Vida Icónica VIDAICÓNICA

Lars Onsager

Nombre completo Lars Onsager
Descripción Químico físico y teórico estadounidense
Fecha de nacimiento 27-11-1903
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 05-10-1976
Nacionalidad Noruega, Estados Unidos, Reino de los Países Bajos
Ocupaciones físico, ingeniero, químico, físico teórico, profesor universitario
Grupos Royal Society, Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, Real Academia de las Ciencias de Suecia, Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, Sociedad Filosófica Estadounidense, Sociedad Estadounidense de Física
Idiomas neerlandés
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Lars Onsager fue un químico físico que nació en Oslo en 1903 y cerró su vida en Coral Gables en 1976. Su trayectoria se desarrolló entre Europa y Estados Unidos, y le valió el Premio Nobel de Química en 1968 por un conjunto de ideas que cambiaron la forma de entender el equilibrio y las desviaciones de los sistemas químicos y físicos. Su impacto se expandió desde la termodinámica de procesos irreversibles hasta la mecánica estadística de la materia, dejando una huella perdurable en la teoría de materiales y las teorías de no equilibrio.

Lars Onsager — Imagen principal
Firma de Lars Onsager

Lars Onsager fue un químico físico que nació en Oslo en 1903 y cerró su vida en Coral Gables en 1976. Su trayectoria se desarrolló entre Europa y Estados Unidos, y le valió el Premio Nobel de Química en 1968 por un conjunto de ideas que cambiaron la forma de entender el equilibrio y las desviaciones de los sistemas químicos y físicos. Su impacto se expandió desde la termodinámica de procesos irreversibles hasta la mecánica estadística de la materia, dejando una huella perdurable en la teoría de materiales y las teorías de no equilibrio.

Biografía

Nacido en Oslo, la capital de Noruega, Onsager vivió en un territorio que en su juventud se mantenía unido a Suecia por la figura de Óscar II, con una constitución y gobierno propios que convivían con esa unión. Este entorno le ofreció una base conceptual para comprender la relación entre instituciones, cultura y ciencia, y lo llevó a ver la investigación como una ruta para entender mejor el mundo. En ese contexto se forjó su curiosidad por los fenómenos físicos y químicos que luego transformaría a través de la teoría.

Completó sus estudios en ingeniería química en el Instituto Tecnológico de Noruega, en la ciudad de Trondheim, donde terminó la carrera en 1925. Su formación presencial en la escuela técnica le dio una sólida base de análisis cuantitativo y de aproximaciones matemáticas aplicadas que posteriormente aplicó a problemas de solvencia, difusión y cambios de estado. A partir de esa sólida base, emprendió una trayectoria que combinaría la praxis de laboratorio con la abstracción teórica.

En 1928 emprendió su primera mudanza internacional para integrarse al panorama académico estadounidense, aceptando una plaza en Johns Hopkins University como profesor de química en Baltimore. Sin embargo, tras apenas medio año abandonó el puesto al descubrir que la tarea docente no era su vocación principal. Su curiosidad y talento se orientaron de inmediato hacia otros centros, y se incorporó a la Universidad de Brown en Providence y, posteriormente, a la Universidad de Yale, donde desarrollaría gran parte de su labor académica y investigadora entre 1933 y 1972, al tiempo que obtuvo su doctorado en 1935.

La obtención de la nacionalidad estadounidense en 1945 marcó un hito en su vida, vinculando de manera plena su carrera con el sistema académico del país. Su fallecimiento ocurrió en 1976 en Coral Gables, Florida, dejando un legado que influiría de forma sostenida en las ramas de la física y la química y en la enseñanza universitaria de la teoría de los sistemas complejos.

Investigaciones científicas

Desde sus primeros años de investigación, Onsager aportó una revisión rigurosa a la teoría de Debye–Hückel aplicada a las soluciones electrolíticas, incorporando el movimiento browniano de los iones para describir mejor la conductividad y la dinámica en disoluciones. En 1926 dio a conocer sus datos y se trasladó a Zúrich para exponerlos ante Pierre Debye, quien quedó tan impresionado que le ofreció permanecer en el Instituto Politécnico Federal de Zúrich hasta 1928, reforzando así la interacción entre jóvenes teóricos y un entorno de investigación de primer nivel.

Durante su paso por la Brown University, Onsager profundizó en la termodinámica y en la formulación de principios que permitían extender el entendimiento de la variación de la temperatura y su gradiente en procesos que no están en equilibrio. En 1929 presentó la Relación de reciprocidad de Onsager, un resultado que estableció vínculos fundamentales entre las fuerzas y los flujos en sistemas alejados del equilibrio, abriendo posibilidades para describir con precisión la evolución de procesos disipativos y la eficiencia en sistemas abiertos.

Aunque en su tiempo sus hallazgos no recibieron la resonancia merecida, la relevancia de sus ideas fue creciendo gradually, y después de la Segunda Guerra Mundial se convirtió en un referente para la física de no equilibrio. En 1968 fue reconocido con el Premio Nobel de Química por la amplitud de su desarrollo teórico y por la base que aportó para entender el comportamiento de sistemas complejos y transportes en condiciones no isotéricas.

A partir de la década de 1940, Onsager orientó su trabajo hacia la mecánica estadística de la transición de fases y de la composición de la materia. Su logro más célebre en esa línea fue la solución del modelo bidimensional de Ising, un marco clásico para estudiar el ferromagnetismo y las transiciones de fase en una red de espines. Este resultado aportó una claridad matemática a fenómenos que antes se describían con intuición y consolidó la relevancia de la física estadística para problemas de materialidad.

Paralelamente, exploró en la práctica las propiedades de los líquidos dieléctricos, investigó la separación de isótopos y analizó la distribución electrónica de los metales, ampliando la visión teórica para incorporar aspectos de la estructura y la dinámica de la materia a escala atómica y molecular. Sus investigaciones demostraron que la física y la química pueden convivir en un marco común en el que las leyes generales gobiernan la conducta de sistemas complejos y diversos.

En conjunto, el legado de Onsager reside en la capacidad de unir conceptos aparentemente dispares bajo una misma lógica: una visión que reconoce la interdependencia entre las leyes termodinámicas, las simetrías de la materia y las propiedades emergentes de los materiales. Sus ideas siguen influyendo en la teoría contemporánea de no equilibrio, en los modelos de transición de fases y en la física de la materia condensada, inspirando a generaciones que buscan entender la complejidad desde principios universales.

Imágenes de Lars Onsager