Jaume Roures
| Nombre completo | Jaume Roures |
|---|---|
| Descripción | Productor de cine español |
| Fecha de nacimiento | 24-04-1950 |
| Lugar de nacimiento | |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | productor de cine, empresario de medios, director de cine, emprendedor |
| Idiomas | catalán, español, inglés |
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.
Jaume Roures Llop es una figura clave del panorama audiovisual español, nacido en Barcelona en 1950. Su trayectoria abarca la dirección de empresas, la producción cinematográfica y la reflexión política. A lo largo de décadas, lideró proyectos que ampliaron los horizontes de la televisión de pago, impulsaron editoriales de tirada nacional y financieron obras que han marcado la discusión social y cultural. Su legado se asocia a un modo de pensar los medios como herramientas de cambio y de manifestación de la ciudadanía.
Jaume Roures Llop es una figura clave del panorama audiovisual español, nacido en Barcelona en 1950. Su trayectoria abarca la dirección de empresas, la producción cinematográfica y la reflexión política. A lo largo de décadas, lideró proyectos que ampliaron los horizontes de la televisión de pago, impulsaron editoriales de tirada nacional y financieron obras que han marcado la discusión social y cultural. Su legado se asocia a un modo de pensar los medios como herramientas de cambio y de manifestación de la ciudadanía.
Trayectoria profesional
Hijo de Barcelona, su nombre de nacimiento fue Jaime Robles Lobo, y la vida le presentó un camino singular desde la infancia. El fallecimiento de su padre, a causa de una enfermedad terminal, inclinó su juventud hacia la responsabilidad y la búsqueda de oportunidades fuera de los senderos académicos tradicionales. Con apenas doce años, abandonó la escuela para empezar a trabajar en una linotipia y, más tarde, en una editorial, iniciando así una trayectoria de aprendizaje práctico que marcaría su estilo emprendedor. Esta etapa temprana le enseñó a combinar aptitudes técnicas con una visión estratégica orientada a la creación de proyectos de gran impacto.
A los catorce años, inició su andadura política en movimientos laborales como Comisiones Obreras y el Front Obrer de Catalunya, contextos en los que convivían diversas miradas de izquierda. Con el tiempo, amplió su itinerario ideológico hacia corrientes trotskistas como la Liga Comunista Revolucionaria y, posteriormente, la IV Internacional, un pasado que él mismo ha reivindicado como fundamento de su manera de entender la economía, la democracia y la participación ciudadana. Este recorrido ideológico convive con una biografía que ha estado marcada por tensiones con el poder y una actitud de cuestionamiento frente a los modelos establecidos.
En los años de la dictadura, su militancia clandestina le llevó a pasar por la prisión en 1969, una experiencia que forma parte de su memoria personal. Más adelante, en Bilbao, fue detenido, y, ya en la etapa democrática, en 1983 recibió cargos por supuesta colaboración con ETA, relacionados con la organización del comando Barcelona y por haber recibido en su domicilio a un integrista vinculado al grupo, hechos que derivaron en un periodo de detención. Estas vivencias configuraron su visión de la política como un terreno de batallas y dilemas morales, que él ha utilizado para sustentar su compromiso con la autodeterminación y la defensa de derechos fundamentales.
Durante la transición democrática, Roures participó en la gestación de TV3 y trabajó en la cadena entre 1984 y 2001, asumiendo la dirección de Noticias y Producciones Deportivas durante varios años. En ese periodo, también ejerció como presidente del Comité de Empresa, lo que le permitió entender la gestión laboral desde la práctica, con un énfasis en las condiciones de trabajo y en la construcción de una red de colaboradores. Su labor en la televisión pública catalana le abrió puertas para futuras responsabilidades en la gestión de cadenas y plataformas, y fue aprendiendo a coordinar equipos multidisciplinarios para grandes proyectos de difusión. Posteriormente, ocupó cargos de mayor responsabilidad en la industria, como la dirección de Operaciones Especiales en la Federación de Organismos de Televisión Regional (FORTA) y la jefatura del Departamento de Televisión en Dorna Sports, empresa organizadora del Mundial de Motociclismo, donde consolidó una visión de negocio que fusiona deporte, entretenimiento y tecnología.
