Vida Icónica VIDAICÓNICA

Eduardo Zamacois

Nombre completo Eduardo Zamacois y Quintana
Descripción Novelista y periodista español
Fecha de nacimiento 17-02-1873
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 31-12-1971
Nacionalidad España
Ocupaciones escritor, novelista, periodista, editor, guionista
Idiomas español, francés
EsposasM. F. de Zamacois
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Eduardo Zamacois y Quintana nació el 17 de febrero de 1873 en Pinar del Río, Cuba, y partió de este mundo en Buenos Aires el 31 de diciembre de 1971. Su trayectoria como novelista y cronista transcurrió entre la península ibérica, el continente europeo y las tierras del exilio, dibujando una biografía plagada de viajes, amores y compromisos sociales. Su vida estuvo marcada por una intensa movilidad y una curiosidad insaciable que lo llevó a convivir con diversas corrientes culturales de su tiempo.

Eduardo Zamacois — Imagen principal
Firma de Eduardo Zamacois

Eduardo Zamacois y Quintana nació el 17 de febrero de 1873 en Pinar del Río, Cuba, y partió de este mundo en Buenos Aires el 31 de diciembre de 1971. Su trayectoria como novelista y cronista transcurrió entre la península ibérica, el continente europeo y las tierras del exilio, dibujando una biografía plagada de viajes, amores y compromisos sociales. Su vida estuvo marcada por una intensa movilidad y una curiosidad insaciable que lo llevó a convivir con diversas corrientes culturales de su tiempo.

Biografía

Orígenes y primeros años

Su linaje fusionaba raíces vascas con experiencia caribeña: el padre, Pantaleón Zamacois y Urrutia, nació en Bilbao y emprendió una trayectoria artística que lo llevó a tierras americanas; la madre, Victoria Quintana y González, traía consigo vínculos cubanos. El apellido Zamacois, según antiguos antecedentes, tiene su génesis en Hasparren, en el País Vasco francés, y en el siglo XVIII se recogía como Samacoys. Este origen cosmopolita marcaría el carácter del joven escritor desde la cuna.

Las primeras mudanzas del pequeño Eduardo fueron de la casa a la cercanía de La Habana: a los dos años la familia se instaló en Marianao, y a los cuatro se trasladó a Bruselas por un periodo corto. Después, en París, permaneció otros cuatro años, adquiriendo un dominio natural del francés que le acompañaría toute la vida.

Formación y comienzos profesionales

En 1883, aún en la adolescencia, se trasladó a Sevilla para completar la educación secundaria. A los quince años se instaló en Madrid, donde exploró la universidad: inició la carrera en Filosofía y Letras y, más tarde, probó con la Medicina, llegando a cursar tres años. Aunque ejerció brevemente en una clínica, la vocación médica fue cediendo paso a las humanidades y al periodismo.

Vivaz y curioso, se introdujo en ambientes culturales de la época, colaborando durante años en publicaciones de pensamiento crítico y en diarios de raigambre krausista y republicana. Sus primeros ensayos y relatos se vieron vinculados a una bohemia literaria que le permitió experimentar con el lenguaje y el tema erótico desde un ángulo realista.

La senda literaria se abrió temprano: a los dieciocho años apareció su primera novela, La enferma, y poco después vino Punto negro. En 1894 vio la luz Amar a oscuras, una muestra breve de su pluma, que ya mostraba un realismo crudo que caracterizaría gran parte de su obra. A la par, su madre intentó encausarlo hacia un matrimonio que él no abrazó por completo, manteniendo una vida afectiva plural que influiría en su narrativa posterior.

La bohemia parisina y la incursión editorial

Tras un periodo de vida nómada en París, Zamacois se trasladó a Barcelona para integrarse al mundo de la prensa y el teatro, trabajando en proyectos como El Gato Negro y ¡Ahí Va!, y junto a Ramon Sopena creó la publicación La Vida Galante, que permanecería activa hasta 1905. En ese periodo vio nacer a su tercer hijo, Fernando, y consolidó su presencia como autor y editor en el ámbito hispano parlante de Europa. En enero de 1901 apareció Horas crueles, novela breve que formó parte de un volumen conjunto con Amar a oscuras.

Para ampliar horizontes, decidió lanzarse a una nueva empresa editorial en Cosmópolis, buscando difundir la literatura española en Francia, con especial atención a la obra de Galdós y sus textos traducidos; aunque el proyecto no prosperó, no abandonó su afán editorial. En 1907, con el apoyo de una herencia de 125.000 pesetas recibida por Antonio Galiardo Armijo, logró crear la colección El Cuento Semanal, un formato de relato corto que logró un éxito notable y fue modelo para futuras compilaciones.

