José Vélez
| Nombre completo | José Vélez |
|---|---|
| Descripción | Cantante español |
| Fecha de nacimiento | 19-11-1951 |
| Lugar de nacimiento | |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | cantante, cantautor |
| Géneros | canción melódica, balada, pop latino |
| Idiomas | español |
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José Velázquez Jiménez, conocido artísticamente como José Vélez, nació en Telde, en la isla de Gran Canaria, un 19 de noviembre de 1951. Su historia vital es la de un cantautor canario que, desde la modestia de una familia numerosa, fue forjando una identidad musical de alcance internacional. Su trayectoria combina una genealogía de esfuerzo, paciencia y constancia con una presencia constante en escenarios de distintos continentes, marcando hitos en España, Europa y América. En cada etapa, su voz y su oficio han convivido con una vocación de artista que no se rindió ante las adversidades.
José Velázquez Jiménez, conocido artísticamente como José Vélez, nació en Telde, en la isla de Gran Canaria, un 19 de noviembre de 1951. Su historia vital es la de un cantautor canario que, desde la modestia de una familia numerosa, fue forjando una identidad musical de alcance internacional. Su trayectoria combina una genealogía de esfuerzo, paciencia y constancia con una presencia constante en escenarios de distintos continentes, marcando hitos en España, Europa y América. En cada etapa, su voz y su oficio han convivido con una vocación de artista que no se rindió ante las adversidades.
Biografía
Primeros años e inicios de su carrera musical
José Vélez nació en una familia amplia y trabajadora, en una ciudad portuaria de la isla mayoritaria de su archipiélago. Su entorno inmediato fue testigo de cómo, desde la más tierna edad, su voz destacaba en reuniones familiares y actos escolares, preludio de una vida dedicada a la interpretación. Su padre era quien más le estimulaba a perseguir aquello que su alma le pedía, mientras que la actitud de su madre no siempre compartía ese camino artístico. A los siete años, ya se le conocía por el apodo afectuoso de “Joselillo Velázquez”, señal de un inicio de notoriedad entre los vecinos.
Trío Maravillas fue la primera avanzada que permitió a José Vélez actuar en formato de solista poco después, a los ocho años, abriéndose paso en festivales y celebraciones locales. En aquellos años la radio era la gran vitrina para los artistas noveles, y muchas emisoras organizaban certámenes que buscaban nuevas voces, con proyecciones regionales relevantes. En ese marco, poderosas figuras de la industria musical de la época, vinculadas a proyectos como Dúo Dinámico o Massiel, desempeñaban un papel de guía para jóvenes talentos. En Las Palmas y sus alrededores, el certamen más importante de la isla pasaba por un viejo pabellón de uso múltiple cercano a una arteria central de la ciudad, y allí José se presentó con un apoyo decisivo que le dio su primera prueba de solista. La victoria en aquel concurso le otorgó un viaje a Madrid para iniciar una carrera, aunque la opinión de su madre volvió a interferir; aun así, el impulso quedó latente en el joven, que siguió participando en concursos y ganando popularidad a cada paso.
Con la década de los sesenta, la llegada masiva de turistas a la región abrió nuevas puertas para su presencia en salas y hoteles donde se presentaban grupos y artistas de varias latitudes. En Las Palmas y otros puntos de la provincia, José Vélez comenzó a interpretar ante público diverso, y su creciente reconocimiento le llevó a colaborar con orquestas de la época, ganando experiencia y dominio técnico. Su voz, ya madura para sus tempranos años, encontraba cabida en festivales de la región y en festivales televisados que permitían a los artistas jóvenes mostrar su talento ante una audiencia más amplia. A los catorce años, su nombre ya contaba con una resonancia mayor, cuando participó en la edición de Isla de La Palma, un certamen de gran relevancia para las islas afines. Ganó ese festival por aclamo del público y su aparición televisiva lo hizo célebre en Canarias, una hacia la que se dirigía un flujo de oportunidades y de contratos proyectados a nivel local.
Entre los quince y dieciséis años, Vélez siguió recorriendo Canarias para ampliar su radio de acción, con el anhelo de registrar una grabación discográfica que le abriera las puertas de un mercado más amplio, como España continental. Sabía que Madrid o Barcelona eran las ciudades que podrían darle esa oportunidad decisiva. Con el apoyo definitivo de su madre, y con los ahorros obtenidos, emprendió el viaje a la capital española antes de cumplir los diecisiete años, con la esperanza de materializar su sueño en el mundo de la grabación profesional.
