Joris-Karl Huysmans
| Nombre completo | Charles-Marie-Georges Huysmans |
|---|---|
| Nombre nativo | Joris-Karl Huysmans |
| Descripción | Escritor francés |
| Fecha de nacimiento | 05-02-1848 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 12-05-1907 |
| Nacionalidad | Francia |
| Ocupaciones | escritor, crítico de arte, novelista, autor, crítico literario |
| Grupos | Academia Goncourt |
| Idiomas | francés |
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Charles Marie Georges Huysmans, conocido como Joris-Karl Huysmans, nació en París el 5 de febrero de 1848 y murió en la misma ciudad el 15 de mayo de 1907. Su trayectoria vital y literaria se despliega entre un fuerte recelo hacia la vida moderna y un pesimismo que se vuelca en una obra que evolucionó por derroteros inesperados: desde el naturalismo hasta exploraciones estéticas, religiosas y espirituales que marcaron su tiempo y su influencia.
Charles Marie Georges Huysmans, conocido como Joris-Karl Huysmans, nació en París el 5 de febrero de 1848 y murió en la misma ciudad el 15 de mayo de 1907. Su trayectoria vital y literaria se despliega entre un fuerte recelo hacia la vida moderna y un pesimismo que se vuelca en una obra que evolucionó por derroteros inesperados: desde el naturalismo hasta exploraciones estéticas, religiosas y espirituales que marcaron su tiempo y su influencia.
Biografía
Hijo de Godfried Huysmans, litógrafo de origen neerlandés, y de Malvina Badin, maestra francesa, Huysmans recibió el bautismo en la iglesia de Saint-Séverin y vivió su infancia entre la ciudad y la pensión que marcó buena parte de sus primeros recuerdos. Su formación religiosa se consolidó con la primera comunión en 1860 y la Confirmación al año siguiente. Después del fallecimiento de su padre en 1856, su madre contrajo matrimonio en 1857 con Jules Og, un hombre de negocios protestante, dando lugar a un hogar reconstitido que influyó en sus perspectivas tempranas. En aquellos años, cuidó de un historial familiar turbulento que incluyó el nacimiento de dos hermanastras, Juliette y Blanche, fruto del nuevo matrimonio.
La experiencia cotidiana lo acercó a la vida de la pensión Hortus, de la que guardó recuerdos ambivalentes, y, mientras tanto, recibió su educación en el Lycée Saint-Louis, sin abandonar su residencia en el mismo centro de vida compartida. Aquellas convivencias tempranas forjaron un tono de observación aguda que luego reaparecería en su escritura.
Al terminar la educación secundaria, inició estudios de derecho, carrera que no concluyó, pues pronto entró al Ministerio del Interior como funcionario. Allí desarrolló su oficio durante varias décadas y, en 1898, accedió a la jubilación como jefe de sección honorífico, cierre simbólico de una etapa profesional que coexistió con una fecunda andadura literaria.
Carrera literaria
La primera incursión en la escena editorial llegó a través de la Revue Mensuelle, publicada el 27 de noviembre de 1867, donde vio la luz su texto inicial Des paysagistes contemporains. Más tarde, en 1874, dio a la luz, por propia iniciativa, una colección de poemas titulada Le Drageoir à épices, señalando ya una ruptura con moldes consolidados. Sus primeras novelas, Marta, histoire de une jeune fille (1876) y Les Hé hmanas Vatard (1879), bebían del naturalismo de Émile Zola, enraizándose en una crítica social y una observación minuciosa de los entornos urbanos.
Participó activamente en las veladas del célebre círculo de Médan, aportando relatos como La mochila al hombro, que evocaba experiencias castrenses y memorias de guerra. El volumen colectivo Las veladas de Médan se configura, de hecho, como un manifiesto fundacional del naturalismo en su época.
Con el paso de los años, Huysmans viró su mirada hacia una escritura más contenida y crítica. Aparecen entonces los Croquis parisiens, obras de valoración y retrato urbano. En En ménage (1881) y en A vau l'eau (1882) describe vivencias modernas y vacías, retratadas con una precisión descarnada. Su tesis subyacente: el mundo de la vida cotidiana está poblado por personajes sin sustancia, un paisaje que le resulta cada vez más ajeno. En esa fase, su pesimismo se apoya en la huella del pesimismo y en la influencia de Schopenhauer, perfilando un estilo que denominó 'naturalismo espiritualista'.
