Vida Icónica VIDAICÓNICA

Juanita Reina

Nombre completo Juanita Reina
Descripción Cantante y actriz española (1925 - 1999)
Fecha de nacimiento 25-08-1925
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 19-03-1999
Nacionalidad España
Ocupaciones actor, cantante
Idiomas español
EsposasFederico Casado "Caracolillo"
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Juana Reina Castrillo, conocida en el mundo artístico como Juanita Reina, nació en Sevilla y dejó una huella indeleble en la copla y la escena nacional. Su biografía reúne una infancia en la que el talento se fue forjando entre la tradición andaluza y la disciplina del escenario, para convertirse en símbolo de una época y en una referencia inequívoca de la música popular española. Su nombre ha quedado grabado en la memoria por su interpretación, su carisma y su compromiso con un repertorio que aún hoy se recuerda con emoción.

Juanita Reina — Imagen principal

Juana Reina Castrillo, conocida en el mundo artístico como Juanita Reina, nació en Sevilla y dejó una huella indeleble en la copla y la escena nacional. Su biografía reúne una infancia en la que el talento se fue forjando entre la tradición andaluza y la disciplina del escenario, para convertirse en símbolo de una época y en una referencia inequívoca de la música popular española. Su nombre ha quedado grabado en la memoria por su interpretación, su carisma y su compromiso con un repertorio que aún hoy se recuerda con emoción.

Biografía

Comienzos

Juana Reina Castrillo llegó al mundo el 25 de agosto de 1925, en el barrio de la Macarena de Sevilla, en una casa de la calle Parras. Fue la primogénita de una familia de nueve hermanos que integraban a Miguel Reina Míjez, pescador de oficio, y a Dolores Castrillo Pascual. Creció rodeada de la atmósfera de las fiestas populares y de la tradición musical que alimentaba a los jóvenes cantantes de la época. Su infancia transcurrió entre la vida del barrio y las primeras oportunidades de aprendizaje artístico; su abuelo dio el impulso económico para que aprendiera a bailar en la prestigiosa Academia de Enrique el Cojo, un paso decisivo que la acercó al mundo del espectáculo. La Macarena fue su escenario de aprendizaje, y sus primeros cantos emergieron en bautizos y bodas, experiencias que forjaron su técnica y su expresión escénica.

A los trece años debutó en el Theatro Cervantes de Sevilla, al finalizar una función interpretando Salomé, una escena que abrió las puertas a su primera fase de proyección artística. Gracias a la mediación de un empresario de zarzuela que trabajaba aquel día, intervino en la creación de un primer espectáculo conocido como Los Churumbeles, financiado con un préstamo de 125.000 pesetas otorgado por el padrino de la joven, primo de su padre. El montaje encontró su escenario inaugural en el Teatro de San Fernando de Sevilla y, a partir de ahí, su popularidad se extendió por toda la región. Sus primeras grabaciones para la empresa La Voz de su Amo cristalizaron su vocación, y su padre asumió la representación y la financiación de proyectos posteriores, entre ellos la coproducción del segundo espectáculo Tabaco y Seda, con los autores Quintero, León y Quiroga, que se estrenó en el Teatro Reina Victoria de Madrid.

Consagración

Entre 1940 y 1945, Juanita Reina participó en una serie de producciones que consolidaron su prestigio: Solera, de las obras de Quintero, León y Quiroga, centradas en temas andaluces, con envolturas taurinas y gitanas que conectaban con su voz de contralto y su presencia escénica. En la entrega de Solera n° 2 (1944) se estrenó la conocida Lagartijera, canción que aludía a figuras del toreo como Lagartijo y Frascuelo. Sin abandonar el formato del espectáculo, su pieza estrella fue La España de Monsieur Dumas, presentada en el Teatro Calderón de Madrid en 1945. A pesar de que su timbre invitaba a soñar con una trayectoria operística o de zarzuela, ella defendió con firmeza su compromiso con la copla andaluza, que la convirtió en referente indiscutible de las décadas de los cuarenta y los cincuenta. Su repertorio, casi en su totalidad propio, permitió que muchas de las canciones asociadas a Quintero, León y Quiroga quedaran ligadas a su identidad artística.

