Concha Espina
| Nombre completo | María de la Concepción Jesusa Basilisa Rodríguez-Espina y García-Tagle |
|---|---|
| Descripción | Escritora española |
| Fecha de nacimiento | 15-04-1869 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 19-05-1955 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | novelista, escritor, periodista, poeta, escritor de cuentos |
| Géneros | poesía, ensayo |
| Idiomas | español |
| Esposas | Ramón de la Serna |
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Concepción Rodríguez-Espina y García-Tagle, conocida popularmente como Concha Espina, nació en Santander en 1869 y murió en Madrid en 1955. Escritora española de una larga trayectoria, dejó un legado literario que abarcó novelas, cuentos, poesía y teatro, con títulos emblemáticos como La niña de Luzmela, La esfinge maragata y Altar mayor. Su actividad creativa se nutría de una vida dedicada a la palabra y a la cultura, que dejó huella en los ambientes madrileños de su tiempo.
Concepción Rodríguez-Espina y García-Tagle, conocida popularmente como Concha Espina, nació en Santander en 1869 y murió en Madrid en 1955. Escritora española de una larga trayectoria, dejó un legado literario que abarcó novelas, cuentos, poesía y teatro, con títulos emblemáticos como La niña de Luzmela, La esfinge maragata y Altar mayor. Su actividad creativa se nutría de una vida dedicada a la palabra y a la cultura, que dejó huella en los ambientes madrileños de su tiempo.
Biografía
Concepción vio la luz en la ciudad de Santander el 15 de abril de 1869, en el seno de una familia numerosa: era la séptima de diez hermanos. Sus padres, Víctor Rodríguez-Espina y Olivares y Ascensión García-Tagle y de la Vega, forjaron en ella temprano interés por las letras. La casa familiar se ubicaba en la calle Méndez Núñez, en el popular barrio de Sotileza, y cuando tenía apenas trece años la familia se trasladó a Mazcuerras para vivir junto a la abuela paterna, momento decisivo en sus primeros contactos con la escritura.
El 14 de mayo de 1888 la joven anunció sus primeros trazos en El Atlántico de Santander, donde apareció una muestra de versos en un juego de seudónimos que le dio su primera presencia en la escena literaria. Dos años después, en 1891, falleció su madre, un golpe que marcó un parteaguas en su historia personal. El 12 de enero de 1893 contrajo matrimonio con Ramón de la Serna y Cueto, un vínculo que, entre luces y sombras, la llevó a vivir experiencias en distintos continentes y a cultivar vínculos con otras artes y voces de la época.
Entre los lazos familiares de la escritora destaca la afinidad literaria con su cuñada, la pintora cántabra María Blanchard, prima de su marido, con quien cultivó una amistad duradera. Tras el esponsal, la pareja se trasladó a Valparaíso, Chile, donde la experiencia de la vida austral permitió a Espina sumar colaboraciones periodísticas en periódicos chilenos y argentinos. En 1894 nació su hijo Ramón, y en 1896 llegó Víctor, quien luego destacaría como periodista, marcando así el perfil de una familia muy vinculada a los medios y a la cultura.
Durante su estancia en Chile inició una fecunda actividad periodística, sumando colaboraciones en distintos periódicos de la región, una faceta que consolidó su reputación de escritora y cronista. En 1898 regresó con la familia a España; dos años más tarde, en Mazcuerras, vino al mundo su hijo José, quien falleció a los cinco años, y en 1903 nació Josefina, futura esposa del músico Regino Sainz de la Maza, madre de la actriz Carmen de la Maza. En 1907 llegó su último hijo, Luis. Este periodo inicial coincidió con un ascenso progresivo de Espina como novelista y cuentista, aun cuando las tensiones en su vida conyugal empezaron a hacerse notorias por las celos profesionales de su marido.
En 1909 logró que su esposo encontrara un puesto de trabajo en México, y ella se estableció en Madrid junto a sus cuatro hijos, con lo que quedó disuelta la convivencia matrimonial. A nivel artístico, su talento fue ganando reconocimiento y se consolidó como una pluma versátil que cultivaba estudios, poesía y una amplia gama de géneros, si bien la narrativa breve y la novela serían las líneas que marcarían su trayectoria más destacada.
Espina destacó como una figura con una presencia notable en los círculos culturales de la capital. Su salón de los miércoles, en la calle Goya, reunió a representantes de la alta burguesía y a intelectuales de la escena literaria, entre quienes figuraban destacadas personalidades de la crítica, la plástica y la literatura hispanoamericana. Su círculo de amistades incluía tanto literatos como dibujantes y periodistas, y su vínculo con Rafael Cansinos Asséns le brindó un reconocimiento crítico que le abrió camino en los circuitos intelectuales de la época.
