Vida Icónica VIDAICÓNICA

Phil Collins

Nombre completo Philip David Charles Collins
Descripción Baterista, cantante y compositor británico
Fecha de nacimiento 30-01-1951
Lugar de nacimiento
Nacionalidad Reino Unido
Ocupaciones actor, cantante, actor de voz, cantautor, compositor, músico de jazz, modelo, baterista, pianista, líder de banda, actor de cine, artista discográfico, autobiógrafo, guitarrista, actor de televisión, músico, músico de rock, letrista, cantante de pop, director de cine, productor de cine, director de fotografía
Géneros rock, rock progresivo, jazz fusión, funk rock, soft rock, pop rock, pop
Grupos Genesis, Brand X, Flaming Youth, The Phil Collins Big Band
Idiomas inglés, alemán, francés, español, italiano
ParejasDana Tyler
EsposasAndrea Bertorelli, Orianne Cevey
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Philip David Charles Collins, nacido en Chiswick, Middlesex, el 30 de enero de 1951, es una figura central de la música británica cuyo nombre artístico, Phil Collins, evoca un periodo dorado del rock y del pop. Cruzó fronteras como baterista, vocalista, compositor, productor discográfico y actor, construyendo una trayectoria que le sitúa entre los artistas más exitosos de su generación. Su influencia abarcó décadas, y su reconocimiento incluyó altas distinciones como la Real Orden Victoriana (LVO). Este itinerario rastrea su vida y su trabajo sin perder de vista los hechos que lo han definido.

Phil Collins — Imagen principal
Firma de Phil Collins

Philip David Charles Collins, nacido en Chiswick, Middlesex, el 30 de enero de 1951, es una figura central de la música británica cuyo nombre artístico, Phil Collins, evoca un periodo dorado del rock y del pop. Cruzó fronteras como baterista, vocalista, compositor, productor discográfico y actor, construyendo una trayectoria que le sitúa entre los artistas más exitosos de su generación. Su influencia abarcó décadas, y su reconocimiento incluyó altas distinciones como la Real Orden Victoriana (LVO). Este itinerario rastrea su vida y su trabajo sin perder de vista los hechos que lo han definido.

Biografía

Infancia y juventud

En el entorno londinense de Hounslow, un muchacho llamado Philip Collins vio la luz como hijo de Greville Collins, un profesional de seguros, y de Winifred, una gestora teatral. Este origen aparentemente modesto sería el terreno fértil de una vocación que emergió desde muy temprano, cuando sus padres le regalaron una batería de juguete durante la Navidad. A los cinco años ya mostraba un interés que lo acompañaría toda la vida, aprendiendo al juego y a la escucha de la TV y la radio, y sin que nadie le enseñara lectura musical convencional; de esa experiencia nació un sistema propio para leer ritmos.

Con catorce años, su trayectoria tomó un rumbo más formal al ingresar en la Barbara Speake Stage School, un centro que abrió puertas hacia el mundo artístico. Empezó a trabajar como actor y modelo, y su primer papel relevante fue el de Artful Dodger en una versión musical de Oliver!. También participó en la industria del cine, apareciendo en The Beatles A Hard Day’s Night y en Chitty Chitty Bang Bang, además de disputar una audición para un show televisivo en Estados Unidos, que finalmente no le otorgó el papel deseado.

Aunque sus primeros pasos lo acercaron a la actuación, su curiosidad musical terminó por imponerse. En la escuela de la propia ciudad formó una banda llamada The Real Thing y, después, se unió a The Freehold, con los que escribió su primera canción, Lying Crying Dying. La grabación de su primera experiencia discográfica llegó como baterista de Flaming Youth, un grupo que incluía a Ronnie Caryl, Brian Chatton y Gordon Smith; su único disco, Ark 2, fue visto como una propuesta conceptual de ficción lunar, recibió elogios en la crítica pero no logró un impacto comercial significativo. A pesar de ello, este periodo le dejó huellas técnicas y una mentalidad de experimentación que marcaría su carrera.

