Pasqual Pere Moles
| Nombre completo | Pasqual Pere Moles |
|---|---|
| Descripción | Grabador español |
| Fecha de nacimiento | 23-10-1741 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 26-10-1797 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | grabador, pintor |
| Idiomas | catalán |
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Pasqual Pere Moles i Coronas, nacido el 23 de octubre de 1741 en Valencia y fallecido el 26 de octubre de 1797 en Barcelona, emergió como una figura decisiva dentro de la grabografía calcográfica española de finales del siglo XVIII. Su vida habitualizó la confluencia entre la técnica refinada, la docencia institucional y la voluntad de configurar, desde la práctica artística, un marco de apoyo a las artes gráficas en Cataluña. Este itinerario lo llevó desde el aprendizaje temprano hasta la fundación de una escuela y una colección museográfica que marcaron época.
Pasqual Pere Moles i Coronas, nacido el 23 de octubre de 1741 en Valencia y fallecido el 26 de octubre de 1797 en Barcelona, emergió como una figura decisiva dentro de la grabografía calcográfica española de finales del siglo XVIII. Su vida habitualizó la confluencia entre la técnica refinada, la docencia institucional y la voluntad de configurar, desde la práctica artística, un marco de apoyo a las artes gráficas en Cataluña. Este itinerario lo llevó desde el aprendizaje temprano hasta la fundación de una escuela y una colección museográfica que marcaron época.
Biografía
Formación y inicios. En sus primeros años desarrolló un aprendizaje que combinó la influencia de maestros emblemáticos y un entorno académico sólido. Fue discípulo de José Vergara y de José Camarón, dos figuras de referencia para la joven generación de grabadores. Posteriormente se incorporó a la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia para ampliar su base técnica bajo la tutela de Vicente Galcerán. En esa etapa también boneó influencia de Francesc Tramulles Roig en Barcelona, donde consolidó una visión más amplia de la grabografía y su papel en la litografía de la ciudad.
Trayectoria en Barcelona y primeras obras. Radicado ya en la ciudad de Barcelona, a comienzos de la década de 1760 se integró como grabador de la Junta de Comercio y participó activamente en proyectos de gran relevancia para la escena cultural local. Con la ayuda de bocetos elaborados por Tramulles Roig, ejecutó tres láminas para una conmemoración que celebraba la llegada de sus Augustos Soberanos, Don Carlos III y Dª María Amalia de Saxonia. Este encargo no solo mostró su destreza técnica, sino que le abrió la puerta para desempeñar un papel académico destacado en el futuro cercano, al ser nombrado académico supernumerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en diciembre de 1765.
Estudios en París y una obra de François Boucher. Entre 1766 y 1774 recibió una beca para ampliar su formación en París, patrocinada por la Junta de Comercio. Durante ese periodo llevó a cabo un aprendizaje intenso de técnicas y repertorios internacionales que enriquecieron su práctica y su mirada sobre la difusión del arte. En 1774 firmó una pieza de François Boucher, titulada La pesca del cocodrilo, con una dedicatoria que dirigía a la Real Junta Particular y Consulado de Comercio, Fábricas y Agricultura del Principado de Cataluña, gesto que subrayó su afinidad entre la producción artística y la administración cultural de su tiempo.
Fundación de una Escuela Gratuita de Diseño. Regresando a Cataluña, abrió la camino a una iniciativa educativa pionera: la Escuela Gratuita de Diseño, patrocinada por la Junta de Comercio y ubicada en el edificio de la Lonja de Barcelona. Su establecimiento, en 1775, significó un hito en la formación de jóvenes talentos y se erigió como el germen de la futura escuela oficial de bellas artes en la ciudad. Este proyecto mostró su convicción de que la cultura debía disponer de estructuras pedagógicas accesibles para ampliar la base de artesanos y creadores.
