Gabriel Boric
| Nombre completo | Gabriel Boric |
|---|---|
| Nombre nativo | Gabriel Boric |
| Descripción | Presidente de la República de Chile |
| Fecha de nacimiento | 11-02-1986 |
| Lugar de nacimiento | |
| Nacionalidad | Chile |
| Ocupaciones | político |
| Idiomas | español, inglés, francés |
| Hermanos | Simón Boric |
| Parejas | Irina Karamanos, Paula Carrasco |
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Gabriel Boric Font es una figura destacada de la política chilena que ha transitado de las cámaras universitarias a la primera magistratura del país. Nacido en la ciudad de Punta Arenas el 11 de febrero de 1986, su trayectoria combina una formación en Derecho con una trayectoria de activismo y gestión pública que lo llevó a presidir la Cámara de Diputados y, posteriormente, a asumir la Presidencia de la República. Su historia entrelaza movimientos sociales, alianzas políticas y una visión de cambio que ha marcado una generación.
Gabriel Boric Font es una figura destacada de la política chilena que ha transitado de las cámaras universitarias a la primera magistratura del país. Nacido en la ciudad de Punta Arenas el 11 de febrero de 1986, su trayectoria combina una formación en Derecho con una trayectoria de activismo y gestión pública que lo llevó a presidir la Cámara de Diputados y, posteriormente, a asumir la Presidencia de la República. Su historia entrelaza movimientos sociales, alianzas políticas y una visión de cambio que ha marcado una generación.
Biografía
Familia
Nacido en una familia de clase media alta, Gabriel Boric Font es el hijo mayor del matrimonio conformado por Luis Javier Boric Scarpa y María Soledad Font Aguilera, y tiene dos hermanos, Simón y Tomás. Su linaje incluye una herencia croata que remonta a antepasados que se asentaron en Magallanes a fines del siglo XIX, dejando huellas en la historia local y en generaciones posteriores. Brownie, un perro adoptado, acompaña su entorno familiar como testimonio de una vida cotidiana cercana a la gente. En el ámbito religioso, la familia ha estado vinculada a la Iglesia Católica, y la madre se ha involucrado en un movimiento apostólico; sin embargo, el propio Boric se ha definido como agnóstico y ha construido su identidad política desde un marco laico y plural.
La genealogía de su familia también señala vínculos históricos con la región y con figuras que orbitan el mundo público, como parientes que desempeñaron cargos de gestión y de servicio en Magallanes. Este trasfondo le ha otorgado, en su visión personal, una sensibilidad hacia las tradiciones y los desafíos locales que luego enfrentaría en su propia carrera parlamentaria y presidencial. Su infancia transcurrió en un hogar que valoraba la conversación cívica y la educación como herramientas de progreso, un marco que acentuó su curiosidad por comprender las dinámicas de la política y la sociedad.
La ascendencia familiar se extiende por el registro de antepasados catalanes que emigraron a Chile, dejando constancia de una genealogía enriquecida por la mezcla de culturas. Entre las líneas de su árbol figura una rama catalana que se remonta a la Península Ibérica y que, con el paso de los años, se integró en la identidad regional de Magallanes. Este origen no solo está presente en la memoria familiar, sino que también se tradujo en una actitud de apertura hacia la diversidad cultural y hacia la construcción de puentes entre comunidades distintas.
La vida previa de Boric incluye la historia de una familia que participó de la inmigración croata en Chile y que, a lo largo de generaciones, sostuvo la idea de asentarse en la región austral para impulsar proyectos y oportunidades. En ese marco, la trayectoria de su progenie ha convivido con el desarrollo de la industria local, la exploración de recursos y la evolución de una sociedad que busca incorporar a sus jóvenes en las decisiones públicas. Este contexto formativo influyó, de manera decisiva, en su vocación por la participación ciudadana y por la defensa de principios democráticos.
Estudios
Entre 1991 y 2003, Boric cursó la educación básica y media en el establecimiento privado The British School de su ciudad natal, un entorno que le permitió consolidar una formación bilingüe y una visión internacional desde temprano. La experiencia educativa en el extranjero se enriqueció en 2001 con una estancia de intercambio de tres meses en Toul, Francia, gestionada a través de una fundación educativa, lo que amplió su horizonte y fortaleció su interés por las cuestiones globales. Posteriormente, en 2004 se trasladó a Santiago para iniciar los estudios de Derecho en la Universidad de Chile, donde comenzó a forjar su trayectoria académica y profesional.