Años 1970, Genesis y el rock progresivo

El salto decisivo ocurrió en 1970, cuando respondió a un anuncio en una revista musical buscando “un baterista sensible a la música acústica” y un guitarrista de doce cuerdas. La prueba se llevó a cabo en la casa de los padres de Peter Gabriel, y la experiencia dejó a Collins con la certeza de que su camino estaría ligado a Genesis. En 1971 llegó Nursery Cryme, un trabajo que mostró a Collins ocupándose de la batería, de la percusión y de los coros, mientras el conjunto progresaba hacia desarrollos complejos y líricas imaginativas. Este periodo consolidó una colaboración creativa que continuaría durante años, incluso cuando el grupo atravesó cambios de formación y dirección sonora.

A lo largo de la década, Collins compartió misión y estudio con otros proyectos paralelos. En The Lamb Lies Down on Broadway, Genesis enfrentó desafíos creativos y de producción, y la relación entre los miembros se nutría de la búsqueda de una identidad que pudiera compatibilizar la épica progresiva con una sensibilidad más accesible al público. En ese marco, Collins experimentó con la batería y la percusión en distintos registros, y firmó como batería principal en álbumes emblemáticos como Foxtrot y Selling England by the Pound, fortaleciendo su presencia en la escena musical internacional.

La salida de Peter Gabriel en 1975 dejó a Collins al frente de la voz principal del grupo, lo que demandó una reorganización interna de roles y una búsqueda de reemplazo que tardaría en consolidarse. Durante esa transición, Bill Bruford se incorporó temporalmente para las presentaciones en vivo, mientras Collins continuaba liderando las baterías en los estudios de grabación. Aun así, la presencia de otros músicos en directo, como Chester Thompson y, posteriormente, Daryl Stuermer, enriqueció la experiencia de las giras y de las producciones en vivo, manteniendo a Genesis como una de las formaciones más estables y creativas de la época.

En paralelo, Collins participó en un proyecto de jazz fusión llamado Brand X, grabando su primer álbum, Unorthodox Behaviour, en el que aportó su batería; pese a esa experiencia, la prioridad seguía siendo Genesis. En los últimos años de la década se observó un giro hacia una estética más directa, con álbumes como A Trick of the Tail y Wind & Wuthering, y la incorporación de músicos que fortalecieron el sonido del trío formado por Mike Rutherford y Tony Banks. Este periodo dejó trazos de lo que sería una carrera dual: el compromiso con Genesis y el desarrollo de una voz personal emergente.

La relación de Collins con otros artistas del momento también dejó huellas. Colaboró con Brian Eno en Another Green World y, en su propia discografía, registró experiencias con baterías y ritmos que serían considerados innovadores. Al mismo tiempo, su vínculo con Brand X y su participación en álbumes de músicos a veces ajenos al rock progresivo fortalecieron su capacidad para adaptar técnicas y herramientas de estudio a diversas propuestas sonoras.

Años 1980: carrera en solitario y con Genesis

En la década de los ochenta, mientras Genesis marcaba el paso de la música progresiva hacia un pop-rock más accesible, Collins desarrolló una carrera paralela como solista que lo catapultó a un estatus de alcance mundial. El álbum Face Value, lanzado en 1981, reflejó una ruptura personal que impregnó sus canciones de emociones intensas, y piezas como In the Air Tonight y If Leaving Me Is Easy destacaron por su solemnidad y su carga dramática. Este disco no solo consolidó su voz como intérprete, sino que mostró su capacidad para componer y producir con una mirada madura sobre la vida personal y el mundo que le rodea.

