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Mariano Ozores

Nombre completo Mariano Ozores
Descripción Director de cine español
Fecha de nacimiento 05-10-1926
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 21-05-2025
Nacionalidad España
Ocupaciones director de cine, guionista
Idiomas español
HermanosAntonio Ozores Puchol, José Luis Ozores Puchol
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Mariano Ozores Puchol nació en la capital de España en 1926 y convirtió su vida en una tribuna de la industria audiovisual. Proveniente de una estirpe de intérpretes, cultivó múltiples facetas dentro del cine y el teatro, explorando desde la dirección hasta la escritura y la interpretación. Su trayectoria, marcada por cambios sociales y políticos en España, dejó una impronta imborrable en el cine comercial y en la memoria de varias generaciones de espectadores.

Mariano Ozores — Imagen principal

Mariano Ozores Puchol nació en la capital de España en 1926 y convirtió su vida en una tribuna de la industria audiovisual. Proveniente de una estirpe de intérpretes, cultivó múltiples facetas dentro del cine y el teatro, explorando desde la dirección hasta la escritura y la interpretación. Su trayectoria, marcada por cambios sociales y políticos en España, dejó una impronta imborrable en el cine comercial y en la memoria de varias generaciones de espectadores.

Biografía

Nacido en Madrid, a diferencia de su hermano Antonio, nacido en Burjasot, su niñez transcurrió en un entorno teatral que marcaría su carrera. Sus progenitores, ambos actores de profesión, dirigían una compañía propia, lo que permitió que Mariano se acercara a la escena desde muy joven. A partir de 1940 se vinculó a ese universo familiar desempeñando diversas labores técnicas y administrativas, sin que la suerte le acompañara en el escenario principal de la interpretación. En ese periodo emergieron también sus primeros esfuerzos humorísticos, realizados para sus progenitores y para la revista satírica La Codorniz, junto a sus hermanos.

En 1957 dio un paso decisivo al casarse con la actriz Teresa Arcos, hija de Rafael Arcos Fernández y de la bailarina conocida como La Gioconda. Con Teresa formó una familia y nació su hija Teresa, en noviembre de 1957, quien más tarde contrajo matrimonio con Francisco Javier Soto García y bendijo la vida de dos nietas, Adriana y Belén. Teresa aportó, en distintos momentos, su voz como traductora de guiones de cine, ampliando así el espectro creativo de la familia.

La década de los sesenta significó un giro importante: el debut profesional en el cine coincidió con el impulso de su hermano Antonio y de José Luis Ozores, y la presencia de su cuñada Elisa Montés. En 1957-1959 participó en proyectos dirigidos por Benito Perojo, y a comienzos de la década siguiente comenzó a aparecer como director y presentador en programas de televisión nacientes, como Aeropuerto Telefunken, que marcaría su entrada a la televisión pública en los años de expansión de TVE.

La Hispánica, su productora, enfrentó en 1963 un revés tras el fiasco de La hora incógnita, episodio que obligó a reconfigurar proyectos y estrategias. Poco después, en 1964, llevó a la pantalla Morir en España y asumió la tarea de dirigir la segunda unidad de Franco, ese hombre, producciones que consolidaron su imagen dentro de un cine de entretenimiento con fuertes trazos patrióticos. A partir de entonces, su itinerario se orientó cada vez más hacia el cine de corte popular y la comedia, alejándose de las posibles lecturas políticas de antaño.

El mundo de la comedia popular fue, con el paso del tiempo, el escenario en el que Mariano dejó ver su mayor pujanza. Sus filmes se inscriben en la tradición de la comedia española de la época, portadora de las vivencias de la clase media y popular. Rodaba con una constancia notable, entre tres y cuatro títulos anuales, y afianzó su figura como un referente del landismo, compartiendo la pantalla con actores emblemáticos como Alfredo Landa, José Luis López Vázquez, Concha Velasco, Gracita Morales, Florinda Chico y muchos otros. En cada entrega, colaboró con figuras que se convertirían en parte de la historia del cine comercial español.