En 1994 dio forma a Mediapro, una productora que nació con un capital relativamente modesto y que, con el tiempo, se convertiría en una de las referencias de la producción audiovisual en Europa. Junto a Tatxo Benet Ferrán y Gerard Romy Belilos, Roures asumió la gestión general y llegó a poseer aproximadamente un tercio del grupo, un porcentaje que simbolizó su control estratégico. Su salida total de la empresa se formalizó en 2023, tras deshacerse de la participación que le quedaba, lo que marcó el cierre de una era personal dentro de la firma y dejó un legado complejo en el tejido industrial de España y Europa.
La notoriedad pública llegó en 2005 cuando logró la concesión de la última licencia para televisión en abierto otorgada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, un hecho controvertido por la ausencia de concurso y en un momento en el que ya se había anunciado que no habría más licencias para la televisión analógica. Este hito se vio complementado en 2007 con la fundación del diario Público, desarrollado por medio de la editora Mediapubli, y en colaboración con Tatxo Benet y Toni Cases. Este conjunto de movimientos convirtió a Roures en una figura central para entender el reacomodo del panorama mediático en España y el surgimiento de una nueva competencia frente a los modelos tradicionales.
Entre 2007 y 2008, su iniciativa consiguió los derechos de emisión de 39 de los 42 clubes de la Primera División, una maniobra que redefinió la distribución de la demanda de contenidos futbolísticos y encendió lo que algunos definieron como una nueva fase de la “guerra del fútbol”. En 2008 anunció la creación de un canal de pago para difundir estos contenidos, consolidando un modelo de negocio basado en la monetización del deporte de alto interés para audiencias amplias. En ese periodo, su entorno cercano mencionó encuentros con personalidades públicas de renombre, y su equipo se centró en ampliar las plataformas de consumo de cara al usuario final, con una visión que integraba cine, televisión y presencia digital.
En 2009, una entrevista con un periódico francés colocaba a su círculo cercano alrededor de figuras influyentes, y esa conversación dio pie a la confirmación de la obtención de derechos de retransmisión de Fórmula 1 a partir de 2010, una recompensa que desplazó a Telecinco y modificó las reglas del juego de la televisión de pago. En ese momento, Roures dejó claro que su labor excedía la mera gestión empresarial y tenía también una dimensión de militancia mediática y política, orientada a abrir opciones de acceso a contenidos de alto consumo y a romper el duopolio establecido en el sector.
La estrategia de inversión en medios que desplegó en ese periodo provocó fricciones con otros grupos de comunicación, principalmente con Prisa y Sogecable, al tiempo que promovía experimentos como la proyección de eventos deportivos en cines para acercar el visionado a nuevas audiencias y a precios comparables a los de una película. Esta visión fue parte de un conjunto de iniciativas que buscaban dinamizar el mercado y ampliar horizontes de negocio, sin renunciar a la posibilidad de integrar formatos innovadores y narrativas transmedia para enriquecer la experiencia del usuario.
A inicios de 2012, Público enfrentó una oleada de despidos como parte de dos expedientes de regulación de empleo tras el cierre de la edición impresa. El 22 de mayo, un grupo de ex trabajadores y lectores participó en una subasta para adquirir el diario, y la adjudicación terminó devolviendo la propiedad a Roures y a su grupo. Con el paso de los años, la compañía vivió altibajos, y en 2023 se produjo una reconfiguración institucional que selló la retirada de Roures de su papel directo en Mediapro, marcando otro capítulo en la historia de su presencia en los medios de comunicación.
Producción de películas y documentales
Paralelamente a su labor empresarial, Roures desarrolló un interés sostenido por la producción audiovisual centrada en temáticas sociales y políticas. En este marco, participó como coproductor o productor principal en una nómina de proyectos que dejó huella en el cine español y europeo. Entre las obras destacadas se encuentran Los lunes al sol (2002), una reflexión sobre la precariedad laboral; Comandante (2003), un documental de Oliver Stone sobre Fidel Castro; y Prince sas (2005), que consolidó su reputación en el ámbito de la ficción. En 2006 intervino en proyectos como Salvador y Va a ser que nadie es perfecto, reforzando su presencia en el cine de autor y en la exploración de historias de resistencia y transformación social.
Además, cofinanció títulos de reconocido impacto como Vicky Cristina Barcelona (2008) de Woody Allen, participando también en la financiación de otras entregas del director. Su apuesta por el cine internacional se complementó con el apoyo a obras que combinaban lo cultural y lo político, destacando la participación en el proyecto Conocerás al hombre de tus sueños (2011) y la producción de Medianoche en París (2011). Estas colaboraciones reflejan una red