Vida Icónica VIDAICÓNICA

Olive Schreiner

Nombre completo Olive Schreiner
Descripción Escritora sudafricana
Fecha de nacimiento 24-03-1855
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 11-12-1920
Nacionalidad Sudáfrica
Ocupaciones escritor, sociólogo
Idiomas inglés
HermanosWilliam Philip Schreiner
EsposasSamuel Cron Cronwright
Sugerencias y correcciones ¿Hay algún error, actualización pendiente o falta alguna biografía?
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.

Olive Emilie Albertina Schreiner nació en una estación misionera cercana a Herschel, en la región del Cabo, el 24 de marzo de 1855, en una familia numerosa y con recursos limitados. Su vida quedó marcada desde la infancia por una educación estricta impuesta por su madre y por un mundo social que le exigía obediencia, pero su curiosidad intelectual y su espíritu crítico empezaron a hacerse camino cuando la realidad le mostró las desigualdades que la rodeaban. A lo largo de su trayectoria, esta autora emergió como una voz decisiva en pro de los derechos humanos y de la igualdad de género, combinando una obra literaria de gran impacto con una militancia pacifista y una participación política que desafió los estereotipos de su tiempo. Su novela más célebre, The Story of an African Farm, publicada en 1883, marcó un hito en la literatura sudafricana y en el debate sobre la vida en el campo y la condición de las mujeres.

Olive Schreiner — Imagen principal
Firma de Olive Schreiner

Olive Emilie Albertina Schreiner nació en una estación misionera cercana a Herschel, en la región del Cabo, el 24 de marzo de 1855, en una familia numerosa y con recursos limitados. Su vida quedó marcada desde la infancia por una educación estricta impuesta por su madre y por un mundo social que le exigía obediencia, pero su curiosidad intelectual y su espíritu crítico empezaron a hacerse camino cuando la realidad le mostró las desigualdades que la rodeaban. A lo largo de su trayectoria, esta autora emergió como una voz decisiva en pro de los derechos humanos y de la igualdad de género, combinando una obra literaria de gran impacto con una militancia pacifista y una participación política que desafió los estereotipos de su tiempo. Su novela más célebre, The Story of an African Farm, publicada en 1883, marcó un hito en la literatura sudafricana y en el debate sobre la vida en el campo y la condición de las mujeres.

Biografía

Primeros años

Nacida como la novena de doce hijos, Olive Schreiner creció bajo la mirada de una familia misionera, fruto del matrimonio entre Rebecca Lyndall y Gottlob Schreiner, en un contexto rural del Cabo Oriental. Su padre, de carácter noble pero poco práctico, y su madre, que insistía en una disciplina contundente, influenciaron de forma decisiva su formación temprana. La educación de Olive cayó mayormente en manos maternas, fortaleciendo una voluntad independiente que la acompañaría toda su vida. Su hermano mayor, Fred, recibió educación en Inglaterra y llegó a dirigir un colegio en Eastbourne.

La movilidad de la familia llevó a que, cuando Olive tenía seis años, Gottlob fuera trasladado a Healdtown para dirigir un instituto local; sin embargo, el desempeño deficiente de su cargo le costó el puesto y la familia cayó en la pobreza. Esta experiencia temprana de vulnerabilidad forjó en Olive una conciencia aguda de las desigualdades y la necesidad de construir rutas propias para salir adelante. Tras un periodo difícil, decidió acercarse a su hermano Theo, quien se había convertido en director de Cradock, y pasó a vivir con él junto a otros dos hermanos. En esa época recibió su primera educación formal y comenzó a cuestionar las creencias religiosas que habían dominado en su hogar, afianzando su distancia respecto a la fe familiar.

Las dudas religiosas y el oficio de la educación marcaron el tránsito hacia una etapa de autonomía intelectual. Olive, que ya había desatendido el cristianismo impuesto por sus progenitores, encontró en Cradock un ambiente más estricto alrededor de la religión, lo que acentuó sus tensiones familiares. Con el paso de los años, decidió trabajar como institutriz para sostenerse y sostener a su familia, un oficio que la llevó a vivir itinerantemente entre distintas granjas y localidades. En Barkly East conoció a Willie Bertram, quien compartía su crítica hacia las religiones dominantes y le mostró obras de filosofía que alteraron su marco mental. Fue a través de un ejemplar de First Principles, de Herbert Spencer, que Olive se sentó ante una visión del mundo que defendía una síntesis entre la naturaleza y una noción de Absoluto que trascendía la razón humana. Este encuentro encendió en ella la convicción de forjar una moral propia, liberada de estructuras religiosas organizadas.

