Vida Icónica VIDAICÓNICA

Rafael Argullol

Nombre completo Rafael Argullol
Nombre nativo Rafael Argullol Murgadas
Descripción Escritor y profesor universitario español
Fecha de nacimiento 01-01-1949
Lugar de nacimiento
Nacionalidad España
Ocupaciones filósofo, profesor universitario, escritor, poeta, ensayista
Géneros ensayo
Idiomas español, catalán
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Rafael Argullol Murgadas es una de las voces más amplias de la literatura española contemporánea, capaz de navegar con soltura entre la poesía, la novela y el ensayo, siempre sosteniendo un pensamiento estético que dialoga con lo social. Nacido en la ciudad de Barcelona en 1949, su trayectoria ha tejido una::constante intersección entre creación artística, investigación académica y prácticas editoriales, atravesando continentes y tradiciones para pensar el mundo desde la mirada de un crítico sensible y un artesano de la palabra.

Rafael Argullol — Imagen principal

Rafael Argullol Murgadas es una de las voces más amplias de la literatura española contemporánea, capaz de navegar con soltura entre la poesía, la novela y el ensayo, siempre sosteniendo un pensamiento estético que dialoga con lo social. Nacido en la ciudad de Barcelona en 1949, su trayectoria ha tejido una::constante intersección entre creación artística, investigación académica y prácticas editoriales, atravesando continentes y tradiciones para pensar el mundo desde la mirada de un crítico sensible y un artesano de la palabra.

Vida y obra

Con origen barcelonés, Argullol inició su vida educativa de forma temprana y, al entrar en la década de los sesenta, su formación tomó un giro más intenso al cuestionar la educación cristiana recibida. El marco escolar se amplió hacia una pertenencia juvenil que miraba hacia horizontes de cambio; en su periodo preuniversitario emergieron dudas que alimentaron su curiosidad ideológica y su deseo de participar políticamente. En 1966, mientras comenzaba estudios de Medicina, se vinculó al movimiento político de la izquierda universitaria y abrazó la militancia en un partido de la época. Estas experiencias le marcaron años de compromiso activo contra el régimen y dejaron huellas en su modo de leer la historia y la sociedad.

En paralelo a su itinerario político, añadió estudios de Filosofía y Economía en 1967 y, dos años después, Ciencias de la Información. Su actividad de protesta le llevó a padecer la cárcel en dos ocasiones durante la década de los setenta, una a finales de 1969 y otra en 1971, episodios que reflejan la dureza de un periodo de represión en España y que, sin embargo, no minaron su curiosidad intelectual. En ese marco, la creatividad se convirtió en un refugio y una forma de resistencia, una constante que atravesaría toda su obra.

El mundo editorial se convirtió en su santuario cuando en 1971 fundó Fontamara, una casa editorial que apoyo su labor de editor hasta 1974. Durante ese mismo tramo, recibió una beca para trasladarse a Roma y Florencia con la que afianzó su vínculo con la cultura italiana. Sus estancias en Italia se prolongaron hasta 1978, y sus viajes por Europa —principalmente a Berlín, Tanzania y el Sahara— alimentaron sus intereses documentales y formaron la base de proyectos posteriores, como el documental Pueblo Saharaui, en el que registró vivencias que luego dio forma en su obra audiovisual.

La década de los setenta culminó con un giro profesional cuando, al volver a la vida editorial, dio inicio a Icaria, una editorial que constituyó un nuevo pilar para su trayectoria. En 1979 defendió una tesis doctoral dedicada a la Razón Romántica, en la que exploró la condición trágica del héroe romántico a través de la mirada de figuras como Hölderlin, Keats y Leopardi, entre otros. Este trabajo marcó un eje decisivo de su investigación, que uniría filosofía, literatura y estética en un solo proyecto crítico.

La voz poética y la novela cohabitarían con otros intereses cuando, en 1980, publicó su primer libro de poesía, Disturbios del conocimiento, y partió hacia la Universidad de Berkeley como Visiting Scholar. Este periodo de intercambio académico se convirtió en una experiencia de aprendizaje y producción que empujó su obra hacia nuevos territorios, como lo demuestra la aparición de su primera novela, Lampedusa, en 1981, una obra que abría un cauce novelístico propio dentro de su trayectoria.

Regreso a Barcelona y incursiones académicas en 1982 lo llevaron a desempeñarse como Profesor No Numerario en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona, mientras comenzaba a colaborar con El País y, ese mismo año, publicaba El Quattrocento. Su escritura se fue consolidando como un laboratorio de ideas donde ensayo, filosofía y arte dialogan en una misma superficie expresiva. A la par, siguieron publicaciones de ensayos que ampliarían su marco de análisis y le abrirían caminos hacia una reflexión estética más amplia.

Entre 1983 y 1986 consolidó una producción que abarcó ensayo y narrativa: La atracción del abismo (1983); El Héroe y el Único y Leopardi. Infelicidad y titanismo (1984); Tres miradas sobre el arte (1985); Duelo en el valle de la Muerte (1986) y El asalto del cielo (1986). En esa década se produjo una articulación cada vez más clara entre crítica, historia del arte y una voz poética que buscaba comprender la experiencia de la modernidad desde una perspectiva amplia y transversal.

El siglo XXI empezó a consolidar una línea de escritura transversal, nombre que Argullol dio a un proyecto de exploración que cruzaba géneros y formatos. Territorio del Nómada (1987) y Desciende, río invisible (1989) señalaron esa dirección. En 1990 publicó El fin del mundo como obra de arte, un libro que él mismo definió como un hito de su llamado método transversal, donde el texto asume funciones múltiples y se despliega como una experiencia de pensamiento en movimiento.

