Vida Icónica VIDAICÓNICA

Jason Robards

Nombre completo Jason Nelson Robards
Descripción Actor estadounidense
Fecha de nacimiento 26-07-1922
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 26-12-2000
Nacionalidad Estados Unidos
Ocupaciones actor de teatro, actor de cine, actor de televisión, actor, actor de voz
Géneros wéstern
Idiomas inglés
EsposasLauren Bacall
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Jason Nelson Robards Jr. vino al mundo en Chicago, Illinois, en la última década de los años veinte, y cerró su historia terrenal en Bridgeport, Connecticut, a finales de 2000. A lo largo de su vida, forjó una trayectoria extraordinaria que cruzó la radio, el escenario y la gran pantalla, dejando una huella indeleble en el cine y el teatro estadounidense. Su figura se convirtió en un referente del repertorio clásico y contemporáneo, gracias a su versatilidad, intensidad y ferocidad escénica.

Jason Robards — Imagen principal

Jason Nelson Robards Jr. vino al mundo en Chicago, Illinois, en la última década de los años veinte, y cerró su historia terrenal en Bridgeport, Connecticut, a finales de 2000. A lo largo de su vida, forjó una trayectoria extraordinaria que cruzó la radio, el escenario y la gran pantalla, dejando una huella indeleble en el cine y el teatro estadounidense. Su figura se convirtió en un referente del repertorio clásico y contemporáneo, gracias a su versatilidad, intensidad y ferocidad escénica.

Biografía

Primeros años

Hijo de Jason Robards, Sr., actor de reparto en la era muda tardía, la vida de Jason Robards Jr. dio un giro cuando la familia se trasladó a Nueva York y, poco después, a Los Ángeles cuando él apenas tenía seis años. Durante sus años universitarios, la ruptura de sus progenitores marcó su ánimo, y la transición difícil de la industria hacia la era sonora también dejó una marca profunda. En este contexto, el joven Robards vivió la pérdida de empleos y el derrumbe de carreras en una época convulsa para el cine.

Este entorno familiar y profesional complejo fue uno de los elementos que lo impulsó a buscar una salida en los ámbitos artístico y artístico–militar. Tras graduarse, tomó la decisión de alistarse en la Armada de los Estados Unidos, buscando una forma de canalizar su energía en un frente distinto al del escenario o la pantalla. Su niñez entre ciudades grandes y el choque entre generaciones le enseñaron a sostenerse ante la adversidad y a mirar desde otros ángulos la realidad que lo rodeaba.

Servicio en la Armada durante la Segunda Guerra Mundial

En la posguerra, Robards ocupó el puesto de radio de tercera clase y fue asignado al crucero USS Honolulu (CL-48), que se hallaba anclado en Pearl Harbor al comenzar la contienda. Fue testigo directo de la sorpresa del ataque y vivió, a partir de ese momento, múltiples combates en el Pacífico que marcarían su formación como hombre y como intérprete.

Entre las batallas que vivió figuran la decisiva de Midway, la de Guadalcanal y la confrontación en la región de Santa Cruz. En la noche del 30 de noviembre de 1942, durante la acción en Tassafaronga, el Northampton fue hundido por dos torpedos; Robards participó en los esfuerzos de urgencia para conservar la vida de la tripulación, una experiencia que le valdría la condecoración por valor. Su devoción en esa emergencia formó parte de una trayectoria que lo empujó a mirar más allá de la gloria para entender el costo humano de la guerra.

Dos años después, integró el USS Nashville II (CL-43) durante el desembarco en Mindoro. En esa operación, un ataque kamikaze provocó la muerte de cientos de marinos, incluyendo a 223 tripulantes, un episodio que dejó una marca indeleble en la memoria del joven soldado. Aquellas vivencias marcan su transición hacia una vocación posterior en las artes escénicas, donde el dolor, la paciencia y la disciplina adquirirían un peso analogous al de la disciplina militar.

