Vida Icónica VIDAICÓNICA

Clements Markham

Nombre completo Clements Markham
Nombre nativo Clements Robert Markham
Descripción Explorador, botánico, geógrafo y escritor británico
Fecha de nacimiento 20-07-1830
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 30-01-1916
Nacionalidad Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda
Ocupaciones explorador, escritor, geógrafo, funcionario, historiador, traductor, viajero, botánico
Grupos Royal Geographical Society, Academia Alemana de las Ciencias Naturales Leopoldina, Royal Society
Idiomas español, inglés, alemán
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Clements Robert Markham nació en Stillingfleet, en Yorkshire, el 20 de julio de 1830, y falleció en Londres el 30 de enero de 1916. Su vida se despliega entre la aventura de campo, la ciencia natural y la geografía, con una influencia decisiva en la financiación de expediciones británicas y en la orientación de instituciones de investigación. Como KCB y figura central de la Real Sociedad Geográfica, movilizó recursos para las exploraciones polares y dio impulso a proyectos orientados a la obtención de quinina a partir de plantas andinas. Su trayectoria dejó una huella perdurable en la historia de la exploración y el conocimiento geográfico.

Clements Markham — Imagen principal
Firma de Clements Markham

Clements Robert Markham nació en Stillingfleet, en Yorkshire, el 20 de julio de 1830, y falleció en Londres el 30 de enero de 1916. Su vida se despliega entre la aventura de campo, la ciencia natural y la geografía, con una influencia decisiva en la financiación de expediciones británicas y en la orientación de instituciones de investigación. Como KCB y figura central de la Real Sociedad Geográfica, movilizó recursos para las exploraciones polares y dio impulso a proyectos orientados a la obtención de quinina a partir de plantas andinas. Su trayectoria dejó una huella perdurable en la historia de la exploración y el conocimiento geográfico.

Juventud

Markham fue el segundo hijo del reverendo David Markham, un linaje que remonta a William Markham, arzobispo de York, y a Caroline Milner, hija de sir William Milner. Su educación comenzó en Cheam School y continuó en Westminster School, donde afianzó una base sólida para una vida dedicada a la observación, la lectura y el viaje. En 1844 dio un paso decisivo al ingresar en la Royal Navy, y tres años después obtuvo el rango de guardiamarina, con el crecimiento de su curiosidad científica y su deseo de explorar más allá de los puertos habituales.

Durante su juventud se forjó una visión que combinaría investigación, tenacidad y una vocación por conocer culturas diferentes. El ambiente familiar, habituado a atender las oficinas del Estado y las misiones de servicio, le abrió la puerta a experiencias que irían moldeando su carácter y su gusto por la geografía humana y física. En ese periodo inicial, Markham ya cultivaba la idea de que la travesía y el estudio podían coincidir para generar conocimiento útil para la nación y para la ciencia.

Marina Real

Cadete naval

En 1844 la influencia de su tía, la condesa de Mansfield, resultó crucial al presentarlo ante el contralmirante Sir George Seymour. El encuentro dejó una impresión favorable y condujo a la obtención de una plaza de cadete en la Royal Navy. Markham partió hacia Portsmouth para incorporarse al buque HMS Collingwood, que estaba preparándose para una larga travesía al Pacífico, donde Seymour asumía el mando de la Escuadra del Pacífico. Este primer encargo marcó el inicio de una vida marcada por la exploración y la observación geográfica.

El viaje se extendió durante casi cuatro años, con escalas y desvíos que lo expusieron a climas extremos y a la complejidad de las relaciones entre potencias marítimas. El HMS Collingwood recaló en Valparaíso el 15 de diciembre, después de haber atravesado Río de Janeiro, las Islas Sandwich y las Malvinas, y de afrontar un paso peligroso por el Cabo de Hornos. En Callao, el puerto principal de la costa peruana, Markham tuvo su primera conexión profunda con una región que influiría en su itinerario posterior. A lo largo de su periplo por el Pacífico, el joven oficial conoció Hawái, México y Tahití, y aprendió español con notable eficacia, un talento que le sería útil en muchas de sus futuras gestiones.