Los años de aprendizaje por trabajo y descubrimiento artístico la llevaron a múltiples destinos como institutriz, donde, en ocasiones, las condiciones laborales desorientaron y afectaron su salud. En este periodo, surgió una relación con Julius Gau, sobre la cual se sabe poco en detalle, pero que dejó cicatrices y, en cierto momento, la llevó a retornar con su familia. En esa fase inicial inició la escritura de obras breves, destacando Undine, que marcó su incipiente camino literario. A partir de estos años, la inestabilidad económica la obligó a moverse por varias viviendas y pueblos, regresando temporalmente al seno de su familia en 1874, cuando sufrió el primer ataque de asma que le acompaña a lo largo de su vida.

La irrupción de la producción literaria y el despertar intelectual se consolidó en este periodo de precariedad. Al trabajar como institutriz en las granjas más importantes de la región de los Fouché, encontró inspiración para algunos rasgos de su futura novela The Story of an African Farm. Fue precisamente este periodo el que resultó particularmente fértil para su creatividad: publicó relatos y escribió una colección de alegorías que luego formaron parte de Dream Life and Real Life.

Inglaterra y Europa

El horizonte de una mujer que anhelaba sanar con la cultura no se limitaba a Sudáfrica: Olive deseaba estudiar medicina, pero la falta de recursos le impidió emprender la carrera. Tomó entonces la senda de la enfermería, una opción que le ofrecía formación sin costo. Hacia 1880 había conseguido ahorro suficiente para emprender un viaje y, así, dio el salto a Escocia para trabajar en el Hospital Real y luego viajó a Southampton, en Inglaterra. Allí, la salud debilitada le impidió continuar con la relevancia clínica que había imaginado, y, a partir de ese punto, comprendió que su verdadera vocación era la escritura.

El fenómeno literario de The Story of an African Farm marcó un antes y un después: publicada en 1883 bajo seudónimo Ralph Iron, recibió una recepción destacada por la manera en que atravesaba dilemas contemporáneos como el agnosticismo, la condición de la mujer y las tensiones entre tradición y modernidad. Este éxito la incorporó a círculos influyentes del país y consolidó su papel como figura pública en la defensa de derechos femeninos y reformas sociales. Su amistad más constante en aquel momento fue la que estableció con Havelock Ellis, un sexólogo que no solo elogió su novela sino que entabló una correspondencia que duró años y que fortaleció su visión crítica de la sociedad.

La red de debates y las tensiones de las relaciones personales la llevó a participar activamente en foros radicales. A partir de su vinculación con la Organización Progresiva, con la Fellowship of the New Order y con el círculo de Karl Pearson, defendió la igualdad entre hombres y mujeres y abogó por replantear las estructuras sociales desde una óptica liberal y feminista. Sus debates iban más allá de la literatura: cuestionaban las jerarquías de género, la religión y la política, y articulaban un marco de pensamiento que influyó en las corrientes socialistas de su tiempo. En ese periodo consolidó también una relación compleja con Pearson, quien no compartía plenamente sus afectos, y con la que mantuvo una intensa correspondencia de carácter intelectual durante años.

Un itinerario europeo que enriqueció su voz pública la llevó a recorrer Suiza, Francia e Italia antes de retornar al Reino Unido. Durante estas campañas culturales, su pluma produjo From Man to Man y un conjunto de alegorías, además de preparar una introducción crítica a la obra de Mary Wollstonecraft, A Vindication of the Rights of Women, que aportó un marco histórico a su defensa de la dignidad femenina.

Regreso a Sudáfrica

El retorno al propio país fue para Olive una experiencia agridulce: la recibieron con ambivalencia, pero supo reencontrar su relación con la tierra y con la escena política local. Llegó a Ciudad del Cabo en 1889 y, por medio de ensayos y artículos sobre la memoria histórica y las tensiones regionales, buscó sostener un discurso crítico respecto a la realidad sudafricana que entonces se dibujaba. Sus textos, recopilados póstumamente bajo el título Pensamientos sobre Sudáfrica, ofrecían una visión de la memoria y la identidad nacional desde una perspectiva feminista y republicana.

La amistad y la confrontación con Cecil Rhodes marcaron un episodio de su vida cuando conoció al empresario y político Cecil John Rhodes, figura central de la consolidación británica en la región. Schreiner, que ya había escrito sátiras como Trooper Peter Halket of Mashonaland, se mostró crítica ante medidas que abrían la puerta a la humillación de comunidades negras y de color mediante el denominado strop bill, un precedente de políticas discriminatorias. Su postura celebro un diálogo incómodo con el poder y la ley, y encendió la llama de una argumentación que rechazaba las prácticas de opresión y buscaba reivindicaciones para todos los habitantes.

