Michel Onfray
| Nombre completo | Michel Onfray |
|---|---|
| Nombre nativo | Michel Onfray |
| Descripción | Filósofo francés |
| Fecha de nacimiento | 01-01-1959 |
| Lugar de nacimiento | |
| Nacionalidad | Francia |
| Ocupaciones | filósofo, ensayista, comentarista |
| Idiomas | francés |
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Michel Onfray es un escritor y filósofo francés nacido en Argentan el 1 de enero de 1959. A lo largo de una trayectoria fecunda, ha publicado más de un centenar de obras en las que defiende un planteamiento materialista, hedonista, epicureísta, ético y ateo. Se autodenomina como un nietzscheano iconoclasta, y su pensamiento recoge influencias de Epicuro, del cinismo y de la escuela cirenaica, así como del materialismo francés. Entre sus hitos figura la creación de la Universidad Popular de Caen y el reconocimiento con el Premio Médicis en 1993 por la obra La puissance d'exister.
Michel Onfray es un escritor y filósofo francés nacido en Argentan el 1 de enero de 1959. A lo largo de una trayectoria fecunda, ha publicado más de un centenar de obras en las que defiende un planteamiento materialista, hedonista, epicureísta, ético y ateo. Se autodenomina como un nietzscheano iconoclasta, y su pensamiento recoge influencias de Epicuro, del cinismo y de la escuela cirenaica, así como del materialismo francés. Entre sus hitos figura la creación de la Universidad Popular de Caen y el reconocimiento con el Premio Médicis en 1993 por la obra La puissance d'exister.
Biografía
Proveniente de una familia de origen normando, Onfray creció en un entorno de trabajador rural y una empleada de limpieza de origen español; el legado de su abuelo materno, un español migrante llamado Hurtado, marcó su mirada sobre la vida. A los diez años fue enviado a un orfanato salesiano, una experiencia que atravesaría su escritura y su concepción de la ética y la existencia.
En su juventud trabajó en una fábrica de quesos y desempeñó labores como empleado ferroviario, experiencias que para él constituyeron una escuela práctica que alimentó su pensamiento posterior. Con apenas 27 años obtuvo el doctorado en filosofía con una tesis que aborda las implicaciones éticas y políticas de los pensamientos negativos desde Schopenhauer hasta Spengler, una línea que dejó huella en su itinerario académico y en su manera de entender el compromiso intelectual.
Entre 1983 y 2002 desarrolló la labor de enseñar filosofía en un centro de formación profesional ubicado en Caen, contextualizando su vocación pedagógica en espacios de aprendizaje práctico. En 2002 dio un paso decisivo, dimitiendo de su puesto y dando forma a una iniciativa educativa marcada por la tradición de las Universidades Populares, junto a otros docentes de filosofía, para fundar la Universidad Popular de Caen.
En Caen, Onfray inauguró seminarios anuales que se ofrecían de manera gratuita y abierta, cruzando corrientes como el hedonismo, el anarquismo y la estética en un marco de aprendizaje compartido. Este proyecto dio lugar, en 2004, a la publicación La communauté philosophique. Manifeste pour l'Université populaire, un manifiesto que explicaba los fundamentos de una enseñanza de calidad accesible a todos, porque el conocimiento, decía, es la base de la ciudadanía. Más adelante, en 2006, nació la Universidad Popular del Gusto en Argentan y, en 2013, la Universidad Popular del Teatro, creada junto al dramaturgo y director Jean-Claude Idée. Todo ello se articulaba desde una concepción educativa que, a partir del Jardín de Epicuro, se oponía a la idea de una república inspirada en la filosofía platónica.
Desde 2010 la cadena nacional de radio y televisión France Culture emite, durante los meses de verano, las conferencias que Onfray ha impartido en la Universidad Popular de Caen, ampliando así el alcance de su enseñanza más allá de las aulas locales. En su vida personal, el autor decidió no formar una familia con hijos, una faceta que ha señalado como parte de su compromiso con una existencia centrada en la tarea intelectual y la difusión del saber libre.
Pensamiento político
La propuesta intelectual de Onfray se inscribe en una forma particular de socialismo, que él describe como socialismo libertario. En entrevistas y entrevistas radiofónicas, ha defendido una gestión libertaria del capitalismo, o lo que él denomina un capitalismo libertario, en contraposición a un liberalismo económico convencional. Su mirada tiende a proponer una economía inspirada en las ideas de Proudhon y en los principios de la Comuna, priorizando la autonomía de la gestión social frente a la dominación de modelos estrictamente mercantiles.
