Vida Icónica VIDAICÓNICA

Dámaso Berenguer

Nombre completo Dámaso Berenguer
Nombre nativo Dámaso Berenguer Fusté
Descripción Militar y político español
Fecha de nacimiento 04-08-1873
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 19-05-1953
Nacionalidad España
Ocupaciones político, escritor, militar, ministro
Idiomas español
HermanosFernando Berenguer y Fusté, Federico Berenguer
Sugerencias y correcciones ¿Hay algún error, actualización pendiente o falta alguna biografía?
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.

Dámaso Berenguer Fusté nació en Remedios, Cuba, el 4 de agosto de 1873, y su vida se desarrolló entre cuarteles y despachos. Militares de carrera, se convirtió en una de las figuras centrales de la política española de entreguerras, destacando por su papel en Marruecos y por dirigir un gobierno de transición conocido como Dictablanda. Murió en Madrid el 19 de mayo de 1953, dejando una huella disputada en la historia.

Dámaso Berenguer — Imagen principal

Dámaso Berenguer Fusté nació en Remedios, Cuba, el 4 de agosto de 1873, y su vida se desarrolló entre cuarteles y despachos. Militares de carrera, se convirtió en una de las figuras centrales de la política española de entreguerras, destacando por su papel en Marruecos y por dirigir un gobierno de transición conocido como Dictablanda. Murió en Madrid el 19 de mayo de 1953, dejando una huella disputada en la historia.

Biografía

Primeros años

Los primeros años de su vida transcurrieron en el contexto de la metrópoli y la orilla caribeña. Remedios fue su lugar de nacimiento, y sus progenitores fueron Dámaso Berenguer Benimeli, originario de Callosa de Ensarriá, y Dolores Fusté Ballesteros, nacida en La Habana. En 1889 emprendió el viaje hacia la península para ingresar en la Academia General Militar, donde recibió la formación básica que later sería crucial. Finalizó sus estudios en la Academia de Caballería y, en 1893, obtuvo el empleo de segundo teniente. Su retorno a la isla en 1894 lo sumergió de lleno en la campaña contra los independentistas cubanos, iniciando una trayectoria marcada por la acción bélica. En 1895 fue ascendido a primer teniente, y, a los 22 años, en febrero de 1896, recibió el rango de capitán, hecho que anticipó un ascenso posterior a comandante en 1898. En 1899 contrajo matrimonio con Ana Elizalde. Tras la conclusión de esa guerra, desempeñó funciones como ayudante de campo del capitán general de Andalucía y estuvo destinado en los regimientos Almansa y Reina. En 1906 pasó a ser profesor en la Escuela de Equitación y participó en la elaboración de un reglamento orientado a la instrucción táctica, dentro de la Comisión de Táctica. El ascenso a teniente coronel tuvo lugar en junio de 1909, consolidando una carrera marcada por la disciplina y la formación.

Éxitos y fracasos

En 1911 se le encomendó la dirección de las Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla, una unidad que ejercía una presencia decisiva en el Protectorado español de Marruecos. Desde esa posición llevó a cabo acciones en escenarios como Monte Arruit, Taurit Narrich y Beni Sidel, entre otros, demostrando un notable desarrollo operativo. Por su labor recibió el ascenso a coronel en 1912 y obtuvo diversas condecoraciones, entre ellas las cruces María Cristina y San Hermenegildo. Con el paso de los años y el mérito acumulado durante la campaña, fue promovido a general de brigada en 1913 y recibió la confianza institucional al ser nombrado Gobernador Militar de Málaga en 1916. Dos años después elevó su rango a general de división y se le confió la Subsecretaría de Guerra, para luego asumir el Ministerio de la Guerra en los gobiernos de García Prieto y del conde de Romanones (noviembre de 1918-enero de 1919). En enero de 1919 se convirtió en Alto Comisario de España en Marruecos, desde cuyo cargo delineó un plan ambicioso orientado a la pacificación del Protectorado. Entre los logros iniciales figuró la toma de Xauen en 1920 y, como reconocimiento, el rey le otorgó en 1929 el título de Conde de Xauen. En 1921 fue nombrado senador vitalicio.

