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Manuel Aznar Zubigaray

Nombre completo Manuel Aznar Zubigaray
Nombre nativo Manuel Aznar
Descripción Diplomático español
Fecha de nacimiento 18-11-1894
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 10-11-1975
Nacionalidad España
Ocupaciones periodista, historiador, diplomático, político
Grupos Consejo de la Hispanidad
Idiomas euskera, español
EsposasMercedes Gómez Acedo
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Manuel Aznar y Zubigaray nació en Echalar, una localidad de Navarra, el 18 de noviembre de 1894, y falleció en Madrid el 10 de noviembre de 1975. Su trayectoria profesional quedó marcada por una trayectoria que se extendió desde los últimos días del reinado de Alfonso XIII hasta las postrimerías del franquismo, periodo en el que también desempeñó funciones diplomáticas de relieve. A lo largo de su vida, dirigió cabeceras notables, impulsó proyectos culturales y mantuvo una influencia destacada en el ámbito periodístico y político de España y sus relaciones exteriores.

Manuel Aznar Zubigaray — Imagen principal

Manuel Aznar y Zubigaray nació en Echalar, una localidad de Navarra, el 18 de noviembre de 1894, y falleció en Madrid el 10 de noviembre de 1975. Su trayectoria profesional quedó marcada por una trayectoria que se extendió desde los últimos días del reinado de Alfonso XIII hasta las postrimerías del franquismo, periodo en el que también desempeñó funciones diplomáticas de relieve. A lo largo de su vida, dirigió cabeceras notables, impulsó proyectos culturales y mantuvo una influencia destacada en el ámbito periodístico y político de España y sus relaciones exteriores.

Biografía

Procedencia y formación. Aznar Zubigaray provenía de una familia de clase media cuyo entorno le llevó, desde joven, hacia la vida eclesiástica, influido principalmente por su tío, párroco de Echalar. Su madre, Toribia Zubigaray, tenía orígenes ilustres por vía materna y gozaba de una posición económica relativamente acomodada; mientras, su padre Benigno Aznar colaboraba con la administración local. El joven Manuel cursó filosofía y letras en Pamplona y Madrid, y Derecho en Valladolid y Madrid, estudios que ampliarían su horizonte intelectual y profesional.

Inicios periodísticos. A los 12 años comenzó a escribir crónicas para El Eco de Navarra, y poco después se integró al periodismo tradicionalista dedicándose a La Tradición Navarra. Su experiencia en Bilbao le permitió conocer a Mercedes Gómez-Acedo Villanueva, con quien contrajo matrimonio en Hendaya en 1915. En aquellas primeras etapas, colaboró como redactor en el diario Euzkadi, periódico de corte nacionalista vasco, y participó en la edición en castellano de esa cabecera, La Tarde, nutriendo su formación y su red de contactos.

Experiencia en el frente y debut literario. Durante la Primera Guerra Mundial escribió crónicas de frente desde lo que hoy se llama la Biblioteca de Bidebarrieta, en Bilbao, firmando bajo el seudónimo Gudalgai, término vasco que significa “recluta”. En diciembre de 1914 debutó teatralmente con El jardín del mayorazgo en el teatro Campos Elíseos de Bilbao, obra que generó controversia entre sectores políticos, pero que encontró respaldo entre algunos periódicos conservadores. En esa época también trabajó como dramaturgo y periodista, manteniendo vínculos con la escena cultural vasca y española.

Ascenso en la vida política y periodística. En 1916 se adhirió al Partido Nacionalista Vasco, y con los años fue señalado por Indalecio Prieto como representante de corrientes radicales dentro del movimiento nacionalista. Aun así, Aznar sostuvo públicamente que su postura no era la de un independentismo extremo. Su labor periodística y sus vínculos con Nicolás María de Urgoiti facilitaron su nombramiento en 1918 como director de El Sol, cabecera madrileña que adoptaba una línea aliadófila en el marco de la posguerra y de las negociaciones de paz que siguieron a la Gran Guerra. Bajo su gestión, la publicación recibió la visita de figuras internacionales y protagonizó un momento de alta influencia mediática.

Extensión de su experiencia en Cuba y vínculos familiares. En 1922, Aznar Zubigaray trasladó su actividad periodística a Cuba para intentar consolidar su presencia en el periodismo caribeño. Dirigió El País, Diario de la Marina y Excelsior, posteriormente integrado a El País, y residió en La Habana durante la era de la Segunda República Española. En Cuba consolidó un puente con distintos medios regionales y latinos, y su labor fue reconocida más tarde con distinciones periodísticas por su conocimiento de la región y su capacidad de análisis.