En la capital, desempeñó labores docentes como ayudante de cátedra para profesores señeros en áreas como Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Historia Institucional de Chile y Teoría de la Justicia, lo que le permitió conocer de cerca el funcionamiento institucional y las tensiones entre normativa y práctica. Tras completar la formación universitaria, en 2009 llevó a cabo su práctica profesional, aunque no obtuvo el título de abogado, debido a que no aprobó el examen de grado en 2011 y no presentó la memoria de título. A partir de ese momento, optó por orientar sus esfuerzos hacia la vida política y social, sin abandonar el interés por el derecho y su impacto en la realidad nacional.
La decisión de no titularse y de dedicarse plenamente a la actividad cívica marcó una ruta singular en su biografía, ya que adoptó un rol activo en la defensa de ideas y en la construcción de plataformas políticas que, con el tiempo, adquirirían un peso significativo en el escenario público. Su paso por la Universidad de Chile dejó claro que su vocación no era meramente académica, sino orientada a intervenir en los procesos públicos y a impulsar reformas que respondieran a las necesidades de la gente común.
Carrera política
Dirigente estudiantil
Entre 1999 y 2000, Boric participó en la refundación de una organización representativa de la juventud secondary en Punta Arenas, una experiencia que marcó su inclinación por la acción colectiva y la defensa de los derechos de los estudiantes. En la Universidad de Chile se integró a un colectivo político de corte izquierdista, que acabó evolucionando hacia una identidad más amplia de jóvenes autonomistas. Su labor en la Facultad fue destacada en 2008 como consejero, y en 2009 asumió la presidencia del Centro de Estudiantes de Derecho, periodo en el que lideró una movilización prolongada contra la gestión de la decanatura. Más adelante, ejerció como senador universitario durante 2010-2011, un rol que consolidó su experiencia en la representación estudiantil y en la articulación de demandas colectivas.
En clave de liderazgo, durante la oleada de protestas estudiantiles de 2011, emergió como candidato para integrar la mesa directiva de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, logrando la presidencia de esa federación en diciembre de 2011 tras vencer a rivales significativos. Su gestión, caracterizada por la insistencia en un horizonte de cambio estructural, lo ubicó como una de las voces más visibles del movimiento, y su figura se convirtió en un referente para diversas desbordes sociales que se prolongaron durante varios años. En ese marco, fue reconocido por su capacidad para articulación y negociación entre distintos actores de la comunidad educativa.
El proceso de formación continuó en la vida universitaria cuando Boric integró, en 2013, la camada de aspirantes a diputados por la región de Magallanes y la Antártica Chilena, en calidad de independiente, y logró convertirse en el titular de la primera mayoría en su distrito al obtener alrededor de una cuarta parte de los votos, lo que fue interpretado como una ruptura con el sistema binominal vigente y un signo de renovación en la representación estudiantil y ciudadana. Este episodio le abrió las puertas para una trayectoria que combinaría diálogo con estricto compromiso social y un marco de coalición que iría tomando forma en los años siguientes.
Diputado (2014-2022)
En 2013, Boric presentó su candidatura a diputado por la región mencionada, logrando ser elegido con una amplitud electoral que lo convirtió en la primera fuerza de su zona y, al mismo tiempo, en un símbolo de la sorpresa política que atravesaba el país. Tomó asiento el 11 de marzo de 2014, adoptando un estilo de trabajo parlamentario que rompía con la formalidad protocolar anterior y que respondía a una visión de cercanía y transparencia para con la ciudadanía. Integró comisiones permanentes de Derechos Humanos y Pueblos Originarios; Zonas Extremas y Antártica Chilena; y Trabajo y Seguridad Social, cada una de las cuales le permitió incidir en asuntos sensibles para comunidades aisladas y grupos vulnerables.
Durante el período 2014-2018, formó parte de una corriente de renovación dentro del Congreso, militando en la construcción de alianzas entre sectores progresistas y movimientos sociales. En julio de 2014 ingresó a la Comisión Especial Investigadora sobre el conflicto entre accionistas de una destacada empresa del sector minero, y su trabajo abordó aspectos de la actuación de autoridades gubernamentales previas en el marco de operaciones y controversias bursátiles. En un gesto de reforma institucional, presentó, en su primer mes, un proyecto orientado a disminuir las dietas parlamentarias, compartido con un colega, una propuesta que anticipó debates sobre la remuneración de altos cargos del Estado y rankings de gasto público.
