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Haile Gebrselassie

Nombre completo Haile Gebrselassie
Nombre nativo ኃይሌ ገብረ ሥላሴ
Descripción Atleta etíope
Fecha de nacimiento 18-04-1973
Lugar de nacimiento
Nacionalidad Etiopía
Ocupaciones maratonista, fondista, atleta
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Haile Gebrselassie es un deportista etíope que dejó una huella indeleble en las pruebas de fondo. Nacido en Asella, en la región de Arsi, Etiopía, su vida se forjó en una familia de granjeros con numerosos hermanos. Su historia, que comenzó en los senderos rurales y terminó inspirando a generaciones enteras, combina dedicación, constancia y una serie de hazañas que transformaron el panorama del atletismo mundial.

Haile Gebrselassie — Imagen principal

Haile Gebrselassie es un deportista etíope que dejó una huella indeleble en las pruebas de fondo. Nacido en Asella, en la región de Arsi, Etiopía, su vida se forjó en una familia de granjeros con numerosos hermanos. Su historia, que comenzó en los senderos rurales y terminó inspirando a generaciones enteras, combina dedicación, constancia y una serie de hazañas que transformaron el panorama del atletismo mundial.

Biografía

Procedente de un hogar modesto, sus primeros años estuvieron marcados por el esfuerzo diario de una familia numerosa. Fue conocido entre sus allegados como neftenga, apodo que aludía a su extraordinario talento para las carreras. A la edad de apenas cuatro años ya se desplazaba kilómetros para llegar a la escuela, jamás dejando de entrenar en silencio, y solo hacia 1993 su padre aceptó la posibilidad de que su hijo pudiera convertirse en atleta de élite.

Trayectoria deportiva

En 1992 dejó constancia de su talento al alzarse con el título mundial júnior en dos distancias largas, 5000 y 10 000 metros, marcando el inicio de una era de logros sin precedentes. Al año siguiente, ascendió a la élite absoluta al proclamarse campeón en los 10 000 metros y obtener la plata en 5000, evidenciando una madurez competitiva notable. Ya en 1995, comenzó a cruzar nuevas fronteras de rendimiento, superando marcas históricas en ambas pruebas, iniciando con el récord mundial de 10 000 m en Hengelo, con marca de 26:43,53, mientras que en los 5000 m dejó su firma con 12:49,39 tras una competencia disputada en Suiza.

Estas gestas trajeron consigo una sucesión de récords dobles que no se habían visto desde la época de Henry Rono, y su nombre figuró en la cúspide de los resultados globales. En 1995 reapareció en el escenario mundial de Suecia para defender su dominio en los 10 000 m, y en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 volvió a hacerse con el oro en esa distancia, consolidando su reputación de atleta capaz de convertir cada prueba en un triunfo decisivo.

La temporada de 1997 marcó un periodo de versatilidad y récords: conquistó la corona de 3000 m en la pista cubierta tras la disputa del campeonato mundial, y en Oslo rompió la plusmarca de 10 000 m, rebajando el tiempo anterior en varios segundos. Más tarde, en Atenas, añadió un tercer oro en 10 000 m al palmarés de la Copa Mundial de ese año. En 1998 intensificó su dominio, batió nuevamente las marcas en 5000 y 10 000 m, y sus cronómetros registraron 12:39,36 y 26:22,75, respectivamente, consolidando una campaña histórica.

La década siguió con más reconocimientos: en Sevilla 1999 obtuvo el oro en la prueba que lo consolidó como referente mundial y, en los Juegos de Sydney 2000, repitió la hazaña al triunfar en la misma prueba de fondo. En París 2003, sin embargo, fue superado por un rival de su propia nación, Kenenisa Bekele, en una carrera donde terminó segundo, y dejó la puerta abierta a nuevos proyectos, incluido el paso al maratón. Aun así, en Atenas 2004 disputó la final olímpica y finalizó en una posición cercana a las primeras, sufriendo una lesión en el tendón de Aquiles que condicionó su tramo final de esa temporada.

