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Manu Leguineche

Nombre completo Manuel Ángel Leguineche Bollar
Descripción Periodista español
Fecha de nacimiento 28-09-1941
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 22-01-2014
Nacionalidad España
Ocupaciones periodista, escritor
Idiomas español
EsposasRosa María Mateo
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Manuel Leguineche Bollar emergió en la escena periodística española a mediados del siglo XX y dejó una estela de crónica, ensayo y narrativa que atravesó conflictos, encuentros humanos y viajes que expandieron los límites de la información. Nacido en 1941 en Arrazua, Vizcaya, y fallecido en Madrid en 2014, su vida estuvo marcada por una formación amplia y una curiosidad insaciable que lo llevó desde la publicidad hasta las redacciones de las grandes agencias de noticias y la televisión pública. Su legado se sostiene en una mirada de periodista que se atrevió a ir a la frontera de los hechos para acercarlos a la gente.

Manu Leguineche — Imagen principal

Manuel Leguineche Bollar emergió en la escena periodística española a mediados del siglo XX y dejó una estela de crónica, ensayo y narrativa que atravesó conflictos, encuentros humanos y viajes que expandieron los límites de la información. Nacido en 1941 en Arrazua, Vizcaya, y fallecido en Madrid en 2014, su vida estuvo marcada por una formación amplia y una curiosidad insaciable que lo llevó desde la publicidad hasta las redacciones de las grandes agencias de noticias y la televisión pública. Su legado se sostiene en una mirada de periodista que se atrevió a ir a la frontera de los hechos para acercarlos a la gente.

Trayectoria educativa y primeros años

En los cimientos educativos de su biografía se mezclan derecho, humanidades y una vocación periodística que pronto se convirtió en su eje. Estudió derecho en la Universidad de Deusto, exploró la filosofía y letras en las aulas de Valladolid y Madrid, y obtuvo la licenciatura en periodismo en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. El inicio profesional llegó en 1960, cuando trabajó como creativo publicitario para la revista Gran Vía de Bilbao. Dos años después se trasladó a Valladolid, donde se integró al equipo de redacción de El Norte de Castilla. Después de ampliar estudios en Francia, Reino Unido y Alemania, emprendió los primeros viajes que ampliarían su visión del mundo. En 1969 asumió la dirección de la agencia de noticias Colpisa, un hito que marcó su apuesta por la independencia informativa. Más tarde ocupó roles de gestión análogos en LID—con participación en su fundación— y en Fax Press, consolidando un modelo de participación periodística que combinaba redacción, coordinación y visión global.

Desarrollos periodísticos y conflictos de la época

Su trayectoria como profesional de la información lo colocó en la posición de corresponsal de guerra, siempre dispuesto a acompañar las dinámicas de poder y las crisis sociales desde primera línea. Entre los grandes semilleros de conflicto que cubrió figuran la guerra de Vietnam (hasta 1975), el conflicto libanés de comienzos de los ochenta, la guerra de las Malvinas (1982), la Guerra del Golfo (1991) y la deshilachada Guerra de los Balcanes en la década de los noventa. También registró la caída de regímenes que moldearon la geopolítica de finales del siglo XX: el derrocamiento de Somoza en Nicaragua (1979), la desaparición de Mohammed Reza Pahlavi en Irán (1979) y la caída de Nicolás Ceaușescu en Rumanía (1989), entre otros capítulos. Sus crónicas se publicaron en prensa y en TVE, y tuvo la oportunidad de entrevistar a figuras como Indira Gandhi o Juan Domingo Perón, encuentros que matizaron su enfoque de la política mundial.

Memorias televisivas y dialogos con la historia

En 1988 tomó las riendas del programa Memorias para Euskal Telebista (ETB), un formato que reunió a destacados personajes de la cultura vasca para conversar sobre pasados y presentes. Entre los invitados figuran figuras como José Miguel de Barandiarán, José María de Areilza, Gabriel Celaya, Ramón Rubial y Jesús María Leizaola, diálogos que dejaron constancia de la memoria regional integrada al tejido histórico nacional. Posteriormente, entre 1989 y 1990, asumió la dirección de En Portada para Televisión Española, programa que dejó memorables crónicas, entre ellas el artístico y escalofriante relato sobre el asesinato de Ignacio Ellacuría y otros jesuitas en El Salvador. En 1995 volvió a la pantalla como responsable de la serie Memoria de la Guerra, dedicada al análisis de la Segunda Guerra Mundial desde una perspectiva documental.

