Vida Icónica VIDAICÓNICA

León de Greiff

Nombre completo León de Greiff
Descripción Poeta colombiano
Fecha de nacimiento 22-07-1895
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 11-07-1976
Nacionalidad Colombia
Ocupaciones periodista, musicólogo, diplomático, poeta
Idiomas español
HermanosOtto de Greiff
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Francisco de Asís León Bogislao de Greiff Häusler nació y creció en un entorno urbano en plena transformación cultural de finales del siglo XIX, y su trayecto vital se desarrolló entre ciudades que le fueron herramientas y refugio: Medellín y Bogotá. Su figura destaca como uno de losPoetas más influyentes de Colombia en el siglo XX, capaz de combinar un léxico inusual, una musicalidad notable y un pensamiento que abrazó tanto tradiciones clásicas como ideas vanguardistas. A lo largo de su vida adoptó diversos seudónimos para firmar sus obras, entre los que figuraron Leo Le Gris, Matías Aldecoa, Sergio Stepanski y Gaspar von der Nacht, dejando claro que la voz creadora de Greiff se nutría de múltiples alfabetos simbólicos. Su papel como impulsor inicial de Los Panidas, un grupo iconico de Medellín en 1915, marcó un hito en la renovación de la literatura y el arte en Colombia, y lo colocó junto a figuras como Fernando González y Ricardo Rendón dentro de un paisaje cultural que quería desafiar lo establecido. Su poesía privilegia la sonoridad y se alimenta de una amplitud de referencias filosóficas occidentales y orientales, adoptando ocasionalmente acentos del clasicismo castellano y una estética neobarroca que desorienta y fascina al lector. A lo largo de su oficio, Greiff cultivó un imaginario que osciló entre lo arcaico y lo contemporáneo, haciendo de su escritura un territorio de exploración constante.

León de Greiff — Imagen principal

Francisco de Asís León Bogislao de Greiff Häusler nació y creció en un entorno urbano en plena transformación cultural de finales del siglo XIX, y su trayecto vital se desarrolló entre ciudades que le fueron herramientas y refugio: Medellín y Bogotá. Su figura destaca como uno de losPoetas más influyentes de Colombia en el siglo XX, capaz de combinar un léxico inusual, una musicalidad notable y un pensamiento que abrazó tanto tradiciones clásicas como ideas vanguardistas. A lo largo de su vida adoptó diversos seudónimos para firmar sus obras, entre los que figuraron Leo Le Gris, Matías Aldecoa, Sergio Stepanski y Gaspar von der Nacht, dejando claro que la voz creadora de Greiff se nutría de múltiples alfabetos simbólicos. Su papel como impulsor inicial de Los Panidas, un grupo iconico de Medellín en 1915, marcó un hito en la renovación de la literatura y el arte en Colombia, y lo colocó junto a figuras como Fernando González y Ricardo Rendón dentro de un paisaje cultural que quería desafiar lo establecido. Su poesía privilegia la sonoridad y se alimenta de una amplitud de referencias filosóficas occidentales y orientales, adoptando ocasionalmente acentos del clasicismo castellano y una estética neobarroca que desorienta y fascina al lector. A lo largo de su oficio, Greiff cultivó un imaginario que osciló entre lo arcaico y lo contemporáneo, haciendo de su escritura un territorio de exploración constante.

Biografía

León de Greiff vio la luz el 22 de julio de 1895 en la ciudad de Medellín, en un linaje que entrelazaba raíces suecas y alemanas con una fuerte identidad colombiana. Su padre, Luis de Greiff Obregón, y su madre, Amalia Häusler Rincón, aportaron a su formación un patrimonio cultural amplio que conectaba tradiciones europeas con la realidad local. Su bisabuelo, Karl Sigismund Fromholt von Greiff, dejó una huella como ingeniero y geógrafo europeo que se integró a la historia de Colombia; por parte materna, su abuelo Heinrich Häusler se destacó en oficios mecánicos y ebanistería, radicándose en tierras colombianas décadas atrás. Esta genealogía, lejos de encasillarlo, fortaleció en Greiff un sentido de pluralidad y una curiosidad insaciable que iría forjando su lenguaje poético. La atmósfera familiar le dio a entender que la cultura podía convivir con la actividad técnica y la vida social de la élite de la época, sin que ninguna de estas dimensiones agotara su identidad creativa. Con varios hermanos y un medio hermano, la casa familiar fue siempre un crisol de ideas y conversaciones que luego reverberarían en su obra.

