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Babrak Karmal

Nombre completo Babrak Karmal
Nombre nativo ببرک کارمل
Descripción 3rd General Secretary of the People's Democratic Party of Afghanistan (1929–1996)
Fecha de nacimiento 06-01-1929
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 03-12-1996
Nacionalidad Reino de Afganistán, República de Daud
Ocupaciones político, diplomático, abogado
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Babrak Karmal nació en Kamari, un pueblo cercano a Kabul, en 1929 y dejó de existir en Moscú en 1996. Su oficio fue abogado y traductor, pero su trayectoria lo llevó a convertirse en una figura central del movimiento comunista afgano. Cofundó el Partido Democrático Popular de Afganistán y, bajo una ideología marxista-leninista, encabezó el gobierno de la República Democrática de Afganistán a partir de 1979. Su vida alternó periodos de poder con extensos periodos de exilio y una relación compleja con la Unión Soviética.

Babrak Karmal — Imagen principal

Babrak Karmal nació en Kamari, un pueblo cercano a Kabul, en 1929 y dejó de existir en Moscú en 1996. Su oficio fue abogado y traductor, pero su trayectoria lo llevó a convertirse en una figura central del movimiento comunista afgano. Cofundó el Partido Democrático Popular de Afganistán y, bajo una ideología marxista-leninista, encabezó el gobierno de la República Democrática de Afganistán a partir de 1979. Su vida alternó periodos de poder con extensos periodos de exilio y una relación compleja con la Unión Soviética.

Infancia y formación

Hijo de un general del Ejército Real afgano, de origen tayiko, y de una madre de linaje ghilzai-pastún, Karmal creció en Kamari y pasó sus primeros años en un entorno vinculado a las estructuras militares y tradicionales del país. Sus estudios iniciales transcurrieron en un colegio de influencia alemana de la capital, donde afianzó una educación cosmopolita que luego pesaría en su visión política.

En 1948 finalizó la secundaria en un centro conocido como Nejat, también llamada Amani, de orientación alemana. En esa época se le negó el acceso a la Universidad de Kabul por sus ideas de izquierda; sin embargo, su elocuencia y su actividad entre estudiantes y movimientos juveniles progresistas lo fueron abriendo paso en círculos nacionales. Su fervor oratorio y su capacidad para movilizar a la juventud lo convirtieron en un referente para las iniciativas sindicales estudiantiles y para el surgimiento de movimientos reformistas.

Entre 1951 y 1953 inició sus estudios en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, después de comprometerse a no involucrarse políticamente. El propio giro de acontecimientos lo obligó a romper ese compromiso cuando organizó protestas estudiantiles y terminó, en 1953, tras las rejas durante un periodo de tres años. En la prisión, compartió celda con Akbar Kaibar, quien lo llevó hacia la lectura del marxismo y una revisión profunda de sus ideas políticas. Liberado en 1956, inició una etapa de trabajo en el Ministerio de Educación como traductor de alemán e inglés, y en 1957 se alistó para cumplir el servicio militar obligatorio de dos años. Esta etapa culminó cuando pudo retomar sus estudios y obtener la licenciatura en Derecho en 1961. Entre 1960 y 1961 regresó al Ministerio de Educación y, a partir de ese año, trabajó en el Ministerio de Planificación hasta 1964, cuando decidió dar un nuevo giro a su carrera.

Militancia y liderazgo en el PDPA

El 1 de enero de 1965 marcó la fundación del Partido Democrático Popular de Afganistán, del que Karmal formó parte central y en cuyo seno emergió como una de las voces más influyentes. Desde la banca legislativa de la era de Mohamed Zahir Shah, defendió la unidad nacional como herramienta frente a las élites dominantes y mostró una orientación claramente pragmática para avanzar sus ideales socialistas.

Hacia 1967 el PDPA atravesó una división interna entre dos tendencias: Parcham y Jalq. Karmal encabezaba la agrupación moderada Parcham, cuyo liderazgo era mayoritariamente tayiko y cuyo objetivo era forjar una coalición amplia de fuerzas anti-monárquicas. En contraposición, la facción Jalq, liderada por Nur Mohammad Taraki, adoptaba posiciones más radicales, con un peso notable de pashtunes y un énfasis en la lucha de clases. Taraki y Karmal compartían roles de liderazgo antes de que las diferencias se agudizaran y cada grupo siguiera su cauce político.

En julio de 1973 se produjo un golpe de Estado que derrocó a Zahir Shah y inauguró una república encabezada por Mohammed Daud Khan. Daud invitó a Karmal a compartir la influencia del poder, pero el dirigente de Parcham declinó ese ofrecimiento; pese a ello, con los años varios integrantes de su corriente ocuparon cargos dentro del gobierno de Daud.

El 27 de marzo de 1978 la Revolución Saur dio un giro decisivo: el régimen de Daud fue derrotado y el PDPA, apoyado por unidades militares, tomó el control del país. En ese contexto la facción Jalq dominó el gobierno y empujó a Karmal a abandonar el cargo de primer ministro adjunto y a partir hacia Praga, convertido en embajador. A finales de 1978 fue acusado de conspirar contra el gobierno y se le destituyó, quedando en exilio.