Cuando regresaron a Portsmouth en 1848, Markham le comunicó a su padre su deseo de abandonar la Marina Real, aunque su progenitor le disuadió de hacerlo de inmediato. Tras un breve tiempo de servicio en el Mediterráneo, sus planes volvieron a tomar forma: a principios de 1850 se enteró de la reanudación de una expedición destinada a rescatar la expedición perdida de Sir John Franklin. Mediante las influencias familiares, consiguió un puesto en el HMS Assistance, uno de los buques del escuadrón que buscaba indicios de la ruta de Franklin.

Primer viaje al Ártico, 1850-1851

Sir John Franklin había desaparecido durante la travesía del Paso Ártico del Noroeste en 1845, y las reacciones ante su fallo habían atenuado las esperanzas de hallar supervivientes con vida. El aparato de rescate quedó a cargo de la flota que se unió a Markham, encabezada por el capitán Horatio Thomas Austin al mando del HMS Resolute, mientras que el Assistance quedaba bajo la dirección de Erasmus Ommanney. En esa misión, Markham fue el miembro más joven de la tripulación, con un papel modesto ante el tamaño de la operación, pero con un aproximado aprendizaje que le serviría para el futuro.

Las labores consistieron en preparar a la tripulación para la siguiente temporada primaveral, cuando se iniciarían expediciones en trineo en busca de señales de los desaparecidos. Hubo una amplia formación para el equipo, y Markham participó en lecturas y discusiones sobre la historia ártica y la literatura clásica. También se aficionó a planificar posibles visitas a Perú, país que ya le había cautivado durante su viaje anterior. El grupo regresó a Inglaterra a finales de 1851, sin hallazgos concluyentes que justificaran la permanencia de la campaña de rescate.

A su retorno, Markham recibió la promoción a teniente, pero en 1852 comunicó a su padre su decisión de dejar la Armada. Aquel periodo, sin embargo, no marcó el final de su dedicación a la exploración; más bien, fue el preludio de un giro hacia proyectos científicos y geográficos de mayor alcance.

Viajes peruanos

Primer viaje, 1852-1853

En 1852 Markham se propuso una estancia prolongada en Perú, impulsado por un apoyo económico de su padre que le permitió asegurar 500 libras para cubrir sus gastos. Partió desde Liverpool el 20 de agosto y siguió una ruta que atravesó Halifax, Nueva Escocia, antes de dirigirse a Boston y Nueva York. Desde allí cruzó el istmo y continuó hacia el Callao, para luego internarse en el interior andino y cruzar los Andes con destino a Cuzco.

En el camino supo detenerse en Ayacucho, donde profundizó en la cultura local y estudió las lenguas quechuas, buscando comprender mejor la vida andina. Durante un recorrido por ciudades y ruinas cercanas, llegó a la región de San Miguel y La Mar, donde se informó sobre las propiedades de la Cinchona, una planta de gran relevancia por su relación con la quinina. En marzo de 1853 alcanzó Cuzco, ciudad que exploró con detalle durante varias semanas y que dejó grabada en su diario como un testimonio de la historia incaica y de la arquitectura colonial que la rodeaba.

La vuelta a Lima se produjo en junio de 1853, y recibió noticias de la muerte de su padre, un golpe personal que coincidió con el retorno hacia Inglaterra en septiembre de ese año. El viaje dejó en Markham una profunda admiración por la diversidad peruana, así como una primera aproximación a las complejas dinámicas entre cultura, economía y territorio que continuaría estudiando en los años siguientes.

Misión Cinchona, 1859-1861

Seis años más tarde, Markham regresó a Perú en un encargo específico ligado a la exploración botánica y a la política colonial. Ahora trabajaba como funcionario en la India Office, y propuso la recolección de árboles de Cinchona en los Andes centrales y orientales para su traslado a la India. El proyecto contaba con la colaboración de uno de los botánicos más reconocidos de la época, Richard Spruce, y se enfrentaba a un contexto de tensiones entre Perú y Bolivia, que afectaba la seguridad de las operaciones.

La expedición se enfrentó a la hostilidad local y a las limitaciones de las licencias de exportación. No obstante, Markham logró sortear obstáculos administrativos y obtuvo las autorizaciones necesarias para transportar la corteza de Cinchona, clave para la producción de quinina, un fármaco vital para tratar la malaria en zonas tropicales. Tras varias etapas en Lima, el equipo planificó la instalación de plantaciones en la India y en Birmania, así como en Ceilán, con resultados que se verían reflejados en las décadas siguientes.