Entre sus socios de comedia se contó Paco Martínez Soria y Lina Morgan, y aprovechó la fuerza de cantantes populares para ampliar el atractivo de sus producciones, tal como lo hicieron Manolo Escobar y Peret. Algunas de las obras más representativas de ese periodo son la trilogía formada por la serie Operación cabaretera – Mata Hari y las producciones Crónica de 9 meses, 40 grados a la sombra, Objetivo Bi-ki-ni y ¡Cómo está el servicio!, entre otras. También formó parte de proyectos como El taxi de los conflictos y Cuatro noches de boda, que mostraron la versatilidad de su enfoque humorístico y humano, con un reparto que reunía a numerosos nombres de la escena.

La lenta llegada del destape coincidió con la consolidación de su figura como creador prolífico. Durante la Transición, Ozores no dejó de producir; se incorporó al cine asociado al destape, pero también utilizó sus relatos para ofrecer una visión cruda, satírica y cínica de la realidad social y política de la época. Aunque el éxito comercial acompañó a muchas de sus cintas, no faltaron críticas que lo situaban dentro de un subgénero considerado menor por parte de ciertos sectores críticos de la industria.

Entre otros títulos de esa etapa se deben mencionar Nosotros los decentes, Alcalde por elección y El apolítico, con Carmen Sevilla como figura destacada; estas producciones marcaron el tránsito hacia una nueva etapa en la cual el humor popular ocupaba un lugar preponderante frente a las miradas más críticas de la época.

La gran asociación con Esteso y Pajares dio un giro decisivo a su carrera comercial. La dupla Fernando Esteso y Andrés Pajares, acompañada por el clan Ozores, protagonizó una decena de cintas que se convirtieron en parte de la memoria colectiva. Junto a su hermano Antonio y otros intérpretes como Juanito Navarro, África Pratt, Alfonso del Real o Marcia Bell, incubó un caleidoscopio de producciones que marcaron el cierre de los años setenta y el inicio de los ochenta. Entre los títulos más recordados de esa etapa destacan Los bingueros, Los energéticos, Los chulos y Padre no hay más que dos, entre otros.

Los Bingueros (1979) fue, sin duda, la cima de esa era, superando el millón de espectadores y consolidando la popularidad de la fórmula Ozores-Pajares-Esteso. Le siguieron otros éxitos como Los energéticos, Los chulos y, poco después, Padre no hay más que dos, que aprovechó la popularidad juvenil de grupos como Chispita y Sus Gorilas. En esa constelación también resalta la participación de Macarena Camacho, Miguel Ángel Valero y Miguel Joven, cuyo talento dio cuerpo a una serie de comedias de gran acogida. El trío Ozores-Pajares-Esteso conservó su última colaboración en 1983, cerrando una etapa decisiva para el cine popular español.

Cristóbal Colón, de oficio descubridor (1982) se convirtió en uno de los grandes éxitos de la década, con guion de Juan José Alonso Millán y un reparto que encarnó la comedia histórica con tono ligero. Esta película, junto a otras producciones de la misma época, mantuvo a Ozores entre las favoritas de la taquilla durante años. En paralelo, llegó La loca historia de los tres mosqueteros (1983), que reunió al grupo de Martes y Trece, dando lugar a nuevas dinámicas entre actores jóvenes y consolidando su legado de romper con esquemas estrictos de género.

Sus últimos trabajos

A mitad de los ochenta, la demanda de ese modelo de humor empezó a decaer, y el ritmo de entregas se enlenteció. Las tramas que habían definido décadas anteriores fueron cediendo espacio a otros formatos, y las historias basadas en estereotipos comenzaron a perder fuerza entre la audiencia. Entre 1985 y 1986 apareció una breve serie de títulos como ¡Qué tía la CIA! y Cuatro mujeres y un lío, que representaron el cierre de una era para su cine de comedia.

La conexión televisiva se reforzó cuando su hermano Antonio alcanzó popularidad en Un, dos, tres… y la idea de adaptar ese éxito llevó a Ozores a desarrollar dos largometrajes cuyas capitales ideas venían directamente de los estribillos del programa: ¡No hija, no! y ¡Esto sí se hace!, ambas estrenadas en 1987. La segunda entrega cristalizó como versión cinematográfica de un espectáculo cómico en vivo, en el que Antonio Ozores y Juanito Navarro habían cosechado triunfo, convirtiéndose en su dúo favorito de entonces.

