José López Rubio
| Nombre completo | José López Rubio |
|---|---|
| Descripción | Dramaturgo español |
| Fecha de nacimiento | 13-12-1903 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 02-03-1996 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | guionista, dramaturgo, director de cine, escritor |
| Géneros | dramaturgia |
| Grupos | Real Academia Española, Sociedad Española de Dibujos Animados |
| Idiomas | español |
| Hermanos | Francisco López Rubio |
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José López Rubio nació en Motril, una ciudad costera de la provincia de Granada, el 13 de diciembre de 1903, y falleció en Madrid el 2 de marzo de 1996. Su trayectoria abarcó diversas facetas de las artes: guionista, dramaturgo, cineasta, historiador del teatro, académico y humorista. Integró la célebre agrupación conocida como la «La otra generación del 27», un conjunto de creadores que impulsó una renovación estética en el teatro y el cine español tras los largos años de crisis cultural.
José López Rubio nació en Motril, una ciudad costera de la provincia de Granada, el 13 de diciembre de 1903, y falleció en Madrid el 2 de marzo de 1996. Su trayectoria abarcó diversas facetas de las artes: guionista, dramaturgo, cineasta, historiador del teatro, académico y humorista. Integró la célebre agrupación conocida como la «La otra generación del 27», un conjunto de creadores que impulsó una renovación estética en el teatro y el cine español tras los largos años de crisis cultural.
Biografía
El nombre completo de López Rubio era tan extenso como su curiosidad artística: José Joaquín Francisco Cesáreo Caraciolo Isaac de Santa Lucía y de la Santísima Trinidad López Rubio. Hijo de Joaquín López Atienza, alcalde de Motril, y de Magdalena Rubio Díaz, su infancia transcurrió primero en Granada y, poco después, la familia se trasladó a Madrid en 1915, para continuar la formación bajo la tutela de religiosos agustinos. Entre 1917 y 1919 vivió en Cuenca, ciudad en la que su padre ejercía como gobernador civil, y ahí terminó el bachillerato; durante aquella etapa colaboró en el periódico local y estrenó una pequeña pieza teatral en una compañía infantil.
De regreso a la capital, inició estudios de Derecho y entabló amistad con Enrique Jardiel Poncela, con quien elaboró una obra destinada a la escena que, sin embargo, no llegó a estrenarse. Su vida social giró en torno a las tertulias del Café de Platerías y a las reuniones del Café Pombo, puntos neurálgicos de la generación, donde el humor y la vanguardia marcaron su senda creativa. Su novela Roque Six, de matiz ramonista, refleja esa inclinación por lo irracional y lo simbólico que caracterizó a la época.
Colaboraciones editoriales fueron una constante: participó en revistas ilustradas como Gutiérrez y Buen Humor, y colaboró con publicaciones como Chiquilín, Nuevo Mundo, Pinocho, La Esfera y Blanco y Negro. En este periodo también escribió relatos para Los Lunes de El Imparcial, que luego reunió en su primer volumen, Cuentos inverosímiles (Madrid, 1924). Su versatilidad lo llevó a participar en diversas iniciativas gráficas y literarias que atrajeron a lectores ávidos de humor y de una mirada crítica sobre la realidad.
El servicio militar lo llevó a la artillería y lo ubicó en Vicálvaro; luego volvió a la vida periodística, colaborando en diarios como El Sol y La Nación. Su única novela, Roque Six (1927), se convirtió en una referencia de la llamada otra generación del 27, destacando entre las obras de la década por su tonada vanguardista y su exploración de la identidad contemporánea. Aquel año obtuvo el premio ABC de autores noveles por la comedia De la noche a la mañana (con Eduardo Ugarte), que fue estrenada al año siguiente en el teatro Reina Victoria y que se llevó también a Buenos Aires, Londres, Milán y Lisboa gracias a su recepción internacional; esa trayectoria de puentes entre teatros y escenarios dio inicio a una fase de reconocimiento internacional.
La casa de naipes (1930), escrita junto a su colaborador, se estrenó en el Teatro Español de Madrid. Durante aquella década trabó proyectos con Enrique Jardiel Poncela y con Edgar Neville, y ocasionalmente actuó en la obra El Mirlo Blanco. Su paso por el teatro fue sólido, pero el ritmo de la vida le llevó a abrirse camino en otras lides creativas que terminarían por definir gran parte de su trayectoria.
La irrupción cinematográfica marcó un giro decisivo: entre 1930 y 1935 residió en Hollywood, contratado por Metro Goldwyn Mayer como adaptador, diálogo y traductor de las versiones españolas de cintas norteamericanas. Tras finalizar su primer contrato, pasó a trabajar para Fox, con un nuevo convenio que perduró hasta 1935. En Estados Unidos forjó amistades con figuras de peso: Charles Chaplin y, de cerca, Stan Laurel, Oliver Hardy y Buster Keaton; estas relaciones serían testimonio de su capacidad para convivir entre culturas y estilos diversos. En 1935 emprendió un viaje por Italia y Francia, y regresó a Estados Unidos en 1937 para seguir desempeñándose como guionista. La Guerra Civil Española no detuvo su itinerario: pasó la contienda entre México (1938) y Cuba (1939), continuando su labor cinematográfica y manteniendo su estatus de autor internacional.
