Enrique Moles
| Nombre completo | Enrique Moles |
|---|---|
| Descripción | Farmacéutico, químico y físico español. 1883-1953 |
| Fecha de nacimiento | 26-08-1883 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 30-03-1953 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | químico, físico, farmacéutico |
| Grupos | Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales |
| Idiomas | catalán, español, alemán, francés, inglés, italiano |
| Hermanos | Juan Moles |
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.
Enrique Moles Ormella nació en Barcelona en 1883 y falleció en Madrid en 1953. Su vida fue un puente entre la farmacia, la química y la física, dejando una impronta decisiva en la historia científica de España. Su nombre se asocia a una trayectoria que combinaría investigación, docencia y gestos institucionales; y su legado dio lugar a un galardón nacional cuyo fin es impulsar proyectos de alto impacto científico en el país.
Enrique Moles Ormella nació en Barcelona en 1883 y falleció en Madrid en 1953. Su vida fue un puente entre la farmacia, la química y la física, dejando una impronta decisiva en la historia científica de España. Su nombre se asocia a una trayectoria que combinaría investigación, docencia y gestos institucionales; y su legado dio lugar a un galardón nacional cuyo fin es impulsar proyectos de alto impacto científico en el país.
Biografía
Formación y primeros años
Inició su formación en la disciplina farmacéutica en la Universidad de Barcelona, culminando la licenciatura en 1905 y obteniendo el grado de doctor en la Universidad de Madrid un año después. En 1907 asumió una plaza de profesor auxiliar gratuito en la Universidad de Barcelona, mientras su curiosidad investigadora comenzaba a tomar forma. Fue beneficiario de una beca de la Junta para Ampliación de Estudios, lo que le permitió perfeccionarse en Alemania entre 1908 y 1911, periodo clave para su desarrollo académico.
Durante esas experiencias tempranas, llevó a cabo traducciones de textos de bacteriología y desarrolló patentes relacionadas con productos farmacéuticos, demostrando ya entonces su talento para convertir teoría en aplicaciones concretas. En colaboración con Antoni Novellas i Roig, coescribió un manual que sirvió como guía práctica para farmacología, terapéutica y análisis químico-farmacéutico, difundido entre profesionales y estudiantes de la época.
Consolidó su formación doctoral en Ciencias Químicas en Leipzig, junto a la influencia de Wilhelm Ostwald, en 1910, y más tarde completó un segundo doctorado en Madrid en 1922. Paralelamente, obtuvo un doctorado en Ciencias Físicas en Ginebra, guiado por Charles-Eugène Guye, en 1926. Estas sintetizadas experiencias internacionales le proporcionaron una perspectiva amplia y metodológica que marcó toda su trayectoria.
Trayectoria universitaria y científica
En 1927 ingresó como catedrático de Química Inorgánica en la Universidad Central, posición que mantuvo hasta 1936. Su inclusión en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en 1934 vino acompañada de un discurso sobre el progreso científico de España entre los siglos XVIII y XIX, reflejando su vocación de observador crítico y formador de criterios científicos.
Entre 1931 y 1936, trabajó en el Edificio Rockefeller, donde se asentaba el Instituto Nacional de Física y Química; allí dirigió la Laboratorio de Investigaciones Físicas y coordinó la sección de Química Física bajo la dirección de Blas Cabrera Felipe. Sus investigaciones se enfocaron en la determinación de masas atómicas a través de métodos de densidad límite en gases y en la medición de volúmenes moleculares, resultados que obtuvieron reconocimiento internacional y múltiples galardones.
Además de su labor experimental, promovió la organización de encuentros y foros científicos de gran relevancia. Participó en la convocatoria del IX Congreso Internacional de Química Pura y Aplicada celebrado en Madrid en 1934, un hito que reunió a especialistas de diversas naciones. Su actividad también lo llevó a participar activamente en academias extranjeras y a desempeñar funciones en comisiones internacionales de referencia, como la de pesos atómicos, asociadas a organismos de química mundial. Su producción científica superó las dos centenas de artículos y fue publicada en revistas y actas de la Sociedad Española de Física y Química, entre otros foros.
Entre sus discípulos figuran nombres que continuarían su legado, como Augusto Pérez-Vitoria, Emilio Jimeno Gil y Salvador Velayos, quienes luego aportarían su propio sello a la física y la química de España. Este linaje académico reflejaba la influencia de Moles en las generaciones siguientes y su capacidad para nutrir equipos de investigación con rigor y creatividad.
Guerra Civil, exilio y retorno
Durante la Guerra Civil, Moles ocupó un cargo de alta responsabilidad en el gobierno republicano, siendo director general de pólvoras y explosivos. Al concluir el conflicto, el régimen franquista procedió a separarlo del servicio y a retirarlo del escalafón de catedráticos en 1939, en un episodio que reflejaba las purgas profesionales de la época.
El retorno a la vida civil y las consecuencias no tardaron en hacerse visibles: tras un periodo de exilio en Francia, regresó a España en 1941 y fue detenido, para ser liberado en 1942. En esa etapa, el nuevo régimen ordenó retirar las medallas que la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales le había conferido. Aun así, estos hechos no apagaron el valor de su legado científico y humano, que seguiría siendo objeto de reconocimiento en años posteriores.
El reconocimiento oficial tardío llegó décadas después: en 2018, el gobierno de España anunció la restauración de los honores académicos de siete investigadores, entre los que se encontraba Moles. Poco después, en 2019, se llevó a cabo un acto de reparación que consistió en la devolución del diploma que los Académicos Numerarios habían visto retirado durante la dictadura, restituyendo su dignidad y memoria.
Desde el punto de vista familiar, su entorno cercano también merecía atención: era hermano de Juan Moles Ormella, quien ejerció como ministro de la Gobernación al estallar la Guerra Civil, y tío de Lucinda y Margot Moles, dos deportistas destacadas durante la República, destacadas en disciplinas como atletismo, hockey, natación y esquí.
Legado y memoria institucional
La memoria de su labor quedó plasmada en la creación de un premio nacional que lleva su nombre, concebido para estimular la investigación en áreas afines a su trayectoria y para reconocer a quienes contribuyen de manera significativa al progreso científico y tecnológico de España. Este premio busca apoyar proyectos que combinen rigor metodológico, originalidad y impacto social, apuntalando un ecosistema de investigación que Moles contribuyó a X-Ray con su ejemplo.
La huella de Moles se extiende, más allá de los resultados científicos, a la cultura académica y a la institucionalidad de la ciencia en España. Su figura simboliza la relación entre docencia, experimentación y gestión de instituciones, recordando la necesidad de defender la libertad de investigación incluso en tiempos adversos. En ese sentido, su historia ofrece una lección de perseverancia y compromiso con la verdad y la técnica.
En síntesis, la trayectoria de Enrique Moles Ormella muestra a un investigador que, desde la formación inicial en Barcelona y Madrid, atravesó fronteras para enriquecer su método y ampliar sus horizontes. Sus aportes a la química y a la física, su liderazgo en laboratorios emblemáticos y su papel en la vida académica española constituyen un referente de claridad, rigor y servicio público a la ciencia.