Michael Owen
| Nombre completo | Michael Owen |
|---|---|
| Nombre nativo | Michael Owen |
| Descripción | Futbolista británico |
| Fecha de nacimiento | 14-12-1979 |
| Lugar de nacimiento | |
| Nacionalidad | Reino Unido |
| Ocupaciones | futbolista |
| Idiomas | inglés |
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Michael James Owen es una figura destacada del fútbol británico cuya carrera dejó huella en varias décadas y en múltiples clubes de alto perfil. Nacido en Chester, Inglaterra, el 14 de diciembre de 1979, su nombre quedó ligado al escaparate mundial tras obtener el Balón de Oro en 2001, una distinción que lo situó entre los futbolistas más jóvenes en lograr esa gloria. A lo largo de su trayectoria, Owen demostró un olfato goleador notable y una capacidad de decisión en momentos decisivos, forjando un legado que trasciende los clubes que defendió y la camiseta de la selección inglesa.
Michael James Owen es una figura destacada del fútbol británico cuya carrera dejó huella en varias décadas y en múltiples clubes de alto perfil. Nacido en Chester, Inglaterra, el 14 de diciembre de 1979, su nombre quedó ligado al escaparate mundial tras obtener el Balón de Oro en 2001, una distinción que lo situó entre los futbolistas más jóvenes en lograr esa gloria. A lo largo de su trayectoria, Owen demostró un olfato goleador notable y una capacidad de decisión en momentos decisivos, forjando un legado que trasciende los clubes que defendió y la camiseta de la selección inglesa.
Trayectoria
Liverpool
Owen dio sus primeros pasos en el Liverpool Football Club, integrando sus filas juveniles a la edad de trece años y preparándose para un debut que lo catapultaría a la primera plana del fútbol europeo. Su estreno con el primer equipo llegó en mayo de 1997, ante el Wimbledon, cuando ingresó desde el banquillo para suplir a un compañero lesionado y coronó ese encuentro con un tanto que encendió las alarmas de los ojeadores sobre su talento emergente. La década siguiente se convertiría en un carril ascendente, con momentos que anticipaban una carrera llena de goles y de premios.
La campaña 1998-99 capturó la atención de todos por la prolificidad de su rendimiento: 23 dianas en apenas 40 apariciones. Aunque el conjunto rojo no consiguió consolidar una lucha por el campeonato ni lograr un boleto directo a torneos continentales, el joven delantero dejó constancia de su capacidad para decidir encuentros y motivar a la hinchada. En esa etapa las derrotas y las lesiones no faltaron, y una lesión en el tendón de la corva, sufrida en un choque ante Leeds United el 12 de abril, marcó un punto de inflexión que condicionaría su continuidad en la campaña siguiente.
La temporada 1999-2000 confirmó su estatus de referente joven, pese a haber atravesado los altibajos que suelen exigir los primeros años de un goleador en un club de tanto peso. Owen logró anotar en repetidas ocasiones y contribuyó a que el Liverpool alcanzara una clasificación para la UEFA Cup, manteniendo viva la ilusión de pelear por títulos importantes. Sin embargo, las secuelas de la lesión de la campaña anterior aparecieron, dificultando su regularidad y obligando a la institución a gestionar su progresión con cautela y paciencia.
La campana de la temporada 2000-01 sonó como una sinfonía para el Liverpool, que vivió uno de sus ciclos más exitosos de los últimos tiempos. El equipo conquistó la Copa de la Liga de Inglaterra, la FA Cup y la Copa UEFA, un trieno de gloria que dejó a Owen en el centro de los focos. En la final de la FA Cup, realizó una acción que quedó grabada en la memoria de los aficionados: dos tantos decisivos en los minutos finales frente al Arsenal, que sellaron un triunfo por 2-1. No obstante, en la final de la Copa UEFA frente al Deportivo Alavés, la suerte no estuvo de su lado y el marcador final terminó con la derrota de su equipo por 5-4, un resultado que no empañó su condición de figura destacada de la campaña.