Florián Rey fue quien descubrió su talento para el cine, confiándole el papel principal de La blanca Paloma en 1942. A partir de esa década, equilibró giras por España e Iberoamérica con la producción de cine musical español. Su papel protagonista en La Lola se va a los puertos (1947), basada en la obra de los Hermanos Machado y dirigida por Juan de Orduña, marcó una etapa de gran popularidad. También brilló en la gran producción Lola la Piconera (1951), basada en la obra de 1934 Cuando las Cortes de Cádiz de José María Pemán. Su devoción a la Virgen de la Macarena fue constante, y llegó a ocupar el cargo de camarera de honor de la corporación. Con su compañía, la Compañía Juanita Reina, trabajó con figuras como Antonio Mairena, Paco Taranto y, más tarde, el grupo Beni de Cádiz. En 1957, durante una gira iberoamericana, se presentó en La Habana. Sus canciones, escritas expresamente para ella, formaban parte de un repertorio cerrado, sin interpretaciones de otros artistas.

En la cúspide y la vida personal

El 15 de junio de 1964 contrajo matrimonio con el bailarín y bailaor Federico Casado Algrenti, conocido como “Caracolillo”, en la Basílica de La Macarena. Un año después, nació su único hijo, Federico Casado Reina. Después de un periodo en Madrid, la cantante volvió a Sevilla para consolidar sus lazos con su ciudad. En 1975 recibió la Medalla de Plata al Mérito en el Trabajo, reconocimiento que subrayó su dedicación profesional y su aporte al ámbito cultural. En 1976, su marido abrió en Sevilla la Academia de Danza Caracolillo, señal de un compromiso familiar con la formación artística. En ese mismo periodo, la labor de Juanita Reina fue objeto de homenaje por parte del Ateneo de Madrid al maestro Quiroga, una señal de su influencia en las generaciones siguientes.

Con el paso de los años, la artista redujo el tempo de sus espectáculos para dedicar más tiempo a la familia, sin perder la conexión con su público. A finales de los setenta inició una etapa de bicéfalo que combinó la presencia en televisión con la continuidad de su legado escénico. En 1978, participó en el programa de entretenimiento Cantares, conducido por Lauren Postigo, marcando el debut televisivo de esa etapa. En 1989, dejó constancia de su vigencia con la interpretación de Como dos barquitos en el programa Las Coplas de Canal Sur, presentado por Carlos Herrera, y mantuvo su presencia en ciclos de copla en el Teatro Lope de Vega de Sevilla, acompañado por los alumnos de la Academia Caracolillo, así como actuaciones en Madrid en salas como Xenon y Windsor.

Últimos años, reconocimiento y legado

En 1991 participó en un ciclo de 15 días dedicado a la copla, homenaje a la memoria de Concha Piquer, organizado por el Centro Cultural de la Villa de Madrid y presentado por Carlos Herrera. Su cierre de carrera llegó el 7 de junio de 1992, cuando irrumpió en el escenario del Azabache durante la Exposición Universal de Sevilla, compartiendo cartel con nombres como Rocío Jurado, Nati Mistral, María Vidal (en la época una figura por confirmar en el recuerdo) e Imperio Argentina, bajo la dirección de Gerardo Vera. Ese año recibió la Medalla de Andalucía, distinción que cerró un ciclo de reconocimientos institucionales y populares a la vez.

La salud de Juanita Reina se agravó con el paso de los años y el 19 de marzo de 1999 falleció a causa de una insuficiencia respiratoria en la clínica Sagrado Corazón de Sevilla. Fue sepultada en el Cementerio de San Fernando en una ceremonia multitudinaria que congregó a miles de personas, compañeros de profesión y autoridades. En vida, ya había sido declarada hija predilecta de Sevilla, y su mausoleo fue erigido en dicho cementerio gracias a una suscripción popular que consolidó su memoria en la ciudad. A título póstumo, también recibió el honor de ser recordada como camarera de honor de la Virgen de la Macarena y como hermana de la Hermandad, afirmando así su relación con la vida religiosa y popular de su tierra.

En el año 2000, la familia y el entorno cultural recuperaron su figura con la publicación de Por ti y para ti, un homenaje a su figura escrito por Charo Reina, sobrina de la artista. Asimismo, se editó la biografía Juanita Reina: un estilo, una época, escrita por María Jesús Pérez Ortiz, catedrática de literatura, que trazaba un retrato crítico y emotivo de su vida y su trayectoria. Sevilla y la industria musical española continuaron manteniendo vivo su legado a través de palabras, imágenes y grabaciones que siguen acompañando a las nuevas generaciones.