El debut en vivo como solista llegó a través de la invitación de Martín Lewis para participar en The Secret Policeman’s Other Ball, un evento benéfico en Londres durante 1981, donde presentó dos temas de Face Value al piano. El álbum se convirtió en un fenómeno internacional, liderando listas en varios países y logrando un éxito multirregistro que le abrió las puertas a proyectos más ambiciosos. En ese mismo año, Collins también mostró su habilidad para producir, contando con la participación de artistas como Anni-Frid Lyngstad y Robert Plant en proyectos paralelos que reforzaron su reputación como productor y colaborador multifacético.

Con Hello, I Must Be Going! (1982), el tono de sus composiciones se hizo más personal, abordando con honestidad experiencias de ruptura y duelo. Si Face Value residía en la introspección, este segundo álbum profundizó en el proceso emocional y en la intensidad de las relaciones humanas, con canciones que explorarían estados de ánimo sombríos y una pulsión musical que mezclaba pop con toques de soul y rock. En paralelo, su participación en colaboraciones ajenas al mundo del rock, y sus aportes a discos de otros artistas, consolidaron su estatus de figura clave en la industria musical.

El año 1982 fue particularmente prolífico; Collins impulsó la carrera de otros intérpretes, participó en grabaciones de artistas de renombre y mostró una versatilidad que ampliaba su horizonte artístico. En el ámbito personal, su vida se vio marcada por la crisis matrimonial que, en parte, alimentó los temas de su tercer álbum en solitario, Hello, I Must Be Going!, donde destacaron cortes como I Don’t Care Anymore y Do You Know and Do You Care. Su primera década de carrera en solitario dejó una estela de reconocimiento y consolidó su figura como compositor capaz de transformar vivencias en canciones memorables.

En el terreno de la producción, Phil Collins se convirtió en un motor de ideas y ritmos innovadores. Su uso de hardware y de técnicas de grabación, así como su interés por integrar elementos de la música popular con estructuras de rock, lo posicionó como un referente de la transición entre géneros. Aun cuando el enfoque artístico mostraba oscuridad y peso emocional en algunos temas, su capacidad para convertir esas sensaciones en melodías comerciales le permitió alcanzar un público amplio y heterogéneo.

Años 1980: continuidad de Genesis y grandes éxitos

Durante la misma década, Collins apoyó la continuidad de Genesis mientras mantenía su impulso como solista. El grupo produjo una serie de álbumes exitosos entre 1980 y 1986 —Duke, Abacab, Genesis y Invisible Touch— que combinaron complejidad musical con hooks de alto impacto. Las letras, en muchas ocasiones, aludían de forma indirecta a su vida sentimental y a la experiencia de la ruptura, aportando una capa de intimidad a una trayectoria que ya era global. En el plano tecnológico, Genesis experimentó con nuevas texturas y visuales que se verían reforzadas por el ecosistema de audiovisuales de la época, uniendo música y video de forma innovadora.

El salto destacado de Collins en solitario llegó con el álbum No Jacket Required, que consolidó su estatus de superventas en Estados Unidos y Reino Unido, destacando sencillos como Sussudio y One More Night. Este disco recibió elogios y galardones, y consolidó la reputación de Collins como una fuerza generadora de éxitos en las listas de popularidad. participó en proyectos significativos como Separate Lives, dúo con Marilyn Martin para una banda sonora, cuyo éxito comercial reforzó su presencia en la escena musical internacional.

En paralelo, la batalla entre público y crítica continuó. Mientras algunos cuestionaban ciertos giros de su sonido hacia un pop más directo, otros celebraban la apertura de su paleta musical y la capacidad de incorporar y adaptar influencias para lograr una identidad propia y reconocible. En 1984, la banda sonora de una película concreta y su participación en proyectos de alto perfil acompañaron el crecimiento de su figura pública, que se convirtió en un referente del imaginario de la década.