Con A contrapelo (1884), la novela que alcanzaría resonancias decantadas del decadentismo, abandona la rigidez naturalista para sostener la tensión entre artificio y búsqueda de un sentido estético superior, centrando su figura en Des Esseintes, un hombre que busca un reemplazo de la vida real por un artificioso jardín de sensaciones. Esta novela articuló un rechazo clave a la reproducción de la realidad tal como la entendía el naturalismo y señaló un giro decisivo en su trayectoria.
Ocultismo
En 1889, Rémy de Gourmont le presentó a su amante Berthe de Courrière, una mujer que lo introdujo en el mundo del ocultismo y del espiritismo, alimentando una atmósfera de misterio que inspiró, entre otras obras, la figura de Madame Chantelouve en Là-bas. Esta relación estimularía una vertiente literaria donde lo mágico y lo demoníaco coexistían con la investigación de la biografía de personajes históricos vinculados a la demonología medieval.
Para la documentación, Huysmans sostuvo conversaciones con el abad Boullan, figura controversial que aparece en la novela como el doctor Johannes. Boullan había ejercido como abad en el llamado Templo de Belén en Sèvres y protagonizó, dentro de la Iglesia católica, episodios de misa negra y rituales extraños que contribuyeron a su aura enigmática. Este encuentro y su posterior tratamiento literario aportaron a Huysmans un marco de investigación sobre la marginalidad religiosa y el ocultismo.
Là-bas fue una obra de gran éxito que pasó por diversas traducciones. En el plano audiovisual, Luis Buñuel preparó un guion sobre la novela junto a Jean-Claude Carrière, pero el proyecto no llegó a concretarse como filme.
Catolicismo
En 1892 abrazó la fe católica de manera decisiva. Sus novelas En route (1895) y La cathédrale (1898) narran ese despertar y la experiencia religiosa que acompaña su proceso de conversión. En 1899 se retiró al monasterio benedictino de Ligugé, donde convivió con la vida monástica durante dos años y se preparó para ser oblato.
Durante ese periodo escribió Sainte Lydwine, una biografía novelada sobre Santa Liduvina, publicada posteriormente en París en 1901. Sin embargo, la ley de asociaciones de 1901 disolvió la comunidad monástica, obligando a los monjes a exiliarse y obligando a Huysmans a regresar a París. A su regreso inició la redacción de L'Oblat (1903), obra basada en sus vivencias en el claustro y en el ritmo de la vida conventual.
Crítico de arte
Por parte de su linaje paterno, Huysmans pertenecía a una estirpe de pintores flamencos, y ciertas obras del antepasado más célebre, Cornelis Huysmans, se conservan en el Museo del Louvre. A lo largo de su trayectoria, adoptó un nombre diferente para enfatizar sus orígenes holandeses: pasó de Georges-Charles a Joris-Karl, buscando una identidad que sonara más acorde con su genealogía.
Desde muy joven, trabajó como crítico de arte en varias cabeceras, escribiendo reseñas de los Salones y de exposiciones. Su labor no solo describió obras, sino que impulsó movimientos como el impresionismo y el simbolismo, poniendo en valor a los artistas que expusieron fuera de los salones oficiales y que, a ojos suyos, merecían una mayor atención.
A partir de sus crónicas, favoreció la difusión de piezas de pintores jóvenes y alternativos, destacando nombres como Édouard Manet, a quien elogió con devoción, especialmente por su lienzo Nana, considerado por Huysmans superior a obras presentes en el Salón de 1877. Luego vendrían Claude Monet, Edgar Degas, Gustave Caillebotte, Paul Cézanne, Camille Pissarro, Paul Gauguin y Georges Seurat, que integraron un frente nuevo de la pintura francesa.
Con frecuencia se enfrentó a los grandes nombres del Neoclasicismo como Alexandre Cabanel, Jean-Léon Gérôme o Carolus-Duran, defendiendo, en cambio, la modernidad que brotaba fuera de los muros oficiales. A finales de la década de 1880, reconoció a Odilon Redon, Gustave Moreau, Jean-François Raffaëlli y Félicien Rops, convirtiéndose en un promotor destacado del movimiento simbolista en el mundo del arte. También valoró la obra de Louise Desbordes, quien más tarde contrajo matrimonio con Charles Jouas y ilustraría La Catedral.
