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Facundo Perezagua

Nombre completo Facundo Perezagua
Nombre nativo Facundo Perezagua
Descripción Político español
Fecha de nacimiento 27-11-1860
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 29-04-1935
Nacionalidad España
Ocupaciones político, sindicalista
Grupos Unión General de Trabajadores
Idiomas español
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Facundo Perezagua Suárez nació en la ciudad de Toledo, en el barrio de Covachuelas, el 27 de noviembre de 1860, y su vida estuvo steepa de militancia y acción sindical. Proveniente de una familia trabajadora, inició su aprendizaje metalúrgico muy joven y, tras la experiencia en la Fábrica de Armas de Toledo, forjó una trayectoria que lo convertiría en una de las figuras clave para la construcción del movimiento socialista en España. Su paso por Vizcaya y su papel en la fundación de estructuras políticas y sindicales dejan una huella profunda en la historia obrera del siglo XIX y principios del XX.

Facundo Perezagua — Imagen principal

Facundo Perezagua Suárez nació en la ciudad de Toledo, en el barrio de Covachuelas, el 27 de noviembre de 1860, y su vida estuvo steepa de militancia y acción sindical. Proveniente de una familia trabajadora, inició su aprendizaje metalúrgico muy joven y, tras la experiencia en la Fábrica de Armas de Toledo, forjó una trayectoria que lo convertiría en una de las figuras clave para la construcción del movimiento socialista en España. Su paso por Vizcaya y su papel en la fundación de estructuras políticas y sindicales dejan una huella profunda en la historia obrera del siglo XIX y principios del XX.

Biografía

Desde sus primeros años, Perezagua se formó bajo la disciplina de la labor manufacturera, encontrando en la metalurgia su vocación profesional. En sus 12 años ingresó como aprendiz en la Fábrica de Armas de Toledo, una experiencia que coincidió con la agitación social de la época y que influiría en su futura visión de clase trabajadora y organización colectiva. El fin de la tercera guerra carlista le dio la oportunidad de trasladarse a la capital, donde inició contactos que cambiarían su destino político y sindical.

En Madrid, el joven se cruzó con Pablo Iglesias y otros integrantes del círculo fundador del PSOE, al que se afiliaría en 1881 con el carnet número 19. En esa etapa temprana ya asumía responsabilidades como representante de movimientos obreros y participaba en el desarrollo de iniciativas que buscaban articular la lucha de los trabajadores. En 1883 formó parte de El Porvenir, una sociedad obrera vinculada a los sectores del hierro y otros metales, y tomó parte activa en la Comisión de Reformas Sociales impulsada por Segismundo Moret, donde denunció las condiciones de explotación que atravesaban las clases populares y difundió las bases del sistema socialista.

La reacción de las patronales fue rápida: fue separado de su puesto en Platerías Meneses y, poco después, de la Fábrica del Gas. Este revés lo llevó a fijar su marcha hacia Vizcaya, un movimiento que, en gran medida, impulsaría su labor de extensión del socialismo entre los trabajadores de la región. En Vizcaya, y especialmente en Bilbao, se convirtió en el responsable de articular y expandir la influencia socialista entre mineros y metalúrgicos, cimentando una red de agrupaciones que más tarde tendrían peso decisivo en la historia regional e incluso nacional.

Arribó a Bilbao el 20 de abril de 1885 y se instaló en la calle Marzana, dentro del barrio de San Francisco, donde inició su trabajo en la fundición de Francisco Aguirre Sarasúa. Con la colaboración de otros militantes como los hermanos Felipe y Luciano Carretero, Pérezagua organizó las primeras agrupaciones socialistas de Vizcaya, sentando las bases para una presencia obrera estructurada. En 1886 se constituyó la Agrupación Socialista de Bilbao, y al año siguiente, la de Ortuella, en plena zona minera. Su labor consistió en un esfuerzo intenso por sindicalizar a los trabajadores metalúrgicos, aunque la consolidación de los sindicatos específicos tardaría aún en materializarse.

Durante 1888 participó en el I Congreso del PSOE, celebrado en Barcelona, representando a la agrupación de Bilbao. En Bilbao, Perezagua lideró la estrategia socialista de Vizcaya, que se distinguía por su marcado carácter de clase y su inclinación a la confrontación cuando era necesario, sin renunciar a la apertura de diálogo cuando resultaba oportuno. Este modo de hacer política le valió un reconocimiento contundente entre las filas obreras y le dio proyección para liderar un movimiento que se erigía como referente en la región.

La acción sindical en Bilbao fue, durante años, un proceso de consolidación de una identidad obrera que convivía con tensiones políticas y con un abordaje que priorizaba la defensa de los trabajadores frente a la cooperación con otras fuerzas políticas. En 1900 se erigió la Federación Socialista de Vizcaya, integrada por diversas agrupaciones, y persiguió la cohesión entre Bilbao, La Arboleda, Ortuella, Sestao, Deusto, Gallarta, Erandio, Begoña y Musques. A pesar de la creciente influencia teórica del socialismo, la estructura organizativa seguía mostrando debilidades y limitaciones, con grupos pequeños y, a menudo, inestables. En ese marco, Perezagua mantuvo su insistencia en la acción directa y en la primacía de la movilización de los trabajadores por encima de las alianzas políticas amplias.