Con la rendija de la contienda cerrándose, Robards contempló seriamente el paso a la actuación. Su padre le sugirió, entonces, reforzar su formación en las artes dramáticas, y le recomendó ingresar al American Academy of Dramatic Arts de Nueva York. Aquella orientación sería decisiva para su futura carrera en el teatro y el cine, y mostró un modo de ver la vida que combinaría rigor técnico con una mirada profunda sobre la condición humana.

Carrera actoral

Iniciando su trayectoria en la radio y el escenario, Robards se trasladó a Nueva York para buscar oportunidades en el teatro de Broadway y en la escena radiofónica. Su primer rendimiento de relieve llegó en 1956, cuando la dirección de José Quintero llevó a escena una pieza de Eugene O'Neill, The Iceman Cometh, donde el joven actor comenzó a consolidar su reputación como intérprete capaz de sostener personajes complejos y desgarradores. En esa misma año, Quintero y O'Neill lo volvieron a convocar para una puesta de Long Day's Journey into Night, que llevó a la pantalla poco después, repitiéndose la dupla creativa en un formato diferente. En ambos formatos, Robards demostró una presencia que absorbía la atención del público y la crítica.

El debut cinematográfico de Robards se produjo en 1959, compartiendo pantalla con intérpretes de renombre como Anouk Aimée, Deborah Kerr y Yul Brynner, en la cinta dirigida por Anatole Litvak. Este primer paso en el cine abrió la puerta a una serie de personajes que atravesaron múltiples géneros y tonalidades. Poco después, encarnó al psiquiatra Dick Diver en la adaptación de Francis Scott Fitzgerald Suave es la noche (1962), una producción de la 20th Century Fox que reunió a destacadas figuras de la época y llevó al actor a una escala mayor de reconocimiento.

Otro hito importante fue su interpretación del alcohólico Jamie Tyrone en Larga jornada hacia la noche (1962), bajo la dirección de Sidney Lumet, junto a un elenco de renombre que incluía a Katharine Hepburn y Ralph Richardson. dio vida al dramaturgo George S. Kaufman en la biografía Act One (1964), una muestra de su capacidad para adentrarse en la complejidad de figuras del mundo teatral. Su carrera cinematográfica siguió creciendo con una serie de papeles que iban desde el drama hasta la acción, consolidando su estatus como intérprete de gran alcance.

Durante la década de 1960, Robards participó en títulos que se convertirían en referentes del cine de aquella década. Entre ellos figuran la intensa Miles de payasos (1965) de Fred Coe y con Martin Balsam, la comedia ligera Cualquier miércoles (1966) de Robert Ellis Miller compartiendo escenario con Jane Fonda y Claire Trevor, y la película de capa dura La masacre del Día de San Valentín (1967), un título de Roger Corman que marcó el inicio de una reconocida fase de taquilla. En la misma línea, dio vida a Doc Holliday en La hora de las pistolas (1967), compartiendo escena con James Garner, y participó en la comedia romántica El novio de mi mujer (1967) junto a Jean Simmons, Dick van Dyke y Debbie Reynolds. También afrontó la biografía de la bailarina Isadora Duncan (1968) y formó parte de una superproducción de Sergio Leone con un reparto internacional que incluía a Henry Fonda, Claudia Cardinale y Charles Bronson en Hasta que llegó su hora.

La década de 1970 consolidó su perfil de actor de grandes retos y ambiciosos proyectos. Debutó en La balada de Cable Hogue (1970), una realización de Sam Peckinpah, y continuó con cintas de peso como Pat Garrett y Billy the Kid (1973) junto a Kris Kristofferson, James Coburn y Bob Dylan, otra vez bajo la mirada de Peckinpah. El caso Watergate resultó en una de sus colaboraciones más laureadas: Todos los hombres del presidente (1976), dirigida por Alan J. Pakula, con un elenco estelar que incluía a Robert Redford, Dustin Hoffman, Martin Balsam y Jack Warden. Poco después, Julia (1977) le permitió conversar con grandes intérpretes como Jane Fonda, Vanessa Redgrave y Meryl Streep; y llegó Huracán (1979), un título de la etapa posterior a su interpretación en otros trabajos ambiciosos y de alto perfil.