La colaboración entre Markham y Spruce permitió ampliar la base de plantas útiles para la industria farmacéutica británica. El éxito de esta empresa significó un avance sustancial en la diversificación de las fuentes de quinina, materia que hasta entonces dependía de una región concreta y que, con estas iniciativas, se buscó asegurar para la administración colonial y la defensa sanitaria de las tropas.

Al regresar a Inglaterra, Markham llevó a cabo una breve estancia antes de emprender una nueva fase en la India y en Asia, donde se evaluaron sitios propicios para plantaciones de Cinchona y se evaluaron oportunidades para su cultivo en distintos climas y suelos tropicales, con el objetivo de sostener la producción para la Corona durante los años siguientes. Gracias a estas gestiones, la India experimentó avances significativos en la obtención de antioxidantes naturales para el tratamiento de enfermedades tropicales y para la protección de la salud de las tropas coloniales.

Por su labor en la introducción de Cinchona a la India, el gobierno británico otorgó a Markham una subvención de 3.000 libras, una suma considerable para la época que reflejaba el reconocimiento a la magnitud de su contribución científica y económica. Este aporte financió parte de las investigaciones y las instalaciones destinadas a convertir al subcontinente en una fuente sostenible de cinchona y en un pilar del sistema de salud imperial.

Funcionario, geógrafo y viajero

India Office

En 1857 contrajo matrimonio con Minna Chichester, quien acompañó a Markham en la misión de cinchona y en su posterior trayectoria. Su única hija, Mary Louise (conocida como May), nació en 1859, en un periodo marcado por la consolidación de su carrera en la India.

En el marco de sus funciones dentro de la India Office, Markham llevó a cabo investigaciones y elaboró informes para el gobierno indio sobre la introducción del algodón peruano en la región de Madras, el cultivo de la ipecacuana en Brasil y las posibilidades de cultivar plantas medicinales en la India. También analizó el porvenir de la industria de la perla en Tirunelveli y estuvo involucrado en un ambicioso proyecto para trasladar plantaciones de caucho desde Brasil, aunque este plan no llegó a realizarse en su totalidad.

Abisinia, 1867-1868

En 1867 fue nombrado jefe del departamento geográfico de la India Office. Ese mismo año recibió la comisión de acompañar a la fuerza expedicionaria de Robert Napier a Abisinia como geógrafo de la campaña. La acción británica respondía a las tensiones desatadas por el monarca Teodoro II ante las presiones de Egipto para asegurar la influencia regional. En 1868, tras la caída de Magdala, Markham registró el asalto a la fortaleza y presenció el final de la resistencia del rey, que, según sus palabras, murió con dignidad tras circunstancias crueles.

La campaña estuvo marcada por una logística compleja y por la necesidad de cartografiar rutas en una geografía poco conocida. Markham aportó su experiencia de viajero, organizando rutas y trabajos topográficos que facilitaron la campaña y dejaron un archivo de notas que contribuirían al conocimiento de la región y a la comprensión de su historia reciente.

Segundo viaje al Ártico, 1875-1876

Gracias a sus vínculos y a su experiencia, Markham consiguió integrarse en una expedición ártica de la Marina Real. Contaba con la aprobación del primer ministro de aquel momento, Benjamin Disraeli, y, cuando la expedición se disponía a partir, recibió la invitación para unirse a la nave Alert y acompañar a la misión hacia Groenlandia. En ese crucero pasó tres meses junto a la tripulación, estableciendo campamentos en la Isla Disko y en la Bahía de Baffin, donde el frío y la dureza del entorno pusieron a prueba a todos los participantes.

El regreso se produjo a bordo del Valorous, que, sin embargo, quedó varado en un arrecife y requirió reparaciones importantes para completar la travesía hacia casa. Estas ausencias prolongadas, sumadas a su creciente dedicación a otros intereses, llevaron a que sus supervisores en la India Office pidieran su dimisión, y Markham se retiró en 1877, tras veintidós años de servicio y con una pensión que recompensó su labor perseverante.

La expedición continuó con el liderazgo del capitán Sir George Nares, que llevó a los barcos Discovery y Alert a la frontera del norte. En 1875 alcanzaron la latitud 82°24′, el punto más alto registrado por una nave hasta ese momento. En la primavera siguiente, un trineo comandado por Albert Hastings Markham, primo de Clements, logró acercarse al extremo norte al 83°20′ de latitud, estableciendo un hito histórico para la exploración polar occidental.