La vía española se reabrió a principios de 1940 con el rodaje de La malquerida, versión cinematográfica de la obra de Jacinto Benavente. En el apartado de sus guiones norteamericanos destaca El último varón sobre la tierra (1933), firmado para James S. Timling. En la década de los cuarenta su presencia se hizo notar también en revistas especializadas como Primer plano, Radiocinema y Cámara, a la par que dirigía y adaptaba numerosos guiones para pantalla grande. Entre sus filmes como director se cuentan Eugenia de Montijo (1944), El crimen de Pepe Conde (1946) y Alhucemas (1948), aportaciones que consolidaron su estampa de creador total, capaz de atravesar géneros y formatos con la misma solvencia.
La labor periodística y teatral también se mantuvo: escribió para ABC, así como para publicaciones satíricas como Semana y La Codorniz, demostrando su afinidad por el humor crítico y la reflexión social. En 1949 volvió a la escena teatral con Alberto, y dio especial relieve a obras posteriores como Celos del aire (1950), galardonada con el Premio Fastenrath de la Academia, una distinción que subrayó su madurez como dramaturgo. A partir de entonces, su actividad fue constante y multifacética, con estrenos, adaptaciones y colaboraciones que ampliaron el repertorio escénico español de posguerra.
La consagración y la academia llegaron en 1954 con el Premio Nacional de Teatro. En 1983 inició su trayectoria académica en la Real Academia Española; su discurso de ingreso versó sobre la La otra generación del 27, y desencadenó un debate sobre la figura y el lugar de este grupo humorístico dentro de la tradición teatral y cinematográfica española. En esa intervención defendió la aportación de él mismo junto a Tono, Edgar Neville, Jardiel Poncela y Miguel Mihura, subrayando que su humor tenía un marco artístico sólido y una trayectoria que fue silenciada por prejuicios críticos. Tras esa contribución, el dúo de humor y teatro de la posguerra se consolidó como un hito cultural, y muchos de sus protagonistas encontraron en La Codorniz un escaparate para su voz satírica.
Su legado bibliográfico se amplió más allá de la tinta: dejó una vasta biblioteca especializada en humor y teatro que pasó al Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía. Allí sus fondos quedaron inventariados en cuatro idiomas y se convirtieron en un recurso de consulta para académicos y afines. A su muerte dejó incompleta una gran empresa editorial: una Enciclopedia Teatral que recogía milenarias y actuales miradas sobre el arte escénico, junto a recortes periodísticos que respaldaban su memoria profesional y humana.
La herencia familiar incluyó a su hermano mayor, Francisco López Rubio, célebre ilustrador y caricaturista, quien compartió con él el mundo del dibujo y la sátira.
Obras
Filmográficas como director
- La malquerida (1940) director y guionista
- Pepe Conde (1942).
- Eugenia de Montijo (1944).
- El crimen de Pepe Conde (1946).
- Alhucemas (1948).
Filmográficas como guionista
- El último varón sobre la tierra (1933) de James S. Timling.
- María de la O (1936) de Francisco Elías Riquelme.
- Eugenia de Montijo (1944) dirigido por él.
- La luna vale un millón (1945) de Florián Rey.
- El crimen de Pepe Conde (1946).
- Alhucemas (1948).
- Llegaron dos hombres (1959) de Eusebio Fernández Ardavín.
- Un trono para Cristi (1960) de Luis César Amadori.
- Chantaje a un torero (1963) de Rafael Gil.
- La batalla del domingo (1963) de Luis Marquina.
- ¡Es mi hombre! (1966) de Rafael Gil, adaptación de Carlos Arniches.
- La mujer de otro (1967) de Rafael Gil.
- Préstamela esta noche (1977) de Tulio Demicheli.
Teatro
- Alberto (1949).
- Estoy pensando en ti (1950).
- Celos del aire (1950).
- Veinte y cuarenta (1951).
- Cena de Navidad (1951).
- Una madeja de lana azul celeste (1951).
- El remedio en la memoria (1952).
- La venda en los ojos (1954).
- La otra orilla (1954).
- El caballero de Barajas (1956).
- La novia del espacio (1956).
- Un trono para Cristi (1956).
- Las manos son inocentes (1958).
- Diana está comunicando (1960).
- Esta noche tampoco (1961).
- Nunca es tarde (1964).
- La puerta del ángel (escrita años antes, estrenada en 1986).
- Al filo de lo imposible (trece comedias para televisión, 1970).
Guiones para televisión
- Al filo de lo imposible (1970).
- Mujeres insólitas (1977).
Narrativa
- Cuentos inverosímiles (Madrid, Caro Raggio, 1924).
- Roque Six (Madrid, Caro Raggio, 1927; edición reciente, 2017).
Poesía
- Son triste (escrito en La Habana; impreso en México, 1939).
Otras Obras
- La otra generación del 27. Discurso y Cartas. Madrid, 2003.
Premios
- Premio Nacional de Teatro (1954).