La década siguiente reforzó su estatura en la pantalla grande y en la pequeña, con una serie de papeles que mezclaron tensión, humor y profundidad humana. En 1980s, destacan títulos como Hola, Mr. Dugan (1983) de Herbert Ross, un drama en el que compartió escena con Marsha Mason y Matthew Broderick, a partir de una obra de Neil Simon; El día después (1983), un telefilme que se anticipó a eventos nucleares posteriores; El largo y cálido verano (1985) y Enséñame a bailar (1987), con repartos que incluyeron a Don Johnson, Cybill Shepherd, Winona Ryder y otros; y cintas como El precio de la pasión (1988) con Diane Keaton y Liam Neeson, o la comedia Dulce hogar... ¡a veces! (1988) de Ron Howard junto a Steve Martin y el grupo de actores que acompañaron a Keanu Reeves. En Más allá del arco iris (1989), trabajó a las órdenes de Mike Hodges con Rosanna Arquette y Tom Hulce, consolidando su presencia en dramas y thrillers de época y contemporáneos.

En los años noventa, Robards consolidó su legado con roles notables como Philadelphia (1993) y Magnolia (1999), dos hitos que marcaron el cierre de su era dorada en el cine de gran pantalla. A lo largo de esa década, otras intervenciones destacadas incluyeron Peso de corrupción (1992) junto a James Spader, The Paper (1994) con un elenco de prestigio y Marea roja (1995) al lado de Denzel Washington. Su carrera en pantalla se complementaba con una sólida trayectoria en proyectos de alto perfil y de gran exigencia interpretativa.

A nivel de reconocimientos, Robards obtuvo dos veces el Premio Óscar al Mejor Actor Secundario en años consecutivos: primero por su interpretación como editor Ben Bradlee en Todos los hombres del presidente, y después dando vida al novelista Dashiell Hammett en Julia. En Melvin y Howard participó también como nominación, pero esa ocasión no se tradujo en la obtención del premio. Su carrera, por tanto, quedó marcada por una serie de triunfos que consolidaron su estatura entre las grandes figuras del cine.

El 26 de diciembre de 2000, Jason Robards Jr. dejó de vivir a causa de una enfermedad. Su muerte cerró un capítulo de intensa dedicación a la interpretación y a la formación de nuevas generaciones de actores, en el que la experiencia de la guerra, la disciplina de la escena y la sideral memoria de los escenarios convivieron para dar forma a una voz única en la cultura estadounidense.

Con el tiempo, Robards quedó asociado a una mezcla de talento teatral y presencia cinematográfica que le permitió convertirse en una referencia para las generaciones siguientes. Su vínculo sentimental y profesional con Lauren Bacall se forjó en el marco de una colaboración artística que desembocó en un vínculo personal, naciendo de su mutua atracción en una nueva versión de la célebre filmografía de Tracy-Hepburn, La mujer del año.

Filmografía

Teatro

  • No Man's Land, 1994
  • Park Your Car in Harvard Yard, 1992
  • Love Letters, 1989
  • Ah, Wilderness!, 1988
  • Long Day's Journey Into Night, 1988
  • A Month of Sundays, 1987
  • The Iceman Cometh, 1985
  • You Can't Take It With You, 1983
  • A Touch of the Poet, 1977
  • A Moon for the Misbegotten, 1973
  • The Country Girl, 1972
  • We Bombed in New Haven, 1968
  • The Devils, 1965
  • Hughie, 1964
  • But For Whom Charlie, 1964
  • After the Fall, 1964
  • A Thousand Clowns, 1962
  • Big Fish, Little Fish, 1961
  • Toys in the Attic, 1960
  • The Disenchanted, 1958
  • Long Day's Journey Into Night, 1956

Premios y nominaciones

Entre los hitos más destacados de su palmarés se cuentan las dos estatuillas del Premio Óscar recibidas en años consecutivos, que reflejan la diversidad de su talento: la primera como editor de prensa en una investigación periodística que retrata el poder, y la segunda como autor de una figura literaria de renombre. Su lista de nominaciones y reconocimientos se completó con otras candidaturas que subrayaron su continuidad en la élite de la interpretación, siempre acompañadas por una ética de trabajo y un compromiso con el realismo emocional.