Vida Icónica VIDAICÓNICA

Luis Sepúlveda

Nombre completo Luis Sepulveda Diaz
Nombre nativo Luis Sepúlveda Calfucura
Descripción Escritor y director de cine chileno
Fecha de nacimiento 04-10-1949
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 16-04-2020
Nacionalidad Chile
Ocupaciones periodista, guionista, director de cine, escritor, realizador, periodista de opinión, político
Idiomas portugués, inglés, francés, italiano, alemán, español
EsposasCarmen Yáñez
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Con una trayectoria que cruzó continentes y disciplinas, Luis Humberto Sepúlveda Calfucura dejó una huella indeleble en la literatura, el periodismo y el cine. Nacido en Ovalle, Chile, el 4 de octubre de 1949, y fallecido en Oviedo, Asturias (España), el 16 de abril de 2020, su vida estuvo marcada por la conversación constante entre militancia, exilio y una creatividad que viajó desde ríos amazónicos hasta festivales europeos de book fairs. Su testimonio vital, construido a copias de historias, fue traducido a numerosos idiomas y, sobre todo, a una voz inconfundible para lectores y espectadores de todo el mundo. En las últimas décadas residió en Gijón, donde siguió sembrando obras y proyectos culturales.

Luis Sepúlveda — Imagen principal

Con una trayectoria que cruzó continentes y disciplinas, Luis Humberto Sepúlveda Calfucura dejó una huella indeleble en la literatura, el periodismo y el cine. Nacido en Ovalle, Chile, el 4 de octubre de 1949, y fallecido en Oviedo, Asturias (España), el 16 de abril de 2020, su vida estuvo marcada por la conversación constante entre militancia, exilio y una creatividad que viajó desde ríos amazónicos hasta festivales europeos de book fairs. Su testimonio vital, construido a copias de historias, fue traducido a numerosos idiomas y, sobre todo, a una voz inconfundible para lectores y espectadores de todo el mundo. En las últimas décadas residió en Gijón, donde siguió sembrando obras y proyectos culturales.

Primeros años

El nacimiento de Sepúlveda ocurrió dentro del Hotel Chile de Ovalle durante una historia de amor que, según relataba su madre, estuvo rodeada de complicaciones y decisiones audaces. El padre, Luis Sepúlveda, militante del PC, regentaba un restaurante; la madre, Irma Calfucura, era enfermera y de origen mapuche. Estas raíces familiares y las tensiones propias de la época conformaron un ambiente que influyó en su mirada crítica desde la infancia.

Durante su juventud, la familia se trasladó a la región metropolitana y el pequeño San Miguel de Santiago fue su primer escenario de crecimiento. En el Instituto Nacional descubrió el poder de las palabras: una profesora de Historia encendió en él el deseo de escribir y de entender el mundo a través de la historia, la memoria y la denuncia.

Estudios y militancia política

Desde la adolescencia sostuvo que había nacido con una inclinación roja y así lo expresó en distintas etapas de su vida. A los quince ingresó en las Jóventudes Comunistas de Chile, institución que lo impulsó a compromisos ideológicos tempranos, pero su camino tomó rumbos divergentes cuando fue expulsado en 1968. Después participó en una fracción del Partido Socialista conocida como “Ejército de Liberación Nacional”.

En su formación académica combinó artes y comunicación: estudió en la escuela Francisco Andrés Olea y terminó la secundaria en el Instituto Nacional. Posteriormente entró a la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile, de cuyo programa emergió como director. Años después amplió su formación con una licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Heidelberg, en Alemania, un paso que le abrió horizontes culturales y geográficos para su obra posterior.

Actividad profesional y exilio

A los diecisiete años vio publicada su primera obra, un poemario que ya anunciaba el tono de su escritura. Un periodista que frecuentaba el negocio de su padre consiguió que trabajara como redactor policial en el diario Clarín, una experiencia que le dio contacto con la crónica y el pulso de la ciudad. A los veinte ya contaba con múltiples relatos y, con la intervención de un amigo, emergió su primera antología de cuentos, Crónicas de Pedro Nadie, marco temprano de su recorrido narrativo.

Reconoció la influencia decisiva de Francisco Coloane en sus inicios; después de acercarse a su literatura, Sepúlveda probó otros oficios y llegó a trabajar como pinche de cocina en un barco ballenero para buscar experiencias que alimentaran su imaginación.

Los años de la Unidad Popular fueron para él de gran felicidad personal y política. En 1971 contrajo matrimonio con la poeta Carmen Yáñez Hidalgo, con quien tenía un vínculo que había nacido años antes. En 1973 nació su hijo Carlos Lenin, pero el vínculo matrimonial no tardó en deshacerse. Más adelante, en un reencuentro que se dio en Alemania dos décadas después, retomó la relación y formó nuevamente una familia.

