Vida Icónica VIDAICÓNICA

Pedro Peña

Nombre completo Pedro Peña Allén
Descripción Actor español
Fecha de nacimiento 14-12-1925
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 02-10-2014
Nacionalidad España
Ocupaciones actor, actor de televisión, cantante
Idiomas español
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Pedro Peña Allén nació en Tordehumos, un pequeño pueblo de la provincia de Valladolid, el 14 de diciembre de 1925, y dejó de existir en Madrid el 2 de octubre de 2014. Su vida estuvo marcada por una dedicación total al arte, desarrollada tanto sobre las tablas como en la pantalla. Su nombre quedó asociado a un elenco variado de trabajos televisivos y teatrales que conquistaron al público español, con especial resonancia en la popularidad de Médico de familia.

Pedro Peña — Imagen principal

Pedro Peña Allén nació en Tordehumos, un pequeño pueblo de la provincia de Valladolid, el 14 de diciembre de 1925, y dejó de existir en Madrid el 2 de octubre de 2014. Su vida estuvo marcada por una dedicación total al arte, desarrollada tanto sobre las tablas como en la pantalla. Su nombre quedó asociado a un elenco variado de trabajos televisivos y teatrales que conquistaron al público español, con especial resonancia en la popularidad de Médico de familia.

Biografía

En sus primeras décadas, la trayectoria de Peña Allén se forjó en el terreno teatral desde muy joven. A los trece años ya había subido por primera vez a un escenario, en la ciudad que lo vio crecer, para participar en zarzuela, una disciplina que marcaría su formación artística y le abriría las puertas de un mundo escénico pleno de musicalidad y destreza vocal. Su début fue el preludio de una carrera que combinaría teatro, música y actuación con una versatilidad poco común.

Integró compañías infantiles dirigidas por actores con experiencia, primero bajo la batuta de Luis Pérez de León y más tarde con Mariano Madrid. En ese período inicial, Peña Allén no abandonó el repertorio lírico; al contrario, fue consolidando una identidad como tenor dotado para lo cómico, una virtud que le permitió realizar giras por varias ciudades de la península y destinos cercanos como Portugal y Marruecos, siempre dentro del marco de funciones líricas y de zarzuela que exigían entrega y técnica.

La senda del canto y la escena continuó llevando su andar hacia el terreno de la ópera ligera y la revista, dos géneros que le permitieron ampliar su abanico interpretativo. Durante estos años trabajó con figuras relevantes del oficio, entre ellas Antonio Medio y Pablo Sorozábal, y llegó a interpretar papeles como Pascual en la ópera Marina en alguna ocasión, demostrando que la comedia y la aguja del lirismo pueden convivir con naturalidad en su voz y su gesto escénico.

Una trayectoria fecunda en Barcelona, ciudad en la que fijó gran parte de su residencia profesional, lo convirtió en figura estable del Teatro Apolo durante un cuarto de siglo. En ese recinto, Peña Allén cultivó la faceta de intérprete cómico y de revistero, especializándose en las escenas de humor musical y en las propuestas escénicas de revista. En estas obras compartió escenario con la vedette y con otros artistas que, como él, convertirían la escena en un escaparate de creatividad y humor fino.

La década de los setenta y la unión con Lina Morgan marcó un giro importante en su carrera. En compañía de la famosa actriz, trabajó en la capital y participó en montajes que encauzaron su presencia hacia el teatro de mayor impulso comercial. En Madrid, el Teatro La Latina se convirtió en el escenario de varias empresas teatrales en las que Peña Allén desplegó su humor característico y su entendimiento del ritmo cómico. Entre los títulos que formaron parte de esa etapa figuran obras que se convertirían en grandes éxitos de taquilla para el público español, gracias a la química entre actores y público.

Con Manuel Baz como hilo conductor, se presentaron en la capital piezas célebres como Vaya par de gemelas (1981-1983), Sí al amor (1985-1987) y El último tranvía (1987-1990). Estas producciones, escritas por Baz, no solo consolidaron su prestigio como figura de reparto en comedias de impacto, sino que también afianzaron su papel de compañero inseparable de las compañías de turno. En ese periodo también participó en títulos como El lío nuestro de cada día (1978), Que viene mi marido (1980), Esto es un atraco (1982) y La tetera (1984), obras que exploraban el costumbrismo y la sátira social con ingenio y pulso cómico.