El 11 de agosto de 1895 recibió la bautización en la iglesia parroquial de Veracruz, imprimiendo en su identidad nombres que parecían haber sido escogidos entre figuras de virtud y literatura: Francisco León, en homenaje a San Francisco de Asís, y León Tolstoi como referente espiritual y estético. Sus padrinos fueron su tía paterna, Rosa Emma de Greiff Obregón, y su consorte, Luis Vásquez Barrientos, lo que muestra desde temprano el entramado afectivo que rodeó su desarrollo. A lo largo de su infancia y juventud, la influencia de su casa le permitió combinar una mirada crítica hacia el mundo con una sensibilidad poética en gestación, que ya señalaba la complejidad que caracterizaría su trayectoria futura. Sus hermanos, Leticia, Laura, Otto y Olaf, y un medio hermano, Luis Eduardo, completaron un entorno familiar activo que tendió puentes entre lo intelectual y lo social. Esta mezcla de orígenes culturales y vínculos familiares sería una constante en su obra, donde los temas de identidad, memoria y paisaje humano colombiano encontrarían un lugar central.

El 23 de julio de 1927 contrajo matrimonio con María Teresa Matilde Bernal Nicholls, una mujer de ascendencia inglesa que encontró en la joven pareja un proyecto de vida compartido. La ceremonia tuvo lugar en la catedral Metropolitana de Medellín, en una celebración oficiada por el fraile Bernardo Jaramillo Arango, y marcó la base de una familia que integraría cuatro hijos: Astrid, quien se dedicaría a la arquitectura; Boris, destacado maestro de ajedrez; Hjalmar, musicólogo; y Axel, también arquitecto que residía en Suecia. Este linaje juvenil, que combinó intereses artísticos, científicos y culturales, sostendría el pulso humano de Greiff a lo largo de sus años de producción literaria y de docencia. Su vida personal, cargada de compromisos y afectos, se entrelazó de manera sustancial con su actividad pública y su quehacer poético, que iría dejando constancia de una voz que no se atenía a un único molde.

Autobiografía

En su Registro de Personal el poeta dejó constancia de una visión de sí mismo que equilibraba oficio y oficio creativo, describiendo su vocación como un diálogo entre la precisión de la palabra y la musicalidad del lenguaje. En una entrevista con un novelista de la época, se le preguntó qué lo impulsó a escribir poesía, y su respuesta apuntó a una experiencia íntima de necesidad expresiva. En esa confesión, la relación entre vida cotidiana, oficio y creación literaria se presentó como el motor que lo movió a explorar nuevos gestos formales y tonalidades expresivas. Esta ventana a la memoria de Greiff revela que la poesía nació no solo de la inspiración, sino de un proceso de observación y reflexión constante sobre el mundo que le rodeaba.

Comienzo de su obra

Una afición por la estadística y la contabilidad le abrió una senda de labores en dependencias públicas durante gran parte de su vida adulta, mientras su figura ganaba renombre como intelectual y figura bohemia del país. También ejerció como profesor de literatura y redacción en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia, entre 1940 y 1945, impartiendo clases que conectaban la creación literaria con la docencia técnica. se desempeñó como docente de historia de la música en el conservatorio de la misma institución. Su trayectoria académica dejó un rastro de reconocimiento que el cuerpo universitario honraría de forma permanente al bautizar con su nombre el Auditorio Central: un testimonio duradero de su influencia pedagógica y artística.

Antes de esa etapa, Greiff cursó sus primeros estudios en el Liceo Antioqueño, vinculado a la Universidad de Antioquia, y luego se inscribió en la Escuela Nacional de Minas para estudiar ingeniería. A pesar de no culminar esa formación –fue expulsado en 1913 junto a otros estudiantes considerados subversivos–, ese periodo dejó en él el germen de una mirada analítica que reemergería en su poesía a través de una curiosidad constante por el mundo de los números y de las estructuras. En ese mismo año, ejerció como secretario privado del general Rafael Uribe Uribe, figura cercana a su padre y una de las referencias de su entorno, hasta poco antes del asesinato de este último. Este episodio temprano de su biografía revela la estrecha relación entre su entorno político y su aprendizaje humano. En la campana de las batallas entre diversos sectores juveniles de Medellín, Greiff formó parte de un conflicto descrito como un choque entre grupos liberales y conservadores, donde su liderazgo emergió como una de las señas distintivas de su personalidad.