Años 1990 y nuevo milenio

A finales de los ochenta y comienzos de los noventa, la relación de Collins con Genesis se hizo más centrada en proyectos paralelos y en la consolidación de su carrera como intérprete independiente. En 1991, Genesis lanzó We Can’t Dance, un álbum que sería el último en el estudio con su participación, y que aportó una tanda de grandes temas para la banda. Posteriormente, Collins anunció su salida del grupo para concentrarse en su carrera en solitario y explorar nuevos rumbos creativos. En esa década, su obra continuó viajando por distintos continentes, con apariciones públicas, giras y proyectos de composición y producción que mostraron su resistencia y su afán de reinventarse.

Ya en la década de 1990, su producción dio un giro hacia un enfoque más introspectivo y experimental en Both Sides, un trabajo que reflejó su deseo de explorar facetas más privadas y personales, convirtiéndose en un hito dentro de su discografía por su atmósfera sobria y menos orientada a la radio. Aunque este rumbo no tuvo la acogida masiva de sus lanzamientos anteriores, dejó patente su voluntad de experimentar fuera de las fórmulas comerciales. A partir de entonces, su repertorio propio y su obra con Genesis pasaron a ocupar un lugar más discreto frente al nuevo ciclo musical que emergía a su alrededor.

En 1998, Collins reunió sus principales canciones en un álbum de grandes éxitos que añadió un tema nuevo e sorprendió con una versión de True Colors, de Cindy Lauper. Este lanzamiento dio cuenta de la capacidad de un artista consolidado para recordar y reconfigurar su legado, al tiempo que ofrecía una mirada fresca a un repertorio que había acompañado a varias generaciones. Es notable que, durante esta etapa, la figura de Collins continuó expandiéndose hacia el cine y la televisión, donde su música se convirtió en una presencia recurrente y, en algunos casos, en parte de la narrativa de proyectos audiovisuales.

En 1999, el mundo recibió la versión de You’ll Be in My Heart para Tarzán, una composición de gran éxito que consolidó su reconocimiento en el ámbito de las bandas sonoras y le valió un Óscar. Este logro se sumó a una serie de reconocimientos que consolidaron su estatus de artista versátil capaz de cruzar fronteras entre la música y el cine. Con ese telón de fondo, recibió una estrella en el paseo de la fama de Hollywood, consolidando su legado en la cultura popular de finales del siglo XX.

Años 1990 y nuevo milenio (continuación)

El nuevo siglo trajo consigo otros desafíos y cambios. En 2002 presentó Testify, un disco que mostró una versión más sobria y madura de su universo musical, grabado bajo condiciones de cierta intimidad artística y con una presencia reducida de colaboraciones externas. Aunque no repitió el fenómeno comercial de sus años más gloriosos, el proyecto encontró su lugar en la escena europea y mantuvo la relevancia de un nombre icónico. En 2006, la reunión de Genesis con Rutherford y Banks, la gira Turn It On Again: The Tour, supuso un retorno significativo a los escenarios con su voz y su batería como pilares, y confirmó la vigencia de una música que había dejado huella en varias generaciones.

Más adelante, en 2010, hizo un regreso editorial y musical con Going Back, un álbum de reversiones de Motown que reflejaba una pasión por este repertorio y una vocación por la interpretación cuidadosa de canciones clásicas. A su juicio, esta colección nació de una experiencia lúdica y del deseo de revivir ciertos sonidos que le habían marcado. Los años siguientes estuvieron marcados por shows en escenarios internacionales y por la participación de músicos cercanos, que mantuvieron viva una gira que reunió a audiencias diversas alrededor del mundo.

En 2015 declaró su regreso definitivo a la actividad creativa, anunciando que volvería al estudio y a la gira, y que enfrentaba la vida musical con una mirada más serena y experimental. En 2016, además de una gira y de la salida de su autobiografía, consolidó su presencia pública como figura de referencia para las nuevas generaciones, a la vez que continuó manteniendo su vínculo con proyectos filantrópicos y culturales que había cultivado a lo largo de su trayectoria.

