Azarquiel
| Nombre completo | Azarquiel |
|---|---|
| Nombre nativo | أَبُو إِسْحَاقَْ إِبْرَاهِيمُ بْنُ يَحْيَى التُّجِيبِيُّ النَّقَّاشُ الزَّرْقَالِيُّ |
| Descripción | Astrónomo andalusí |
| Fecha de nacimiento | 30-11-1026 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 30-11-1086 |
| Nacionalidad | Al-Ándalus |
| Ocupaciones | astrónomo, astrólogo, relojero |
| Idiomas | árabe |
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Abū Isḥāq Ibrāhīm ibn Yaḥyā al-Naqqāsh az-Zarqālī, conocido como Azarquiel, figura central de la astronomía y la geografía en Al-Ándalus, nació hacia el año 1029 en la ciudad de Toledo y murió en Sevilla en 1087. Su trayectoria vital transcurrió entre talleres de metal y labor científica, desplegando un ingenio que le permitió construir instrumentos precisos y abrir caminos en la observación astronómica, con una influencia que trascendió su época.
Abū Isḥāq Ibrāhīm ibn Yaḥyā al-Naqqāsh az-Zarqālī, conocido como Azarquiel, figura central de la astronomía y la geografía en Al-Ándalus, nació hacia el año 1029 en la ciudad de Toledo y murió en Sevilla en 1087. Su trayectoria vital transcurrió entre talleres de metal y labor científica, desplegando un ingenio que le permitió construir instrumentos precisos y abrir caminos en la observación astronómica, con una influencia que trascendió su época.
Semblanza
Desde joven, Azarquiel combinó el oficio de herrero o orfebre con una curiosidad insaciable por los misterios del cielo. Su habilidad en el manejo de metales dio forma a instrumentos de precisión que fueron importantes para la observación astronómica y la navegación. Con frecuencia escribió y diseñó artefactos que ampliaron las capacidades de los astrónomos, entre ellos el astrolabio y variantes asociadas que permitían realizar cálculos sin necesidad de estar en un lugar específico. A través de las redes de colaboración con sabios árabes y hebreos del reino, su aprendizaje fue en gran medida autodidacta, apoyado en la práctica y en la conversación con colegas que buscaban respuestas sobre el firmamento.
Azarquiel como personaje poco conocido
La memoria de su figura ha sido, a lo largo de la historia, objeto de un notable olvido frente a otros grandes nombres de la ciencia medieval. En tiempos recientes, especialistas y divulgadores han insistido en situarlo en el lugar que merece dentro de la historia de la astronomía. Entre quienes han contribuido a revitalizar su figura se encuentran autores que han explorado su relación con el saber en Al-Ándalus y su impacto en la tradición posterior, destacando el valor de su enfoque autodidacta y su habilidad para traducir observaciones en herramientas útiles para la navegación y la astronomía teórica.
Obras
La obra de Azarquiel abarcó tanto la exploración teórica de la astronomía como la producción de tablas numéricas y dispositivos prácticos para el estudio del cielo. También se atribuye a su rango una obra de interés curiosamente singular, vinculada a la magia talismánica. A través de estos trabajos, se percibe una persona capaz de unir saber y oficio, y de trascender las limitaciones de su tiempo mediante una combinación de observación, experimentación y pensamiento crítico.
- Un tratado sobre el movimiento de las estrellas fijas, redactado a finales de 1080 y principios de 1085. Existe una versión en hebreo; en él se examinan tres modelos de trepidación de los equinoccios, y en el tercero la precesión se separa de la oblicuidad de la eclíptica, lo que supone una comprensión más matizada del giro de la Tierra respecto a las estrellas.
- Una obra titulada Tratado sobre la invalidez del método de Ptolomeo para obtener el apogeo de Mercurio, conocida solo por referencias indirectas en textos de Ibn Bāŷā. Su tema central es cuestionar la suficiencia del sistema ptolomaico para localizar con exactitud el punto más lejano de Mercury, lo que representa una crítica radical a ciertos planteamientos clásicos.
- Una obra perdida, a la que se ha aludido como Sobre el año solar o Epístola comprehensiva sobre el Sol, probablemente escrita entre 1075 y 1080. En ella se atribuye a Azarquiel una determinación del movimiento propio del apogeo solar y la proposición de un modelo solar con excentricidad variable, cuyas repercusiones habrían llegado al Magreb y a la Europa cristiana.
- Un texto autógrafo perdido atribuido a Ibn al-Ha’im, que propone una corrección al cálculo de la longitud de la Luna en el marco del modelo lunar ptolomaico. Esta corrección se interpreta como resultado de un desplazamiento del centro del movimiento medio en longitud lunar y se refleja más tarde en otros compendios y tablas procedentes de Magreb y de astrónomos de la Península.
- En lo relativo a tablas astronómicas, Azarquiel participó en la elaboración y difusión de varias corrientes de cálculo: - El Almanaque, conservado en versiones árabe, latina y en traducciones alfonsíes; se apoya en el saber de Awmātiyūs, particularmente en su tradición solar, con la contribución de observaciones toledanas para las tablas solares. - Las Tablas de Toledo, producto de la labor de un equipo de astrónomos bajo la dirección de un cadí, que adaptaron materiales orientales de al-Jwārizmī y al-Battānī a las coordenadas de la ciudad. Sus tablas de movimientos medios reflejan una aportación original basada en observaciones propias.
- En cuanto a instrumentos, dejó testimonio en varias obras: - Un tratado sobre la esfera armilar, conocido exclusivamente por su transmisión en versiones alfonsíes, que consolidó su estatus como innovador en el terreno de la construcción de instrumentos. - Dos textos sobre la ecuación o ecuatorio: uno orientado a su fabricación y otro a su uso, con un sistema que integra deferentes y epiciclos para representar un conjunto planetario. En particular, la descripción del Mercurio propone un deferente elíptico, diferenciándolo de esquemas anteriores. - Un trabajo dedicado a la azafea zarqāliyya y otro, de cien capítulos, sobre su manejo. Las versiones en alfonsí y la tradición magrebí conservan estos tratados como referencias clave para este instrumento. - Una variante simplificada de la azafea, llamada azafea šakkāziyya, citada por maestros de la región magrebí y conocida también a través de recensiones de estudiosos como Ibn al-Bannā’ y otros, que difundieron su uso entre la comunidad de astrónomos de la época.
- Por último, una obra de magia talismánica, centrada en movimientos e influencias de los planetas y sustentada en el empleo de cuadrados mágicos. Existen varias copias árabes y, además, una traducción latina que ayudó a difundir estas ideas entre traductores y estudiosos europeos.
Eponimia
- El cráter Arzachel conserva su memoria entre los cuerpos lunares, recordando la huella de su contribución al saber astronómico.