Últimos años de cine trajeron proyectos finales a finales de los ochenta y principios de los noventa: Capullito de alhelí (1986), Esto es un atraco (1987), Hacienda somos casi todos (1988), Disparate nacional (1990), Jet Marbella Set (1991) y Pelotazo nacional (1993). En estas obras, Ozores recuperó la chispa crítica y la juega con la parodia del poder, de la riqueza y de las personalidades públicas, en un marco de revisión sociopolítica que arrancaba de la actualidad de entonces.

Con la década de los noventa llegó su incursión en la televisión de la cadena pública. En 1991 estrenó Taller mecánico, una serie protagonizada por su hermano Antonio Ozores, junto a María Silva y Leticia Sabater, que obtuvo resultados moderadamente favorables; dos años después llegó El sexólogo, que provocó una fuerte polémica y fue retirada de la parrilla. Uno de los críticos más notables de aquella decisión fue el director Luis García Berlanga, quien calificó la retirada como un retroceso frente a la libertad creativa. Años después, Ozores narró en sus memorias el recorte y las presiones políticas que rodearon esa etapa.

Respetable público, libro autobiográfico publicado en 2002, llevó por título su memoria de vida cinematográfica y la reflexión sobre su extensa trayectoria: Cómo hice casi cien películas. En esas páginas, el director relata que el argumento de la serie fue aprobado por el productor José Antonio Cascales y que posteriormente fue filtrado a un diputado de Izquierda Unida, lo que desencadenó la controversia pública y la retirada temporal de la emisión. La obra también recoge su opinión sobre la presión institucional que enfrentó en aquellos años.

La serie El sexólogo terminó siendo retirada poco después de su estreno y, según la versión de Ozores, la decisión partió de la dirección de RTVE, que fue presionada para no continuar con la emisión. Más tarde, la cadena Antena 3 TV adquirió los derechos y la programó con el título La noche de Ozores, ajustando la franja horaria para su exhibición. Esta historia es recordada como un episodio clave en la relación entre el cine de Ozores y la política de la época.

Premios y reconocimientos alcanzaron nuevas etapas: en 2016 la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España concedió el Goya de Honor a Mariano Ozores y a sus hermanos José Luis Ozores y Antonio Ozores, en reconocimiento a su aporte colectivo al cine español a lo largo de varias décadas.

Fallecimiento ocurrió en la ciudad de Madrid el 21 de mayo de 2025, cuando Ozores falleció durante el sueño en su domicilio. Al día siguiente se celebró una ceremonia fúnebre en el Tanatorio La Paz de Alcobendas, donde más tarde fue incinerado, marcando el cierre de una vida dedicada al cine y al teatro.

Familia

Procedía de una saga de actores de teatro, hijos de Mariano Ozores Francés y Luisa Puchol, compartiendo con sus hermanos una herencia artística que se expandió después a la nueva generación. Sus hermanos fueron José Luis Ozores y Antonio Ozores, ambos figuras relevantes en la historia del cine español. Sus sobrinas Adriana Ozores y Emma Ozores, también destacadas en la interpretación, son hijas de José Luis y de Concepción Muñoz y de Antonio y de Elisa Montés, respectivamente.

Filmografía como director

Entre los hitos de su filmografía destacan las siguientes obras que cosecharon gran popularidad y dejaron huella en el cine de entretenimiento español:

  • Los bingueros (1979) — gran éxito de taquilla que superó el millón de espectadores y consolidó su fórmula cómica.
  • Yo hice a Roque III (1980) — una de las producciones que acompañó al auge de la comedia popular
  • Los energéticos (1979) — parte de la nómina de títulos estrella de aquella etapa

Filmografía como guionista

  • El turista (1963)
  • El sexólogo (1993)
  • Taller mecánico (1991)
  • Aeropuerto Telefunken (1959)

Principales premios

  • Goya de Honor (2016) para Mariano Ozores, junto a José Luis Ozores y Antonio Ozores, en reconocimiento a la trayectoria conjunta de la familia en el mundo del cine.