Onfray sostiene que el capitalismo, tal como se ha constituido históricamente, es una realidad intrínseca a la tierra y a la historia humana, ligada a la escasez y a la capacidad de intercambiar objetos. Se distancia de un marco marxista, sosteniendo que el capitalismo no es un fetiche, sino una forma de organización productiva, mientras que el liberalismo representa una forma distinta de distribución. En su lectura, la gestión libertaria del capitalismo sería, desde una óptica de socialismo libertario, una redistribución equitativa de la riqueza basada en criterios de justicia social y autonomía individual.
En el terreno político, Onfray ha mostrado un comportamiento cívico que incluye su participación en elecciones. En 2002 apoyó al candidato de una formación trotskista, la Liga Comunista Revolucionaria, y en 2007 votó por el candidato independiente y agrario José Bové. Explicó entonces que el acto electoral, más que una vía revolucionaria, es una muestra de la relación de fuerzas en la escena política, destinada a influir en la política real de quienes están en el poder, a la espera de reformas o resistencias posibles.
En el plano de la conversación pública, Onfray mantuvo una postura frontal en 2007 durante un encuentro con Nicolas Sarkozy, de quien se convirtió en un oponente explícito. Sus intervenciones públicas y entrevistas han buscado ampliar la discusión política en torno a la soberanía individual y la capacidad de la ciudadanía para influir en el rumbo de las políticas públicas, siempre desde una perspectiva crítica y, a veces, polémica.
Las controversias
Una de las líneas centrales de su pensamiento es la crítica a las religiones como herramientas de poder y de control de la realidad. En su Tratado de ateología propone una crítica radical a la idea de lo trascendente y propone que el verdadero bien reside en la vida terrenal, el bienestar y la emancipación de cuerpos y mentes, con el objetivo de promover una descristianización radical de la sociedad. El tiraje de la obra alcanzó volúmenes considerables, revelando un interés creciente en Francia por estos temas.
La aparición de este tratado desencadenó, en 2005, una intensa polémica entre intelectuales. Numerosos textos críticos aparecieron en la prensa y surgieron dos libros que cuestionaban lo que sus autores consideraban errores históricos y confusiones en el ensayo de Onfray. Esa oleada de respuestas dio lugar a un debate público intenso, con debates en distintos foros culturales y televisivos.
En 2010 se publicó Freud: el crepúsculo de un ídolo, en el que Onfray cuestiona la validez científica del psicoanálisis tal como fue concebido por Freud, atribuyendo sus rasgos a influencias de la psicología, de la literatura y de la filosofía, pero no a una disciplina autónoma y rigurosa. Esta tesis provocó reacciones de psicoanalistas y de figuras destacadas, entre ellas Elisabeth Roudinesco, que escribió un artículo crítico en un semanario importante. El episodio generó un prolongado diálogo entre partidarios y detractores, con debates en la prensa y en televisión sobre la relación entre filosofía, psicología y ciencia.
En 2012 Onfray publicó un artículo en una revista de gran circulación en el que elogió el libro de Jean Soler ¿Quién es Dios?, enlazándolo con su Tratado de Ateología. La pieza generó respuestas desde diferentes sectores, entre ellos círculos judíos y académicos, que analizaron las afirmaciones sobre los monoteísmos y su relación con la crítica teórica de la secularización. En ese mismo marco, el análisis público se convirtió en un campo de confrontación entre enfoques teóricos rivales sobre religión, filosofía y sociedad.
Respecto a su interpretación de la historia del anarquismo en Francia, Lou Marin, periodista de Le Monde libertaire, ha señalado que la visión de Onfray funciona como un relato que responde a sus propias simpatías o antipatías hacia figuras como Albert Camus. Esta lectura ha contribuido a un debate más amplio sobre la función de la biografía intelectual en la comprensión de corrientes políticas y movimientos, y sobre si la obra de Onfray prioriza la biografía de grandes personajes frente a una visión más estructural de la historia política.
Obras traducidas al español
Entre las publicaciones de Onfray que han llegado al público hispanohablante, se pueden mencionar las siguientes obras traducidas al español, tomadas en cuenta en el orden de publicación original en francés:
- Traité d'athéologie: Physique de la métaphysique — Tratado de ateología: física de la metafísica
- Politique du rebelle: traité de résistance et d'insoumission — Política del rebelde: tratado de resistencia y desobediencia
- Physiologie de Georges Palante, portrait d'un nietzchéen de gauche — Fisiología de Georges Palante, retrato de unnietzscheano de izquierda
- La puissance d'exister — El poder de existir
- La sculpture de soi — La escultura de uno mismo