En 2016 tomó la decisión de abandonar la Izquierda Autónoma ante diferencias con su dirección, para abrir camino a la formación de un movimiento político más amplio que se conectara con diversas corrientes de la izquierda, un movimiento que terminó cristalizándose en un proyecto mayor: el Frente Amplio. En ese mismo periodo trabajó junto al diputado que arriba mencionado para impulsar acuerdos que desembocaron en la creación de esa coalición, concebida como una alternativa a los bloques tradicionales. Dentro de esa red, participó de la elaboración de candidaturas para las elecciones de 2017 y, de hecho, resultó reelegido como diputado, ahora vinculado al nuevo marco distrital que incluyó Magallanes en el distrito 28, con una votación que le otorgó una de las mayores mayorías nacionales entre los legisladores.
En las dinámicas legislativas de su primer mandato, formó parte de las comisiones de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento; y de Zonas Extremas y Antártica Chilena. También integró la Comisión Especial sobre el proceso de descentralización y participó en la investigación de la actuación de organismos públicos en el marco del caso Harex. formó parte de un grupo binacional de parlamentarios chileno-croatas, reflejo de su interés por la vinculación entre comunidades y culturas desarrolladas a lo largo de la historia del país y la región.
En noviembre de 2018, un reportaje de un diario de circulación nacional abrió un capítulo polémico al revelar que Boric y otra colega habían viajado a Francia tras una visita oficial a Israel para reunirse con un miembro de un grupo asilado en Francia. La noticia desató críticas desde la derecha y la reacción de los comités de Ética, que evaluaron posibles sanciones. A raíz de aquello, Boric defendió su postura y respondió a quienes lo acusaban de doble rasero, recordando episodios en los que ciertos dirigentes habían visitado a Pinochet durante su detención en Londres. Aun así, el Frente Amplio sostuvo que la decisión fue personal y no representaba a la coalición, subrayando su condena al asesinato de Jaime Guzmán y la necesidad de una conducta pública responsable.
En mayo de 2016, la renuncia de Boric a la Izquierda Autónoma se convirtió en una señal de su intención de encabezar proyectos de convergencia dentro de la izquierda chilena, consolidando alianzas que permitieron dar impulso al Frente Amplio. En ese proceso, trabajó de la mano con Giorgio Jackson para tejer acuerdos que fortalecieran la coalición y la electoralidad de las propuestas del conglomerado, que en 2017 capitalizó candidaturas parlamentarias y un conjunto de iniciativas que buscaban ampliar la representación de la izquierda joven en el Congreso.
En 2017, consolidó su liderazgo al ser reelegido diputado en el distrito 28, obteniendo 18.626 votos, lo que representó el 32,82% del total y una de las mayores mayorías a nivel nacional en la Cámara. Durante ese período consolidó su presencia institucional, participando en comisiones relevantes y manteniendo su tono crítico hacia prácticas que consideraba alejadas de los intereses de la gente común. Su actividad legislativa se enfocó, entre otros pilares, en la defensa de derechos humanos, la lucha contra la desigualdad y la profundización de la descentralización y la democracia participativa.
Entre sus aportes se cuenta la labor en las comisiones que fueron clave para las reformas constitucionales y administrativas, así como la participación en iniciativas relacionadas con la descentralización y la rendición de cuentas de las instituciones públicas. En ese marco, colaboró en comisiones de Trabajo y Seguridad Social, así como en la evaluación de políticas que afectaban a comunidades extremas y territorios insulares, siempre con un rechazo explícito a la concentración de poder y con una mirada de inclusión para pueblos originarios y minorías.
Papel en el Estallido social
El 18 de octubre de 2019, estalló un ciclo de protestas que marcó un antes y un después en la vida pública de Chile. Las movilizaciones surgieron a raíz de alzas en el transporte público y se extendieron por todo el país, generando un conflicto social de gran intensidad. Boric se posicionó como una de las voces que impulsaron una lectura de desobediencia civil, vinculando las protestas a demandas por un cambio sustantivo en el sistema político y en los mecanismos de representación. En esa coyuntura, se observó su presencia en momentos de tensión alrededor de la Plaza Baquedano, donde se discutió la respuesta de las fuerzas de seguridad y la necesidad de un marco de derechos civiles acorde con la democracia.
