Vida Icónica VIDAICÓNICA

Lafcadio Hearn

Nombre completo Patrick Lafcadio Hearn
Descripción Escritor japonés
Fecha de nacimiento 27-06-1850
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 26-09-1904
Nacionalidad Irlanda, Imperio británico, Japón
Ocupaciones escritor, novelista, guionista, catedrático, poeta, crítico literario, escritor de literatura infantil, coleccionista de cuentos fantásticos, periodista, traductor, profesor universitario
Idiomas inglés, japonés, francés
HermanosJames Daniel Hearn
EsposasSetsu Koizumi, Althea Foley
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Patrick Lafcadio Hearn nació el 27 de junio de 1850 en Santa Maura, isla de Léucade, situada en el mar Jónico, bajo influencia británica en esa época. Su herencia combina una madre griega y un padre irlandés, lo que marcaría un itinerario vital atravesado por varias culturas. A lo largo de su vida, adoptó la nacionalidad británica y, ya instalado en Japón, adoptó la identidad japonesa Yakumo Koizumi. Su legado consiste en abrir al mundo occidental una mirada profunda sobre la cultura japonesa, mediante crónicas, traducciones y relatos de fantasmas que siguen encontrando lectores hoy en día.

Lafcadio Hearn — Imagen principal
Firma de Lafcadio Hearn

Patrick Lafcadio Hearn nació el 27 de junio de 1850 en Santa Maura, isla de Léucade, situada en el mar Jónico, bajo influencia británica en esa época. Su herencia combina una madre griega y un padre irlandés, lo que marcaría un itinerario vital atravesado por varias culturas. A lo largo de su vida, adoptó la nacionalidad británica y, ya instalado en Japón, adoptó la identidad japonesa Yakumo Koizumi. Su legado consiste en abrir al mundo occidental una mirada profunda sobre la cultura japonesa, mediante crónicas, traducciones y relatos de fantasmas que siguen encontrando lectores hoy en día.

Biografía

De origen humilde, Santa Maura y las islas Jónicas fueron el escenario inicial de una vida que estaría marcada por la movilidad y la curiosidad. Su madre, Rosa Antonia Cassimati, era griega, mientras que su padre, Charles Hearn, pertenecía a una familia irlandesa, dedicada a la medicina militar y al servicio de ocupación británica. En el entorno paterno también habitaba una vena bohemia: un tío, Richard, ejercía como pintor y estuvo ligado a la escuela de Barbizón, aunque esa disciplina nunca le atrajo del todo.

Con apenas seis años, la familia se trasladó a Dublín, pues el padre quedó destinado a las Indias Occidentales y dejó a la madre y al niño al cuidado de una tía en Gales. Creció bajo la aspiración de encajar en una carrera eclesiástica, mientras sus cuidadores se desentendían de él; vivió una infancia difícil y, además, sufrió la pérdida de un ojo, quedando tuerto y desarrollando una miopía severa que determinaría, entre otras cosas, la forma en que aparece en sus retratos.

Su itinerario educativo lo llevó a traversar varias naciones: Inglaterra, Irlanda y, también, Francia. En aquel lapso abandonó la fe religiosa y terminó por abandonar la idea de dedicar su vida a la iglesia. En 1869 partió hacia Nueva York, donde encontró trabajo en restaurantes para sobrevivir; más tarde se trasladó a Cincinnati (Ohio), donde inició su trayectoria periodística como corrector de pruebas y, en 1873, ingresó como redactor al The Cincinnati Enquirer.

Sus crónicas sobre la marginalidad cotidiana de la ciudad resultaron atractivas y le permitieron ganarse un lugar como cronista. Sin embargo, su relación con Alethea, conocida como Mattie Foley, provocó un escándalo que le costó el empleo. Se mudó al periódico The Commercial de la misma ciudad, pero fue despedido en 1877; tras un periodo de penurias se trasladó a Nueva Orleans, donde encontró espacio en el diario Ítem y empezó a interesarse por el vudú, la historia y la vida de los barrios populares, temas que luego cristalizaron en artículos memorables.

En 1881 dio un salto importante al incorporarse a The Times Democrat, periódico de Nueva Orleans, donde abrió columnas de opinión y también publicó traducciones del francés y del español con una prosa cuidada. Sus trabajos comenzaron a reunirse en antologías como Hojas sueltas de literatura extraña (1884) y Gombo Zhebes (1885), que ofrecían una visión decadente y hedonista de la ciudad. A partir de ese año, sus textos encontraron espacio en revistas de Nueva York, y en 1887 publicaría Fantasmas de China.