La llegada de Vanderlei Luxemburgo a la dirección técnica del Real Madrid no estaba lejana, y la relación de Owen con el club se vería marcada por un vaivén de roles. A nivel de dinámicas de equipo, el Liverpool inició la temporada 2001-02 con un éxito sostenido: la historia de Owen en aquel periodo lo situaba como uno de los artífices de un rendimiento colectivo que logró un subcampeonato de liga y una cifra goleadora de lujo, con el uruguay de la época o con otros trazos de fútbol moderno que definían su generación.
El hito de la Balón de Oro llegó en 2001, cuando Owen recibió el galardón más prestigioso de la escena individual y pasó a figurar como el segundo jugador más joven en la historia en alzarlo. Con apenas 21 años y 11 meses, superó a numerosos referentes de su tiempo y dejó constancia de su talento innato para hallar la red en fracturas temporales del juego. Este logro consolidó su estatus internacional y motivó a muchos a verlo como una promesa cumplida en la cúspide de su juventud.
El 100º gol para el Liverpool no tardó en llegar, y la fecha señalada fue el 21 de diciembre de 2001, cuando batió al West Ham United para completar un hito personal que coincidió con una de las etapas más fértiles de su carrera. En la temporada 2001-02, Owen fue un referente constante y aportó 28 tantos, secundando a un Liverpool que vivía momentos de alto rendimiento en la competición doméstica. En la siguiente campaña de 2002-03, su cuota goleadora se volvió a elevar a cifras cercanas a la centena, reforzando su condición de ariete de élite a nivel mundial.
El título de la Copa de la Liga y otras alegrías llegaron después para Owen en Cardiff, donde el Liverpool se llevó la Copa de la Liga tras vencer al Manchester United, momento en el que el delantero dejó otro registro en su cuenta personal. Más adelante, con el paso de las temporadas, Owen siguió aportando goles importantes y fue parte de un equipo que ofrecía un fútbol vistoso y de alto voltaje competitivo. El tren de la gloria no se detendría ahí, pues el club disputó la Supercopa de la UEFA y otras finales que reforzaron su papel de referente en la escena continental.
La salida del estadio de Anfield se anunció cuando, tras una transición de entrenador y un tramo de dudas sobre su continuidad, Owen dejó el Liverpool en busca de nuevos retos. El 13 de agosto de 2004 llegó la noticia del traspaso al Real Madrid, una operación de alto perfil que marcó un nuevo capítulo en su carrera y en la historia reciente del fútbol inglés. El valor de la operación y la forma en que se gestionó el traspaso reflejaban la magnitud de su proyección internacional.
Real Madrid
En 2004, Owen emprendió una etapa en la escuadra blanca que, pese a su potencial, estuvo marcada por un debut irregular y por la necesidad de ganarse un puesto entre una constelación de atacantes de primer nivel. Se presentó con el dorsal 11 y, durante los primeros meses, la sensación de que la presencia del delantero era más como una alternativa que como un recurso indiscutible. En sus primeros minutos, Owen terminó asumiendo roles variados y se encontró con la exigencia de competir por un puesto con figuras de la talla de Ronaldo, Raúl, Zidane, Figo y Morientes, entre otros grandes nombres que integraban la plantilla.
El rendimiento inicial estuvo condicionado por un encuadre táctico que a veces privilegiaba la rotación y la competencia entre atacantes, lo que llevó a que Owen debiera esperar su oportunidad para demostrar su valía en el once titular. Sus goles, sin embargo, comenzaron a aparecer de forma sostenida, incluyendo anotaciones en competiciones clave de la temporada. En particular, su primer tanto con la camiseta del Real Madrid llegó en la Liga de Campeones frente al Dinamo de Kiev, y poco después sumó su primer gol en la liga española ante el Valencia, consolidando una presencia que poco a poco fue cobrando relevancia.