Tras el golpe de Estado en Chile de 1973, Sepúlveda enfrentó la represión y la detención: estuvo recluido en el Regimiento Tucapel de Temuco y pasó varios años entre la prisión y el exilio, un destino que con el tiempo le costó años de condena y apertura a la vida en el extranjero.

En 1977 partió rumbo al exterior y transitó por ciudades como Buenos Aires, Montevideo y Brasil, para luego cruzar hacia Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador, donde trabajó varias temporadas y conoció a los pueblos shuar. En Ecuador se integró a la Brigada Internacional Simón Bolívar y, a comienzos de 1979, viajó a Nicaragua para apoyar la Revolución Sandinista, un capítulo que marcaría su visión sobre la lucha social y la compromiso político.

Más tarde cruzó hacia Alemania y se instaló en Hamburgo, ciudad en la que ejerció como corresponsal de prensa y desarrolló un quehacer literario que incluyó relatos, teatro y alguna novela. Durante catorce años vivió allí, contrajo matrimonio con Margarita Seven y procreó tres hijos, al tiempo que se sumergía en el movimiento ecologista y participaba como corresponsal de Greenpeace, experiencia que le permitió recorrer mares y continentes entre 1983 y 1988.

Para Sepúlveda, la misión del escritor no debía consistir en una mera invención, sino en “contar bien una historia y evitar distorsionar la realidad; los libros por sí mismos no cambian el mundo, quienes lo hacen son los ciudadanos”. En esa ética de la narración se enraíza su concepto de oficio, que lo acercó a narrar desde la observación y la denuncia sin perder la nota poética que caracteriza su voz.

En su obra también convive un alter ego, Juan Belmonte, exguerrillero y escolta de Allende, concebido en 1994 para la novela Nombre de torero. Este personaje sirvió para hacer memoria y enfrentar la amnesia impuesta por las dictaduras, un recurso narrativo que lo acompañó como firma de su escritura y de su visión histórica.

Belmonte reaparece como protagonista de una de sus obras tardías, El fin de la historia, una intriga que recorre un arco temporal que va desde la Rusia de los años de Trotski hasta el Chile de Pinochet. En esta novela el estremecimiento de las torturas y las redes de poder se exhibe a través de una investigación que desemboca en la memoria de Verónica, una mujer marcada por los traumas de la represión, a la que Sepúlveda sitúa en un rescate que une pasado y presente. Dedicó aquella novela a Carmen Yáñez y a quienes vivieron el infierno de Villa Grimaldi, un recordatorio de que la violencia genera huellas que no se borran con el silencio.

El reconocimiento internacional llegó con fuerza en 1989, cuando publicó Un viejo que leía novelas de amor, una obra nacida de su experiencia de convivencia con las comunidades shuar y de su amor por la literatura y la naturaleza. El libro se convirtió en un superventas, con decenas de ediciones y una difusión que traspasó fronteras, llegando a ediciones en varios idiomas y a su uso como lectura en institutos y universidades de distintos países.

Con el tiempo, el éxito de su obra se consolidó a través de una producción variada que abarcó novelas, cuentos, crónicas de viaje y artículos, traducidos a múltiples lenguas y premiados en numerosas ocasiones. En 1990 recibió el Premio de La Felguera por un relato breve, y esa serie de reconocimientos continuó alimentando su figura de autor viajero y comprometido.

Sepúlveda y el cine

El mundo del cine encontró también su tinta: la película de animación Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar, basada en su obra homónima, fue llevada a la pantalla en 1998 por Enzo D'Alò, y Sepúlveda participó doblando al personaje del Poeta en italiano y en español. Más adelante, en 2000, apareció en la película Bibo per sempre de Italia, y en 2001 el director Rolf de Heer dirigió la adaptación cinematográfica de Un viejo que leía novelas de amor.

El relato Café fue objeto de adaptaciones para cortometrajes en Grecia, Italia y Francia, y la obra Cuando no tengas un lugar donde llorar fue llevada a la gran pantalla por la Escuela de Cine de Londres en 2010. Aprendió, además, el oficio de guion y dirección con el largometraje Nowhere, que obtuvo el premio del público en el Festival de Marsella en 2002; también dirigió el cortometraje Corazón verde, galardonado como mejor documental en el Festival de Venecia de 2003. Junto a Tonino Guerra y Miguel Littín colaboró en el guion de Tierra del Fuego, película dirigida por Littín. En 2011, la TV francoalemana Arte estrenó un documental de aproximadamente una hora titulado Luis Sepúlveda, el escritor del fin del mundo, que revisa su vida y su legado.

Fallecimiento

El 16 de febrero de 2020, Sepúlveda fue uno de los primeros pacientes de COVID-19 en Asturias tras regresar de un viaje al festival Correntes d'Escritas, celebrado en Póvoa de Varzim, Portugal. Su hospitalización en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) dio paso a una larga lucha que lo condujo a un estado de coma durante 48 días, con soporte respiratorio, hasta su fallecimiento el 16 de abril de 2020. Su esposa, Carmen Yáñez, también enfermó de la enfermedad y estuvo hospitalizada en el mismo centro hasta el 18 de marzo, sin que sus síntomas se agravaran significativamente.

