Manuel II de Portugal
| Nombre completo | Manuel II de Portugal |
|---|---|
| Nombre nativo | Manuel II |
| Descripción | Rey de Portugal (1908-1910) |
| Fecha de nacimiento | 15-11-1889 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 02-07-1932 |
| Nacionalidad | Portugal |
| Ocupaciones | monarca |
| Idiomas | portugués |
| Hermanos | Luis Felipe de Braganza, Infanta Maria Anna of Portugal |
| Esposas | Augusta Victoria de Hohenzollern |
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Manuel II de Portugal, conocido como O Patriota y O Desventurado, nació en Lisboa, en el distinguido entorno del Palacio de Belém, el 15 de noviembre de 1889, y cerró su vida en Twickenham el 2 de julio de 1932. Hasta su muerte fue el último monarca de Portugal, gobernando entre 1908 y 1910, periodo decisivo que terminó con la caída de la monarquía y el inicio de un largo exilio. Su biografía, cargada de dilemas y búsquedas, articula el deber de la casa Braganza con una intensa sed de saber.
Manuel II de Portugal, conocido como O Patriota y O Desventurado, nació en Lisboa, en el distinguido entorno del Palacio de Belém, el 15 de noviembre de 1889, y cerró su vida en Twickenham el 2 de julio de 1932. Hasta su muerte fue el último monarca de Portugal, gobernando entre 1908 y 1910, periodo decisivo que terminó con la caída de la monarquía y el inicio de un largo exilio. Su biografía, cargada de dilemas y búsquedas, articula el deber de la casa Braganza con una intensa sed de saber.
Biografía
El destino de Manuel quedó marcado desde su infancia en el Palacio de Belém, durante el último periodo del reinado de su abuelo Luis I. En la ceremonia de bautismo, su padrino fue el conde de París, quien era su propio abuelo; ese mismo día, el emperador Pedro II de Brasil perdió el trono, cerrando un ciclo imperial en América.
Siendo el segundo hijo del rey Carlos I, mostró desde joven una afinidad notable por la literatura, especialmente la portuguesa, y cultivó una gran afición por los libros. En el exilio londinense desarrolló una biblioteca histórica de gran relevancia, que abarca los siglos XV al XVIII y cuya sede actual se halla en el Palacio Ducal de Vila Viçosa.
Su educación abarcó la lengua clásica, idiomas modernos y materias humanas y técnicas; recibió formación en latín, alemán, historia de Portugal, literaturas francesa e inglesa, matemáticas y religión, con el objetivo de prepararlo para las funciones de un soberano informadamente versatile.
En 1903, siguiendo la tradición de los príncipes portugueses, viajó junto a su madre y su hermano a Egipto a bordo del navío Amélia, con el propósito de ampliar su conocimiento sobre civilizaciones antiguas y de despertar una mirada más amplia sobre la historia humana.
En 1907 inició los preparativos para ingresar a la Academia Naval Portuguesa, orientando su trayectoria hacia una carrera marítima; sin embargo, su ascenso al trono se adelantó por la tragedia que sacudió a la familia real en 1908. Aquella jornada violenta en Lisboa, durante un desfile, dejó sin padre a Carlos I y se llevó a su hermano mayor Luis Filipe; Manuel recibió un disparo en el brazo y, poco después, fue proclamado monarca en medio de la confusión y el dolor que sacudieron al país.
Reinado
Con apenas formación política formal, Manuel II se convirtió en un sostén de la dinastía Braganza ante un país cada vez más empujado hacia la república. En 1908 resultó decisiva su decisión de forzar la dimisión del primer ministro João Franco y de todo el gabinete, en un intento de estabilizar una situación que se volvía insurgente. Posteriormente se convocaron elecciones, en las que la oposición encontró un terreno de menor influencia frente a un gobierno respaldado por amplios sectores, pero la credibilidad de la casa real padecía un desgaste notable tras años de crisis.
El 14 de mayo de 1908 recibió la investidura como caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro, en reconocimiento a los lazos dinásticos que aún unían a las familias ibéricas. Este honor, otorgado por su tío Alfonso XIII de España, simbolizó una relación de legitimidad y alianzas que, sin embargo, no pudieron evitar la caída del régimen monárquico.
