Maurice Ohana
| Nombre completo | Maurice Ohana |
|---|---|
| Nombre nativo | Maurice Ohana |
| Descripción | Anglo-French composer |
| Fecha de nacimiento | 12-06-1913 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 13-11-1992 |
| Nacionalidad | Francia |
| Ocupaciones | pianista, compositor |
| Géneros | ópera |
| Idiomas | francés |
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Maurice Ohana fue un pianista y compositor franco-sefardí cuya vida atravesó mares y culturas, dejando una estela de obras que dialogan entre lo antiguo y lo contemporáneo. Nació en Casablanca el 12 de junio de 1913 y falleció en París el 13 de noviembre de 1992. De origen judío sefardí y marcado por un entorno pluricultural, su trayectoria estuvo siempre guiada por una curiosidad inagotable y una actitud deliberadamente transgresora frente a las corrientes dominantes de su tiempo.
Maurice Ohana fue un pianista y compositor franco-sefardí cuya vida atravesó mares y culturas, dejando una estela de obras que dialogan entre lo antiguo y lo contemporáneo. Nació en Casablanca el 12 de junio de 1913 y falleció en París el 13 de noviembre de 1992. De origen judío sefardí y marcado por un entorno pluricultural, su trayectoria estuvo siempre guiada por una curiosidad inagotable y una actitud deliberadamente transgresora frente a las corrientes dominantes de su tiempo.
Biografía
Sus inicios y cambio de rumbo transcurrieron en un marco urbano que mezclé tradiciones hispano-magríes y francesas. Aunque comenzó formándose en arquitectura, pronto descubrió que la música le ofrecía un medio más inmediato para expresar su visión del mundo, y abrazó la vocación pianística que marcaría su vida.
Trayectoria pianística y maestros llevó su aprendizaje a diversas ciudades del Mediterráneo y Europa. En París estudió con Lazare-Lévy, y dejó entrever una intención de ampliar su lenguaje con visitas a Roma, donde trabajó junto a Alfredo Casella, y a Barcelona, bajo la tutela de Frank Marshall King. Más tarde se adentró en la tradición del contrapunto en la Schola Cantorum de París, institución a la que regresó en 1946 para completar su formación y nutrirse de nuevas ideas compositivas.
Compromiso con lo vanguardista En esa misma época participó en la creación de Zodiaque, un colectivo musical que se opuso a los dogmas imperantes y prefirió explorar caminos distintos a la herencia austro-germánica, al serialismo y al neorromanticismo dominante en aquel contexto. Su postura buscaba un puente entre lo regional y lo contemporáneo, entre la memoria cultural y la experimentación sonora.
Ciudadanía y raíces culturales Aunque su vida estuvo fuertemente ligada a Francia desde los años treinta, su padre, de ascendencia sefardí y descendiente de Andalucía, nació en Gibraltar, lo que configuró inicialmente una ciudadanía británica para Ohana. No sería hasta 1976 cuando obtendría la nacionalidad francesa, sello de una integración profunda en el panorama artístico galo.
Percepción internacional Algunas crónicas sostienen que su fuerte afinidad con tradiciones hispano-franco-norteafricanas le restó proyección dentro del mundo anglosajón, donde ciertos slogans culturales dificultaron la recepción de su lenguaje singular. Sin embargo, esa misma particularidad enriqueció su música, aportando una voz que desbordaba etiquetas y fronteras.
Estilo
Una raíz mediterránea y una mirada abierta caracterizaron el nacimiento de Ohana, quien desde el comienzo entrelazó elementos de la música popular con un marco sonoro más amplio. Su acercamiento al cante jondo andaluz y a las músicas de las orillas africanas dejó huellas profundas en su discurso musical, sin perder la conciencia de un idioma más universal que se reveló a lo largo de toda su trayectoria, en sintonía con las obras de Falla y la impronta de Debussy en etapas finales.
Innovaciones y experimentación A lo largo de su carrera, Ohana fue partícipe del renacimiento de instrumentos históricos y de una exploración timbrística atrevida. Su aporte incluyó la invención de herramientas para expandir la afinación y la sonoridad: una citara adaptada para contener tercios de tono y una guitarra de diez cuerdas, que se integraron a un vocabulario que no temía cruzar fronteras entre piano, voz y orquesta. Estas apuestas conviven con un incesante trabajo en el piano y una destacada producción vocal.
Voz, escenario y esta “última edad” creativa En los años de madurez, gran parte de su atención se volcó en el ámbito vocal y escénico. Es en esa fase donde florece una de las facetas más personales de su arte, con una propuesta que mantiene la densidad rítmica y armónica de su experiencia anterior y la sitúa en un terreno más íntimo y expresivo. Su legado culmina en una idea de retirada digna, que se cristaliza en un proyecto conocido como Canto del cisne, desarrollado entre 1987 y 1988.
Obras
Un repertorio que abarca grandes formas y ejercicios íntimos habló de una voz que abarcaba desde la música sinfónica hasta la música de cámara y la escritura coral. Entre sus piezas más significativas se cuenta un oratorio inspirado en una figura legendaria y trágica, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, compuesto en 1950, que articula un guardarismo emocional y una dramaturgia sonora de alto voltaje expresivo.
Ópera de cámara y dramaturgia sonora Syllabaire pour Phèdre, creada en 1967, es una obra de cámara que cruza lenguaje vocal y discurso instrumental con una visión poética y provocadora. En esa línea, Anneau du Tamarit, para violonchelo y orquesta, data de 1977 y destaca por su intensidad lírica y su tratamiento del timbre como eje narrativo.
Conciertos y piezas emblemáticas Entre sus conciertos figura un recital para piano y orquesta (1981) que sintetiza su maestría pianística y su capacidad para dialogar con la orquestación, mientras La Celestina, presentada hacia 1988, se cuenta entre sus obras más ambiciosas por su carácter teatral y su complejidad vocal.
Obras diversas y experimentos instrumentales A lo largo de su trayectoria compuso Office des Oracles y Avoaha (1992); escribió tres cuartetos de cuerda (1963, 1980, 1989); dos suites para la invención de su guitarra de diez cuerdas; Si le jour paraît… (1963) y Cadran lunaire (1981-82); Tiento (1957) para guitarra de seis cuerdas, ejemplos de una escritura que descompone y reordena la armonía para explorar sonoridades menos convencionales.
Repertorio para clavicémbalo y teclado En el ámbito del clave y del teclado, creó Chiffres de clavecin (1968) y Sacral d'Ilx, una pieza circunscrita al clave, acompañada de oboe y trompa, que muestra su interés por la combinación de timbres y su precisión rítmica. Su obra para instrumentos históricos y contemporáneos se entrelaza con una visión global de la música como lenguaje de cruce y descubrimiento.
- Datos: Q974528