Joshua Slocum
| Nombre completo | Joshua Slocum |
|---|---|
| Nombre nativo | Joshua Slocum |
| Descripción | American navigator and maritime writer (1844-1909) |
| Fecha de nacimiento | 20-02-1844 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 14-11-1909 |
| Nacionalidad | Estados Unidos |
| Ocupaciones | explorador, escritor |
| Idiomas | inglés |
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Joshua Slocum nació en Mount Hanly, en la región de Nueva Escocia, el 20 de febrero de 1844, y su vida quedó marcada por el encuentro entre el oficio náutico y la escritura. Este marinero y escritor canadiense se convirtió en la primera persona que logró completar una circunnavegación del mundo en solitario, a bordo de un velero de apenas poco más de 11 metros de eslora. Su desaparición, ocurrida el 14 de noviembre de 1909, dejó una huella imborrable en la memoria de la navegación.
Joshua Slocum nació en Mount Hanly, en la región de Nueva Escocia, el 20 de febrero de 1844, y su vida quedó marcada por el encuentro entre el oficio náutico y la escritura. Este marinero y escritor canadiense se convirtió en la primera persona que logró completar una circunnavegación del mundo en solitario, a bordo de un velero de apenas poco más de 11 metros de eslora. Su desaparición, ocurrida el 14 de noviembre de 1909, dejó una huella imborrable en la memoria de la navegación.
Biografía
Hijo de Sarah Jane Souther y John Slocum, Joshua creció cercado por la actividad de una modesta fábrica de botas para marineros, emprendimiento que su padre gestionaba con dedicación. Sus antepasados llegaron a Canadá desde Massachusetts atraídos por la lealtad a la Corona británica, un vínculo que, aunque lejano, dejó una impronta en su nacimiento y en su mirada hacia el mundo. Origen humilde y un entorno de trabajo temprano marcaron la senda de su juventud.
Con educación breve y una serie de oficios heredados de su padre, el joven decidió ampliar horizontes con la mar. A los catorce años se embarcó como cocinero en un buque pesquero de la bahía de Fundy, y tras un episodio breve regresó a casa. A los dieciséis, poco después del fallecimiento de su madre, partió para no volver, recorriendo primero el Atlántico Norte y luego el Pacífico, donde empezó a forjarse como marinero y profesional de la navegación.
En 1871, durante una escala en Sídney, Australia, contrajo matrimonio con la norteamericana Virginia Albertina Walker, con quien formó una familia numerosa y cuyo hogar se convirtió en un vaivén constante entre puertos y camarotes. En 1874, al encargar la construcción de un vapor, parte del pago consistió en recibir un pequeño velero mercante, el primero de su propiedad, que acompañaría sus viajes durante años.
En 1882 adquirió participación en la propiedad del gran velero Northern Light, asumiendo pronto su mando; Slocum afirmó que aquel barco representaba uno de los mejores veleros de su época en los Estados Unidos. Sin embargo, cuatro años más tarde, ante la necesidad de grandes reparaciones que ya no eran rentables, se vendió la embarcación y continuó su trayectoria como capitán de otras naves de vela, manteniendo una vida familiar itinerante. La pérdida de su primera esposa en Buenos Aires llevó a un segundo matrimonio, esta vez con su prima carnal Henrietta Miller.
En 1887 sufrió el naufragio de su embarcación sin seguro en la costa brasileña. Con los restos pudo levantar un pequeño velero de unos 11 metros de eslora llamado Liberdade, que utilizó para trasladar a su familia a los Estados Unidos, recorriendo cerca de 5.000 millas. A pesar de este hito, Slocum publicó el relato Voyage of the Liberdade con sus propios recursos, sin lograr entonces un gran triunfo comercial.
Las circunstancias económicas fueron difíciles y no consiguió otro mando estable; aceptó un empleo en un astillero de Boston, mientras su esposa se ganaba la vida como costurera. En 1892 recibió un don de un amigo: una balandra, que le fue útil para sus planes de navegación, pero pronto descubrió un viejo sloop de pesca, dejado a la intemperie. Era el Spray, de 11,28 metros de eslora; Slocum lo reconstruyó por completo y, con aquella embarcación, intentó retomar la pesca sin lograr su propósito.
En 1893 volvió a embarcarse en la publicación de un libro de sus propias andanzas, Voyage of the Destroyer from New York to Brazil, pero esta nueva aventura literaria no encontró una respuesta favorable de inmediato, y pasó desapercibida en su momento. Aun así, mantenía vivo su deseo de navegar y narrar, confiando en que su experiencia algún día hallaría el eco deseado.
El viaje alrededor del mundo
En 1895 tomó la decisión de enfrentar la circunnavegación en solitario, desafiando la pobreza y la carencia de equipamiento de la época. Su estrategia dependía de recursos mínimos y de una voluntad tenaz, más que de tecnología avanzada; su objetivo era demostrar que la voluntad y la técnica casera podían sostener una travesía enorme. El relato de su viaje nacía de una circunstancia austera y de un espíritu inquieto.