La lucha por la regularidad caracterizó sus primeros meses en la capital española. A pesar de no haber logrado una continuidad absoluta en el once, Owen demostró su capacidad para anotar con asiduidad y, en varias series de encuentros, exhibió una racha de cinco goles en siete duelos consecutivos. Es cierto que el rendimiento estuvo lastrado por lesiones y por la necesidad de compartir protagonismo con un conjunto de figuras que exigía un reparto equitativo de la atención ofensiva. En ese contexto, Vanderlei Luxemburgo, entonces entrenador, logró que Owen disfrutara de una continuidad mayor, especialmente al alinearlo como titular durante encuentros importantes, incluido un clásico ante el Barcelona que dejó un gol de alta factura.
El contexto europeo y el regreso a Inglaterra no tardó en hacerse evidente. A pesar de los vítores del estadio Santiago Bernabéu, la llegada de nuevos atacantes y la necesidad de resultados a corto plazo empujaron a Owen a plantearse un retorno al fútbol británico. Su salida del Real Madrid respondió a un conjunto de factores, entre ellos la necesidad de un cambio de aires y la posibilidad de disputar minutos de forma más regular. En ese marco, el Newcastle United emergió como destino natural, y el club inglés se hizo con los servicios del delantero por una cantidad correspondiente a un ambicioso plan para reforzar su línea de ataque.
Newcastle United
El 24 de agosto de 2005, Newcastle United anunció la llegada de Owen, una operación que marcó un antes y un después para un club que buscaba volver a competir en los puestos altos de la Premier League. La transferencia, que superó la cifra de un millón de libras según distintas fuentes, estuvo envuelta en especulaciones sobre el tope de precio y las negociaciones con los representantes del jugador. Owen, con la mira puesta en la Mundial de 2006, deseaba la mayor continuidad posible para consolidar su rol como delantero titular de la selección británica, y por ello eligió un traspaso que prometía minutos y responsabilidad en un equipo en plena reconstrucción.
La firma de su contrato y la presentación se consumó en un marco de gran expectativa, con miles de aficionados que siguieron de cerca la llegada del artillero a las instalaciones del club. A pesar de la esperanza generada, la pretemporada trajo consigo una lesión en uno de sus muslos que lo dejó fuera del inicio de la campaña 2005-06, ralentizando su adaptación al ritmo de un equipo que perseguía objetivos ambiciosos. Su primer gol con la camiseta de Newcastle llegó en su segunda aparición, una señal de que su llegada podía traducirse pronto en rendimiento relevante para el equipo.
El primer hito goleador y el primer hat-trick no tardaron en aparecer. El 17 de diciembre, Owen completó su primer hat-trick ante el West Ham, con una actuación que también incluyó un segundo hito: un triplete perfecto, con un tanto de cada pie y uno de cabeza. Este episodio consolidó su estatus como referencia ofensiva del Newcastle y encendió la ilusión de la afición por ver al equipo volver a competir con vivacidad en la Premier League. Sin embargo, el calendario también reservó desafíos, y la adversidad no tardó en hacer acto de presencia.
El incidente en el metatarso y las consecuencias estalló el 31 de diciembre de 2005, cuando una fractura en uno de sus metatarsianos le obligó a someterse a una cirugía para insertar un tornillo y acelerar la recuperación. Se estimaba que la recuperación tomara varias semanas, pero el proceso se complicó y obligó a someterse a una segunda intervención a mediados de marzo. A partir de ese momento, su regreso a la competición se hizo prácticamente cuestión de temporada siguiente, y el Newcastle vivía una etapa marcada por la ingente tarea de reconstruirse tras la grave lesión.