Discografía

Entre sus grabaciones más recordadas figuran piezas que, durante los años cincuenta, fueron solicitadas con frecuencia en las emisoras de radio y que acabaron convirtiéndose en himnos del cancionero popular. Entre ellas destaca Y sin embargo te quiero (1948), cuya interpretación dejó huella y se convirtió en una de las más pedidas. Su repertorio clásico también incluye el intenso Capote de grana y oro (1952), ligado a una de las producciones cinematográficas de la época, y canciones como Lola la Piconera (1951) y Callejuela sin salida, asociadas a sus largometrajes. Otros títulos emblemáticos son Pasodoble Francisco Alegre (1945), estrenado en Solera de España y la balada coral Yo soy... esa (1953), correspondiente a la película Aeropuerto. A ello hay que sumar la emotiva Madrina, dedicada a una ganadera de Salamanca y a un joven torero, y canciones como La Esperanza de España y Silencio por un torero, este último homenajeando a Joselito. En el registro de la Semana Santa, su interpretación de Esperanza y Macarena (1965) y la pieza Celestial Madre mía también quedaron grabadas en su haber, junto a obras compuestas para ella por el maestro Quiroga. En 1969, grabó un vinilo conjunto con Caracolillo para Discos Belter, que incluía villancicos y piezas navideñas que reforzaron su espíritu festivo.

Filmografía

  • La blanca Paloma (1942)
  • Canelita en rama (1943)
  • Macarena (1944)
  • Serenata española (1947)
  • La Lola se va a los puertos (1947)
  • Vendaval (1949)
  • Lola la Piconera (1951)
  • Gloria Mairena (1952)
  • Aeropuerto (1953)
  • Sucedió en Sevilla (1955)
  • La novia de Juan Lucero (1959)
  • Canciones de nuestra vida (1975)

Espectáculos

  • Los Churumbeles
  • Tabaco y seda
  • La España de Monsieur Dumas (1945)
  • Solera de España (1948)
  • El libro de los sueños (1954)
  • Sevilla, tronío y tronío (1959)
  • Ole con Ole con Caracolillo (1962)
  • Filigrana española (1965)
  • Con el arte por bandera (1973)
  • Vamos cantando con Carmen Sevilla y Paquita Rico (1984)

Influencia

La Semana Santa de Sevilla dejó constancia de su legado cuando, en 1992, cantó una saeta durante el paso de la Esperanza Macarena desde el Balcón de Juanita Reina, una imagen simbólica de su conexión con la ciudad y su devoción. En 1993, apadrinó a Pastora Soler al incorporarla como hermana de la cofradía, un gesto que prolongó la presencia de la copla en nuevas generaciones y permitió que el grupo de devoción siguiera cantando saetas en los mismos escenarios que la vieron crecer.

La herencia de Juanita Reina se extendió a lo largo de décadas: la mayor parte de las intérpretes de copla ha recurrido a su repertorio, con interpretaciones que quedaron marcadas por voces como Rocío Jurado e Isabel Pantoja. Incluso, Concha Piquer dio a conocer piezas que luego quedaron asociadas a la voz de Juana, una confirmación de su influencia en la historia de la copla. En 1993, Pastora Soler incluyó Capote de grana y oro en su disco Nuestras coplas, y la película La Lola se va a los puertos de Juan de Orduña volvió a los cines en la versión de 1993 protagonizada por Rocío Jurado, recordando la versión artística de 1947. En 1999, Marta Sánchez reinterpretó Y sin embargo te quiero en su álbum de versiones de copla Tatuaje, demostrando la capacidad del repertorio de Juanita Reina para resonar en nuevas generaciones.

En años recientes, la continuidad de su legado se ha visto en revisiones y homenajes televisivos y musicales que mantienen vivo su repertorio y su figura pública, incluso cuando nuevas voces aportan su propio sello a la copla.

Distinciones

  • Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1960)
  • Lazo de Dama de la Orden de Isabel la Católica (1961)
  • Medalla de Plata al Mérito en el Trabajo (1975)
  • Medalla de Oro de Andalucía (1992)

Entre otros reconocimientos se cuentan distinciones como la medalla de plata de la Cruz Roja, el premio Conchita Piquer, la Antena de Oro de Radio Nacional de España, el premio Cancionero de Málaga, y el reconocimiento de la ciudad de Bornos en Cádiz. Fue declarada hija predilecta de Sevilla en 1999, y recibió la condición de hermana de honor de la Hermandad de la Macarena, así como el título de camarera de honor de la Virgen de la Macarena. Su nombre también dio lugar a la titularidad de la Glorieta de Juanita Reina en Sevilla y a la asignación de calles en Madrid, Málaga y Chipiona.

La memoria de Juanita Reina continúa presente en el imaginario de Sevilla y de la copla, tanto en el escenario como en las calles que llevan su nombre, en un testimonio tangible de una artista que supo convertir su voz en un símbolo de identidad para varias generaciones.

Imágenes de Juanita Reina