Tras la intervención quirúrgica para reparar la tendinopatía, Gebrselassie apostó por la ruta de las pruebas de mayor distancia, iniciando una nueva etapa centrada en la maratón y sus pruebas afines. En 2005, firmó una de las mejores actuaciones mundiales del año al lograr un registro de 2:06:20 en la prueba de la ciudad de Amsterdam. En Estados Unidos protagonizó hazañas notables en la mitad de la carrera y en 20 kilómetros, marcando tiempos que mantuvieron su estatus de referencia mundial. En la carretera, su marca de 10 kilómetros en ruta quedó fijada en 27:02, una cifra que desbordó a la competencia y estableció un nuevo hito global.

Entre 2006 y 2008, sus resultados continuaron sorprendiendo. En Granollers, logró una marca excelente en el medio maratón, quedando a apenas un minuto de la hora exacta para esa distancia y marcando un registro histórico en suelo español. El verano de 2008 supuso una de las cimas de su carrera: estableció la plusmarca mundial de la hora con 21 285 metros en Ostrava y, en septiembre, batió el récord mundial de maratón con 2:03:58 en Berlín, superando con holgura su anterior mejor tiempo. Su trayectoria dejó claro que respondía ante la presión de las grandes superficies con una consistencia asombrosa.

La ética de trabajo, la consistencia y la ambición le abrieron la puerta a la longevidad competitiva, manteniéndolo como uno de los nombres más respetados del deporte durante años y años.

Retirada y actividades posteriores

El 7 de noviembre de 2010 anunció su retirada tras una edición del maratón de Nueva York en la que se vio obligado a abandonar por una lesión en la rodilla. Poco después, sorprendió al expresar en su cuenta de Twitter que reflexionaba sobre la posibilidad de competir en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. En aquel marco, dejó entrever su deseo de involucrarse en la vida pública, una aspiración que generó debate sobre su preparación para la esfera política en Etiopía.

Su retorno a la competición dejó además críticas y triunfos: en una prueba de 10 000 m disputada en Angola logró vencer a rivales destacados y dejó claro que su sed de victorias no se había apagado. En 2011, un contratiempo le obligó a perder el Tokio Marathon por una lesión, pero se hizo con el medio maratón de Viena y, poco después, venció la Great Manchester Run en esa misma ciudad, dejando constancia de su capacidad de superación. En septiembre de 2011, una caída del rendimiento lo llevó a abandonar Berlín durante la prueba de maratón, en la que veían batir récords otros rivales; sin embargo, su equipo señaló que aquel episodio no significaba el fin de su carrera y que podría volver a competir con esas ganas de triunfo que siempre lo caracterizaron.

La etapa siguiente dejó traslucir la idea de reconciliar el rendimiento y la longevidad: volvió a Batir en Birmingham, donde dejó un nuevo mejor registro en la prueba de media maratón, y repitió victoria en la carrera de 15 kilómetros Zevenheuvelenloop, asegurando una tercera coronación consecutiva en una prueba comunitaria de gran tradición. En 2012, su paso por Tokio fue decepcionante, al terminar cuarto en el maratón con 2:08:17, pero demostró resiliencia al triunfar en la media maratón de Viena con un registro de 1:00:52, y volver a dar muestras de su capacidad de competir en diferentes escenarios.

La temporada siguiente llevó a que no fuese seleccionado para el equipo olímpico de maratón, a pesar de haber conseguido victorias relevantes, como la gran prueba de Manchester, donde dejó un tiempo de 27:39 que superó a los actuales líderes mundiales de la disciplina. Sus planes para el 10 000 m buscaron nuevo impulso, y en Hengelo, durante el Warm-up de la prueba, terminó séptimo en una tarde extremadamente calurosa, sin lograr la plaza olímpica para ese año. Aun así, formó parte de la ceremonia de inauguración de los Juegos, portando la bandera junto a otros abanderados olímpicos. En Fukuoka, volvió a hacerse a un lado de la competición, abandonando a mitad de la prueba, en una muestra de que el espíritu competitivo no abandonaba su trayectoria.