En febrero de 1915, Los Panidas, un colectivo de trece jóvenes que buscaba renovar la sensibilidad literaria, lanzó una revista homónima, con Greiff al frente de los tres primeros números. En los números subsiguientes, la dirección estuvo a cargo de Félix Mejía Arango, y en esa estructura comenzó a forjarse su voz poética, marcada por un léxico poco convencional, la ironía, el humor y un lirismo que oscilaba entre lo arcaico y lo moderno. Este primer proyecto dio a conocer su poema inaugural Balada de los Búhos Extáticos, que anticipaba una poética de pases sonoros y giros conceptuales que caracterizarían su obra. Los Panidas definieron un ideal de renovación que, sin embargo, tuvo una duración breve: seis meses. En junio de ese año, Greiff se trasladó a la entonces gran ciudad de Bogotá, donde continuaría su trayectoria intelectual y literaria en un entorno más amplio y diverso.

Sus estudios

Tras abandonar la ingeniería sin terminarla, Greiff se orientó hacia el derecho en la Universidad Republicana de Bogotá, institución que más tarde derivaría en la Universidad Libre de Colombia. Su paso por estas aulas coincidió con la etapa de intenso activismo cultural y con la consolidación de su figura como escritor. En 1925, junto a otros jóvenes destacados como Luis Vidales, Alberto Lleras Camargo, Rafael Maya y Germán Arciniegas, fundó un nuevo colectivo literario, Los Nuevos, que dio a luz una revista de corte modernista y alimentó la renovación de las letras en el país. En ese mismo año, surgió su primer libro, Tergiversaciones de Leo Legris, Matías Aldecoa y Gaspar. Primer mamotreto, editado por Tipografía Augusta en Bogotá, dedicado en la portada “A los 13 Panidas”. Allí se consolidó su prosa poética, con una voz que mezclaba el humor, la ironía y una búsqueda constante de la musicalidad del castellano. En 1927 contrajo matrimonio con Matilde Bernal Nichols, con quien compartió su vida y la paternidad de cuatro hijos. De esa unión nacieron Astrid, Boris, Hjalmar y Axel, cada uno con su propia trayectoria profesional, que, de manera indirecta, reflejaba la diversidad de intereses que rodearon a Greiff.

En 1930 publicó Libro de signos. Segundo Mamotreto, que reunía poemas de los años 1918-1929. Durante la década siguiente viajó por varios países de América Latina y Europa, trabajó en los Ferrocarriles de Antioquia y dedicó el resto de su existencia a la escritura. Esta movilidad geográfica y cultural se convirtió en un motor para su obra, que absorbía experiencias distintas y las convertía en materiales para sus versos y sus prosas.

Problemas de salud y muerte

Un accidente de 1972 marcó un punto de inflexión: una caída le provocó una fractura craneal que inició un deterioro progresivo de su memoria. A partir de ese episodio, su vida cambió significativamente respecto de sus años de plena actividad pública y literaria. El 11 de julio de 1976, su hijo Boris halló su cuerpo sin vida en su casa de Bogotá, país donde llevaba más de un año lidiando con un cuadro estomacal que minaba su salud. Este desenlace dejó a la memoria literaria del país un recuerdo de una figura que siguió siendo objeto de atención y estudio incluso tras su fallecimiento, como una presencia que había dejado una herencia abundante de textos y de ideas.