Los primeros años en Madrid
En 1967, José Vélez arribó a la capital con cartas de recomendación que no le abrieron las puertas por sí solas, así que continuó deleitando con su voz a las orquestas que tocaban en salas de la cadena Reizabal y a la vez se presentó a numerosos festivales y certámenes del medio. En todos ellos obtuvo los primeros puestos, lo que consolidó su presencia en el circuito musical español de la época. La etapa duró varios años, durante los cuales una importante casa discográfica de la época lo contrató para ampliar su alcance. Su primer acuerdo le permitió grabar material que, en un primer intento, no logró el despegue deseado en las listas. Sin embargo, un segundo sencillo marcó el inicio de su trayectoria de éxito, gracias a la colaboración con un compositor que creó para él un tema que pronto se convertiría en un verdadero símbolo de su voz, y a la difusión de la canción en distintos medios de la época.
Con el paso de las semanas, la balada publicada en ese periodo fue adquiriendo una popularidad que superó las expectativas, impulsada por la promoción en radios y programas de entretenimiento. La canción logró un efecto de reconocimiento que le abrió camino en escenarios y programas de variedades, y fue el punto de apoyo para un siguiente salto en su carrera. A partir de ese momento, Es así la vida comenzó a sonar con regularidad en el país, y el afianzamiento de su popularidad se hizo evidente en la medida que el público y las cadenas de televisión iban dándole cada vez más protagonismo a su persona y a su interpretación.
Paralelamente, se gestó un proyecto de grabación que llevó a la realización de un segundo sencillo, "Con una copa de más", que no solo tuvo buena acogida en su tierra, sino que también cosechó éxitos en otros países. Ese periodo marcó la consolidación de José Vélez como un intérprete con proyección internacional, capaz de cruzar fronteras y de mostrar su propuesta musical a audiencias de distintos continentes.
La decisión de abandonar las giras limitadas a España para buscar una primera oportunidad en el mercado nacional se convirtió en un hito. Madrid funcionó como plataforma para que su voz encontrara un equipo de producción que supo acompañarlo en la transición hacia una carrera con ambición de alcance superior, allanando el camino para un repertorio más extenso y una presencia discográfica sostenida en los años siguientes.
Su primer éxito mundial: Vino griego
A mediados de los setenta, José Vélez grabó un tercer sencillo que marcaría un antes y un después en su carrera. Se trató de una versión de una canción del repertorio de un cantautor austríaco, título que en español se trasladó como Vino griego. Aunque al inicio no ocupó los puestos de la lista, un giro decisivo llegó tras su interpretación en un programa de televisión conducido por un presentador de gran tirón en aquel entonces. Ese momento televisivo convirtió la canción en un éxito rotundo y desencadenó la edición de un primer larga duración bajo el título que la acompaña, lleno de temas propios y de las dos canciones que ya habían presentado su potencial. Entre las nuevas composiciones se encontraba una pieza escrita por el propio José Vélez para dejar constancia del vínculo afectivo con su padre, un tema que decía ¿Por qué te fuiste pá?, escrito como homenaje a quien le brindó su apoyo incondicional. La popularidad de Vino griego se extendió más allá de las fronteras españolas, convirtiéndose en un fenómeno que traspasó océanos y abrió horizontes en mercados europeos y latinoamericanos. En ese contexto, la casa discográfica decidió ampliar la obra con un LP homónimo que recogía los dos sencillos anteriores y añadía nuevas canciones, conectando piezas de su repertorio con otras creaciones de su autoría. Este hito no solo consolidó a Vélez como una figura de referencia en España, sino que lo impulsó hacia un reconocimiento internacional que atravesó continentes y culturas.
La canción acabó convirtiéndose en una suerte de himno de su periodo de consolidación, y su repercusión permitió que su música llegara a países como Canadá, Finlandia y varios otros lugares de Europa y América, abriendo una ruta de conciertos y presentaciones que serían el preludio de una etapa de proyección global para el artista.
La consolidación internacional
En 1976, José Vélez dio a luz su segundo elepé, Romántica, en un periodo histórico marcado por la Transición española hacia la democracia. Ese año, el intérprete recibió el encargo de representar al país en un certamen internacional de gran resonancia, que tuvo lugar en Polonia, y que llevó el título de Intervisión; la canción que da nombre al álbum consolidó su proyección fuera de España. A partir de ese momento, la música de Vélez se escuchó en el Este europeo, así como en mercados como Colombia, Chile y Cuba, y el disco fue regrabado en varias lenguas para facilitar su difusión. En esa obra también aparece una canción dedicada a su tierra, llamada Canarito, que le valió apodos y reconocimientos internacionales, y que con el tiempo todos conocerían como una marca de identidad para el artista.