Para medir el tiempo, Slocum prescindió de un cronómetro convencional y llevó a bordo un reloj de hojalata con una sola aguja; lo describió como un objeto emblemático adquirido con apenas un dólar, una decisión que dio forma a la sencillez de su travesía. Aun con limitaciones, su inteligencia práctica y su intuición de marino le permitieron sortear múltiples desafíos. El viaje estuvo liderado por una dirección audaz: avanzar primero hacia el este para cruzar el Mediterráneo y llegar al canal de Suez.
En Gibraltar, sus encuentros con marinos británicos y las advertencias ante la amenaza de la piratería lo hicieron reconsiderar su ruta para evitar riesgos innecesarios. Entonces giró hacia el oeste, rumbo a la costa de Suramérica, con paradas en puertos clave y la ocupación de una posición estratégica para la reconstrucción y el ajuste de su velero. En ese tramo visitó la tumba de su primera esposa y, en Buenos Aires, llevó a cabo modificaciones importantes en el Spray: acortó siete pies el mástil y redujo el bauprés en aproximadamente 1,5 metros, con el fin de optimizar su desempeño en condiciones variables del mar.
La travesía continúa con la penetración hacia el Estrecho de Magallanes, una región de navegación especialmente difícil. Una brutal tempestad empujó su velero hacia canales poco profundos, y él mismo describió aquella experiencia como “la mayor aventura de mi vida en el mar”. En ese momento añadió un mástil en la popa, aparejando el barco como una especie de yawl, aunque insistió en mantener la denominación de sloop, ya que aquel nuevo elemento no era definitivo.
Entre escalas, el viajero no dejó de alimentar su curiosidad literaria. Navegó hacia islas de su imaginario: la de Robinson Crusoe, Más-a-Tierra; y Upolu, en Samoa, donde habitaba la viuda de Robert Louis Stevenson, recordando a la literatura que había influido en su imaginación de marinero. En cada puerto, su presencia resultaba un espectáculo: conferencias, paseos a cambio de una audiencia curiosa y encuentros con lectores que buscaban oír su voz y conocer su nave.
Durante las escalas aceptaba la hospitalidad de quien le ofrecía refugio y comida, y no escatimaba entrevistas para los periódicos locales, que alimentaban su itinerario de fama. En Sudáfrica también encontró gestos curiosos de la historia: coincidió con Henry Morton Stanley y relató anécdotas sobre la seguridad de su navío, ironizando sobre la impermeabilidad que lo acompañaba a lo largo de la ruta.
Con otra visión del mundo, logró una notoriedad creciente cuando, tras un largo periplo de 46.000 millas, regresó a Estados Unidos en 1898. Inicialmente su retorno pasó inadvertido, quizá por el conflicto de la Guerra hispano-estadounidense, pero la narrativa de su odisea empezó a ganar resonancia durante 1899 y 1900 en revistas especializadas de Estados Unidos e Inglaterra, y con la publicación de su obra más celebrada, Sailing Alone Around the World, su leyenda alcanzó su cenit y dejó una marca indeleble en la historia de la navegación.
Últimos años y desaparición
La situación económica de Slocum mejoró gracias a las ganancias provenientes de libros y conferencias, lo que le permitió adquirir una granja en Martha’s Vineyard, una isla entonces modesta que se convirtió en base de operaciones para sus exploraciones posteriores. Pero su afán de navegar no se detuvo y las singladuras solitarias siguieron durante los inviernos en el Caribe, donde buscaba nuevos destinos y nuevas audiencias.
En 1906 enfrentó una acusación por violación de una menor que visitó el Spray durante una exhibición pública. Aunque finalmente aceptó una condena menor por “exposición indecente” y no se comprobó un abuso, Slocum pasó un mes en prisión y defendió su conducta con la memoria engañada del evento. Aun así, la controversia marcó sus últimos años y dejó un matiz sombrío en su figura pública.
El 14 de noviembre de 1909 partió desde Massachusetts hacia el sur, como era costumbre, y no volvió a aparecer. A lo largo de años circularon rumores sin confirmación, y su esposa presentó una petición de declaración de ausencia en 1912. En 1924, la justicia declaró oficialmente fallecido a Joshua Slocum, a partir del día de su partida, cerrando un capítulo de su historia con el peso de la ley y el peso de la memoria.
Obras publicadas
- Voyage of the Liberdade (El viaje del Liberdade), publicado en 1890.
- Voyage of the Destroyer from New York to Brazil (El viaje del Destroyer desde Nueva York a Brasil), publicado en 1893.
- Sailing Alone Around the World (Navegando en solitario alrededor del mundo), publicado (como libro) en 1900.
Eponimia
- El asteroide (246913) Slocum lleva su nombre en reconocimiento a su hazaña.
- El célebre escritor, marino y activista francés Bernard Moitessier bautizó de forma honorífica su propia embarcación “Joshua” en memoria de Slocum, emulando así la travesía que consolidó al navegante canadiense en la historia de la vela.