A finales de la década, su liderazgo llevó a la convocatoria de la primera huelga general de Vizcaya, en mayo de 1890, que movilizó a más de treinta mil personas y marcó un hito en la historia laboral de la región. Tras la celebración del Primero de Mayo, surgieron detenciones entre los participantes de La Arboleda, y desde la cárcel, Pérezagua y otros detenidos redactaron un documento con las reivindicaciones centrales: readmisión de los despedidos, jornada de diez horas y la eliminación del trabajo a destajo y de las condiciones de semi-reclusión laboral. Este episodio fue descrito por algunos autores como la primera huelga general obrera moderna y dio inicio a lo que algunos analistas llamaron el periodo de las grandes huelgas en Vizcaya, un tiempo de movilización sostenida en el que el socialismo vizcaíno consolidó su liderazgo.

El triunfo de la huelga fortaleció el peso del PSOE en el movimiento obrero vasco y se extendió, de forma progresiva, a otros núcleos del País Vasco. Bilbao fue descrita por Ramiro de Maeztu como una especie de “meca socialista”, un símbolo del arraigo de las ideas socialistas en la región y una fuente de inspiración para las comunidades vecinas de Guipúzcoa. El segundo congreso del PSOE se celebró en Bilbao en 1890, y a lo largo de las dos décadas siguientes se convocaron nuevas huelgas generales o parciales con resultados diversos, alternando triunfos patronales y victorias mínimas o en último momento. Pérezagua sostuvo una postura marcada por la confrontación sindical y se mostró reacio a forjar alianzas estables con otras formaciones políticas, centrando su actividad en el terreno municipal como plataforma electoral.

En el ámbito electoral, Pérezagua participó como candidato en distintas contiendas: en 1891 optó a un escaño por Valmaseda, que incluía zonas mineras y Baracaldo, mientras que Pablo Iglesias lo hacía por Bilbao. En las municipales de ese año, resultó elegido concejal en Bilbao junto a Luciano Carretero, Dionisio Ibáñez y Manuel Orte; en La Arboleda, Facundo Alonso se incorporó al cuerpo municipal. Estos cinco serían considerados los primeros representantes socialistas elegidos en la historia de España, aunque Pérezagua no pudo tomar posesión en ese momento por no reunir el requisito de propiedad, que sí cumplía Orte. En 1895 volvió a ser elegido concejal y, esta vez, sí pudo ejercer gracias a la apertura de una taberna y al registro como comerciante. Su mandato municipal se extendió hasta 1898, cuando fue procesado y obligado al exilio. A su regreso, retomó la labor administrativa y ocupó interinatos de alcalde y otros cargos, consolidando una presencia que se mantuvo en la esfera local durante años.

Con la llegada del nuevo siglo, la autoridad de Perezagua en la región comenzó a flaquear ante la creciente influencia de Indalecio Prieto, quien emergía como un líder con visión más pragmática y dispuesto a buscar alianzas con otras fuerzas. A partir de 1910, el PSOE adoptó un enfoque más flexible frente a Republicanos y grupos afines, cuestión que no coincidía con la línea rígida que defendía Perezagua. La fricción interna se fue intensificando y en 1914 quedó debilitado políticamente tras ser considerado responsable de una escisión; fue expulsado en 1915. Sin embargo, su renombre y su trayectoria le permitieron ser readmitido en 1919, recuperando parte de su influencia y continuidad dentro del movimiento socialista de Vizcaya.

La emergencia de la Revolución Bolchevique de 1917 provocó un reacomodo en el socialismo español y europeo. En 1921, Perezagua adoptó la postura de los “terceristas”, defensores de que el PSOE aceptara las 21 Condiciones y se uniera a la Internacional Comunista. Aunque la dirección mayoritaria y buena parte de la militancia se resistieron a ese giro, finalmente se produjo la escisión que condujo a la creación del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) el 13 de abril de 1921, con la participación de Pérezagua y otros compañeros cercanos. Dentro de ese bloque, figuras como Ramón Lamoneda, Evaristo Gil, Antonio García Quejido, Óscar Pérez Solís y Daniel Anguiano se mantuvieron activos y, en su momento, el grupo confluiría con el Partido Comunista de España (PCE).

Durante la dictadura de Primo de Rivera, Perezagua asumió un papel relevante entre las filas del nuevo partido, manteniendo liderazgos y funciones organizativas a pesar de la represión. Con el regreso de la libertad política, el PCE presentó candidaturas en Vizcaya, aunque en las elecciones legislativas de 1933 no consiguió representación. En ese periodo de transición, su figura continuó siendo un referente para la memoria obrera, a la vez que enfrentaba la fatiga de una larga trayectoria de lucha y adversidad política. Pérezagua falleció en Bilbao a finales de abril de 1935, coincidiendo con la jornada de la primera de mayo, un símbolo de la confluencia entre su biografía y la historia de la clase trabajadora vasca.

Reconocimientos

  • Durante la Guerra Civil, un batallón del Eusko Gudarostea llevó su nombre como homenaje, identificándose como el batallón número 10; fue un destacamento clave en la defensa de Bilbao y representó al Partido Comunista de Euskadi en la confrontación bélica.
  • La Calle Gimnasio en el barrio de San Francisco de Bilbao recibió su nombre hasta 1937, como señal de reconocimiento a su labor en la ciudad y en la región.
  • En 2025, el Grupo de Memoria de Bilbao La Vieja organizó un acto de homenaje a Facundo Perezagua, al conmemorar el 90º aniversario de su fallecimiento y su contribución a la historia del movimiento obrero.

Imágenes de Facundo Perezagua

Vídeo sobre Facundo Perezagua