La larga sombra de la cambiante fortaleza física continuó afectando su cycled de juego. Un diagnóstico de lesión en el ligamento anterior cruzado de la rodilla derecha, sufrido al inicio de la fase de grupos de la Copa del Mundo de 2006 frente a Suecia, dejó a Owen fuera de acción durante prácticamente un año. Este episodio no solo afectó su rendimiento personal, sino que también golpeó a un Newcastle que necesitaba de su talento para sostenerse en la élite de la Premier League. En el marco del acuerdo entre club y país, la FIFA y la FA tendrían que velar por aspectos de compensación salarial durante la ausencia del futbolista, en una controversia que tomó cuerpo en los debates sobre la responsabilidad compartida entre entidades públicas y privadas ante las lesiones en fases internacionales.
El retorno y la temporada 2006-07 comenzó con trabajo de recuperación y un regreso progresivo a la competición. Owen regresó a la acción el 30 de abril de 2007 frente al Reading, disputando los 90 minutos de un encuentro que terminó en derrota para el Newcastle, pero representó un primer paso tangible hacia la reincorporación al ritmo de la liga. En la siguiente etapa, los esfuerzos se centraron en recuperar la forma física y el tono anotador, con resultados que, si bien no devolvieron al club a la élite de forma inmediata, sí mostraron la capacidad del jugador para responder a la adversidad y aportar en momentos clave.
La campaña 2007-2008 dejó un signo claro: Owen mostró una regularidad creciente. En abril de 2008, su rendimiento se intensificó y terminó con una acumulación de once goles en la temporada, cifra que se convirtió en un recurso valioso para un Newcastle que, pese a competir con voluntad, se encontró en una lucha por evitar el descenso durante gran parte del curso. Su aportación fue determinante para mantener al equipo en la parte media de la clasificación, y su rendimiento en la recta final reforzó la esperanza de un proyecto sostenido en los años siguientes.
La temporada 2008-2009 consolidó la idea de que Owen podía continuar siendo un recurso efectivo, con cuatro goles repartidos en doce compromisos de liga. Sin embargo, ese año marcó el ocaso de su etapa con Newcastle; su contrato finalizó y la entidad realizó esfuerzos por mantenerlo, sin lograr un acuerdo que encajara con la estrategia del club. En diciembre de 2008, Owen rechazó una oferta de renovación, pero sostuvo que no deseaba apresurar su salida y que pretendía evaluar opciones al término de la campaña. En paralelo, el Newcastle atravesó una serie de tensiones y polémicas que, entre otras cosas, llevaron a que el club viviera un periodo de incertidumbre y cambios en su estructura deportiva.
La última etapa y la salida del club culminó en un marco de gran turbulencia para el Newcastle, que eventualmente descendió a la actual división inferior en la última jornada de la temporada 2008-2009. En medio de esa coyuntura, la agencia que representaba a Owen impulsó nuevas ofertas y campañas promocionales, subrayando su valor de mercado mientras se abría la posibilidad de un nuevo destino. A partir de ese momento, Owen optó por no prolongar su vinculación con el Newcastle y dio paso a un nuevo capítulo en su carrera, uno que le llevó a jugar para un equipo de mayor proyección en la élite del fútbol europeo.
La decisión de continuar en la élite tuvo un giro trascendental cuando fue anunciado que Owen había acordado un traspaso a un club de la Premier League, con vistas a retomar el ritmo competitivo al máximo nivel. Tras varias conversaciones y un periodo de evaluación, el delantero aceptó un nuevo desafío y logró firmar por un club de la máxima categoría inglesa, el Manchester United, con la intención de sumar minutos, experiencia y una nueva dimensión a su juego.
Manchester United
El 3 de julio de 2009, se formalizó la llegada de Owen al vigente campeón de la Premier League. El contrato, de dos años, reforzaba una plantilla encabezada por figuras de alto perfil y respondía a la necesidad del club de disponer de un delantero con experiencia internacional para competir en todas las competencias de esa temporada. Owen llevó el dorsal número 7, que había quedado libre a raíz de la salida de Cristiano Ronaldo, y aceptó el reto de aportar su olfato goleador en un contexto de exigencia máxima.