La década posterior amplió aún más su repertorio, pues continuó llamando la atención en montajes de Miguel Mihura y otros creadores, y en 1997 compartió escena con José Luis López Vázquez en Un par de chiflados, una obra de Neil Simon que unió a dos generaciones de actores en una puesta en escena de notable resonancia. En este tramo, Peña Allén demostró una facilidad para combinar la memoria del público con una frescura en la interpretación que le permitió responder a audiencias diversas.

Al estilo de la nueva televisión, la popularidad de Peña Allén dio un giro decisivo a partir de 1995 gracias a su papel en la serie Médico de familia, en la que dio vida a Manolo Martín, padre de Nacho, interpretado por Emilio Aragón Álvarez. Su personaje se convirtió en una figura entrañable para los espectadores, y la serie, manteniéndose en pantalla hasta 1999, dejó claro que su carisma traspasaba las fronteras del escenario para hacerse notar en la pantalla chica.

Más adelante, entre 2002 y 2004, reingresó en la televisión con un papel en Un paso adelante, en el que dio vida a Antonio Milá, un cambio de registro que mostró su capacidad para adaptarse a estilos televisivos contemporáneos. Después de este periodo, la salud empezó a cobrar su peaje y Peña Allén se retiró de la actividad pública, enfrentando una etapa marcada por la enfermedad de Alzheimer, que afianzó su legado en la memoria de los aficionados y colegas.

La resurrección de una memoria llegó en 2010, cuando la directora de casting Orisel Gaspar Rojas decidió recuperar su presencia frente a las cámaras. A la edad de 86 años, participó junto a Fely Manzano en el cortometraje Dulce, dirigido por Iván Ruiz Flores. Este proyecto recuperó su figura en un formato breve y cinematográfico, y la interpretación recibió un reconocimiento que abrió la puerta a distinciones posteriores. En 2011, el Festival Internacional Digital El Sector le otorgó el Premio a la Mejor Interpretación Masculina por este trabajo, una condecoración que consolidó su condición de actor de referencia en distintas fases de su trayectoria.

Libretista en la sombra

Además de su actuación, Peña Allén fue autor de libretos para revistas españolas, actividad en la que trabajó junto a su amigo Luis Cuenca. Sus textos se estrenaron bajo la firma del empresario teatral Matías Colsada, y su talento para la dramaturgia de la revista fue reconocido por la crítica y los espectadores. Aunque en muchas ocasiones reconocía públicamente la autoría de sus guiones, también utilizó el seudónimo Allén, aprovechando el apellido materno para firma de algunas obras.

Filmografía

Cine

Sobre las pantallas grandes, Peña Allén dejó constancia de su versatilidad, participando en títulos que aprovecharon su don para el humor y el personaje sólido. Su aportación al cine fue coherente con su trayectoria teatral, y su presencia en las producciones cinematográficas españolas de la época aportó una continuidad entre el llamado gran público y la crítica especializada.

Cortometrajes

En el formato breve, el actor se sumergió en proyectos de duración reducida que permitieron exhibir su carisma en marcos íntimos y selectos. Estos cortometrajes funcionaron como una especie de puente entre su experiencia en el teatro comercial y la oportunidad de explorar recursos narrativos diferentes, siempre desde una mirada que prima la claridad y la presencia escénica.

Televisión

En la pantalla chica, la carrera de Peña Allén dejó una huella notable con apariciones que abarcaron desde el género de la comedia hasta producciones de mayor alcance popular. Su capacidad para sostener planos familiares, así como su habilidad para sostener ritmos cómicos, le permitieron convertirse en un elemento reconocible dentro del panorama televisivo español durante varias décadas.

Premios y nominaciones

  • Premio a la Mejor Interpretación Masculina en la V Edición del Festival Internacional Digital El Sector 2011 por el corto Dulce.
  • Nominación al Premio TP de Oro a la mejor interpretación masculina de reparto por la serie Médico de familia.
  • Nominación al Premio TP de Oro a la mejor interpretación masculina de reparto por Un paso adelante.
  • Nominación a los Premios Iris a la mejor interpretación masculina de reparto por Médico de familia.
  • Nominación a los Premios Iris a la mejor interpretación masculina de reparto por Un paso adelante.

Imágenes de Pedro Peña