Relación con el M-19 y la Espada de Bolívar

La vivienda en Santafe, ubicada en el centro de la capital, fue escenario de los años finales de Greiff, cuando el barrio vivía cambios profundos y se convirtió en la sede de la llamada Zona Roja. Décadas después, el dueño de un local vecino decidió demoler la casa para construir un estacionamiento, y durante la inspección del sótano aparecieron libros, discos y un baúl oxidado. En ese baúl, Greiff había guardado durante un tiempo la Espada del Libertador Simón Bolívar, la cual había sido sustraída de la Quinta de Bolívar por un movimiento guerrillero conocido como M-19. Este hallazgo reveló la cercanía de Greiff con corrientes de pensamiento que, en su momento, habían generado controversia y debate en torno a su posición política y estética. En 1974, mientras se encontraba en una cafetería frente a la Universidad Nacional de Colombia, intercambió palabras con tres jóvenes de apariencia bohemia; entabló conversación y, desde ese encuentro casual, emergió una relación con los líderes guerrilleros Álvaro Fayad, Luis Otero Cifuentes y una mujer vinculada a la fundación del M-19, que pidió permanecer en el anonimato. La afinidad intelectual y política entre Greiff y estos círculos dejó una huella en su vida personal y en la percepción pública de su figura. En una ocasión, un visitante trajo a su casa una espada envuelta en una manta, y Greiff accedió a esconderla entre sus libros, guardándola luego en un baúl hasta su muerte. Este episodio, contado en los años posteriores, subraya el vínculo entre su quehacer poético y el clima político de la época, así como la compleja relación entre la cultura y la insurgencia en Colombia.

Reconocimiento y polémica

La obra de Greiff nunca dejó de generar debate: su constante experimentación con formas, tonos y vocabulario provocó divergencias entre críticos que oscilan entre la tradición modernista hispanoamericana y las corrientes vanguardistas. En este marco, el crítico Juan Felipe Toruño ha señalado el valor singular de su propuesta como una forma de sinfonismo dentro de las vanguardias, posicionando a Greiff como un exponente singular de ese movimiento. Este carácter desafiante y multidireccional de su poesía ha llevado a que no exista una única lectura canónica de su legado, permitiendo múltiples aproximaciones que enriquecen la comprensión de su obra. En 1958 ocupó la función de secretario de la Embajada de Colombia en Suecia, y su reputación trascendió fronteras al recibir invitaciones a la Unión Soviética y a la República Popular China, reflejo de su influencia cultural más allá de las fronteras nacionales. En 1966, formó parte del jurado del concurso Casa de las Américas celebrado en Cuba, y ese mismo año falleció su esposa, una pérdida que marcó un duelo personal dentro de una etapa de reconocimiento público creciente. En 1970 obtuvo el Premio Nacional de Poesía, reconocimiento que se sumó a otras distinciones oficiales, como la Cruz de Boyacá y la Orden de San Carlos, entre otras condecoraciones que subrayaron su trayectoria. Se mencionó también una nominación al Premio Nobel de Literatura, aunque no quedó registrada en la lista oficial de nominados de la fundación responsable de esa distinción. Este conjunto de reconocimientos testimonia la relevancia sostenida de su obra y la compleja relación entre la crítica, la academia y la cultura popular en torno a su figura.

Obras destacadas

  • Tergiversaciones (1925).
  • Cuadernillo poético (1929).
  • Libro de signos (1930).
  • Variaciones alrededor de la nada (1936).
  • Prosas de Gaspar (1937).
  • Semblanzas y comentarios (1942).
  • Fárrago (1954)
  • Bárbara Charanga (1957).
  • Bajo el signo de Leo (1957).
  • Nova et vetera (1973).
  • Libro de relatos (1975).

Mamotretos

  • Primer Mamotreto Tergiversaciones (1925).
  • Segundo Mamotreto Libro de signos (1930).
  • Tercer Mamotreto Variaciones alrededor de nada (1936).
  • Cuarto Mamotreto Prosas de Gaspar (1937).
  • Quinto Mamotreto Fárrago (1954).
  • Sexto Mamotreto Bárbara Charanga (1957).
  • Séptimo Mamotreto Bajo el signo de Leo (1957).
  • Octavo Mamotreto Nova et vetera (1973).
  • Noveno Mamotreto Pantaleón Décimo y once (2016).
  • El matrimonio de luz y yoseth (2016).

Reconocimientos

  • Premio Suecia Estrella del Norte en 1964.
  • Orden de Boyacá en 1965.
  • Premio Nacional de Literatura en 1970.
  • Homenaje del Colegio Nacional de Periodistas, ofrecido por Gabriel García Márquez.
  • Medalla Jorge Zalamea.
  • Hacha Simbólica de Antioquia.
  • Estrella de Antioquia.
  • Medalla Cívica General Santander, 1971.
  • Premio Antioquia, 1973.
  • Miembro Honorario del Instituto Caro y Cuervo, 1974.
  • Doctorado honoris causa en Letras por la Universidad del Valle.
  • Orden de San Carlos.
  • Homenaje de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, 1975.
  • Institución del Premio Nacional de Poesía en Venezuela.

Imágenes de León de Greiff