Manuel Elkin Patarroyo
| Nombre completo | Manuel Elkin Patarroyo Murillo |
|---|---|
| Descripción | Inmunólogo colombiano |
| Fecha de nacimiento | 03-11-1946 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 09-01-2025 |
| Nacionalidad | Colombia |
| Ocupaciones | patólogo, inmunólogo, investigador |
| Idiomas | español |
| Hermanos | Manuel Patarroyo |
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.
Manuel Elkin Patarroyo Murillo nació entre diez hermanos en Ataco, Tolima, y desde niño se dejó guiar por la curiosidad científica. Su trayectoria educativa lo llevó a Bogotá, donde completó la secundaria en el colegio José Max León. Inició el estudio de medicina en la Universidad Nacional de Colombia, obtuvo el título en 1971 y, ya como médico, profundizó en Inmunología en la Universidad de Yale. Posteriormente, realizó un posdoctorado en el Instituto Karolinska de Estocolmo, marcando el inicio de una vida dedicada a la investigación biomédica y a la formación de generaciones de profesionales.
Manuel Elkin Patarroyo Murillo nació entre diez hermanos en Ataco, Tolima, y desde niño se dejó guiar por la curiosidad científica. Su trayectoria educativa lo llevó a Bogotá, donde completó la secundaria en el colegio José Max León. Inició el estudio de medicina en la Universidad Nacional de Colombia, obtuvo el título en 1971 y, ya como médico, profundizó en Inmunología en la Universidad de Yale. Posteriormente, realizó un posdoctorado en el Instituto Karolinska de Estocolmo, marcando el inicio de una vida dedicada a la investigación biomédica y a la formación de generaciones de profesionales.
Biografía
Al concluir su formación médica, Patarroyo orientó su carrera hacia la inmunología y la patología, campos en los que desarrolló una propuesta de vacuna que pretendía cambiar la historia de la malaria. Su vida estuvo atravesada por una intensa actividad académica y por la gestión de una fundación dedicada a la inmunología, con un foco especial en la investigación aplicada y en la formación de investigadores.
En el ámbito familiar, la vida de Patarroyo estuvo marcada por el intercambio entre la academia y las comunidades con las que trabajaba, lo que le dio una dimensión social a su labor científica y a las decisiones que rodearon sus proyectos.
La década de 1980 fue decisiva, cuando consolidó la idea de una vacuna sintética que pudiera modular respuestas inmunitarias frente a la malaria, y que luego enfrentaría duros debates sobre su evaluación clínica y su viabilidad en contextos de salud pública.
La vacuna contra la malaria y sus evaluaciones
Entre los años 1986 y 1988, Patarroyo impulsó la creación de SPf66, una vacuna experimental contra la malaria. Los primeros ensayos incluyeron pruebas en un grupo de monos de la región amazónica y, posteriormente, en jóvenes voluntarios que prestaban servicio militar. Con el paso del tiempo, la OMS revisó las evidencias y clasificó la vacuna como inactiva, lo que desencadenó un debate público y científico sobre los alcances de este hallazgo y las metodologías empleadas en su evaluación clínica.
Las etapas de investigación estuvieron marcadas por esfuerzos para comprender las respuestas inmunitarias y por el desafío de replicar resultados consistentes en diferentes poblaciones, un tema que ocupó a la comunidad científica durante años y que alimentó la discusión sobre la implementación de vacunas sintéticas frente a enfermedades complejas como la malaria.
Experimentación con primates y controversia
El soporte experimental de las investigaciones se apoyó en primates de la especie Aotus, que habitan gran parte de la cuenca amazónica, especialmente para estudiar reacciones inmunitarias. La Fundación Instituto de Inmunología de Colombia, conocida como Fidic, fue creada bajo la dirección de Patarroyo y un equipo de científicos, y mantiene una estación de investigación en Leticia para avanzar en sus proyectos.
Cuestionamientos y procesos surgieron cuando Corpoamazonía abrió una investigación para revisar denuncias sobre tráfico de primates, vinculando indirectamente a Fidic con prácticas problemáticas. En la revisión de instalaciones, se identificaron especímenes de Aotus nancymaae, una especie que no estaba registrada como natural de Colombia y cuya presencia aludía a zonas fronterizas de Brasil y Perú. En 2008, el Ministerio de Ambiente concluyó las pesquisas sobre este posible comercio ilegal vinculado a Fidic y Patarroyo.
Más adelante, en julio de 2012, un juzgado de Cundinamarca ordenó detener la captura de nuevos ejemplares, una decisión que el Consejo de Estado ratificó de forma temporal en noviembre de 2013. Las denuncias y los litigios se intensificaron a partir de 2012, cuando Ángela Maldonado, profesional vinculada a la conservación de primates, llevó el caso ante las autoridades, alegando uso de especies no autorizadas y tráfico de ejemplares desde Brasil y Perú. En 2014, algunas universidades europeas cuestionaron la validez de los permisos y respaldaron la revocación de autorizaciones para la investigación con primates.