La trayectoria internacional de Vélez se fortaleció al cabo de unos años, a partir de una producción en la que se combinaban baladas, temas románticos y canciones de carácter popular que facilitaban su aceptación en distintos públicos. Fue una etapa de consolidación que le permitió convertirse en un referente de la música española en el exterior y, al mismo tiempo, cultivar un público fiel en los países de habla hispana y en otros mercados donde su estilo encontraba resonancias particulares.
1978, su tercer disco y Eurovisión
Al cierre de la década, Vélez lanzó su tercer trabajo discográfico, momento en que la cantera de la canción española vivía una de sus fases más vibrantes en el marco de Eurovisión. El aspirante quiso asegurar que el clip musical de la canción ganadora se rodara en Canarias, y su petición recibió el visto bueno de la organización. La producción audiovisual corrió a cargo del veterano director Valerio Lazarov, y las circunstancias del fenómeno de la época permitieron que la competición sirviera como ventana de lanzamiento para su propuesta. José Vélez explicó que aquella experiencia fue como un sueño hecho realidad, especialmente dado el contexto de la España en transición y la reticencia que, a nivel continental, existía hacia el festival. En la edición de 1978, celebrada en París, obtuvo la octava posición con la canción Bailemos un vals, que fue escrita por el dúo Dinámico, una de las formaciones emblemáticas del pop hispano de décadas anteriores. Aunque no triunfó en el concurso, la canción se tradujo a múltiples idiomas y consiguió ocupar los primeros puestos de las listas en varios países, especialmente Canadá, Bélgica y España, y fue certificada con discos de oro y platino en distintos mercados. El año resultó una de las jornadas musicales más intensas de su carrera, reflejada en la cantidad de conciertos realizados, alcance mediático y la consolidación de su imagen pública como un artista de gran demanda en escenarios de gran magnitud.
La aceptación de su obra en otros países fue tan significativa que, incluso, un sello discográfico decidió impulsar la difusión de su música con presentaciones y giras internacionales. Este periodo definió a Vélez como uno de los intérpretes más solicitados del año en el circuito de directo, con una agenda que llegó a registrar decenas de actuaciones mensuales y una presencia constante en salas y festivales de varios continentes.
Argentina, su segundo hogar
El lanzamiento de Confidencias marcó un hito en la carrera de José Vélez, especialmente por el extraordinario rendimiento comercial en Argentina, donde las ventas superaron la cifra de tres millones de ejemplares. Este volumen reflejó la afinidad entre su propuesta musical y el gusto del público argentino. El artista mantuvo una intensa circulación entre Argentina, Colombia y Uruguay, presentándose en escenarios de gran aforo y demanda significativas. Sus temas encontraron eco en el público de varias naciones, consolidando un archivo de canciones que se mantienen dentro de la memoria popular, entre ellas piezas icónicas como Procuro olvidarte, Un año más, A cara o cruz y Hoy canto por no llorar, entre otras. En esa década, la industria discográfica le otorgó numerosos sellos de reconocimiento, con una cantidad de discos de platino y oro que atestiguan la magnitud de su éxito en la región.
Además de la afición por su música, Vélez llevó su voz a escenarios de alto rendimiento en todo el mundo: el auditorio de Los Ángeles, el Waldorf Astoria en Nueva York, el Madison Square Garden, y también recintos en Miami, Madrid y Buenos Aires, entre otros. Su labor en este periodo dejó una marca distintiva en la cultura popular de varios países, y su nombre se convirtió en un referente no solo por la cantidad de espectadores que reunió, sino por la calidad de su interpretación y la consistencia de su presencia artística en teatros, salas de conciertos y festivales.
Trabajando en Hispanoamérica
Durante dos décadas, José Vélez no dejó de trabajar en el continente americano, y él mismo solía señalar que su segunda patria era Canarias, por la emoción que vivía cuando regresaba a su lugar de origen para reencontrarse con la familia y la gente que lo recibió desde sus inicios. En la época de veranos y temporadas de gira en España, el artista volvía con frecuencia a la península para cumplir con compromisos y para compartir momentos de descanso, pero su agenda internacional siempre predominaba en su vida. El cansancio acumulado por la intensidad de las presentaciones llevó a una etapa de pausa, acrecentada por la pérdida de su madre, que marcó un giro en su trayectoria. En ese periodo grabó un disco conmemorativo de su trigésimo aniversario, titulado Por ti, 30 años, en el que incluyó dos temas antiguos regrabados y varias composiciones nuevas. Entre las canciones promocionales del disco se encontraba Canario latinoamericano, que obtuvo gran aceptación en su tierra y abrió paso a nuevas presentaciones en distintos países de habla hispana. Esta etapa también supuso una reorganización de su vida, con más tiempo entre Madrid y Canarias y menos tiempo en sus otras residencias como Buenos Aires, equilibrando su actividad entre islas y grandes ciudades.