En 1992 colaboró con Eugenio Trías para la obra El cansancio de Occidente, y un año después ganó el Premio Nadal con La Razón del mal (1994). Ese año también se trasladó de la Universidad de Barcelona a la Universitat Pompeu Fabra como catedrático de estética y teoría de las artes, añadiendo una nueva dimensión a su labor académica y editorial. Publicó además Sabiduría de la ilusión, un ensayo que continuaba la línea de su investigación sobre la crisis de la percepción y la confianza en la realidad.

La década de 1990 y principios de 2000 estuvieron marcadas por trabajos que amalgamaban literatura y pensamiento crítico. En 1996 presentó El cazador de instantes, y poco después fue operado de urgencia para reparar una rotura vertebral cervical que afectó su nervio tras un viaje a La Habana. En 1997 emprendió un viaje a Rusia para perfilar un guion cinematográfico que luego derivaría en la novela Transeuropa (1998). En esa misma línea, en 1999 apareció El afilador de cuchillos y, al año siguiente, Aventura. Una filosofía Nómada convirtió la experiencia en un marco de pensamiento para la vida nómada del saber.

El año 2001 supuso una doble prueba: la novela Davalú recogió su trayectoria de dolor y resistencia, y sufrió un infarto que marcó un punto de inflexión en su vida. En 2002 obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Casa de América por Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura, y durante 2003-2004 siguió ampliando su repertorio con Manifiesto contra la servidumbre y El puente de fuego. En esos años colaboró estrechamente con La Fura dels Baus, especialmente en la adaptación de La Flauta Mágica de Mozart, uniendo artes escénicas y pensamiento crítico.

Entre 1999 y 2004 viajó intensamente a la India para dialogar con Vidya Nivas Mishra, un encuentro que quedó registrado en Del Ganges al Mediterráneo, una obra que recoge esa experiencia de encuentro entre oriente y occidente. Este periodo consolidó su interés por las interfaces entre cultura, rito y forma artística, y fortaleció su reputación como mediador entre disciplinas.

La madurez de la escritura y el teatro se reforzó a partir de 2006, cuando lanzó simultáneamente Enciclopedia del crepúsculo y Breviario de la aurora. Entre 2006 y 2008 acompañó a La Fura dels Baus en Naumon, una travesía marítima por puertos del Mediterráneo que convirtió la experiencia teatral en una investigación coral sobre la memoria y el movimiento del mundo. En 2010 publicó Visión desde el fondo del mar, una de sus obras más ambiciosas, y recibió varios premios como reconocimiento a su esfuerzo interdisciplinario, además de presentar Cantos del Naumon y El poema de la serpiente, productos de sus colaboraciones escénicas.

Los años siguientes se enriquecieron con nuevas voces y alianzas. En 2013 apareció Maldita Perfección y un diálogo con Moisés Broggi, Moisés Broggi, cirurgià, l’any 104 de la seva vida, que profundizó en la figura del médico-hombre de la antigüedad y la modernidad. En 2014 publicó Pasión del Dios que quiso ser hombre y, al año siguiente, Mi Gaudí espectral, un proyecto que entrelazó biografía, arte y filosofía. Ese tramo le otorgó el Premio Observatorio Achtall de Ensayo, un reconocimiento que sostuvo su itinerario de investigación crítica.

La década de 2010 también exploró la poesía, la erótica y la teología. Tras tres años de trabajo diario, apareció Poema (2017) y, al año siguiente, la versión breve de Visión desde el fondo del mar, Tratado erótico-teológico. En 2018 colaboró en la ópera El enigma di Lea, junto a Benet Casablancas, cuyo estreno mundial tuvo lugar en el Liceo y cuyo libreto, El enigma de Lea. Cuento mítico para una ópera, se publicó poco después. La obra escénica recibió el Premio Alicia a la Mejor Creación en 2019, un testimonio de la recepción contemporánea de su lenguaje.

En 2020 continuó dialogando con el público a través de la radio, con una serie de conversaciones con Fèlix Riera en Les Passions segons Rafael Argullol, recogidas en Pasiones. Y en 2023 cerró una etapa amplia de escritura transversal con una nueva obra titulada Danza humana, donde confluyen ensayo, poesía y narración en una síntesis que parece condensar su trayectoria en un único hilo conductor.

Obras y colaboraciones destacadas

  • Disturbios del conocimiento (1980) — primer libro de poesía que marcó una voz de apertura a la experimentación
  • Lampedusa (1981) — novela inaugural
  • El fin del mundo como obra de arte (1990) — hito de la escritura transversal
  • El cansancio de Occidente (1992) — coautoría con Eugenio Trías
  • La Razón del mal (1993) — Premio Nadal 1994
  • Sabiduría de la ilusión (1994) — ensayo
  • El puente de fuego. Cuaderno de travesía. 1996–2002 — edición y recopilación
  • Transeuropa (1998) — novela nacida de un guion ruso
  • El afilador de cuchillos (1999) — libro de poesía
  • Aventura. Una filosofía Nómada (2000) — ensayo
  • Davalú (2001) — novela que manifiesta la tensión entre dolor y corporeidad
  • Una educación sensorial (2002) — ensayo premiado
  • Visión desde el fondo del mar (2010) — obra central de su exploración transversal
  • Cantos del Naumon y El poema de la serpiente (2010) — poemas nacidos de colaboraciones escénicas
  • Maldita Perfección (2013) y Mi Gaudí espectral (2015) — investigaciones que cruzan biografía y pensamiento
  • Pasiones (2020) — colección de conversaciones radiofónicas
  • Danza humana (2023) — síntesis de su escritura transversal

Imágenes de Rafael Argullol