Además de su labor narrativa, Espina fue una colaboradora habitual de prensa y revistas, lo que le permitió mantener una presencia constante en la vida cultural española e hispanoamericana. Entre los órganos que publicaron su obra se cuentan periódicos y revistas de Madrid, Barcelona, Buenos Aires y otras ciudades, lo que la situaba como una autora de proyección internacional y de voz propia dentro de la llamada Generación del 98, si bien por su edad no formó parte formalmente de la Generación del 27.
A lo largo de su trayectoria también integró el Lyceum Club Femenino, una asociación emblemática de su tiempo que promovía la participación de las mujeres en la cultura y la política. En 1920 viajó a las minas de Riotinto para documentar las condiciones de los trabajadores, un hecho que dejó como resultado una obra impresa en forma de crónica social titulada El metal de los muertos. Políticamente expresó su respaldo a la Segunda República y ejerció de forma explícita su derecho al divorcio en 1934, al tiempo que defendía la separación entre Iglesia y Estado desde una visión liberal y reformista. Sin embargo, en 1936 se afilió a la Sección Femenina de la Falange, un movimiento que reflejaba la compleja relación de Espina con la esfera política y su entorno personal.
Con la Guerra Civil Española desbordando el país, pasó sus primeros años en la finca de Mazcuerras, aguardando durante la Batalla de Santander la caída de la ciudad ante las fuerzas sublevadas. A partir de ese momento, la escritora tiñó su labor con proyectos vinculados a la Sección Femenina y, por extensión, al régimen, con su hijo Víctor de la Serna destacando como figura relevante dentro del falangismo inicial. En ese periodo colaboró de forma regular con ABC, el diario sevillano, y produjo novelas románticas y obras de carácter propagandístico, entre las que se cuentan Retaguardia, Diario de una prisionera y Luna roja.
En 1938 comenzó a perder la vista y, a pesar de haber sido intervenida quirúrgicamente, para 1940 quedó ciega por completo. Esta limitación no amilanó su impulso creativo, y siguió escribiendo de forma prolífica. Varias de sus obras fueron adaptadas al teatro y, en distintos momentos, también al cine, consolidando una trayectoria que atravesó periodos de gran popularidad y de hondo debate crítico. Concha Espina falleció el 19 de mayo de 1955 en Madrid, y sus restos descansan en el Cementerio de la Almudena, dejando tras de sí una herencia literaria que siguió inspirando a generaciones posteriores.
Galardones y homenajes
Entre las distinciones que marcó su trayectoria figuran reconocimientos concedidos por la Real Academia Española en 1914 y 1924, por las obras La esfinge maragata y Tierras del Aquilón, respectivamente. En aquella misma época recibió el honor de ser declarada hija predilecta de Santander, y se erigió un monumento diseñado por Victorio Macho que la celebró en su ciudad natal, inaugurado por el rey Alfonso XIII, quien también la distinguió con la Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa. En ese periodo, Espina obtuvo el Premio Nacional de Literatura de España por Altar mayor, y fue candidata en tres ocasiones al Premio Nobel de Literatura (1926, 1927 y 1928); la primera de esas candidaturas coincidió con el fallo que reconoció a Grazia Deledda como ganadora.
En 1948 la localidad de Mazcuerras adoptó oficialmente el nombre de Luzmela, en reconocimiento a la escritora, durante la ceremonia de imposición de la banda y la gran cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. Posteriormente, en 1950, recibió la Medalla al Mérito en el Trabajo, conmemorando su aportación cultural y pedagógica. En años más recientes, distintos lugares han rendido homenaje a su memoria: un teatro municipal en Torrelavega lleva su nombre desde 2007; Madrid conserva una avenida homónima y la estación Concha Espina del Metro forma parte de su legado urbano. En otros sitios se han popularizado iniciativas como un avión de una aerolínea de gran nombre que lleva su nombre y un centro educativo en Valencia que honra su memoria, además de diversas instalaciones en Reinosa y otras ciudades cántabras.
Obras
- La eterna visita, ensayo periodístico.
- Al amor de las estrellas o Mujeres del Quijote, novela de 1903 (con reimpresión de 1916 en forma de láminas ilustradas).
- Mis flores, colección poética de 1904.
- El rabión, relatos cortos de 1907.
- Trozos de vida: Colección de cuentos, 1907.
- La niña de Luzmela, novela de 1909, llevada al cine.