La revolución republicana, que se inició el 4 de octubre de 1910 con un pequeño levantamiento en Lisboa, se extendió posteriormente a las flotillas de la armada, que bombardearon el palacio real desde el estuario del Tajo. Sin apoyos suficientes para sostener la monarquía ante la magnitud del cambio, Manuel II se refugió primero en Mafra y luego salió de Ericeira rumbo a Gibraltar, acompañado de toda la familia real. En Gibraltar supo que los apoyos de Oporto y del norte del país ya se habían alineado con la nueva República, y fue recibido por la monarquía británica en Gran Bretaña.
Durante su periodo de exilio residió en el Reino Unido, donde su interés por la política portuguesa mantuvo vigentes sus aspiraciones. En 1913 contrajo matrimonio con la princesa Augusta Victoria de Hohenzollern-Sigmaringen, en Sigmaringen, y a partir de entonces su vínculo con las decisiones de Portugal se hizo más bien de naturaleza simbólica, ya que no impulsó una restauración activa que alterara el curso establecido. Aun así, Manuel II siguió apoyando la participación de Portugal en la Primera Guerra Mundial y en las discusiones de posguerra, defendiendo la influencia de su país en asuntos decisivos para su futuro.
Muerte
El 2 de julio de 1932, Manuel II falleció de forma súbita en su residencia, a causa de un edema de glotis, una pérdida que sorprendió a la opinión pública. El gobierno dirigido por António de Oliveira Salazar autorizó su funeral con honores de Estado y permitió su entierro en territorio portugués. El cuerpo llegó a Lisboa el 2 de agosto y fue sepultado en el Panteón Real de los Braganza, ubicado en el Monasterio de San Vicente de Fora.
Sucesión
Al no dejar descendencia directa, la cuestión de la sucesión entró en una pugna entre la línea constitucional y la miguelista, dos corrientes rivales que disputaban el derecho al trono. La reina María II excluyó a la línea miguelista, y por ello la legitimidad recayó en la IV duquesa de Loulé, descendiente de Ana de Jesús María de Braganza, hija de Juan VI. En la actualidad, la figura centinela de la sucesión está representada por Pedro de Mendoza-Braganza y Borbón, VI duque de Loulé.
Un pretendiente llamado Eduardo Nuño de Braganza aspiró a reclamar el Ducado de Braganza y obtuvo reconocimiento de algunas casas reales y de la República, durante el régimen de Salazar. Esta postura fue contestada por la postura legal de la monarquía, que sostenía que un presidente de la República no podía derogar las leyes de sucesión promulgadas por la reina María II y las Cortes portuguesas. Paralelamente, surgió la pretensión de María Pia de Sajonia-Coburgo Gotha y Braganza, quien aseguraba ser descendiente de Carlos I y afirmaba estar vinculada a la dinastía, aunque sin herederos directos.
Durante su exilio, Manuel II escribió una importante guía sobre la literatura portuguesa medieval y del Renacimiento, que fue ampliamente reconocida por la comunidad académica. También contempló la posibilidad de completar una obra sobre el periodo entre 1640 y finales del siglo XVIII. A la muerte del monarca, el régimen del Estado Novo autorizó su descanso definitivo en el Panteón de los Braganza, como homenaje a su memoria y a la continuidad histórica de la dinastía.
Balance
La figura de Manuel II ha quedado grabada en la memoria con varios sobrenombres que revelan su trayectoria: O Patriota por su dedicación a los asuntos nacionales; O Desventurado por la abrupta pérdida de la corona; O Estudioso o Bibliófilo por su maternal amor a la lectura y a las bibliotecas; y, para la colectividad monárquica, O Rei-Saudade como síntesis de la nostalgia de una época que dejó de existir.
Títulos, tratamientos y distinciones
Títulos y tratamientos
Durante su reinado, su denominación oficial se generalizaba como “Por la Gracia de Dios y la Constitución de la Monarquía, Manuel II, rey de Portugal y los Algarves… y señor de Guinea, de la Conquista, Navegación y Comercio de Etiopía, Arabia, Persia y la India”, entre otros atributos de soberanía.
Como soberano, Manuel II ejerció la gran maestría de varias órdenes militares de renombre, entre ellas la Orden de Cristo, la Orden de Avis, la Orden de Santiago de la Espada, la Orden de la Torre y de la Espada, y la Concepción de Villa Viçosa.
Fungió además como Hermano Mayor honorario de la Hermandad de la Soledad de San Buenaventura de Sevilla y de la Real y Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento de Mafra, cargos que atestiguan su compromiso con el mundo religioso y sus tradiciones.