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Rafael Sánchez Mazas

Nombre completo Rafael Sánchez Mazas
Nombre nativo Rafael Sánchez Mazas
Descripción Escritor y político español
Fecha de nacimiento 18-02-1894
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 18-10-1966
Nacionalidad España
Ocupaciones escritor, político, periodista, poeta, falangista, novelista
Grupos Real Academia Española, Instituto de Estudios Madrileños
Idiomas español
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Rafael Sánchez Mazas nació en la capital de España a finales del siglo XIX y dejó huella como figura clave de la cultura y la política de su tiempo. Su trayectoria abarcó el periodismo, la narrativa y el ensayo, y su nombre quedó ligado a la fundación de una formación política que marcaría luego gran parte de la historia española del siglo XX. Su vida se desarrolló entre las letras, los debates ideopolíticos y un periplo de experiencias que atravesaron tanto la escena periodística como la turbulencia de la Guerra Civil y sus consecuencias.

Rafael Sánchez Mazas — Imagen principal

Rafael Sánchez Mazas nació en la capital de España a finales del siglo XIX y dejó huella como figura clave de la cultura y la política de su tiempo. Su trayectoria abarcó el periodismo, la narrativa y el ensayo, y su nombre quedó ligado a la fundación de una formación política que marcaría luego gran parte de la historia española del siglo XX. Su vida se desarrolló entre las letras, los debates ideopolíticos y un periplo de experiencias que atravesaron tanto la escena periodística como la turbulencia de la Guerra Civil y sus consecuencias.

Biografía

Hijo de Rosario Mazas Orbegozo y Máximo Sánchez Hernández, Sánchez Mazas vio cómo el padre fallecía el mismo año de su nacimiento, motivo por el que su madre decidió trasladarse desde su lugar de origen a Bilbao. Allí cursó estudios con los escolapios y, más tarde, con los jesuitas de Orduña y, posteriormente, en Miranda de Ebro. En 1910 regresó a su ciudad natal para iniciar la carrera de Derecho en la Universidad Central, culminando su formación en el Real Centro Universitario María Cristina, en El Escorial, donde tuvo la oportunidad de conocer a Juan Ignacio Luca de Tena.

En 1916 volvió a Bilbao, un momento en el que ya había publicado Pequeñas memorias de Tarín y comenzaba a colaborar con diversas publicaciones. Su itinerario periodístico lo llevó a participar en Hermes y a escribir para diarios como ABC, El Sol y El Pueblo Vasco. Formó parte de la Escuela Romana del Pirineo, iniciativa promovida por Ramón de Basterra, y en 1921 ejerció como corresponsal en Marruecos para El Pueblo Vasco, encontrándose con Indalecio Prieto en esa etapa. En 1922, gracias a la gestión de Luca de Tena, fue enviado a Roma para cubrir crónicas para ABC, iniciando un periodo de observación cercana al fascismo italiano que dejaría una huella profunda en su mirada política y literaria.

Durante ese tramo, Sánchez Mazas contrajo matrimonio con Liliana Ferlosio, con quien procreó cinco hijos de relevancia en la cultura española: Miguel Sánchez Ferlosio, Rafael Sánchez Ferlosio, Gabriela Sánchez Ferlosio (que se casaría con el escritor y editor Javier Pradera), Máximo y Chicho Sánchez Ferlosio. Su vida familiar se mezcló con una intensa actividad intelectual y periodística, que se extendió a lo largo de los años treinta y que lo consolidó como una de las voces más visibles de su generación.

Regresó a Madrid en 1929, ya reconocido como escritor y articulista de primer orden. En la capital coincidió con figuras como Eugenio Montes y Mourlane Michelena, y formó parte de un entorno literario que lo integró a grupos y círculos cercanos a José Antonio Primo de Rivera. Las reuniones frecuentes tenían lugar en ambientes como el Café Lion, en los que la conversación oscilaba entre la literatura y las miradas sobre la coyuntura política española. En ese marco, Sánchez Mazas participó de la fundación de El Fascio, un semanario que fue clausurado de inmediato, y poco después trabajó en la creación del Movimiento Español Sindicalista junto a Primo de Rivera y Julio Ruiz de Alda.

El 29 de octubre de 1933 nació Falange Española, organización a la que Sánchez Mazas se unió e integró en su Junta Directiva. Su papel dentro del movimiento fue activo hasta el estallido de la Guerra Civil, y en 1934 compuso una obra lírica dedicada a los caídos de la Falange, reflejo de su compromiso público y artístico con la causa que defendía. En marzo de 1936, su trayectoria política dio un giro marcado al ser detenido junto a otros dirigentes falangistas y conducido a la Cárcel Modelo de Madrid; logró obtener un permiso especial para ver a su hijo recién nacido, permiso que utilizó para intentar exiliarse en Portugal, aunque fue obligado por José Antonio Primo de Rivera a regresar a España.

La Guerra Civil

Con el estallido del conflicto en julio de 1936, Sánchez Mazas se hallaba en Madrid y recibió, según las crónicas de la época, una opción de refugio por parte de un tradicionalista de nombre Manuel González-Quevedo. Después de ser detenido, recuperó la libertad gracias a la intervención de Indalecio Prieto y terminó buscando asilo en la Embajada de Chile. Durante su estancia en la legación chilena escribió Rosa Krüger, una novela transmitida en formato de folletín que cada noche leía para los demás refugiados. En el otoño de 1937 intentó abandonar Madrid para dirigirse a la frontera francesa, pero fue detenido en Barcelona a finales de noviembre.