Con el paso de los años, la memoria de su voz y su presencia obligó a Vélez a tomar decisiones importantes sobre su calendario de actuaciones. En 2006, tras un periodo de alejamiento de Argentina, decidió emprender un nuevo regreso al país sudamericano. Su experiencia de volver a ser recordado por un público que había mantenido la fe en su música fue uno de los momentos más gratificantes de su carrera; aquel regreso dio lugar a una gira de cerca de tres meses, con una demanda de conciertos que obligó a ampliar el tiempo de la gira y a posponer su regreso definitivo a España por dos veces. En el Gran Rex de Buenos Aires, el teatro de mayor aforo de la avenida Corrientes, la respuesta del público fue tan amplia que provocó la salida de parte del aforo a la calle, lo que evidenció el alcance de su popularidad en ese momento. Este episodio impulsó la creación de un nuevo proyecto musical, que dio paso a la gestación del trabajo titulado Auténtico. En 2007, la residencia de su música y su vida se convirtió en una especie de doble foco entre Madrid y Canarias, con conciertos programados y nuevos proyectos en desarrollo en su ciudad natal y en otras islas. En agosto de ese mismo año, el municipio que lo vio nacer le rindió un homenaje artístico con un concierto por sus tres décadas de presencia en la escena musical, reuniendo a decenas de miles de personas en la playa de Melenara y consolidando la figura de José Vélez como un icono de la cultura canaria y española.
Premios
- Primer reconocimiento de interpretación en un certamen de trigo celebrado en Palencia, 1972
- Distinción especial en la temporada de premios Disco Show, 1974
- Éxito en los premios Olé de Barcelona durante las ediciones 1975–1979
- Canção do Verão en 1976 por Romántica (periódico Solidaridad Nacional, 1976)
- Premio al Mejor Disco del Año en Expodisco, 1977
- Distinción de Artista Internacional en Radio y Televisión, León, 1978
- Premio al Mejor Artista de Radio Juventud de Zaragoza, 1979
- Premio al Artista Extranjero Más Popular en Suiza, 1981
- Premio ROMEO Y JULIETA en Barcelona, 1981
- Trofeo a la Popularidad de la Voz del Guadalquivir, Sevilla, 1981
- Premio al Mejor Artista de Radio Lleida Musical, 1985
- Copa de Honor Imagen y Categoría, Madrid, 1986
- Chin de Plata en el Gran Festival de TV, Miami, 1987
- Premio Disco del Año Latino en Nueva York, 1988
- Premio Cadena 100 en Alicante, 1993
- Medalla de Oro de Telde
- Corporación de la Calle donde nació con su nombre, 1994
- Trofeo Gibraltar Cadena Dial, 1995
- Premio al Mejor Disco en Cooperativa, 1996
- Premio RJ, 1997
- Premio Super KQY FM – Aplauso (Los Ángeles, California), 1998
- Premio Cadena Nacional – Hollywood, 1998
- Concierto Más Popular (2007) en Córdoba, Argentina
- Hijo Predilecto de Gran Canaria (2008)
- Premio Ibérica de Oro de Luis del Olmo (Barcelona)
- Artista Popular en Bogotá
- MenCIÓN Internacional por Artistas Canarios Agrupados
- Hijo predilecto de la Ciudad de Telde (Gran Canaria)
- Nombramiento del Auditorio José Vélez en el parque urbano de Telde (Gran Canaria)
Discografía
- 1976 LP — Vino griego
- 1977 LP — Romántica
- 1978 LP — Bailemos un vals
- 1978 LP — Seguimos
- 1979 LP — Reflejos
- 1980 LP — Confidencias
- 1982 LP — Despiértate mujer
- 1983 LP — Me lo dice el corazón
- 1985 LP — Que no pare el amor
- 1986 LP — Aventurero
- 1988 LP — Pacto de amor
- 1990 LP — Como el halcón
- 1991 LP — Te voy a enamorar
- 1992 LP — A ver quién dice que no
- 1993 CD — Ayer y hoy
- 1995 CD — Historias de amor
- 1996 CD — De corazón
- 1997 CD — Besando el alba
- 2001 CD — Sueños de amor
- 2003 CD — Por ti, 30 años
- 2008 CD — Auténtico
- 2010 CD — De 5 estrellas
- 2015 CD — Siempre