Durante un periodo en el que su interés por el mundo caribeño crecía, trabajó para The Times Democrat y para otras publicaciones mientras exploraba el folclore, la cocina y los barrios de Nueva Orleans, generando crónicas que mostraban su capacidad para combinar investigación, estilo literario y traducción. Su experiencia en estas tierras dio lugar a una serie de obras que se convertirían en referentes de su estilo: relatos con atmósferas vivas y una mirada aguda sobre la cultura popular. En 1889-1890, su actividad periodística lo llevó a la Martinica como corresponsal, y de esa estancia surgen Dos años en las Antillas francesas (1890) y Youma, The Story of a West-Indian Slave (1890), textos que describen las realidades de las islas con una mezcla de observación y empatía.

Paralelamente, llevó a cabo traducciones de autores franceses relevantes, como los relatos de Guy de Maupassant o Gustave Flaubert, además de sus propios escritos originales, entre los que destacan las novelas Guita y Karma. Su estilo literario, ya afinado, le otorgó un estatus singular dentro de la escena estadounidense, donde fue reconocido como uno de los estilistas más destacados de su tiempo.

Con la mirada cansada de sus viajes y la insatisfacción con las costumbres estadounidenses, en 1890 partió hacia Japón con la intención de continuar su labor periodística, pero pronto rompió con The Harper's Magazine a causa de las tensiones editoriales y, con el apoyo de Basil Hall Chamberlain, ingresó en la Universidad de Tokio como profesor. Su intención era enseñar y, al mismo tiempo, profundizar en el complejo mundo nipón a través de una serie de ensayos para la mencionada revista.

El primer volumen de su ciclo dedicado a Japón, Visiones del Japón menos conocido (1894), abrió una colección de doce obras que encabezaron su labor de interpretación de la cultura japonesa, aun sin dominar por completo su lengua. Su vida en Japón, profundamente ligada a la familia Koizumi, lo llevó a contravenir ciertas normas al casarse con la joven Setsuko Koizumi, de alta alcurnia samurái, con la que tuvo cuatro hijos y con la que encontró un matrimonio estable que le permitió desarrollar su pasión por las historias de fantasmas japoneses, aprovechando su título de maestro a veces imperfecto en lengua japonesa para captar una voz cercana a la tradición oral local.

Para resolver cuestiones legales derivadas de su matrimonio, se naturalizó japonés en 1895, abrazó el budismo y adoptó el nombre de Koizumi Yakumo, lo que redujo su salario respecto al de los extranjeros no naturalizados. En 1894 abandonó la enseñanza y fichó como redactor jefe de The Cronicle, un periódico en Kōbe; más tarde, gracias a Chamberlain, obtuvo la cátedra de literatura inglesa en la Universidad de Tokio, cargo que desempeñó hasta 1903 y cuyas lecciones quedaron recogidas póstumamente. Su obra final, Japan. An Attempt at Interpretation, cerró un ciclo de reflexión y observación que lo consolidó como una referencia para entender la civilización oriental.

La relevancia de su labor reside en la cercanía con la cultura oriental y en su condición de narrador de historias de fantasmas orientales, cuyo conjunto quedó plasmado en la célebre colección Kwaidan, que, además de ser leída, inspiró adaptaciones en otros medios y momentos. Su figura aparece también en el mundo del cómic, en el manga La época de Botchan, de Jiro Taniguchi y Natsuo Sekikawa, donde se sugiere su influencia en la obra de Natsume Sōseki y su relación con la vida intelectual de Japón. Su vida, compleja y rica en devenires, siguió siendo objeto de estudio y admiración para lectores y críticos por décadas.

Obra

  • Chita (1884)
  • Glimpses of Unfamiliar Japan (1894)
  • Out of the East: Reveries and Studies in New Japan (1895)
  • Kokoro: Hints and Echoes of Japanese Inner Life (1896)
  • Gleanings in Buddha-Fields: Studies of Hand and Soul in the Far East (1897)
  • Exotics and Retrospectives (1898)
  • Japanese Fairy Tales (1898) y secuelas
  • In Ghostly Japan (1899)
  • Shadowings (1900)
  • Japanese Lyrics (1900) - en haiku
  • A Japanese Miscellany (1901)
  • Kottō: Being Japanese Curios, with Sundry Cobwebs (1902)
  • Kwaidan: Stories and Studies of Strange Things (1903)
  • Japan: An Attempt at Interpretation (1904; publicado poco después de su muerte)
  • The Romance of the Milky Way and other studies and stories (1905; obra póstuma)