Regreso a España y posterior continuidad en la esfera pública. En 1931 volvió a España para retomar la dirección de El Sol, en un momento de convulsión política que desembocó en la caída de la monarquía. Su trayectoria se integró en el espectro político de la época, manteniéndose junto a corrientes conservadoras y liberales moderadas: formó parte del Partido Republicano Conservador, liderado por Miguel Maura, y más tarde participó en el Partido del Centro Democrático de Portela Valladares, tomando parte, sin embargo, en las elecciones de 1936 sin obtener escaño parlamentario. En el escuadrón de las noticias y la opinión pública, su voz mantuvo influencia en el debate de la época, especialmente en la ciudad de Bilbao y otras capitales de influencia cultural y política.

La Guerra Civil y su papel durante la contienda. Tras la sublevación de 1936, que sorprendió a la capital, se trasladó a Burgos para servir a las fuerzas sublevadas, manteniendo nexos cercanos con personalidades de la derecha y aportando su experiencia como propagandista y cronista militar. A pesar de haber estado vinculado a posiciones nacionalistas y de haber sido condenado a muerte por el bando contrario, logró escapar a través de Bruselas, gracias a su capacidad para moverse entre distintos frentes y círculos de poder de la época. Publicó Historia militar de la Guerra de España (1936-1939), una obra que reunió en varias ediciones los acontecimientos y las claves estratégicas del periodo.

Labor periodística editorial en la posguerra. Regresó a responsabilidades editoriales relevantes: dirigió Diario Vasco y participó en la fundación y dirección de Semana, La Vanguardia y la agencia EFE, consolidando un polo de influencia para la prensa afín al régimen y a la política exterior española de la época. En 1945 fue designado ministro plenipotenciario ante Estados Unidos, desde Washington, y trabajó para acercar las relaciones entre ambos países en el marco de las complicadas dinámicas de la postguerra europea. En ese periodo, también formó parte de la delegación española que participó en actos internacionales y abrió puentes diplomáticos con gobiernos aliados de la época.

Relaciones internacionales y Consejo de la Hispanidad. Promovió, bajo la tutela de Serrano Suñer y junto a figuras como Manuel Halcón, la creación del Consejo de la Hispanidad en 1941, organismo de la Cancillería que aspiraba a coordinar la vertiente cultural y diplomática hispanoamericana. Aznar ejerció como vocal en la institución y trabajó para fortalecer las redes de cooperación cultural y diplomática entre España y sus áreas de influencia en el mundo hispano. Su labor en estos años se centró en la idea de una España que buscaba mantener presencia diplomática pese a la fragmentación geopolítica de la posguerra.

Cargo directivo en La Vanguardia y trayectoria en la ONU. En 1960 fue nombrado director de La Vanguardia Española, cabecera vinculada al grupo de Godó, y en 1964 alcanzó uno de los destinos más relevantes de su carrera: la embajada ante la Organización de las Naciones Unidas, cargo que ocupó hasta 1967. Previamente había ejercido en la República Dominicana, en Argentina y en Marruecos, y se desempeñó como procurador en Cortes entre 1958 y 1962. Su etapa en la ONU coincidió con un momento de visibilidad internacional para el régimen, destacando además su aparición en una entrevista sobre Franco en un largometraje dirigido por José Luis Sáenz de Heredia.

Conflictos y controversias. Durante años sostuvo ásperos choques con Indalecio Prieto, quien lo atacó desde el extranjero alegando hipocresía y aludiendo a favores pedidos en los años previos a la Guerra Civil. Por otro lado, Manuel Aznar recibió críticas personales por parte de ciertos sectores, mientras que en otros ámbitos de la vida pública fue visto como un profesional valioso y leal a su cauce ideológico. Su vida afectiva incluyó una segunda unión con Milagro Gallego y Cortés, hermana de los barones de Ariza, de la que no surgió descendencia.

Últimos años y fallecimiento. Murió en Madrid, a los 80 años, el 10 de noviembre de 1975, apenas diez días antes de la desaparición de Franco, y fue enterrado en su localidad natal. A su muerte afloraron toda clase de juicios y recuerdos, desde críticas categóricas hasta reconocimientos de figuras destacadas de la época, que destacaron tanto su impacto como su papel en la prensa y la diplomacia. El legado fue objeto de homenajes y debates que reflejaron la complejidad de una figura clave en la historia contemporánea española.