El debut y el estreno goleador con la camiseta del Manchester United llegaron en la pretemporada, cuando saltó al campo frente a un conjunto de Malaysia XI y anotó su primer tanto para el club en un tramo final del encuentro. En el debut de la liga, ingresó desde el banquillo frente al Birmingham City y, con su primera aparición, dejó claro que quería competir por un puesto titular con determinación. Su primer gol en la liga británica con el United llegó ante el Wigan Athletic, en una victoria 5-0 que encendió la esperanza de una campaña productiva.
La acción que marcó un derbi histórico ocurrió el 20 de septiembre, cuando Owen marcó a los seis minutos de descuento frente al Manchester City en Old Trafford, asegurando la victoria por 4-3 en un derbi que se recordaría como uno de los más ajustados en la historia reciente de la ciudad. Aquella diana consolidó la conexión de Owen con el club y se sumó a una trayectoria de momentos decisivos frente a rivales locales y en encuentros de alto voltaje competitivo. Este gol se situó entre sus hitos personales en derbis memorables, junto a otros frente a rivales regionales y nacionales.
La ética del rendimiento en el United mostró a Owen como un jugador capaz de renderizar en un entorno de presión constante. Su presencia aportó variantes en ataque y una experiencia que enriquecía a una escuadra acostumbrada a disputar grandes torneos. Aun así, la convivencia con otros figuras estelares y la necesidad de mantener una dedicación plena al nivel top exigía una disciplina constante, así como un manejo cuidadoso de las cargas físicas para sostener su rendimiento en una plantilla que perseguía títulos y avances europeos.
Stoke City
El 4 de septiembre de 2012, Owen aceptó una nueva etapa como agente libre y se unió a Stoke City, definiéndose un contrato por una campaña con opción de renovación. Se le asignó la dorsal 10, un gesto que señalaba su estatus y la expectativa de que su experiencia aportara calidad y visión en el eje ofensivo del equipo. Su debut, frente al Manchester City, mostró desde el inicio que su presencia en el terreno de juego podía generar desequilibrio y abrir espacios para sus compañeros.
La trayectoria en Stoke estuvo marcada por una lesión en el muslo que limitó su número de apariciones a ocho encuentros en la Premier League. Aun así, logró marcar su primer gol con la camiseta de Stoke el 19 de enero de 2013, en la derrota 3-1 frente al Swansea City, un gol que lo convirtió en el séptimo jugador en alcanzar la marca de 150 dianas en la Premier League. El tramo final de su carrera en el club estuvo orientado a la gestión de su estado físico y a la defensa de un legado de longevidad en la élite futbolística.
La despedida de la competencia profesional llegó el 19 de marzo de 2013, cuando anunció su retirada del fútbol profesional al término de la presente temporada. Su último partido, disputado en casa frente al Southampton, lo enfrentó al cierre de una etapa repleta de logros y de experiencias que habían definido su identidad como delantero moderno. Con 9 apariciones en esa campaña y un único tanto, Owen recibió una merecida ovación de la afición que había seguido su recorrido desde los primeros años en Liverpool hasta su retiro en Stoke.
Selección nacional
Owen debutó con la selección inglesa en un encuentro amistoso ante Chile en el estadio de Wembley, que terminó con derrota de 2-0 ante Marcelo Salas y su equipo. A nivel de competición internacional, su trayectoria con Inglaterra abarcó tres Copas del Mundo (1998, 2002 y 2006) y dos Eurocopas (2000 y 2004), consolidando una presencia constante en la élite del fútbol mundial y una cuota goleadora destacada durante su ciclo artístico con la selección.
