de viajar de forma regular a Glencolumbkille y organizó su vida alrededor de Morar, al oeste de las Highlands de Escocia. Allí trabajaba en bosquejos en Londres y los orquestaba durante los inviernos en el Station Hotel de Morar, mientras desarrollaba una relación sentimental con Mary Gleaves que lo acompañó a Escocia. En este lapso el compositor recuperó la atracción por las tierras nórdicas y se inspiró en la figura de Jean Sibelius. Durante su estancia en Morar, llevó a la orquesta las Sinfonías 3 a 7 y cimentó otras obras destacadas como las Northern Ballads. Este conjunto de siete sinfonías, concebidas en un periodo relativamente corto, presenta una coherencia notable: tradición tripartita en tres movimientos, una estructura algo inusual para la época, y una articulación profunda entre paisaje, psicología y lenguaje sonoro. Por estas piezas Bax fue considerado, por muchos, el heredero de Sir Edward Elgar.
El Peter Pan de los compositores
En 1937 recibió el título de caballero (knight bachelor), un reconocimiento que no dejó de generarle dudas, pues sentía un desajuste entre el honor y su inclinación irlandesa. Aun así aceptó la distinción, consciente de que su energía creativa estaba al límite y de que el mundo de la música moderna se estaba alejando de su lenguaje. Se describía cansado, inquieto y, en cierta medida, aislado; había atravesado una fase de crecimiento que le dejó cierta melancolía y un periodo de consumo de alcohol. A nivel artístico, percibía que su estilo ya no respondía a las burlas de la moda contemporánea. En 1942 el título de Maestro de la música del rey le fue conferido, lo que en el ambiente musical británico fue recibido con reservas: se lo veía como un caso atípico, y a veces se le señaló por una supuesta “irlandización” de su música. Sus esfuerzos finales se centraron en partituras para cine, como Malta o la adaptación de Oliver Twist en 1948, que le dieron un repunte de popularidad pero no lograron borrar la sensación de que su legado estaba desfasado. Finalmente, Bax se retiró a vivir en el White Horse Hotel de Storrington, en Sussex, buscando tranquilidad tras una vida plena de tensiones y logros.
Irlanda le atrapa
En 1929 Bax fue invitado a formar parte del jurado del Father Mathew Feis, festival musical organizado por una congregación religiosa. El pianista Tilly Fleischmann lo presentó como jurado, sabiendo de su familiaridad con Irlanda y su situación cultural. En Cork, con la confianza de ese entorno, conoció a intérpretes de gran prestigio como Charles Lynch y Maura O’Connor, quienes interpretaron buena parte de su repertorio. Esta visita marcó el inicio de una estrecha relación de veinticinco años con la familia Fleischmann y con la vida musical irlandesa. Si en el Reino Unido sus interpretaciones eran cada vez menos habituales, en Irlanda encontró un público sensible a su lenguaje. Pocos años después, Aloys Fleischmann Jr. tomó las riendas de las orquestaciones para la Irish Radio Orchestra en Dublín y el panorama comenzó a abrirse hacia Bax. En 1946 Bax ocupó cargos de examinador externo en University College Cork y University College Dublin, y brindó clases particulares a jóvenes compositores irlandeses. En 1947 la National University of Ireland le concedió un doctorado honorario. En 1953 fue galardonado como caballero comendador de la Real Orden Victoriana ( KCVO), distinción personal de la reina. Bax moriría al año siguiente, durante una visita a la casa de los Fleischmann, seguramente a causa de una insuficiencia cardíaca. Su cuerpo descansa en el cementerio de San Finbarr, en Cork. Entre las últimas obras, compuso Coronation March para la coronación de la reina Elizabeth II. Su legado queda atestiguado en una selección de obras que él mismo mencionó como preferidas hacia el final de su vida: The Garden of Fand, Sinfonía No. 3, Winter Legends, The Tale the Pine Trees Knew y Sinfonía No. 6.
Obra
La producción musical de Bax es amplia y variada. A modo de orientación, puede consultarse una lista detallada de composiciones.
- Lista de composiciones de Arnold Bax
Grabaciones e investigación
Tras su muerte, la labor de Bax fue objeto de menos atención por varios motivos: el propio compositor se había apoyado en una visión romántica que se distanciaba de las corrientes modernas, y Su adopción del serialismo, que ganaba terreno en instituciones de renombre, le llevó a ser visto como un representante de un ideal pastoral. Esta percepción contribuyó a que su obra no fuera grabada con frecuencia en décadas tempranas. A partir de 1966, la discográfica Lyrita lanzó una serie de grabaciones que reavivaron el interés por su música, y desde el centenario de su nacimiento, en 1983, el repertorio de Bax goza de una difusión más amplia en grabaciones modernas. Naxos distribuyó la integral de sus sinfonías y de sus poemas sinfónicos, y Chandos Records grabó la integral de las sinfonías con Bryden Thomson y la London Philharmonic Orchestra, excepto la cuarta, interpretada por la Ulster Orchestra. Sus propias interpretaciones como pianista fueron menos frecuentes, pero quedaron documentadas en registros acompañando a May Harrison y a Lionel Tertis en obras de Delius y en las suyas propias; una ocasión destacada fue su participación en un homenaje a Peter Warlock en 1930.
Una fuente fundamental de su biografía y de su pensamiento es la autobiografía Farewell My Youth (1943), que concluye en 1914 y, si bien ofrece una mirada reveladora, también contiene mitos personales que contradicen otros testimonios. En 1992, Lewis Foreman publicó una ampliación de ese material con Farewell My Youth, and Other Writings, incorporando cartas y otros escritos. Otros acervos, como el conjunto de cartas a Christopher Whelen recogidas por Dennis Andrews en 1998, enriquecen la imagen de Bax. Entre las biografías clave, destaca Colin Scott-Sutherland con Arnold Bax (1973), que aporta una visión accesible y analítica de su obra. En 2001 Scott-Sutherland publicó Ideala, un volumen que reúne poemas, cartas y el acervo poético de Dermot O’Byrne. Más recientemente, Graham Parlett presentó A Catalogue of the Works of Sir Arnold Bax, una recopilación exhaustiva que se ha convertido en referencia para la catalogación y numeración de sus piezas (por ejemplo Sinfonía n.º 3, Parlett #297). Este catálogo ha servido de base para trabajos académicos como la tesis doctoral de Paul R. Ludden, basada en dicha numeración. Parlett, además, es reconocido editor de varias partituras de Bax y ha colaborado en la reconstrucción de piezas para ballet y en la partitura de Oliver Twist. El biógrafo principal de Bax es Lewis Foreman, cuyas investigaciones y publicaciones —como Bax, A Composer and His Times (1983; segunda edición 1988)— han sido fundamentales para entender su compleja trayectoria. En años recientes, la tercera edición de esa obra, publicada en 2007, consolidó la visión moderna sobre Bax y su mundo musical.