El matrimonio y las luchas personales en ese periodo se formalizó tras una breve estancia en Inglaterra, cuando, en una conversación con amigos, consideró la posibilidad de un enlace con Samuel Cronwright, un estanciero y figura política activa. Aceptaron unir sus vidas y se establecieron en una granja vinculada a Cronwright, aspecto que les ofreció un refugio para intentar consolidar sus proyectos. Sin embargo, la salud de Olive se deterioró y la pareja enfrentó una serie de altibajos: una pérdida de un hijo al nacer y varios abortos espontáneos marcaron las pruebas más duras de su existencia. Aun así, siguió participando activamente en la vida pública, compartiendo posiciones sobre la situación política y publicando textos que profundizaron en su visión de la emancipación de la mujer y la justicia social.

La guerra y la mirada pacifista en la década final del siglo dio lugar a nuevos esfuerzos. Tras la invasión británica, Schreiner y su entorno se posicionaron en defensa de una salida pacífica ante el conflicto y, en medio de esa coyuntura, trabajó en la revisión de la obra político-social Woman and Labour, material que intentó convertir en un instrumento para justificar la igualdad entre las personas y para cuestionar la supremacía masculina en los ámbitos laborales y políticos. Acompañó estas ideas con una corresponsalía y con escritos que buscaban influir en la opinión pública inglesa y sudafricana.

La última etapa y el refugio en la causa pacifista la llevó a Londres durante la Primera Guerra Mundial, cuando buscó un tratamiento médico más efectivo y, al mismo tiempo, profundizó en su defensa del pacifismo como salida posible a la violencia que asolaba Europa. En esa ciudad, entabló contacto con figuras de la talla de Mahatma Gandhi y se dedicó a la elaboración de un libro centrado en la guerra y la civilización, cuyo título quedó asociado a la esperanza de un amanecer civilizatorio. Este sería su último gran proyecto, que dio forma a The Dawn of Civilisation. A la llegada de la última etapa de la Guerra, regresó a su hogar en Ciudad del Cabo y falleció en 1920, durante el sueño, en una pensión de la ciudad. Sus restos fueron trasladados a Kimberley y, tras la muerte de Cronwright, su esposo, fue enterrada junto a su hijo y a su marido en Buffelskop, Cradock, en el Cabo Oriental.

Últimos años

La salud quebrantada y el aislamiento fueron rasgos característicos de sus últimos años, durante los cuales siguió participando en debates políticos y sociales desde una distancia que la enfermedad y la marginación fueron aumentando. Sus palabras, sin embargo, continuaron revelando una visión radical y compasiva de la vida, enfocada en los derechos de las mujeres, la dignidad de las comunidades negras y el ideal de una convivencia más justa. En sus textos finales dejó constancia de su compromiso con una reforma institucional que contemplara la igualdad de oportunidades para todos.

La contribución a la lucha por la igualdad la mantuvieron activa a través de su obra y de su labor como crítica social. En particular, su influencia se dejó sentir en la defensa de las mujeres y en la reflexión sobre la democracia racial y la necesidad de ampliar el sufragio. Su trayectoria, marcada por la coherencia entre pensamiento y acción, la convirtió en uno de los faros de la literatura y el activismo de su tiempo.

El cierre de una vida dedicada a la humanidad la llevó a regresar a su tierra natal y a entregar sus últimos esfuerzos a promover la paz y la justicia. Falleció en la Ciudad del Cabo en 1920 y sus restos fueron objeto de un duelo familiar y público, antes de hallar reposo definitivo junto a su familia en Buffelskop. Su legado continúa a través de las obras que dejó como testimonio de una vida que no aceptó la resignación ante la desigualdad ni la violencia de su época.

Obras

  • The Story of an African Farm, 1883
  • Dreams, 1890
  • Dream Life and Real Life, 1893
  • The Political Situation in Cape Colony, 1895 (con S. C. Cronwright-Schreiner)
  • Trooper Peter Halket of Mashonaland, 1897
  • An English South African Woman's View of the Situation, 1899
  • A Letter on the Jew, 1906
  • Closer Union: a Letter on South African Union and the Principles of Government, 1909
  • Woman and Labour, 1911, traducida al español por Flora Ossette: La mujer y el trabajo (Montaner y Simón, 1914)
  • Thoughts on South Africa, 1923
  • Stories, Dreams and Allegories, 1923
  • From Man to Man, 1926
  • Undine, 1929