El Mundial de 1998 marcó un hito de juventud: Owen se convirtió en el goleador más joven en la historia de la Copa, anotando a los 18 años y 191 días en un encuentro frente a Rumania. Su participación en ese torneo consolidó su estatus de promesa de primer nivel, y su actuación global lo colocó entre los protagonistas de una edición recordada por la intensidad de los enfrentamientos y las revelaciones de jóvenes talentos. En los octavos de final frente a Argentina, Owen marcó un gol que permitió a Inglaterra avanzar temporalmente, pero el equipo terminó eliminado tras la tanda de penales, dejando una huella imborrable en la memoria de los aficionados.
Estandar Nacional y récords en el marco de la selección, Owen figura entre los máximos goleadores históricos de Inglaterra y acumula un número de apariciones que le sitúan entre los internacionales más prolíficos de su país. Sus cifras, obtenidas a lo largo de los años, reflejan la constancia y la capacidad de rendimiento que le permitieron sostenerse como un referente en el panorama internacional, incluso cuando el fútbol iba evolucionando con el paso del tiempo y la aparición de nuevas generaciones de delanteros.
El recuerdo de la Eurocopa y las memorias de los torneos también acompañan su historial: Inglaterra participó en las Eurocopas de 2000 y 2004, en un contexto donde Owen mostró destellos de su versión más eficaz y se convirtió en un recurso táctico para el equipo, capaz de convertir en un instante un encuentro, de romper resistencias y de forjar momentos de esperanza para los británicos durante esa etapa de la historia del fútbol europeo.
Estadísticas destacadas sitúan a Owen como el cuarto máximo goleador histórico de su selección, con 40 goles, y como uno de los jugadores con mayor número de partidos internacionales en la historia de Inglaterra, con 89 apariciones. Su carrera internacional llevó consigo hazañas memorables y una serie de actuaciones que son recordadas por aficionados y analistas por su calidad técnica y su determinación en los grandes escenarios.
Con las categorías de base, Owen inició un recorrido de marcadores impresionantes: 8 partidos y 12 goles en la selección sub-15; 11 encuentros y 15 tantos en la sub-16; 14 juegos y 10 goles en la sub-18; y 1 partido con la sub-21 en el que marcó 1 gol. Esas cifras tempranas señalan la promesa que acompañó su trayectoria adolescente y que se desplegó en el escenario absoluto.
Participaciones en Copas del Mundo
Al menos tres presencias en la Copa del Mundo, con un debut prodigioso y una continuidad que lo situó entre los futbolistas con mayor impacto en la historia reciente de Inglaterra. Su participación en cada edición dejó momentos para la memoria, como aquel golazo que marcó en la primera fase de su debut mundialista y que inauguró una etnografía de goles y asistencias en la historia de las Copas del Mundo.
Participaciones en Eurocopas
Entre las ediciones de 2000 y 2004, Owen formó parte de un plan ofensivo inglés que trató de consolidar su rendimiento en un contexto de gran competencia continental. Su presencia aportó un tono estratégico al ataque y la experiencia de competir en torneos cortos y de alta exigencia, que definieron su perfil como futbolista capaz de rendir al máximo bajo presión internacional.
Estadísticas
Clubes
Resumen de clubes y etapas: Liverpool, Real Madrid, Newcastle United, Manchester United y Stoke City. Cada etapa aportó matices distintos a su estilo, desde la adolescencia que aprendía la profesionalidad en un club histórico, hasta la madurez de jugar en una ciudad diferente cada vez que cambiaba de camiseta. En cada uno de estos periodos, Owen dejó una impronta basada en la precisión de remate, la movilidad en el área y la capacidad para convertir las oportunidades en goles determinantes.
Selecciones
Trayectoria internacional con la selección de Inglaterra que abarcó tres Mundiales y dos Eurocopas. Su presencia se contó entre las más constantes de su generación, y su cuota goleadora en torneos oficiales quedó registrada en un historial que repasa las ediciones más relevantes de la historia reciente del fútbol británico.