A partir de 2017, la realidad de la vida en el escenario cambió para él, que empezó a presentarse en compañía de una silla debido a limitaciones físicas derivadas de un accidente, pero conservó la energía y la capacidad de comunicar emociones a través de su música. En 2021 confesó que ya no podría tocar la batería de forma convencional y que su hijo Nic tomaría el relevo como batería de Genesis, una decisión que cerraba un ciclo familiar y artístico de varias generaciones de músicos.

Vida personal

Familia

El historia sentimental de Collins se ha desarrollado a través de tres matrimonios. Su primer enlace, en 1975, fue con la canadiense Andrea Bertorelli; la pareja tuvo un hijo, Simon, y Collins acogió a Joely, la hija de Bertorelli, quien más tarde se convirtió en actriz. Este matrimonio terminó en 1980. Poco después, en 1980 conoció a Jill Tavelman; la unión matrimonial se formalizó en 1984 y se disolvió en 1996, dando lugar a una hija, Lily, nacida en 1989 y también actriz.

En 1999 contrajo segundas esponsales con Orianne Cevey, con quien tuvo dos hijos, Nicholas y Matthew. La pareja residía en Begnins, Suiza, con vistas al Lago Lemán, pero anunciaron su separación en 2006 y finalizaron el divorcio en 2008. Según informes, el acuerdo de separación habría incluido una suma sustancial para Cevey, y la vida familiar llevó a Collins a continuar residiendo en Suiza para estar cerca de sus hijos. Resulta notable que, además de sus domicilios suizos, mantenga viviendas en Nueva York y Dersingham, en Inglaterra, consolidando un perfil internacional y una experiencia de vida entre continentes.

En años recientes, los comentarios sobre su vida sentimental han convivido con declaraciones públicas que apuntan a una visión práctica de la vida personal, una voluntad de centrarse en la crianza de sus hijos y la vida familiar, y una postura de reserva respecto a nuevas uniones sentimentales. Este aspecto ha sido parte de su narrativa pública y ha convivido con su legado artístico a lo largo de las últimas décadas.

Fortuna y reconocimiento

La valoración de su patrimonio ha sido subjecto de estimaciones que sitúan su riqueza en un rango destacado de la industria musical británica. En el listado de la época figuran cifras que lo colocan entre las personalidades más prósperas del sector, reflejo de una carrera que abarcó éxitos comerciales y una amplia influencia cultural. Este estatus económico se ha vinculado a una carrera diversificada que incluyó inversiones, proyectos filantrópicos y una presencia persistente en escenarios y medios.

Grados honoríficos

La trayectoria de Collins ha sido reconocida mediante honores académicos de distintas instituciones. En 1987 recibió un doctorado honorario en Bellas Artes y, en 1991, un doctorado en música, otorgados por una institución de prestigio internacional. Más adelante, en 2012, recibió un doctorado honorario de Historia por una universidad estadounidense, con lo que se ha sumado a una lista de personalidades que han contribuido de forma notable a la cultura y la investigación. Estos reconocimientos acompañan una actividad de coleccionismo y escritura que se ha extendido más allá de la música, consolidando una figura pública de alcance interdisciplinario.

Activismo y política

En el terreno social y cívico, Collins ha mostrado preocupaciones por los derechos de los animales y ha tenido vínculos con organizaciones dedicadas a estas causas. Su compromiso se ha manifestado también a través de iniciativas benéficas y filantrópicas, como fundaciones dedicadas a la infancia y al apoyo a comunidades con recursos limitados. Entre sus acciones destacan la creación de fundaciones que buscan convertir en realidad los sueños de los niños en áreas deportivas y artísticas, así como donaciones y colaboraciones con grupos que trabajan en regiones afectadas por la pobreza y enfermedades.

Además, ha mostrado un interés sostenido por la historia de El Álamo y ha participado en proyectos de recopilación de artefactos y relatos relacionados con esa batalla. Su perfil público ha estado acompañado de debates sobre la política y la cultura, con declaraciones que han generado controversias o malentendidos en determinados momentos, así como con un compromiso explícito de apoyo a causas humanitarias y educativas. En todo momento, su labor ha estado marcada por la voluntad de combinar éxito artístico con responsabilidad social y educativa.

