Vida Icónica VIDAICÓNICA
Abrir menú

Bac de Roda

Información general

Nombre completo Bac de Roda
Fecha de nacimiento 28-05-1658
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 02-11-1713
Ocupaciones militar

Francesc Macià i Ambert, conocido popularmente como Bac de Roda, nació el 28 de mayo de 1658 en Sant Pere de Roda, hoy parte de Roda de Ter y de las Masías de Roda. Su biografía está entrelazada con la milicia y las alianzas que marcaron el siglo XVIII, quedando ligado a las gestas de los migueletes y a la coalición de Vigatans que apoyó a Carlos de Austria. Falleció en Vic el 2 de noviembre de 1713, dejando una estela de mando en momentos de gran convulsión política y militar.

Biografía

Hijo de Onofre Macià y Escolàstica Ambert, Francesc adoptó el sobrenombre de Bac de Roda tras contraer matrimonio a una edad temprana con la heredera de Mas Bac de Roda, lo que consolidó su lazo con la propiedad y la vida rural de la zona. A partir de esa unión, su trayectoria se orientó hacia el liderazgo militar y la defensa de los intereses regionales en una época en la que las dinastías europeas dibujaban el mapa de poder de la península.

Guerra de Sucesión

En mayo de 1705 participó en la firma del Pacto de los Vigatans, una alianza cataliza que aspiraba a favorecer una maniobra de desembarco aliada junto a Barcelona. La organización militante, conocida como Vigatans, debía provocar un levantamiento en torno a 6.000 hombres para allanar el camino a la operación principal. Poco después, en la ciudad de Vich, los Vigatans proclamaron rey a Carlos III, marcando un momento decisivo de la contienda.

Actuó como comandante de fusileros bajo las órdenes del general Moragues en una acción destacada en el Congost, donde se impusieron la tropas aliadas frente a las BOR (borbónicas). Tras el desembarco de las fuerzas aliadas en Barcelona y la posterior toma de la ciudad por los austracistas, Bac de Roda se retiró temporalmente para replantear la estrategia en la campaña siguiente.

En 1706, ya con el grado de coronel, encabezó a un grupo de migueletes que patrullaban las fronteras de Aragón y Valencia. A finales de ese mismo año, ante un nuevo esfuerzo borbónico por recobrar el control de Barcelona, recibió la orden del virrey de Valencia de dirigirse hacia la capital catalana. Su misión consistía en vigilar y defender la línea que separaba la ciudad del Castillo de Montjuïc, al frente de una fuerza de aproximadamente 600 hombres.

El 7 de abril de 1706 sus tropas rompieron la trinchera borbónica levantada en Santa Madrona, logrando aislar Montjuïc del resto de la ciudad y asegurar así una retirada más cohesiva de las defensas. En 1709, ya con la jerarquía de coronel, comandó a un destacamento de fusileros que sostuvo el empuje francés procedente del Ampurdán. Tras la muerte del emperador José I el 17 de abril de 1711, Carlos VI asumió el poder y se inició un repliegue gradual de las fuerzas austríacas, mientras las partidas vigatans mantenían una lucha guerrillera cada vez más dificultosa. En ese marco, la tropa de Bac de Roda fue asignada a la defensa de Barcelona junto a Antoni Desvalls, marqués de Poal.

El estallido final llegó el 28 de agosto de 1713, cuando las fuerzas borbónicas al mando del duque de Bracamonte cortaron el paso por el Congost y derrotaron a los Vigatans, quedando Osona bajo control borbónico. Este golpe decisivo selló la retirada de las fuerzas catalanas y marcó un desenlace cruel para Bac de Roda, en una campaña que terminó con la caída de la resistencia en la región.

Delación y ejecución

Con la intención de salvarse, Bac de Roda buscó amparo en el Mas Colom, la casa de su juventud, pero fue traicionado por un antiguo compañero, Josep Riera, de Vallfogona. Su detención dio paso a un juicio que concluyó con su ejecución por horca en Vic el 2 de noviembre de 1713. Este desenlace cerró un capítulo de coraje y resistencia ante las fuerzas borbónicas, y dejó un recuerdo profundo entre sus contemporáneos.

Tras el combate de Navés, ocurrido el 19 de noviembre, los austracistas capturaron 28 prisioneros; el marqués de Poal dispuso la ejecución de cinco de ellos, entre ellos el capitán y otros dos hombres, como represalia por la muerte de Bac de Roda. Por su parte, Josep Riera perdió la vida el 15 de abril de 1714 en un combate entre migueletes y borbónicos, un episodio que cerró definitivamente la traición y la venganza que marcaron esos años de conflicto.

Reconocimientos

La ciudad de Barcelona honra su memoria con una calle situada en el distrito de Sant Martí, trazada por Ildefonso Cerdá en el marco del Plan de Ensanche y numerada originalmente como 55 bajo la denominación Comercio; desde 1907 la vía recibió el nombre de Bac de Roda, con una breve interrupción entre 1927 y 1931 cuando se dedicó a Felipe II.

en la línea 2 del Metro de Barcelona existe la estación denominada Estación de Bac de Roda, y a lo largo del río se alza un puente Bac de Roda, erigido entre 1986 y 1987 por el arquitecto Santiago Calatrava, símbolo de la conectividad moderna y de la memoria histórica que acompaña a la ciudad.