Consolidación museográfica y museo catalán. Más allá de la enseñanza, Moles i Coronas trabajó para consolidar la colección y sentar las bases de un museo que, a la postre, sería el primer museo de arte de Cataluña. Su visión integró la formación técnica con la preservación del patrimonio, llevándolo a la sede de la Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge, donde el discurso museológico y pedagógico comenzó a operationalizarse de forma permanente. Paralelamente, continuó realizando grabados de reproducción mediante técnicas calcográficas, manteniendo así una conexión directa entre la producción industrial y la formación visual.
Ilustración de Capmany y labor editorial. A partir de 1779 participó de forma destacada en la ilustración de las Memorias históricas de Antonio de Capmany, un proyecto que unió literatura y artes gráficas en un marco histórico-cultural más amplio. Su involucramiento se extendió más allá del objeto individual de la lámina: aportó una lectura gráfica que complementaba las crónicas y los análisis históricos, fortaleciendo la posición de la gráfica como medio de difusión del saber cívico y regional.
Desdoblamiento humano y final trágico. En los últimos años de su vida se observó un breve periodo de desequilibrio mental que sorprendió a quienes le rodeaban, pues no se trataba de una crisis prolongada ni de un tema conocido públicamente. Este dolor interior desembocó en un desenlace devastador: el suicidio, ocurrido al arrojarse desde una ventana de la escuela que dirigía, un acto que cerró una trayectoria intensa en medio de una institución educativa y un taller artístico de gran influencia en la ciudad. Su muerte dejó un vacío profundo en el ámbito artístico catalán y en las redes institucionales que él mismo había ayudado a tejer.
Contribuciones y legado
Promotor de una educación integrada. La iniciativa de crear una Escuela Gratuita de Diseño permitió que un sector amplio de jóvenes pudiera formarse en técnicas de grabado y diseño, nutriendo la demanda de artes gráficas en una época de expansión comercial e industrial. Este proyecto refleja una visión de acceso a la cultura como motor para el desarrollo artístico y económico de la región.
Impulso de un museo de arte catalán. Su labor para sentar las bases de un museo de primer orden en Cataluña fijó un estándar para la dimensión museográfica en la zona, sentando precedentes que más tarde cristalizarían en una institución que, en la actualidad, forma parte de la memoria artística de la comunidad y de su identidad cultural.
Interfaz entre artes y administración. Su relación con la Junta de Comercio y las autoridades culturales de la época mostró cómo la producción artística podía articularse con políticas públicas, becas, premios y patronazgos institucionales, fortaleciendo así la posibilidad de que la impresión y el grabado se convirtieran en vehículos de difusión del saber y de la economía local.
Colaboración editorial y documental. Las aportaciones a Capmany no solo enriquecieron las Memorias históricas; también dejaron constancia de un enfoque gráfico que integraba la memoria regional con una estética y una técnica de alto nivel, aportando valor documental y didáctico a las crónicas que narraban el progreso de la ciudad y de su hinterland.
- Herencia educativa: dejó proyectada una tradición de enseñanza vinculada a las artes gráficas que habría de prolongarse en la Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge y en generaciones posteriores de artistas.
- Proyecto museográfico: su visión de museo y colección articuló la idea de conservar, exhibir y estudiar obras, convirtiéndose en un modelo para instituciones culturales catalanas posteriores.
- Compromiso institucional: su carrera mostró la posibilidad de que el talento artístico se conectara con instituciones, academias y juntas gubernativas para sostener la producción cultural a largo plazo.
- Legado gráfico: a través de sus láminas y grabados, dejó un repertorio técnico que sirvió de referencia para generaciones de grabadores que siguieron sus pasos en la región.
Conclusión biográfica. La figura de Pasqual Pere Moles i Coronas sintetiza, en un periodo de transición entre el Barroco y la Ilustración, la idea de que la creatividad debe coexistir con la educación pública y la organización institucional. Su huella no solo se mide por las láminas que firmó, sino también por las escuelas que creó, las colecciones que consolidó y las redes culturales que ayudó a tejer en Barcelona y, en última instancia, en Cataluña.