El Cuento Semanal y Los Contemporáneos

La aventura de El Cuento Semanal se vio interrumpida por la trágica muerte de su impulsor, Galiardo, quien se suicidó en 1908; Zamacois continuó la empresa y asumió la dirección de otra colección de relatos, Los Contemporáneos, que funcionó entre 1909 y 1926. Tras manejar esa publicación, la viuda de Galiardo, Rita Segret, emprendió un pleito por la propiedad de la revista y, pese a ello, Zamacois siguió adelante con la propuesta y se mantuvo al frente de un proyecto clave para la difusión de la narrativa breve. Durante ese periodo, el puesto de redactor jefe de El Cuento Semanal fue ocupado de modo interino por Francisco Agramonte y, a partir de 1911, por Emilio Carrere, quien estuvo al frente durante poco más de medio año. En su apogeo, la serie se convirtió en una puerta de entrada para nuevas voces, de modo que destacados autores recalaban en ella para ganar visibilidad.

La difusión masiva de estos relatos se lograba gracias a una extensa distribución en quioscos, lo que amplió enormemente el alcance de sus publicaciones y consolidó la popularidad de la narrativa breve como formato comercial y literario. En palabras de contemporáneos, aparecer en estas colecciones representaba para un escritor novel la posibilidad de obtener reconocimiento de forma rápida y resonante.

Compromiso, viajes y guerra

A partir de 1905, Zamacois orientó su obra hacia temáticas más comprometidas y sociales, acercándose a ideas republicanas y participando en publicaciones críticas como Las Dominicales del Libre Pensamiento y El Motín, de José Nakens. En 1910 emprendió un viaje por América y recorrió varias naciones, experiencia que ratificó su mirada internacional. En 1912 regresó a España y, durante la Primera Guerra Mundial, fue corresponsal en París para La Tribuna.

En 1917 cruzó de nuevo el Atlántico, ofreciendo conferencias que luego se extendieron a África, Europa y otras regiones, ampliando su círculo de influencias y permitiéndole conocer a la cubana Matilde Olimpia Fernández y Fuertes, quien se convirtió en una de sus amantes permanentes. Después, de vuelta en España, continuó su actividad literaria a un ritmo sostenido. Su matrimonio con Cándida, que ya no convivía con él, terminó en 1933; la madre falleció en 1935. Con el estallido de la Guerra Civil, Zamacois se convirtió en cronista del frente de Madrid hasta 1937, y luego se instaló en Valencia y Barcelona, donde trabajó en la publicación Mi Revista y se encargó de editar, en 1938, la novela El asedio de Madrid, escrita al inicio del conflicto.

La situación política desencadenó su exilio: abandonó Barcelona cuando las fuerzas sublevadas cercaron la ciudad y se refugió en Francia. Desde allí pasó por Cuba, México y Estados Unidos, hasta fijar su residencia definitiva en Buenos Aires. Su hija Gloria falleció en 1946, y hacia 1956 contrajo matrimonio con Matilde Zamacois, quien permanecería a su lado el resto de su vida. En 1970, ella publicó, bajo el seudónimo M. F. de Zamacois, el volumen A solas con él: pensamientos recopilados de la “Opera Omnia”.

El final de una era llegó tras un regreso nostálgico a España; Zamacois falleció a los 98 años en Buenos Aires el último día de 1971. Sus restos fueron trasladados a Madrid en febrero de 1972 para su reposo definitivo.

Obras destacadas

  • El misticismo y las perturbaciones del sistema nervioso (1893).
  • Amar a oscuras (1894).
  • La enferma (1895).
  • Humoradas en prosa (1896).
  • Consuelo (1896).
  • Punto negro (1897).
  • Vértigos (1899).
  • Incesto (1900).
  • Horas crueles (1901).
  • El seductor (1902).
  • Memorias de una cortesana (1904).
  • Sobre el abismo (1905).
  • Río abajo: almas, paisajes, perfiles perdidos. Madrid: Pueyo, 1905.
  • El otro (1910).
  • Teatro galante (1910).
  • Desde mi butaca (1911).
  • Crimen sin rastro (1911).
  • Europa se va… (1913).
  • La opinión ajena (1913).
  • Del camino (1913).
  • La cita (novelas cortas) (1913).
  • El misterio de un hombre pequeñito (1914).
  • La ola de plomo (1915).
  • Años de miseria y risa (1916).
  • Las confesiones de un niño decente (1916).
  • Memorias de un vagón de ferrocarril (1916).
  • Presentimiento (1916).
  • La carreta de Thespis (1918).
  • La alegría de andar (1920).
  • Una buena acción (1921).
  • La bobina maravillosa (1922).
  • Una vida extraordinaria (1923).
  • Una pobre vida (1924).
  • Las raíces (1927), trilogía novelística.
  • Los vivos muertos (1929).
  • La risa, la carne y la muerte (1930), selección de cuentos.
  • El delito de todos (1933).
  • La antorcha apagada (1935).
  • Tipos de café, segunda edición (1935).
  • Don Juan hace economías, (1936), farsa grotesca.
  • Crónicas de la guerra (1937).
  • El asedio de Madrid (1938).
  • Un hombre que se va... Memorias (1964).
  • El teatro por dentro.

Imágenes de Eduardo Zamacois