Aun frente a la crítica, Patarroyo y Fidic sostuvieron que sus prácticas se conducían dentro de la normativa vigente y de los estándares internacionales. En 2015, el Consejo de Estado autorizó nuevamente el uso de los primates Aotus vociferans y A. nancymae para fines científicos, y se valoró un estudio epidemiológico que sugería que esas especies habían estado presentes en Colombia durante siglos, especialmente en áreas donde Fidic tenía permisos para operar. Este fallo señaló que se habían violado derechos fundamentales como el debido proceso, al sostener que la experimentación con animales continúa en la actualidad. En ese periodo, además, parte de las investigaciones recibió financiamiento externo y apoyo estatal a través de Colciencias, consolidando una trayectoria de 25 años de trabajo conjunto entre Patarroyo y Fidic.
La financiación y la continuidad de las investigaciones se apoyó en recursos de cooperación internacional, en esfuerzos de formación de profesionales y en aportes estatales gestionados por Colciencias. Las cifras oficiales señalan una suma de aproximadamente 21.750 millones de pesos destinados a Patarroyo y Fidic a lo largo de un cuarto de siglo, reflejando un componente clave de la biografía científica y educativa de la institución.
El final de esta etapa se marcó por el fallecimiento de Patarroyo, ocurrido el 9 de enero de 2025 en Bogotá, producto de un paro cardíaco a los 78 años. Su legado, sin embargo, continúa alimentando debates sobre innovación, ética y gobernanza en la investigación biomédica.
Escándalo por el salario de Manuel Elkin Patarroyo en la Universidad Nacional
Una controversia llamativa emergió el 13 de abril de 2024, cuando trascendió que Patarroyo percibía una suma significativa como remuneración en la Universidad Nacional de Colombia, a pesar de no impartir clase desde hacía más de veinte años. Según la investigación de la revista RAYA, la cifra rondaba los 48 millones de pesos mensuales, vinculada a su dedicación como docente a tiempo completo, aunque su actividad principal seguía centrada en la gestión y la labor investigadora en la Fundación Instituto de Inmunología de Colombia. Este hecho generó inquietud respecto a la transparencia de la asignación de recursos y a las prácticas éticas dentro de los ámbitos de investigación, especialmente ante señalamientos previos sobre maltrato y tráfico de animales en algunos proyectos.
Distinciones
Las contribuciones de Patarroyo y su equipo en el Instituto de Inmunología —hoy Fidic— fueron reconocidas a nivel nacional e internacional mediante una serie de galardones que atestiguan su impacto en la ciencia y la cooperación mundial.
- Premio Príncipe de Viana de la Solidaridad, 2011.
- Premio HazTUacción, 2010, otorgado por la Fundación AISGE, España.
- Premio Internacional de Ceuta por su labor en la internacionalización de la ayuda, 2009.
- Nombramiento como doctor honoris causa por la Universidad de Málaga, 1996.
- Premio Internacional Latinoamericano en Neumología Fernando D. Gómez, 1990.
- Reconocimiento con el Premio Léon Bernard de la OMS, 1995.
- Medalla Robert Koch, 1994.
- La Medalla de Edimburgo, condecoración de alto relieve en reconocimiento a su trayectoria.
- Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, 1994, por su desarrollo de una vacuna sintética contra la malaria.
- Cuatro veces galardonado con el Premio Nacional de Ciencias Alejandro Ángel Escobar (1979, 1980, 1984 y 1986).
- ACAC al mérito científico otorgado por la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, 1989.
Doctorado honoris causa
El sello académico de Doctorado Honoris Causa fue otorgado por varias instituciones de prestigio internacional. Entre las designaciones destacan las de la Universidad Nacional de Colombia (1988); la Universidad Metropolitana de Barranquilla (1989); la Universidad Complutense de Madrid (1995); la Universidad de Costa Rica (1995); la Universidad Central de Colombia (1996); la Universidad de Cantabria (1997); la Universidad Nacional de Atenas (1998); la Universidad de Valladolid (2001) y la Universidad Santo Tomás (2020).
Condecoraciones
Entre las distinciones de alto rango se cuenta la mención inicial como uno de los siete jóvenes más sobresalientes del mundo, en 1985, así como la investidura como Caballero de la Orden de San Carlos por la Presidencia de la República de Colombia en 1984. Estas condecoraciones reflejan un reconocimiento institucional sostenido a lo largo de las décadas por su aporte científico y su labor educativa.
Publicaciones
Patróyro dejó huella también en la producción académica, con artículos que describen el desarrollo y los resultados de sus investigaciones en la institución que dirigía. Sus trabajos, publicados en revistas nacionales e internacionales, destacaron por su relevancia en el ámbito de la inmunología y la medicina experimental. Entre los apuntes distinguidos se cuentan aportes que vieron la luz en la revista Nature durante 1987 y 1988, consolidando una presencia significativa en la literatura científica internacional.
Además de los artículos, Patarroyo participó como ponente en congresos y reuniones de carácter nacional e internacional, compartiendo hallazgos, metodologías y experiencias de liderazgo en ciencia médica y docencia.
Libros
- Manuel Elkin Patarroyo: un nuevo continente de la ciencia, 1994.
- Patarroyo: Pasión por la vida, Javier-Julio García Miravete. Ediciones del Viento, La Coruña, 2005.