Obras

  • Crónica de Pedro Nadie (1969)
  • Los miedos, las vidas, las muertes y otras alucinaciones
  • Cuaderno de viaje (1986)
  • Boykott
  • Un viejo que leía novelas de amor (1988)
  • Desencuentro al otro lado del tiempo (Premio Relato Corto La Felguera, 1990)
  • Patagonia Express (1995)
  • Komplot: Primera parte de una antología irresponsable (Editorial Joaquín Mortiz, México D.F., 1995)
  • Nombre de torero (novela, Tusquets, Barcelona, 1994)
  • Mundo del fin del mundo (Tusquets, Barcelona, 1996)
  • Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar (Tusquets, Barcelona, 1996)
  • Desencuentros (Tusquets, Barcelona, 1997)
  • El juego de la intriga (con Martín Casariego, Javier García Sánchez y Paco Ignacio Taibo II, Espasa, 1997)
  • Diario de un killer sentimental & Yacaré (Tusquets, Barcelona, 1998)
  • Historias marginales (Seix Barral, Barcelona, 2000)
  • Hot Line (Ediciones B, Barcelona, 2002)
  • La locura de Pinochet (2002)
  • Salud, profesor Gálvez! y otras historias (Montevideo, 2004)
  • Los peores cuentos de los Hermanos Grimm (con Mario Delgado Aparaín, Roca y Seix Barral, 2004)
  • Narrar es resistir (con Bruno Arpaia)
  • Moleskine, apuntes y reflexiones (Ediciones B, 2004)
  • El poder de los sueños (2004)
  • Los calzoncillos de Carolina Huechuraba (2006)
  • Vida, pasión y muerte del Gordo y el Flaco (guion radiofónico, 2007)
  • La lámpara de Aladino (Tusquets, 2008)
  • El blog de Luis Sepúlveda (ed. Aún Creemos en los Sueños, Chile, 2008)
  • La sombra de lo que fuimos (Espasa, 2009)
  • Asalto a mano santa y otras crónicas (ed. Aún Creemos en los Sueños, Chile, 2009)
  • Historias de aquí y de allá (Belacqva, 2010)
  • Últimas noticias del Sur (viajes; con fotos de Daniel Mordzinski, Espasa, 2011)
  • Crónicas pertinentes e impertinentes (ed. Aún Creemos en los Sueños, Chile, 2011)
  • Historia de Max, de Mix y de Mex (con ilustraciones de Noemí Villamuza; Espasa, 2012)
  • Historias Marginales II
  • Una Idea de la Felicidad (con Carlo Petrini, Guanda, Italia 2014)
  • Una Historia que debo contar (artículos, Aún Creemos en los Sueños, Chile, 2014)
  • Tutti i Racconti (compilación en italiano, Guanda, 2014)
  • El Uzbeko Mudo
  • Historia de un Perro llamado Leal (Tusquets, 2016)
  • El Fin de la Historia (Tusquets, 2017)
  • Historia de un caracol que descubrió la importancia de la lentitud (Tusquets, 2018)
  • Un hombre decente y otros textos (ed. Aún Creemos en los Sueños, Chile, 2018)
  • Historia de una ballena blanca (Tusquets, 2019)
  • Últimos textos de Luis Sepúlveda en Le Monde Diplomatique (ed. Aún Creemos en los Sueños, Chile, 2019)

Premios y distinciones

  • 1976, Premio Gabriela Mistral de Poesía.
  • 1985, Premio Ciudad Alcalá de Narrativa por Cuaderno de viaje.
  • 1988, Premio Tigre Juan por Un viejo que leía novelas de amor.
  • 1992, France Culture Etrangère por Un viejo que leía novelas de amor.
  • 1992, Premio Relais H d'Roman de Évasion por Un viejo que leía novelas de amor.
  • 1994, Premio Internacional Ennio Flaiano.
  • 1996, Premio Internacional Grinzane Cavour.
  • 1996, Premio Internacional Ovidio.
  • 1997, Premio Terra.
  • 2001, Premio de la Crítica, Chile.
  • 2009, Premio Primavera de Novela.
  • 2013, Premio Nordsud Pescarabruzzo.
  • 2013, Premio Pegaso de Oro, Florencia.
  • 2014, Premio Taormina a la Excelencia Literaria.
  • 2014, Premio Vigevano a la trayectoria literaria.
  • 2014, Premio Chiara a la Carrera Literaria. Italia.
  • 2016, Premio Eduardo Lourenzo.
  • 2020, Hijo Adoptivo de Gijón, a título póstumo.
  • Caballero de las Artes y las Letras, de la República Francesa.
  • Doctor Honoris Causa por la Universidad de Toulon (Francia).
  • Doctor Honoris Causa por la Universidad de Urbino (Italia).

Imágenes de Luis Sepúlveda