Reconocimientos y aportes al ensayo y a la literatura

El conjunto de su labor profesional recibió distinciones significativas que avalaron su influencia en el periodismo español. Entre los galardones que consolidaron su trayectoria destacan el Premio Nacional de Periodismo (1979) y el Premio Ortega y Gasset de Periodismo (1992). Sin embargo, Manu Leguineche, como a veces fue conocido, no se limitó a la crónica: ejerció también como autor de una variada producción literaria y ensayística, que dialoga con la historia reciente a través de la experiencia directa y una mirada crítica.

Obra literaria y narrativa de crónica

Entre sus publicaciones de crónicas y testimonios se cuentan obras como Los topos (1977), El estado del golpe (1981), La destrucción de Gandhi (1983) y La guerra de todos nosotros (1986). En el terreno de la narrativa aparece La tribu (1980), mientras que sus libros de viaje presentan una visión aventurera y reflexiva de la movilidad humana: El camino más corto (1978) y Sobre el volcán (1985). Estas obras muestran a un periodista capaz de combinar el detalle de campo con una voz literaria que amplía el alcance de la crónica.

Experiencias de viaje, ensayo y reflexión

Al concluir la década de los noventa, su mirada se extendió hacia ensayos que reconstruían momentos históricos desde un punto de vista personal y comprometido. En Yo te diré… (1998) propone una lectura de los últimos días de la Filipinas como dominio español, y Yo pondré la guerra (1998) rinde homenaje a colegas que cubrieron la conflicto cubano durante el siglo anterior. En La felicidad de la tierra (1999) se celebra la amplitud del paisaje rural y la serenidad que desprende la vida en el campo, fruto de su retiro a una casa de piedra sin luz en una pequeña población de Guadalajara.

Hacia nuevos horizontes textuales y cinematográficos

Tras ese giro hacia la memoria y la contemplación, publicó La tierra de Oz (2000), un recorrido analítico por las particularidades y contradicciones del continente australiano. En el terreno audiovisual, dirigió el documental Verdad inocente (2001), un largometraje de cuarenta minutos que aborda la tragedia de los niños afganos desplazados por la guerra. Su regreso al reportaje narrativo se cristalizó en Gibraltar. La roca en el zapato de España (2002) y en la novela periodística Madre Volga (2003), obras que consolidaron su estilo de crónica con una carga testimonial y literaria.

Legado y rasgos de su mirada

La trayectoria de Manuel Leguineche se distingue por una determinación de ir siempre a la fuente, de traducir el miedo, el coraje y la complejidad de las sociedades en relatos que conectan con el lector común. Su labor no sólo documentó guerras y regímenes; también exploró las estructuras culturales, las identidades regionales y la fragilidad de la vida cotidiana ante el poder. En ese cruce entre el periodismo de investigación y la escritura de larga distancia residió su aporte más perdurable a la memoria histórica de España y de las regiones que visitó.

Detalles biográficos destacados

  • 1941 nace en Arrazua, Vizcaya.
  • 1960 inicia su trayectoria profesional en el ámbito publicitario.
  • 1969 dirige la agencia Colpisa.
  • 1979 galardones: Premio Nacional de Periodismo.
  • 1989-1990 conduce En portada para TVE.
  • 1995 producción de la serie Memoria de la Guerra.
  • 1998-2003 edición de ensayos y novelas de crónica y viaje.
  • 2014 fallece en Madrid.

la biografía de Manuel Leguineche recoge una vida dedicada a hacer visibles los conflictos y las vidas que se cruzaron en ellos, sin perder la sensibilidad para describir los pequeños gestos y las grandes preguntas de la historia. Su nombre permanece asociado a un periodismo que buscaba comprender para narrar, y su legado continúa inspirando a periodistas, escritores y lectores que cultivan la memoria colectiva a través de la palabra bien escrita.

Imágenes de Manu Leguineche

Vídeo sobre Manu Leguineche