Con el despliegue del Estado de excepción en la ciudad y bajo la presión de la coyuntura, su coalición negó apoyos a una mesa de diálogo inmediato con los partidos, manteniendo la postura de avanzar hacia un proceso de transformación constitucional sin renunciar a la necesidad de un consenso ciudadano amplio. En paralelo, Boric se convirtió en una figura central en la discusión sobre el camino a seguir para canalizar las demandas sociales hacia una vía constitucional que ampliara la participación y la protección de derechos sociales básicos.
En ese marco, destacó su rol en las negociaciones que dieron forma al Acuerdo por la Paz Social y una Nueva Constitución, cuyo espíritu fue la realización de un plebiscito para definir un futuro constitucional. El pronunciamiento popular, que se llevó a cabo en 2020, mostró un amplio apoyo a la opción de una convención constitucional compuesta íntegramente por representantes electos, consolidando un giro histórico en el proceso constituyente chileno.
Un giro notorio llegó también con la reacción ante un episodio ocurrido en el Parque Forestal a finales de 2019, cuando Boric recibió críticas y fue objeto de ataques verbales por su papel en la propuesta constitucional. Aun frente a la hostilidad, se mantuvo en el cargo y afirmó su compromiso con un camino institucional que buscaba canalizar las protestas hacia cambios duraderos, manteniendo la prudencia ante las controversias y enfatizando la necesidad de seguir avanzando con responsabilidad.
Candidatura presidencial de 2021
En los años previos, Boric había construido una trayectoria de perfil bajo respecto a la aspiración presidencial, señalando en repetidas ocasiones que no buscaba ese cargo en ese momento. Sin embargo, tras la ausencia de figuras relevantes en su coalición, y con un capital político que se había acumulado durante años de actividad pública, fue proclamado como candidato presidencial por Convergencia Social en marzo de 2021, mediante un comité central que buscaba proponer una alternativa al modelo imperante en las últimas décadas.
La proclamación se materializó tras un proceso deliberativo entre las bases, con el objetivo de presentar una propuesta de gobierno distinta a las propuestas de los últimos treinta años, delineando un marco de reformas orientadas hacia la justicia social, la democratización y la modernización del Estado. En ese contexto, el partido RD dio un respaldo que fortaleció su candidatura y permitió un despliegue amplio en las primarias de la coalición, con la participación de quienes buscaban consolidar una alternativa de izquierda y de centro-izquierda.
Las primarias presidenciales de 2021 mostraron el peso de su candidatura dentro del Frente Amplio y de Apruebo Dignidad, al competir junto a Daniel Jadue y otras candidaturas afines. En los comicios internos, su opción logró una victoria contundente, y su victoria en la primera vuelta de la elección presidencial consolidó su figura como la opción más votada de la coalición. Tras la victoria, reasumió la coordinación de su equipo y designó a la alcaldesa Irací Hassler como portavoz de su comando, fortaleciendo la presencia logística y comunicacional de su campaña.
Durante la campaña, la participación de Boric se vio afectada por un contagio: al inicio de noviembre de 2021 dio positivo a la variante Delta, lo que obligó a iniciar una cuarentena en el marco de la contienda electoral y a que varios compañeros de campaña, incluido Giorgio Jackson, quedaran en aislamiento preventivo. Este episodio aceleró una campaña que ya se encontraba en su tramo decisivo y dio lugar a la etapa de la llamada competencia democrática en la que se forjaron apoyos, mensajes y estrategias para la segunda vuelta.
La segunda vuelta se celebró el 19 de diciembre de 2021, y Boric obtuvo la victoria con un porcentaje superior al 55%, convirtiéndose en el presidente electo de Chile y alcanzando un liderazgo que, por primera vez, registró un volumen de apoyo histórico para su coalición en la historia reciente. Su triunfo lo posicionó como la persona con mayor respaldo popular en la historia de la política chilena reciente y convirtió a Chile en un punto de referencia para movimientos progresistas en la región.
A partir de su asunción, Boric ha anunciado planes de modernización institucional y ha buscado continuar el proceso de reformas acordado durante la campaña. En su equipo de comunicación y gestión, designó a figuras regionales que encarnan la idea de un gobierno cercano, con una mirada amplia hacia la inclusión social, la descentralización y la defensa de derechos civiles y políticos. Su llegada a la primera fila de la gestión nacional ha supuesto un giro en la forma de entender la representación y el papel del Estado en la vida cotidiana de los ciudadanos.