Las versiones sobre su destino en esa época varían. Unas fuentes sostienen que fue conducido al barco Uruguay, que habría estado fondeando en Barcelona, y que luego fue trasladado al santuario de Santa María del Collell junto a otros prisioneros para ser ejecutado. Sin embargo, otros testimonios apuntan a un supuesto rescate que habría evitado la ejecución. En cualquier caso, lo que sí parece cierto es que el episodio de su posible fusilamiento quedó en la memoria colectiva como un giro extraordinario de su peripecia, un suceso que inspiró posteriormente fragmentos de la literatura que se convertirían en referentes sobre la resistencia y la supervivencia bajo el ámbito de la represión.

De la ausencia de un desenlace definitivo para ese tramo de la historia surgen las anécdotas que han sido objeto de debate, pero lo que sí quedó es su paso por un proceso de traslado de Barcelona hacia la periferia de Gerona en enero de 1939, compartiendo destino con otros notables antes de la llegada inexorable de las tropas nacionales. Su salida de la ciudad condal, que se produjo en medio de la vorágine de la retirada republicana, marcó el cierre de un capítulo y el inicio de otro en el que el exilio, la clandestinidad y las lobbyas diplomáticas se entrelazaron con la vida cultural y política de la posguerra.

Actividad tras la contienda

El 27 de mayo de 1939 recibió un encargo institucional dentro del régimen, al ser designado delegado nacional del Servicio Exterior de Falange, cargo que ocupó durante un periodo que rozó el otoño de ese mismo año. En los años siguientes, vació de cargo en cargo, hasta que entre agosto de 1939 y agosto de 1940 ejerció como ministro sin cartera en el gobierno del régimen de Franco, decisión que adoptó por su propia voluntad y que sería objeto de debates en las crónicas de la época. En 1940 fue elegido miembro de la Real Academia Española, aunque nunca llegó a tomar posesión de la silla que se le asignó. A mediados de la década, en 1951, asumió la presidencia del Patronato del Museo del Prado, posición desde la cual influyó en decisiones culturales de alto perfil.

Durante esos años de consolidación del régimen, Sánchez Mazas utilizó su influencia para apoyar a personas cercanas a su entorno, en algunos casos con resultados notables, como la gestión destinada a la conmutación de la pena de muerte de Miguel Hernández, una intervención que dejó una marca importante en el imaginario político y literario de la época. Paralelamente, continuó produciendo obra literaria y periodística, ampliando su repertorio con narraciones, ensayos y toda una constelación de artículos que circulaban en la prensa y en publicaciones periódicas de distinta índole.

Entre las obras que publicaba en esas décadas, destacan títulos como La vida nueva de Pedrito de Andía (1951), Cuatro lances de boda (1952) y Las Aguas de Arbeloa y otras cuestiones (1956). Con el paso de los años, su figura como escritor fue consolidándose en un marco de reconocimiento público, y a título póstumo se dieron a conocer Sonetos de un verano antiguo y otros poemas (1971) y Rosa Krüger (1984), novela escrita durante su estancia en la embajada de Chile en Madrid, que, pese a no haber visto la luz en su momento, encontró cabida en revistas y publicaciones literarias de la época. En 1960 abandonó sus colaboraciones en ABC y se retiró a Coria, herencia de una tía paterna. Su fallecimiento, producido en Madrid en 1966 a causa de un episodio asmático, cerró un capítulo de la historia cultural y política de la España contemporánea.

Pensamiento

Durante su etapa como corresponsal en Roma para ABC, Sánchez Mazas cultivó una mirada aficionada hacia el fascismo italiano, un fuertísimo indicio de su inclinación ideológica que iría marcando sus planteamientos más adelante. En la Academia de Morente se ha señalado que su figura encarna un nacionalismo de raíz católica, profundamente tradicionalista y de tono ultraconservador, que coexistía dentro de Falange con otras expresiones intelectuales y políticas entre las décadas previas a la guerra. En su obra y en su oficio público, llevó su lectura doctrinal hacia una idea de España que remite a un imaginario que él sitúa en continuidad con un pasado imperial. Sánchez Mazas defendía, incluso como criterio práctico, la primacía de la devoción a Dios por encima de la lealtad a la patria, una escala de valores que condicionaba su evaluación de los deberes cívicos y culturales.

Obras

Poesía

  • XV Sonetos de Rafael Sánchez Mazas para XV esculturas de Moisés de Huerta. Lux, Bilbao 1917.
  • Sonetos de un verano antiguo y otros poemas. Ed. Llibres de Sinera, Barcelona 1971.
  • Poesías, edición de Andrés Trapiello. Ed. Comares, Granada 1990.

Novelas

  • Pequeñas memorias de Tarín, Bilbao 1915.
  • La vida nueva de Pedrito de Andía. 1951.
  • Rosa Krüger, edición de Trieste, Madrid 1984.

Relatos

  • Algunas imágenes del Renacimiento y del Imperio.
  • Las aguas de Arbeloa y otras cuestiones.
  • Vaga memoria de cien años y otros papeles.
  • Apología de la Historia Civil de Bilbao.
  • Las tres edades de la política.

Política

En su trayectoria pública, Sánchez Mazas dejó constancia de una vocación de acción que se encuadró dentro de las dinámicas de la España de su tiempo. Su labor en Falange, su rol en el gobierno y su influencia en el mundo cultural y académico fueron expresiones de un proyecto que, para sus partidarios, buscaba un reordenamiento de la vida social y política española bajo una visión integradora de la tradición, la autoridad y la disciplina. En sus escritos de madurez se aprecia una tensión entre un peregrinaje ideológico que convivía con el legado de la literatura española y una voluntad de articular una identidad nacional que incorporara el pasado y el presente en una síntesis polémica y, para muchos, discutible.