Instrumentos musicales

La obra de Collins se ha asociado, desde sus inicios, a un conjunto de herramientas que han definido su sonido. Su kit ha evolucionado a lo largo de los años, empleando baterías de distintas marcas y una paleta de platillos que le ha permitido forjar ritmos característicos. Entre los elementos destacados figuran baterías de tamaño considerables y un conjunto de toms y timbales que han sido parte obligada de sus arreglos, así como un set de platillos que acentuaron los acentos y los giros dinámicos de sus piezas. su trabajo en Genesis y como solista destacó por el uso de cajas de ritmos y sintetizadores que ampliaron las fronteras de su música.

Los equipos de Collins han incluido baterías de firmas reconocidas, así como una variada gama de platillos y herramientas de percusión que le permitieron experimentar con texturas y ritmos. Asimismo, ha sido conocido por incorporar tecnologías de grabación y efectos que definieron su sello sonoro, uniendo tradición y modernidad en una propuesta que resonó con audiencias de múltiples generaciones. Este enfoque técnico y creativo ha sido clave para entender su permanencia en la escena musical internacional.

En términos de sonido, su trayectoria se asocia con instrumentos electrónicos y analógicos que, combinados con un dominio convexo de la percusión, dieron lugar a un lenguaje propio y reconocible. La utilización de sintetizadores, cajas de ritmos y pianos eléctricos se integró a su paleta, aportando capas que enriquecen tanto las composiciones de Genesis como las canciones de su carrera en solitario. el perfil instrumental de Collins refleja una curiosidad técnica y una habilidad para convertir herramientas en una identidad sonora singular.

Músicos colaboradores

Durante su carrera, el acompañamiento de Collins ha contado con un elenco cambiante de músicos que han aportado rigor y color a sus proyectos. A lo largo de las giras y las grabaciones, han estado junto a él intérpretes como bajistas, guitarristas, teclistas, percusionistas y coristas, formando una constelación de profesionales de primer nivel. Entre los nombres recurrentes figuran quienes han sostenido el pulso de su música en directo, así como quienes han contribuido en momentos clave de su discografía. Este equipo ha sido esencial para mantener la energía y la cohesión musical a lo largo de décadas.

La red de colaboradores incluye figuras con trayectorias propias, cuyas aportaciones han permitido ampliar el alcance de las composiciones y de las interpretaciones de Collins. En proyectos de estudio, en giras y en producciones ajenas, estas colaboraciones han sido parte inseparable de su método creativo, señal de una actitud de apertura hacia diferentes culturas musicales y de una voluntad de aprendizaje continuo que ha enriquecido su trayectoria.

Giras como solista

  • The Hello, I Must Be Going Tour (1982/83)
  • The No Jacket Required World Tour (1985)
  • Seriously, Live! World Tour (1990)
  • The Both Sides of the World Tour (1994/95)
  • The Trip into the Light World Tour (1997)
  • Finally… The First Farewell Tour (2004)
  • Not Dead Yet Tour (2017/18–19)

Discografía (selección)

Genesis

  • Nursery Cryme (1971)
  • Foxtrot (1972)
  • Selling England By The Pound (1973)
  • The Lamb Lies Down On Broadway (1974)
  • A Trick of the Tail (1976)
  • Wind & Wuthering (1976)
  • And Then There Were Three... (1978)
  • Duke (1980)
  • Abacab (1981)
  • Genesis (1983)
  • Invisible Touch (1986)
  • We Can’t Dance (1991)

Éxitos y proyectos destacados

  • Face Value (1981)
  • Hello, I Must Be Going! (1982)
  • No Jacket Required (1985)
  • …But Seriously (1989)
  • Tarzan (1999) — banda sonora y voz en la interpretación de canciones.

Premios y nominaciones

Imágenes de Phil Collins