Más adelante recogió sus notas en dos volúmenes de ensayos: Arte moderno (1883) y Algunos (1889). En Arte moderno describe experiencias en los Salones y encuentros con el impresionismo, mientras que en Algunos expone sus gustos personales y sus afinidades, entre las que brillan Pierre Puvis de Chavannes, Gustave Moreau, Odilon Redon y Félicien Rops, entre otros. El figurón de su crítica, sin embargo, no se limitó a elogios: llevó al lector a comprender el giro hacia lo simbólico y lo subjetivo que emergía en la época. En palabras de Claude Monet, los textos de Huysmans eran un registro excepcional de la sensibilidad de la época: “Nunca se ha escrito tan bien, sobre los artistas modernos”.
Con el paso de los años, su influencia creció y se convirtió en uno de los impulsores más decisivos de la modernidad artística. En 1908, de manera póstuma, se publicó Tres Primitivos, volumen que reunía una monografía de Matthias Grünewald y el relato de la visita al Instituto Städel de Frankfurt, ampliando su legado crítico hacia el ámbito medieval y la colección de monumentos.
Fallecimiento
Huysmans falleció sin haber contraído matrimonio a causa de un cáncer de mandíbula; su muerte ocurrió el 12 de mayo de 1907. Fue sepultado en el Cementerio de Montparnasse de París, escenario final de una vida dedicada a la exploración de la condición humana a través de la literatura, el arte y la fe.
Legado
La figura de Huysmans convocó a lectores de muy distintas sensibilidades, porque su voz mutó junto a sus gustos y convicciones. Paul Valéry lo percibió como una voz innovadora, y Marcel Proust lo consideró un referente para entender la complejidad de las sensaciones. A lo largo de las décadas, sus novelas han sido reeditadas en antologías y su obra ha sido objeto de estudios desde enfoques muy diversos: desde la lectura de Zola hasta el examen de sus escritos sobre arte, así como sus entrevistas y correspondencia ante la prensa. Sus textos han encontrado traducción en varias lenguas, incluyendo el castellano y el catalán.
Tras la lectura de À rebours, el escritor católico Barbey d'Aurevilly anticipó, en un artículo de 1884, que Huysmans terminaría debiendo optar entre la violencia de la guerra o la humildad de la fe, una hipótesis que ejerció un peso rumoroso sobre su trayectoria. En la época del libro negro Allá lejos, su visión anti-meridional se convirtió en motor de un proyecto posterior que pretendía explorar la mística desde una nueva perspectiva. Este impulso dio lugar a la idea de un libro blanco centrado en la vida espiritual y la experiencia religiosa, que se plasmó, en parte, en En ruta (1895) y, más adelante, en La Cathédrale (1898). En estas obras, Huysmans propone un cristianismo absorbido por el simbolismo, una lectura que integra la literatura mística de figuras como Jan van Ruusbroec o Teresa de Ávila, y que abarca también la música sacra, la arquitectura religiosa y las artes plásticas como expresiones de lo sagrado. En la cultura contemporánea, el novelista Michel Houellebecq ha presentado a Huysmans como un referente narrativo en su novela Sumisión, situando al autor dentro de una línea de crítica cultural y filosófica que continúa dialogando con la actualidad. En ese sentido, Huysmans se reveló como un catedrático no de una sola disciplina, sino de una actitud ante lo trascendente que se manifiesta en varias expresiones del mundo artístico y espiritual.
Obras
- Des paysagistes contemporains (1867) – ensayo breve inaugural en la Revue Mensuelle.
- Le Drageoir à épices (1874) – colección poética publicada por iniciativa propia.
- Marta, histoire de une jeune fille (1876) – primera novela notable de su trayectoria.
- Les Sœurs Vatard (1879) – continuación de su interés en el naturalismo urbano.
- Croquis parisiens – serie de retratos de la vida parisina.
- En ménage (1881) – novela que intensifica su mirada crítica sobre la vida moderna.
- A vau l'eau (1882) – otra narración sobre la banalidad contemporánea.
- A contrapelo (1884) – obra que trasciende el naturalismo para abrirse al decadentismo.
- La mite – texto de tránsito hacia sus investigaciones esotéricas (fondo literario de su tiempo).
- Là-bas (1891) – novela de atmósfera y demonología, éxito de ventas y debate crítico.
- En route (1895) – testimonio de su conversión espiritual hacia el catolicismo.
- La cathédrale (1898) – estudio novelado del simbolismo cristiano en Chartres.
- Sainte Lydwine (publicada en París, 1901) – biografía novelada de Santa Liduvina.
- L'Oblat (1903) – relato inspirado en su experiencia monástica en Ligugé.
- Tres Primitivos (1908, póstumo) – monografía de Grünewald y crónica del Städel de Frankfurt.