- La ronda de los galanes, relatos de 1910 con ilustraciones de A. Cerezo Vallejo.
- Despertar para morir, novela de 1910, con cubierta de Máximo Ramos.
- Agua de nieve, novela de 1911, cubierta en color por Bujados.
- La esfinge maragata, novela de 1914 galardonada por la Real Academia Española; también adaptada al cine.
- La rosa de los vientos, novela de 1915.
- El jayón, novela de 1916, galardonada con el Premio Espinosa y Cortina; posteriormente se llevó al teatro y luego a la pantalla con una película argentina.
- Don Quijote en Barcelona, conferencia de 1916.
- Ruecas de marfil, relatos de 1917.
- Simientes. Páginas iniciales, 1918, cubierta en color de Rivero Gil.
- Naves en el mar, novela de 1918.
- Talín, novela de 1918.
- Pastorelas, 1920, cuarenta y dos cuentos con ilustraciones de Varela de Seijas.
- El metal de los muertos, novela de 1920.
- Dulce nombre, novela de 1921, adaptada al cine.
- Cuentos, recopilación de 1922.
- Cumbres al sol, novela de 1922.
- El cáliz rojo, novela de 1923 con cubierta de Bujados.
- Tierras del Aquilón (Viajes), 1924, relatos; premio Castillo de Chirel de la Real Academia Española.
- Arboladuras, novela de 1925.
- Cura de amor, novela de 1925.
- El secreto de un disfraz, novela de 1925.
- Altar mayor, 1926, novela; Premio Nacional de Literatura 1927; llevada al cine.
- Aurora de España, novela de 1927 con ilustraciones de Baldrich.
- Llama de cera, novela de 1927.
- Las niñas desaparecidas, novela de 1927.
- El goce de robar, novela de 1928; ilustraciones de Penagos.
- Huerto de Rosas, novela de 1929; ilustraciones de Ontañón.
- La virgen prudente, novela de 1929; cubierta en color de Augusto.
- Marcha nupcial, novela de 1929; ilustraciones de Vázquez Calleja.
- El príncipe del cantar, 1930, novelas y relatos.
- Copa de horizontes, 1930, novela con grabados y láminas a color fuera del texto de Ontañón.
- Siete rayos de sol: (cuentos tradicionales), 1930, colección de cuentos; cubierta de Puyol.
- El hermano Caín, 1931, novela; ilustraciones de Alvear.
- Singladuras. Viaje americano (Cuba, Nueva York, Nueva Inglaterra), 1932, libro de viajes; cubierta por Mauricio Amster.
- Entre la noche y el mar, 1933, poesía.
- Candelabro, 1933, novelas.
- La flor de ayer, 1934, novela.
- The Woman and the Sea, 1934, novela; traducción y presentación de críticos extranjeros.
- Vidas rotas, 1935, novela, llevada al cine.
- Nadie quiere a nadie, 1936, novela; ilustraciones de Bocquet.
- Retaguardia. (Imágenes de vivos y muertos), 1937, novela.
- Casilda de Toledo. Vida de santa Casilda, 1938, biografía.
- El desierto rubio, 1938, novela.
- Esclavitud y libertad, Diario de una prisionera, 1938, novela.
- La carpeta gris, 1938, novela.
- Las alas invencibles. Novela de amores, de aviación y de libertad, 1938, novela.
- Reconquista, 1938, novela.
- Cazadoras de sueños, 1939, novelas.
- Luna roja: Novelas de la revolución, 1939, novela.
- El hombre y el mastín, 1940, novela.
- Princesas del martirio, 1940, novela; ilustraciones de Rosario Velasco.
- La tiniebla encendida, 1940, teatro.
- El fraile menor: (cuentos), 1942, cuentos.
- Moneda blanca. La otra, 1942, teatro.
- La segunda mies: versos, 1943, poesía.
- Obras completas de Concha Espina, 1944, prólogo de Víctor de la Serna.
- Victoria en América, 1944, novela.
- El más fuerte, 1945, novela.
- Alma silvestre, 1946, novela.
- Un valle en el mar, 1949, segundo premio Miguel de Cervantes Saavedra de Periodismo.
- De Antonio Machado a su grande y secreto amor, 1950, cartas; ilustraciones y facsímiles; revela la figura de Guiomar sin desvelar su identidad.
- Una novela de amor, 1953, novela.
- Aurora de España, 1955, novela; reedición ampliada.
Artículos en periódicos y revistas
- «Homenaje a Max Nordau» (prólogo a la edición póstuma de La Ondina). Madrid, 1923, en la revista Raíces, Tomo XVI, página 36.