Sin embargo, aquella operación quedó ensombrecida por el Desastre de Annual (1921), resultado de una planificación deficiente y de una ejecución cuestionable que dejó al ejército frente a las fuerzas rifeñas dirigidas por Abd el-Krim. Fue procesado y separado del servicio por las responsabilidades causadas, pero recibió amnistía y rehabilitación durante el Directorio Militar de Primo de Rivera. En ese periodo recibió el grado de teniente general y fue nombrado jefe de la Casa Militar del Rey en 1924, consolidando su cercanía al aparato ceremonial y de mando de la Casa Real.

La caída de la monarquía

Con la retirada de Primo de Rivera hacia fines de 1930, el rey solicitó a Berenguer que diseñara un gobierno de transición para normalizar la vida institucional tras años de dictadura. El 30 de enero se formó un gabinete en el que el propio Berenguer también asumió la cartera de Guerra, dando lugar a la llamada Dictablanda. Su discurso pretendía tranquilizar a los actores políticos y lamentaba la necesidad de restablecer elecciones generales; sin embargo, esa promesa convulsionó a republicanos y monárquicos marginados por la dictadura. Los republicanos se aliaron para luchar por la caída de la Monarquía y en agosto de 1930 rubricaron el Pacto de San Sebastián, mientras que en diciembre un levantamiento militar en Jaca pretendía instaurar la República, con la ejecución de sus jefes, los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández, tras un fallido intento. A la vista de la magnitud de la crisis, Berenguer convocó elecciones generales para marzo de 1931, pero buena parte de los representantes políticos rechazaron participar, optando por la abstención. Ni siquiera los monárquicos aceptaron de inmediato la propuesta; la desafección fue general y la propia figura del monarca se debilitaría irremediablemente. Con el desarrollo de esas circunstancias, el rey Alfonso XIII trató de encontrar un recambio apto, pero la mayoría de los posibles candidatos rechazaron la oferta. Tras una serie de gestiones en el Ministerio de la Guerra, Berenguer dejó el cargo y el mando pasó al almirante Juan Bautista Aznar-Cabañas, quien lideró un gobierno de concentración monárquica y mantuvo a Berenguer como ministro de la Guerra en ese nuevo marco.

El programa de transición quedó orientado a un proceso gradual hacia la normalidad constitucional: la idea era celebrar elecciones municipales el 12 de abril, luego elecciones provinciales el 3 de mayo y, finalmente, unas Cortes Constituyentes en junio para redactar una nueva Constitución que sustituyera a la de 1876. No obstante, la votación municipal de 1931 demostró la fuerza de la alternativa republicana en los grandes centros urbanos, y su resultado precipitaría la proclamación de la Segunda República Española el 14 de abril de ese año. En este punto, la figura de Berenguer quedó señalada por haber sido agente de un régimen de transición que no logró evitar el cambio de régimen, mientras que otros actores, como Miguel Maura y Josep Pla, señalan en sus memorias la complejidad de las maniobras políticas que llevaron a ese desenlace.

Últimos años

Con la instauración de la Segunda República, Berenguer fue detenido por su rol durante la Dictadura y solicitó ingresar en prisión ante el director general de Seguridad, Carlos Blanco Pérez, quien se negó a rubricar su entrada; fue el fiscal de la República, Ángel Galarza, quien finalmente firmó su ingreso. Se convirtió en el último preso en el Alcázar de Segovia, y en 1932 fue sometido a juicio por el Tribunal Supremo. En 1934 recibió la amnistía durante el periodo de la izquierda reformista y, a partir de entonces, se mantuvo al margen de la vida pública; su intervención en el intento golpista de julio de 1936 no fue relevante. A partir de 1946 publicó su libro de memorias, De la Dictadura a la República, y falleció en Madrid por una trombosis en 1953.

Obras

  • De la Dictadura a la República (1946)

Imágenes de Dámaso Berenguer