Resumen estadístico
Figuras destacadas incluyen la cifra de goles en competiciones oficiales y el recuento de actuaciones internacionales, así como los registros históricos que lo posicionan entre los goleadores de mayor renombre para Inglaterra. Estos números, obtenidos a lo largo de distintas campañas y competiciones, trazan un mapa de su productividad y su influencia dentro del campo.
Hat-tricks
Notas relevantes sobre sus actuaciones con la camiseta de los clubes y de la selección, donde logró definir encuentros con múltiples goles en una misma función, consolidando su reputación como finalizador eficaz en momentos clave.
Palmarés
Campeonatos nacionales
Glosas de éxitos domésticos incluyen las conquistas de copas y ligas con Liverpool y las apariciones en campañas que consolidaron a Owen como uno de los delanteros más persistentes de su generación. Aunque la memoria de cada título varía según la edición, la suma de logros a lo largo de su trayectoria resalta su capacidad para competir y para convertir en partidos decisivos.
Campeonatos internacionales
Condecoraciones europeas y experiencias en torneos continentales que añadieron brillo a su carrera, tanto por la franqueza de su estilo como por la calidad de sus compañeros de equipo y el rendimiento global del conjunto en la escena internacional.
Distinciones individuales
Balón de Oro 2001 representa el pico de reconocimiento individual alcanzado por Owen, un premio que lo sitúa en la cúspide de su generación por su rendimiento a lo largo de la temporada y por su impacto en los resultados de su equipo. Este galardón, junto a otras menciones sporádicas en distintos certámenes, constituye un índice de la valoración que recibió su juego por parte de prensa y afición a lo largo de su carrera.
Vida personal
Owen conoció a Louise Bonsall cuando aún era muy joven; se comprometieron en 2004 y contrajeron matrimonio el 24 de junio de 2005, en un encuentro público que consolidó una vida personal que ha estado entrelazada con la profesión deportiva. La pareja ha sido progenitora de cuatro hijos: Gemma Rose (nacida el 1 de mayo de 2003), James Michael (6 de febrero de 2006), Emily May (29 de octubre de 2007) y Jessica (26 de febrero de 2010).
La salud visual de la familia se volvió un tema particularmente sensible cuando a su hijo James se le diagnosticó Stargardt a los ocho años, una afección que implica una pérdida progresiva de la visión. Este reto ha sido un elemento central en la vida de Owen fuera de la cancha y ha generado un arco de dedicación hacia el apoyo a su hijo y a la investigación que persigue mejorar su calidad de vida.
En 2022, Owen participó en un formato de entretenimiento televisivo de gran popularidad, The Masked Singer, en la cadena ITV, adoptando la identidad de Donuts. Su intervención en el programa aportó una mirada más humana y cercana a una figura que, detrás de las batallas de la alta competencia, ha enfrentado con la misma fortaleza los vaivenes de la vida pública y privada. Este giro mediático mostró su apertura para explorar nuevos horizontes y ampliar su presencia más allá del terreno de juego.
En 2025, en una entrevista que dejó titulares, Owen elogió públicamente a Pep Guardiola como el mejor entrenador de fútbol de todos los tiempos, al tiempo que lo comparó con Sir Alex Ferguson. Sus palabras reflejan la admiración por la gestión y la construcción de proyectos ganadores, así como el reconocimiento de una carrera que lo sitúa entre quienes comparten la posibilidad de entender el juego como una herramienta de transformación y eternidad deportiva.
La relación con Guardiola evocó un análisis sobre las escuelas de fútbol y las filosofías de entrenamiento, que para Owen representan dos enfoques que, a su juicio, se conjugan para dibujar el mapa de una era. En su mirada, Ferguson y Guardiola emergen como dos polos que, desde enfoques distintos, han definido la modernidad del fútbol en las últimas décadas, alimentando una conversación que siempre es relevante para quienes han vivido la élite del deporte rey.