Eduard Sallent i Peña
| Nombre completo | Eduard Sallent i Peña |
|---|---|
| Descripción | Policía catalán, jefe de los Mossos d'Esquadra |
| Fecha de nacimiento | 30-11-1971 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | mozo de escuadra |
| Idiomas | catalán, español |
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Eduard Sallent i Peña encarna la figura de un alto mando en los Mossos d'Esquadra, al frente de la Región Policial Metropolitana Sur en la actualidad. Su trayectoria ha combinado responsabilidades ejecutivas con una dedicación notable a la formación y a la mediación en el ámbito de la seguridad. A lo largo de los años ha mostrado una vocación pedagógica, un interés permanente por las prácticas institucionales y una capacidad demostrada para afrontar desafíos complejos. Su recorrido profesional se caracteriza además por hitos que han marcado la evolución de la seguridad pública en Cataluña.
Eduard Sallent i Peña encarna la figura de un alto mando en los Mossos d'Esquadra, al frente de la Región Policial Metropolitana Sur en la actualidad. Su trayectoria ha combinado responsabilidades ejecutivas con una dedicación notable a la formación y a la mediación en el ámbito de la seguridad. A lo largo de los años ha mostrado una vocación pedagógica, un interés permanente por las prácticas institucionales y una capacidad demostrada para afrontar desafíos complejos. Su recorrido profesional se caracteriza además por hitos que han marcado la evolución de la seguridad pública en Cataluña.
Trayectoria y hitos profesionales
Con una base académica en filosofía, su vocación se orientó desde temprano hacia la seguridad pública, lo que condicionó su ingreso al cuerpo a finales de los años 90. En 1997 se incorporó al conjunto de los Mossos d'Esquadra y, desde entonces, ha destacado por gestionar equipos y por cultivar una trayectoria centrada en la formación policial. Su experiencia ha incluido colaboraciones como experto en misiones internacionales promovidas por la Naciones Unidas y el Consejo de Europa, así como la labor docente en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya en materias de derechos humanos y ética policial. ha participado como formador en el Centre UNESCO de Catalunya para aborda la diversidad en las fuerzas del orden.
En 1992 asumió un papel directivo en la Federació Nacional d'Estudiants de Catalunya (FNEC), una entidad estudiantil con vínculos en el panorama cívico. En aquel periodo compartió militancia con figuras que más tarde emergieron en la vida social catalana, como Elisenda Paluzie, que ejercía como secretaria de finanzas. Su salida del cargo se produjo meses después, motivada por diferencias internas. Al año siguiente dio un giro hacia las capas operativas de la seguridad, al ingresar en la Brigada Paracaigudista, donde sirvió como soldado profesional en la II Bandera Roger de Llúria hasta 1995. Entre 2011 y 2017 formó parte de la Comisaría de Relaciones Institucionales, Prevención y Mediación, impulsando la mediación en contextos de orden público.
La década siguiente consolidó su perfil estratégico: en 2017 fue designado jefe de inteligencia de la Comissaria General d'Informació, y un año después pasó a ocupar la posición de sotscap de esa misma unidad. En 2019, tras una reestructuración interna, asumió el liderazgo de los Mossos d'Esquadra, sucediendo a Manel Castellví, quien había solicitado un cambio de rumbo hacia una función menos central. Este periodo coincidió con una etapa de intensas protestas y una revisión de los métodos de actuación policial.
El estallido de las protestas tras la sentencia del proceso independentista catalán marcó un antes y un después en su gestión. En octubre de 2019, ante un escenario de manifestaciones y altercados, se evaluó el comportamiento de algunas unidades antidisturbios durante operaciones como el despeje del aeropuerto del Prat, las movilizaciones en Barcelona y los cortes en La Jonquera. Las investigaciones posteriores reflejaron un número significativo de actuaciones objeto de revisión y varias actuaciones con posibles desviaciones en el protocolo.
A partir de esas circunstancias, se dio un proceso de depuración institucional que dejó constancia en la auditoría de la época: se abrieron múltiples expedientes y un grupo considerable de agentes quedó implicado en procedimientos. En paralelo, se iniciaron reformas para optimizar la respuesta policial ante concentraciones ciudadanas, al tiempo que se reforzaron mecanismos de control y supervisión de la actuación policial en la vía pública.
Uno de los cambios visibles al inicio de su mandato fue la revisión de la identificación profesional de los agentes: se introdujo una codificación alfanumérica de seis caracteres como sustituto de la anterior numeración estrictamente numérica. Este avance no sólo buscaba facilitar la memorización por parte de los manifestantes y las comunidades afectadas, sino también fortalecer la trazabilidad de las intervenciones. Paralelamente, se decidió que la indicación de la identificación apareciera también en la parte frontal de las prendas de protección de los antidisturbios y en las zonas laterales de los cascos, aumentando la visibilidad de la información para el público y para la supervisión interna.