Real Sociedad Geográfica

Secretario honorario

En 1844 Markham ingresó como Miembro de la Real Sociedad Geográfica y, con el paso del tiempo, se convirtió en su motor intelectual. En 1863 fue designado secretario honorario, cargo que ocupó durante veinte y cinco años, impulsando proyectos y gestionando la difusión de los hallazgos de otros exploradores junto con sus propias investigaciones.

Durante ese periodo promovió la promoción de la expedición de Nares y mantuvo el seguimiento de expediciones de Nordenskiöld, Greely y DeLong. También llevó a cabo viajes por Europa y, en 1885, viajó a Estados Unidos, donde tuvo una audiencia con el presidente Grover Cleveland. Su papel como secretario le permitió publicar mapas, crónicas y biografías que difundieron el espíritu aventurero y científico de la época.

En su producción literaria destacó por un estilo en ocasiones marcado por un fuerte nacionalismo, que lo llevó a idealizar las gestas marítimas de los siglos XV y XVI. Sus libros y ensayos, junto con los artículos para la sociedad y otras instituciones, fueron herramientas para difundir la comprensión de la exploración y su contexto histórico.

Además, Markham participó en la Hakluyt Society como secretario hasta 1886, entidad en la que colaboró en numerosas traducciones y ediciones de fuentes históricas, especialmente sobre Perú. Estas actuaciones enriquecieron el acervo de historia de los viajes y consolidaron su prestigio entre los estudiosos y navegantes de la época.

Presidente

En mayo de 1888 Markham presentó su dimisión como secretario de la Real Sociedad Geográfica, motivada por divergencias con las nuevas políticas de la institución. Durante su retiro se le concedió la Medalla de Fundador por sus “incomparables servicios a la sociedad”, un reconocimiento que reflejaba su influencia duradera.

Años posteriores los dedicó a viajar y a producir obras. En 1893 fue elegido presidente in absentia de la Real Sociedad Geográfica, un hecho motivado por dificultades internas para integrar a las mujeres como socias plenas. Poco después recibió el título de Caballero Comendador de la Orden del Baño, con lo que pasó a ser sir Clements Markham, un reconocimiento a su labor en el ámbito de la geografía y la exploración.

Como homenaje a su labor en Perú, uno de los colegios limeños más prestigiosos recibió el nombre de Markham College, y el río Markham en Papúa Nueva Guinea fue bautizado en su honor, testimonio de la extensión de su influencia en distintas regiones del mundo. Su figura, por tanto, quedó indisolublemente ligada a la educación y al recuerdo de la exploración británica.

Condecoraciones

  • Orden de Cristo, Portugal.
  • Imperial Orden de la Rosa, Brasil.
  • Caballero comendador de la Orden del Baño, Reino Unido.

La abreviatura “Markham” se utiliza en la taxonomía botánica para indicar a Clements R. Markham como autoridad en la descripción y clasificación de plantas, una distinción que refleja su contribución al conocimiento científico más allá de sus viajes y gestiones administrativas.

Obras seleccionadas

  • Editor de las Proceedings de la Royal Geographical Society (1872-1878).
  • Franklin's Footsteps (1852).
  • Cuzco and Lima (1856).
  • Travels in Peru and India (1862).
  • A Quichua Grammar and Dictionary (1863).
  • Spanish Irrigation (1867).
  • A History of the Abyssinian Expedition (1869).
  • A Life of the Great Lord Fairfax (1870).
  • Ollanta, a Quichua Drama (1871).
  • Memoir on the Indian Surveys (1871).
  • General Sketch of the History of Persia (1873).
  • The Threshold of the Unknown Region (1874).
  • A Memoir of the Countess of Chinchon (1875).
  • Missions to Thibet (1877).
  • Memoir of the Indian Surveys; Peruvian Bark (1880).
  • Peru (1880): The War between Chile and Peru (1881). Traducción al español de Manuel Beltroy publicada en 1922.
  • The Sea Fathers (1885).
  • The Fighting Veres (1888).
  • Paladins of King Edwin (1896).
  • Life of John Davis the Navigator (1889).
  • A Life of Richard III (1906).
  • The Incas of Peru (1910).
  • Colóquios dos Simples e Drogas da India × Garcia da Orta (1913: traducción del portugués).

Imágenes de Clements Markham