El 14 de abril de 2013, volvió a la victoria en Viena con la prueba de media maratón en campo abierto, registrando 1:01:14. También logró un nuevo récord mundial de 40 años, marcando 46:59 en 10 millas en Suiza durante septiembre de ese año. En la Gran North Run de 2013 terminó tercero, apenas unos segundos por detrás de figuras como Bekele y Farah, lo que confirmó que, aunque ya no dominaba como antes, seguía manteniendo un rendimiento de alto nivel.

El cierre de su etapa como atleta profesional llegó de forma explícita el 10 de mayo de 2015, cuando participó en la Great Manchester Run y terminó en 16ª posición. Posteriormente, anunció su retirada de la competencia, sosteniendo que seguiría corriendo por el mero placer de hacerlo. Su idea fue clara: retirarse de la lucha por victorias, no de la carrera como actividad que define su vida. Aun así, conservó el récord mundial en la prueba de 10 millas y dejó abierta la posibilidad de proyectos paralelos ligados al mundo del deporte.

Además de sus logros en pista y carretera, Gebrselassie mantuvo la vigencia de su influencia organizativa en Etiopía, asumiendo la presidencia de la Federación Etíope de Atletismo. Entre reconocimientos, recibió el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en 2011, una de las distinciones más significativas de la época, junto al Gran Premio de la Academia del Deporte de 2007, que reconocía su hazaña deportiva más destacada.

Trayectoria en negocios

La faceta empresarial de Gebrselassie emergió en paralelo a su carrera deportiva. A partir de 1995 inició un camino de inversiones que fue dejando una estructura empresarial de notable alcance. Inicialmente, su equipo humano oscilaba en torno a seiscientos trabajadores, pero con el paso de los años su conglomerado se expandió y multiplicó su presencia tanto dentro como fuera de Etiopía. En 2010 dio otro salto al crear Haile Resorts junto al lago Hawassa, un proyecto turístico que, con el tiempo, abrió nuevas sedes en Amhara, Oromía y las zonas del Sur de Etiopía.

En 2023, Gebrselassie inauguró el Grand Haile Resort en Addis Abeba, una muestra de su ambición en la industria hotelera y de servicios. Su firma principal, Marathon Motors, desarrolló un taller automotriz que incluía la distribución y ensamblaje de vehículos Hyundai, y que en años recientes dio pasos para incorporar la fabricación de automóviles eléctricos dentro de su planta de ensamblaje. A lo largo de sus inversiones, también ha intervenido en proyectos inmobiliarios y posee una plantilla de hoteles y una plantación de café, diversificando así su actividad económica.

Las cifras de su negocio revelan un crecimiento sostenido: en un momento, se estimaba que contaba con mil empleados, cifra que llegó a tres mil cuando se añadieron operaciones en distintos países. Sus operaciones generaban ingresos anuales que rondaban los treinta millones de birr, una magnitud que subraya la magnitud de su emprendimiento más allá de la pista y la pista. En conjunto, Gebrselassie ha construido una verdadera plataforma empresarial que acompaña su legado deportivo y cultural.

Marcas personales

Aire libre

En el terreno de la competencia al aire libre, Gebrselassie dejó marcas que perduran en la historia, combinando velocidad, resistencia y una paciencia táctica que le permitió ganar en múltiples escenarios alrededor del mundo. Sus ritmos, capaces de sostenerse frente a rivales de primer orden, le valieron elogios y un lugar entre los grandes de todos los tiempos, con un repertorio que abarcó tanto la pista como la carretera y dejó un sello indeleble en la gente que lo observó competir.

Pista cubierta

En la pista cubierta, su impacto fue igualmente significativo, pues su dinamismo y su capacidad para mantener un paso elevado durante distancias cortas lo llevaron a dominar pruebas que antes parecían reservadas a especialistas distintos. Sus actuaciones en este formato se combinaron con su trayectoria de larga duración, haciendo de su figura un puente entre generaciones y estilos de entrenamiento que inspiraron a nuevas generaciones de atletas.

Honores

  • Gran Premio de la Academia del Deporte (2007), reconocimiento a su hazaña olímpica y deportiva más destacada.
  • Premio Príncipe de Asturias de los Deportes (2011), distinción que le otorgó la comunidad internacional por su vida dedicada al deporte y su capacidad de innovar dentro de él.

Imágenes de Haile Gebrselassie