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José María Forqué

Nombre completo José María Forqué Galindo
Descripción Director de cine y guionista español
Fecha de nacimiento 08-03-1923
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 17-03-1995
Nacionalidad España
Ocupaciones director de cine, guionista, escritor, guionista de cine, productor de cine
Idiomas español
EsposasCarmen Vázquez-Vigo
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José María Forqué Galindo, nacido en Zaragoza el 8 de marzo de 1923 y fallecido en Madrid el 17 de marzo de 1995, dejó una huella multifacética en el cine español: arquitecto de formación que abrazó la dirección y el guion, cultivando una voz que supo transitar entre la comedia popular y la mirada social. Padre de Verónica Forqué y de Álvaro Forqué, su trayectoria mostró una capacidad de gestión y un oficio que lo convirtieron en referente para varias generaciones de creadores. Su obra continúa vinculada al imaginario del cine español.

José María Forqué — Imagen principal

José María Forqué Galindo, nacido en Zaragoza el 8 de marzo de 1923 y fallecido en Madrid el 17 de marzo de 1995, dejó una huella multifacética en el cine español: arquitecto de formación que abrazó la dirección y el guion, cultivando una voz que supo transitar entre la comedia popular y la mirada social. Padre de Verónica Forqué y de Álvaro Forqué, su trayectoria mostró una capacidad de gestión y un oficio que lo convirtieron en referente para varias generaciones de creadores. Su obra continúa vinculada al imaginario del cine español.

Biografía

Inició sus estudios en arquitectura y, mientras ejercía como delineante y aparejador, se involucró en el Teatro Universitario de Zaragoza, institución que él mismo dirigió en etapas tempranas. Ese acercamiento al escenario marcó su vocación y anticipó su posterior tránsito hacia el cine.

Más adelante se trasladó a Madrid, donde las inquietudes teatrales de la vida universitaria lo llevaron a mirar hacia el séptimo arte tras colaborar con el cineasta Pedro Lazaga en un proyecto de la década de los cincuenta. En 1951, esa experiencia dio frutos y lo condujo a dirigir y escribir su primera película.

Su debut como realizador y guionista tuvo lugar con Niebla y sol, una película que mostró de inmediato su habilidad para combinar formato y relato. Poco después, en 1955, emprendió una codirección con José Antonio Nieves Conde en La legión del silencio, obra que aportó una lectura crítica del clima ideológico propio de la Guerra Fría en el contexto español.

El trabajo siguiente consolidó su nombre: Embajadores en el infierno (1956) nace de la novela de Torcuato Luca de Tena y aborda la experiencia de soldados de la División Azul en un campo de concentración; fue su primer gran éxito comercial y de recepción crítica.

En 1957 llegó una de sus cumbres, Amanecer en puerta oscura, premiada con el Oso de Plata en el Festival de Berlín y con un guion de Alfonso Sastre; este proyecto ahondó en problemáticas sociales y se alejó de la simple comicidad de sus obras previas. Aquel filme, que abría una mirada a Andalucía y a la lucha de clases en el siglo XIX, fue también un hito en su exploración de temáticas profundas dentro de un marco narrativo accesible.

Durante 1958 colaboró en la escritura de guiones para Alfonso Sastre, en títulos como Un hecho violento y La noche y el alba; la segunda, protagonizada por Paco Rabal, abordaba la reconciliación nacional en un momento político complejo. A pesar de su ambición, ese proyecto no logró dejar huella en su año y lo llevó a orientar su carrera hacia propuestas más comerciales. En esa transición participó como guionista de De espaldas a la puerta (1959), realizada sobre un libreto de Alfonso Paso.

En 1960 dio salida a Maribel y la extraña familia, adaptación de la obra teatral homónima de Miguel Mihura, con actores de renombre como Silvia Pinal y Adolfo Marsillach; siguió confiando en las adaptaciones de Paso para comedias como Usted puede ser un asesino (1961) y La becerrada (1962), cimentando su reputación en el ámbito comercial y en la creación de un elenco destacable.

Entre sus éxitos de ese periodo figure Atraco a las tres, una comedia que parodian los clichés del robo perfecto y que reunió a un reparto notable, consolidando su firma de humor coral y su mirada ágil sobre las convenciones del suspense. A la par, exploró otros caminos con títulos como Vacaciones para Ivette y Casi un caballero (ambos en 1964), que mostraron su dominio de la comedia ligera y su capacidad para entretener al gran público.

En la década de 1960 también incursionó en otros subgéneros: Zarabanda bing bing (1966) llevó el tono policíaco a un registro más comercial y Tengo 17 años (1964), con Rocío Dúrcal, se orientó hacia el cine juvenil. Le siguieron cintas como Dame un poco de amor (1968), con Los Bravos, y producciones posteriores que se movían entre la seducción y la provocación visual, entre las que destacaron El monumento (1970) y La cera virgen (1971).

La década de los setenta le permitió explorar nuevos horizontes con proyectos de mayor alcance y con un humor más atrevido, entre ellos Juegos de Alcoba (1974), Madrid, costa Fleming (1975) y la recordada ¡Qué verde era mi duque! (1980). En 1973 llevó a la pantalla Tarot, una propuesta que reunió a figuras como Fernando Rey, Sue Lyon y Gloria Grahame, dejando constancia de su acercamiento a producciones de mayor ambición internacional.

En 1967 fundó su propia productora, Orfeo Films, que le dio independencia creativa y le permitió explorar una amplia cartera de proyectos, incluyendo coproducciones de diverso alcance. En los años ochenta llevó su talento hacia la televisión, gestando series como El español y los siete pecados capitales, Ramón y Cajal, El jardín de Venus y otros títulos que reforzaron su presencia mediática ante el público familiar.

Ya en la década de los noventa, dirigió Nexus 2431, una incursión en la ciencia ficción que cerró su trayectoria audiovisual. Tenía planes de una cinta sobre Raquel Meller, pero su fallecimiento, a los 72 años, truncó ese proyecto. Su legado no tardó en ser reconocido fuera del set, convirtiéndose en un referente para generaciones venideras y marcando la evolución del cine y la televisión españoles.

Concebidos para honrar su memoria, los premios y distinciones a lo largo de los años subrayaron su influencia en el conjunto del sector audiovisual, destacando su capacidad para combinar entretenimiento y una mirada crítica, así como su espíritu emprendedor en la producción y la creación de nuevas plataformas. La trayectoria de Forqué dejó una semilla de innovación accesible para quienes lo siguieron.

Filmografía

La obra de Forqué abarca un abanico amplio y, a lo largo de su carrera, dejó una serie de títulos que definieron su estilo. Entre las más recordadas se encuentran Niebla y sol, La legión del silencio, Embajadores en el infierno y Amanecer en puerta oscura, obras que consolidaron su lugar en la historia del cine español. También se mantuvo activo en la comedia popular con Atraco a las tres, Usted puede ser un asesino, Vacaciones para Ivette y Qué verde era mi duque, entre otros.

Premios y distinciones

Entre las distinciones que recibió, destacan reconocimientos oficiales a su labor artística y su contribución al patrimonio cultural. En 1992 fue galardonado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, en reconocimiento a su trayectoria integral. Dos años después, recibió el Premio Nacional de Cinematografía, un reconocimiento a su labor técnica y creativa en el conjunto del cine español. En 1994, la Academia española de cine le otorgó el Premio Goya de honor por su impacto duradero en la industria.

  • Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1992)
  • Premio Nacional de Cinematografía (1994)
  • Premio Goya de honor (1994)