Obras traducidas al castellano

  • Kokoro. Impresiones de la vida íntima del Japón. Traducción de Julián Besteiro. Madrid, Daniel Jorro editor, 1907.
  • Fantasmas de la China y el Japón. Traducción de Armando Vasseur. Lima, Biblioteca de La Prensa, 1920.
  • Kwaidan (Cuentos fantásticos). Historias y estudios de extrañas cosas. Traducido del inglés por Pablo Inestal. Madrid, Calpe, 1922. (Incluye la leyenda "Furisode", "El jinete de cadáveres", "La doncella del cuadro" entre otros)
  • Chita o Recuerdos de la Isla Última. Buenos Aires, Editorial Argonauta, "Biblioteca Moderna", 1946. Sin mención de traductor. (Incluye 'El espejo de la doncella' y 'La boda fantástica').
  • Fantasmas de la China y del Japón. Cuentos. Ilustraciones de J. Giménez. Modesto Vázquez García Editor. México, D. F.,1950.
  • El romance de la Vía Láctea. Traducción de Pablo Inestal. Compañía Editora Espasa-Calpe, Madrid, 1921 (luego en Argentina, "Colección Austral", 1951).
  • Kwaidan. Traducción de Carlos Gardini. Madrid, Ediciones Siruela, 1987.
  • Historias misteriosas. Kaidan. Traducción de Montse Watkins. Kamakura, Japón, Luna Books, 1996.
  • La linterna de peonía y otras historias misteriosas. Traducción de Montse Watkins. Kamakura, Japón, Luna Books, 1998.
  • En el país de los dioses. Relatos de viaje por el Japón Meiji, 1890-1904. Selección y traducción de José Manuel de Prada Samper. Barcelona, Acantilado, 2002.
  • El Romance de la Vía Láctea. Colección Bárbaros. Ediciones Barataria, Barcelona, 2004.
  • Kwaidan, cuentos fantásticos del Japón. Alianza Editorial, Madrid, 2007. El libro de bolsillo. Traducción de Pablo Inestal (reedición de la primera de 1922).
  • El niño que dibujaba gatos. La Coruña, Ediciones del Viento, 2004.
  • Relatos chinos de espíritus. Miraguano Ediciones, Madrid 2006.
  • Chita. Recuerdos de Última Isla. Traducción de Eduardo Chapernel Elorduy. México, Los libros de Homero, 2007.
  • En el Japón espectral. Alianza Editorial, 2008. Prólogo y traducción de Arturo Agüero Herranz.
  • Fantasmas de la China, traducción de Marcos Mayer y posfacio de Pablo de Santis, Editorial La Compañía, Buenos Aires, 2008.
  • El Japón fantasmal. Satori Ediciones, Gijón 2008. Traducción de Marián Bango Amorín.
  • Japón, Un intento de interpretación. Satori Ediciones, Gijón, 2009. Traducción de Marián Bango Amorín.
  • Kokoro. Ecos y nociones de la vida interior japonesa. Miraguano Ediciones, Madrid, 2009. Traducción de José Kozer.
  • En la cueva de los espectros infantiles y otros relatos. Palma de Mallorca, José J. de Olañeta Editor, 2010.
  • El Japón fantasmal. Satori Ediciones, Gijón, 2010. Traducción de Marián Bango Amorín.
  • Sombras. Satori Ediciones, Gijón, 2011. Traducción de Marián Bango Amorín.
  • Última isla. Errata Naturae, Madrid 2011. Traducción de Bernardo Moreno.
  • Fantasmas de la China. Madrid, Páginas de espuma, 2011. Traducción de Marcos Mayer. Posfacio de Pablo de Santis.
  • Youma. Errata Naturae, Madrid 2012. Traducción de Bernardo Moreno.
  • Fantasmas de la China y el Japón. Traducción de Armando Vasseur. Prólogo de Luis Alberto de Cuenca. Sevilla, Ed. Renacimiento, 2012.
  • Kwaidan. Les Punxes Peninsular, Barcelona, 2015.
  • Kokoro. Ecos y apuntes de la vida íntima de Japón. Satori Ediciones, Gijón, 2021. Traducción de Karla Fuji (Karla Toledo Velarde).
  • Misceláneas japonesas. Satori Ediciones, Gijón, 2022. Traducción de Emilio Jaramillo.

Adaptación

El director japonés Masaki Kobayashi llevó al cine cuatro relatos de Hearn en su película de 1964, Kwaidan, una obra que fusiona lo onírico y lo fantástico a partir de los textos del escritor y que consolidó la figura de Hearn como fuente de inspiración para la cultura visual occidental.

Imágenes de Lafcadio Hearn