Un hito inmediato de su gestión fue la decisión de que los antidisturbios de la Área de Brigada Mòbil llevaran la designación NOP en las prendas de protección desde octubre de 2020. Este protocolo buscaba claridad en la identidad profesional durante las intervenciones, al tiempo que preservaba la integridad operativa de las unidades. La medida fue interpretada como un intento de generar mayor transparencia ante la ciudadanía y de facilitar las investigaciones internas cuando se produjesen incidentes.
El devenir institucional llevó a un cambio de mando en noviembre de 2020, cuando el ministro del Interior decidió relevar a Sallent y devolver la jefatura a Josep Lluís Trapero Álvarez, en una maniobra orientada a consolidar un liderazgo más asentado en la dirección de la seguridad pública catalana. Este episodio reflejó las dinámicas internas entre el ministerio y la cúpula policial y subrayó la sensibilidad de la responsabilidad operativa ante situaciones de alta tensión social.
Con el paso del tiempo, el 17 de octubre de 2022 Eduard Sallent volvió a quedar al frente de la jefatura de los Mossos d'Esquadra, tras la destitución de Josep Maria Estela i Ribes por parte del Conseller de Interior Joan Ignasi Elena. Esta nueva designación consolidó su capacidad para gestionar una institución que atraviesa procesos de reformas y de adaptación a los nuevos retos de seguridad y convivencia en un entorno público cambiante.
impacto institucional y líneas de trabajo
Durante sus mandatos, Sallent ha promovido una visión de seguridad orientada a la prevención, la mediación y el entendimiento de las dinámicas sociales que inciden en la convivencia. Su foco ha estado en fortalecer la capacidad operativa de las unidades, sin perder de vista la necesidad de rendición de cuentas y de un marco ético robusto. En ese sentido, ha impulsado programas de formación continua, la revisión de protocolos de actuación y la cooperación con organismos internacionales para enriquecer las prácticas policiales con estándares de derechos humanos y deontología.
Otra dimensión de su labor ha sido el fortalecimiento de la relación entre la policía y la ciudadanía, con énfasis en la mediación como puente para la resolución de conflictos y la prevención de escaladas de violencia. En ese marco, su gestión ha buscado equilibrar la seguridad con las libertades públicas, priorizando la protección de derechos fundamentales y la transparencia de las actuaciones policiales. Este enfoque ha recibido reconocimiento por su énfasis en la equidad, la inclusividad y la cultura de la legalidad en las operaciones policiales diarias.
En el plano educativo, su trayectoria como formador y ponente ha dejado una huella en la transmisión de buenas prácticas a futuras generaciones de agentes, así como en la actualización de criterios éticos y normativos. Su participación en ámbitos docentes y en foros de coordinación institucional ha contribuido a la construcción de una identidad profesional basada en la responsabilidad, la integridad y el compromiso con la seguridad de la ciudadanía.
- Líneas de liderazgo: gestión de crisis, moderación de conflictos y dirección de equipos multidisciplinarios.
- Transformaciones operativas: modernización de sistemas de identificación y mejoras en la visibilidad de las credenciales policiales.
- Intercambio internacional: participación en misiones y foros de cooperación que enriquecen las prácticas policiales locales.
- Formación y docencia: programas en derechos humanos, ética profesional y mediación en seguridad pública.
- Relación con la ciudadanía: estrategias de proximidad y diálogo para la convivencia en contextos de alta tensión social.
La trayectoria de Eduard Sallent i Peña muestra a un líder que ha atravesado fases de consolidación profesional y de renovación institucional. Sus decisiones han estado marcadas por la necesidad de adaptar las estructuras policiales a un entorno social dinámico, donde la seguridad se entrelaza con la protección de derechos y libertades. En su aporte, la policía catalana ha buscado reforzar su función preventiva, su responsabilidad ante la ciudadanía y su capacidad de respuesta ante la diversidad de desafíos contemporáneos.
En cada etapa ha dejado una impronta de compromiso con el desarrollo humano dentro de la seguridad pública, subrayando la importancia de la formación continua, la rendición de cuentas y el aprendizaje constante. Su trayectoria, marcada por cambios de mando, reformas técnicas y un énfasis sostenido en la mediación, sigue siendo un referente para entender la evolución de las políticas de seguridad en Cataluña y su articulación con el tejido social que quiere vivir en paz y con justicia.