La sucesión de acontecimientos siguió con la llegada al poder de Hafizullah Amin en septiembre de 1979, tras eliminar a Taraki y ejercer una represión severa. Amin abrió purgas dentro del PDPA y recibió, finalmente, la intervención soviética que llevó a su derrocamiento. Las tropas de la URSS ejecutaron la operación que removió a Amin, en un episodio conocido como la Tormenta 333, y ponían fin a un final turbulento de esa etapa temprana de la revolución afgana.

Presidencia y reformas

Como figura moderada dentro del PDPA y en contraposición a los sectores radicados que habían desestabilizado el país, Karmal fue designado presidente, con la tarea de remar en busca de apoyos internos y de sostén de las tropas soviéticas. Prometió proteger las libertades individuales y respetar la fe islámica, intentando equilibrar una agenda de reformas con la realidad social del país.

Durante su gobierno se liberaron numerosos presos políticos y se promovió un marco constitucional que buscaba consolidar un modelo de derechos civiles y participación cívica. La Carta Fundamental consolidó la idea de un partido único, con un Consejo Revolucionario que ejercía la supremacía del poder estatal y la posibilidad de revisar la estructura de propiedad, que pasaba a contemplar de forma explícita modalidades estatales, cooperativas y privadas, al tiempo que se afirmaba el control del Estado sobre los recursos naturales. Se buscaba una nación que abandonara la opresión del hombre por el hombre y, en un gesto simbólico, se adoptaba una bandera más tradicional.

En un discurso del 9 de junio de 1980, ante representantes regionales, Karmal subrayó la existencia de conspiraciones que buscaban dividir la nación y repartirse sus territorios, advertencia que ilustraba la presión constante de los rivales internos y externos. Aun cuando el gobierno logró cierto nivel de cohesión, el proceso no estuvo exento de contratiempos, ya que la cohesión entre las fuerzas leales y los programas estatales se vio deshilachándose ante la embestida de grupos insurgentes apoyados desde el exterior.

La etapa de su presidencia estuvo marcada por un choque entre aspiraciones de desarrollo y la realidad bélica de un país en guerra. El reconocimiento internacional no siempre fue favorable y la Asamblea General de las Naciones Unidas llegó a rechazar la legitimidad de la ayuda soviética en el terreno afgano. Paralelamente, las autoridades gubernamentales combatían a los muyahidines, apoyados por potencias regionales y occidentales, en un conflicto que dejó al país en una situación de fragilidad estructural.

En el plano económico se promovió la creación de una Cámara de Comercio e Industria para incorporar a la iniciativa privada en la economía, mientras se fortalecían los sectores público y mixto. El peso de la industria extractiva y transformadora aumentó en relación al PIB, y las inversiones se concentraron cada vez más en estas áreas. Los indicadores señalan un crecimiento de la inversión en los sectores estatales y mixtos, con un repunte de la actividad industrial y una mejora notable en la cosecha durante ese periodo. La cooperación con países socialistas, así como con India y Japón, expandió los intercambios comerciales y tecnológicos.

Sin embargo, la deserción dentro de las fuerzas armadas creció de forma preocupante y la presión interna se hizo cada vez más intensa. Georgés Gorbachov y otros observadores no tardaron en señalar la responsabilidad de Karmal en la crisis de cohesión del gobierno y en la estrategia de defensa ante la insurgencia. En 1986, ante la combinación de factores de salud y desgaste, presentó su dimisión alegando problemas cardíacos, dando paso a una reorganización política y militar que buscaba estabilizar el conflicto.

Retiro, exilio y fallecimiento

Después de dejar todos sus cargos, se vio obligado a vivir en el exilio, estableciéndose en Moscú, en un enclave calmado y reservado del noroeste de la ciudad conocido como Serébriany Bor. Allí no dejó de ser una figura respetada entre la diáspora afgana y participó en encuentros comunitarios donde opinó críticamente sobre las propuestas de reconciliación nacional impulsadas por Najibullah, calificándolas de perjudiciales para la Revolución. También cuestionó las negociaciones con quienes consideraba contrarrevolucionarios, a los que veía desmoralizados.

Con la desaparición de la Unión Soviética, tuvo la posibilidad de regresar temporalmente a su país gracias a la protección de viejos aliados, entre ellos el general Abdul Rashid Dostum. En ese periodo se reorganizó su estancia y, más adelante, volvió a Moscú para tratar cuestiones de salud, donde finalmente murió. Los reportes varían sobre la fecha exacta: el 1 o el 3 de diciembre de 1996, a causa de un cáncer de hígado.

El velorio celebrado el día 5 reunió a unas 200 personas de la comunidad afgana en Moscú, mientras que el traslado de sus restos a Afganistán atrajo a casi mil asistentes. Sus restos fueron finalmente enterrados en Hairatan, donde reposan en memoria de quienes lo recordaron como una figura decisiva en una de las etapas más convulsas de la historia afgana.

Imágenes de Babrak Karmal