Herencia y memoria pública. En el ámbito institucional y cultural también dejó huella: se creó un Premio Aznar por la agencia EFE, una distinción que dejó de concederse a partir de 1982. La ciudad de Irún inauguró en su nombre una calle, la Avenida Embajador Aznar, en reconocimiento a su trayectoria. Personalidades destacadas de la época, como José María de Areilza, Antonio Garrigues Díaz-Cañabate y Manuel Fraga, expresaron valoraciones sobre su figura, que fue objeto de elogios así como de críticas, según la óptica de cada actor político. En el plano periodístico, la opinión sobre su figura fue variada, y su trayectoria dio lugar a debates intensos sobre el papel de la prensa bajo regímenes diferentes.

Familia

Formó una familia numerosa. Manuel Aznar y Zubigaray tuvo cinco hijos: Manuel, Javier, José María, Mercedes y Teresa. La prole dio continuidad a su afinidad con el mundo de la comunicación y la vida pública: Manuel asumió la dirección de Radio Nacional de España; Javier se desempeñó como periodista y dirigió la revista Cámara; José María ingresó en el Ejército del Aire y murió en un accidente; Mercedes y Teresa completaron la estirpe. Entre sus nietos figura José María Aznar, quien regirió como presidente del Gobierno de España entre 1996 y 2004, así como Manuel Aznar López, jurista que continuó la tradición familiar en el terreno jurídico.

Distinciones

Reconocimientos internacionales y nacionales. A lo largo de su carrera acumuló distinciones de alto rango por su labor periodística y su servicio diplomático. Fue condecorado con la Legión de Honor de Francia, recibió la distinción de caballero comendador de la Orden del Imperio Británico y fue galardonado con la Orden de la Corona de Bélgica, en reconocimiento a su labor aliadófila durante la Gran Guerra. En 1964 recibió la caballería de la Orden del Mérito Sirio; ostentó la condición de caballero gran cruz de la Orden de Carlos III, recibió la gran cruz del Mérito Militar y la gran cruz del Mérito Civil. También fue distinguido con la gran cruz de la Orden de Cristo por sus estudios hispano-portugueses.

Reconocimientos locales y nacionales. En su tierra natal, Echalar, fue declarado hijo predilecto; en el Alcázar de Toledo recibió reconocimiento por su labor ensayística sobre ese lugar; y la ciudad de Barcelona le otorgó la Medalla de Oro de la Ciudad en 1963. En el campo periodístico, recibió el Premio Nacional de Periodismo Francisco Franco (1938) por sus crónicas de guerra, y el Mariano de Cavia en 1957, además del premio Rodríguez Santamaría en 1972. Estas distinciones reflejan una carrera marcada por la diversidad de ámbitos en los que ejerció influencia.

Testimonio y memoria de su tiempo. Personalidades de la época, entre ellas José María de Areilza, Antonio Garrigues Díaz-Cañabate y Manuel Fraga, expresaron su reconocimiento o crítica según la óptica de cada actor; el debate sobre su legado continuó siendo un referente para entender la prensa y la diplomacia de la España de su tiempo. Su figura se convirtió así en símbolo de una trayectoria compleja, que cruzó el periodismo, la política y la diplomacia en un siglo de grandes transformaciones.

Obras

  • Aznar Zubigaray, M. (1914). El jardín del mayorazgo.
  • Aznar Zubigaray, M. (1926). La España de hoy. La Habana: Librería e Imprenta La Moderna Poesía.
  • Aznar Zubigaray, M. (1941-1943). Historia de la Segunda Guerra Mundial (2 volúmenes). Madrid: Editorial Idea.
  • Aznar Zubigaray, M. (1942). Guerra y victoria de España (1936-1939). Madrid: Editorial Magisterio Español.
  • Aznar Zubigaray, M. (1957). El Alcázar no se rinde: réplica a unas páginas del libro titulado "El yugo y las flechas". Madrid: [s.n.].
  • Aznar Zubigaray, M. (1969). Historia militar de la guerra de España (Tomo III). Madrid: Editora Nacional.
  • Aznar y Zubigaray, Manuel (1970). Un Joven de 1915 ante José Ortega y Gasset. Madrid: Cultura Hispánica.
  • Aznar y Zubigaray, Manuel (1967). El Corresponsal en el Extranjero. Madrid: Escuela de Periodismo de la Iglesia.
  • Aznar Zubigaray, M. (s/a). The Alcázar will not surrender! New York: Group of Friends of Spain.

Imágenes de Manuel Aznar Zubigaray