Raquel Meller
| Nombre completo | Raquel Meller |
|---|---|
| Descripción | Actriz y cupletista |
| Fecha de nacimiento | 09-03-1888 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 26-07-1962 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | actor, cantante, cupletista |
| Idiomas | español |
| Hermanos | Tina Meller |
| Esposas | Enrique Gómez Carrillo, Edmond Saiac |
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Raquel Meller nació en Tarazona un 9 de marzo de 1888, siguiendo el nombre de Francisca Romana Marqués López al nacer. Su origen combina herencias de aragoneses y riojanos, y su infancia se desarrolló entre pueblos, ferias y trazos de vida cotidiana que forjaron su sensibilidad artística. Pasó varios años en Francia bajo el cuidado de una tía religiosa y, al retornar, Barcelona se convirtió en el escenario donde germinaría su legendaria carrera como cantante, cupletista y actriz. Su historia ganaría proyección internacional con el paso de las décadas.
Raquel Meller nació en Tarazona un 9 de marzo de 1888, siguiendo el nombre de Francisca Romana Marqués López al nacer. Su origen combina herencias de aragoneses y riojanos, y su infancia se desarrolló entre pueblos, ferias y trazos de vida cotidiana que forjaron su sensibilidad artística. Pasó varios años en Francia bajo el cuidado de una tía religiosa y, al retornar, Barcelona se convirtió en el escenario donde germinaría su legendaria carrera como cantante, cupletista y actriz. Su historia ganaría proyección internacional con el paso de las décadas.
Biografía
Hija de un aragonés y de una riojana, nació en Tarazona, en el populoso Barrio del Cinto. Su padre ejercía como herrero y su madre dirigía una tienda de ultramarinos. Pasó temporadas con sus abuelos maternos en Inestrillas y con los paternos en Añón de Moncayo, donde su abuelo también había trabajado como herrero. Fue criada en Francia, al cuidado de una tía clarisa, hasta que regresó al Pueblo Seco de Barcelona, donde comenzó a aflorar su voz y su vocación escénica.
En la capital catalana trabajó en un taller de confección y allí conoció a Marta Oliver, una cantante de renombre que detectó su potencial y la impulsó a subir a las tablas. Bajo la tutela de Oliver, llegó su primera oportunidad en un salón de espectáculo, y la joven Paca dio sus primeros pasos como artista.
Bajo la mentoría de Marta Oliver, la artista debutó en el salón La Gran Peña en febrero de 1908, presentándose como La Bella Raquel. Poco después adoptó de forma definitiva el nombre artístico Raquel Meller, eligió un apellido con resonancia germánica y, según algunas versiones, habría sido para evocar un amor de origen extranjero.
El 16 de septiembre de 1911, Raquel dio su gran salto teatral en el Teatro Arnau de Barcelona. Durante aquella época brilló con canciones como La Violetera y El relicario, dos piezas compuestas por José Padilla que la encumbraron entre el público. En ese periodo conoció al escritor y diplomático guatemalteco Enrique Gómez Carrillo en el salón Trianon de Madrid; contrajo matrimonio con él en 1919 y la unión se disolvió en 1922. En ese mismo año despegó su consagración internacional con actuaciones en París (Olympia) y en otras ciudades de Argentina, Uruguay y Chile, para culminar en una notable gira por los Estados Unidos en 1926, visitando ciudades como Nueva York, Filadelfia, Chicago, Boston y Los Ángeles.
En la década de 1930, Raquel Meller fue requerida por la gran pantalla y por la gran pantalla mudo; su presencia se hizo notar ante la mirada de figuras como Charlie Chaplin, quien le ofreció un rol principal en Luces de la ciudad, una oportunidad que cedió por compromisos previos. Aun así, la melodía de La Violetera, compuesta por José Padilla, quedó asociada al film y su figura quedó vinculada a esa obra, que realizó resonancias en su carrera. También se valoró su presencia para interpretar a Josefina de Beauharnais en una película sobre Napoleón que finalmente no se filmó.
En 1922 dio un primer salto cinematográfico y dejó grabados títulos que pasarían a la historia: Violetas imperiales (1923) y Carmen (1926), ambos producidos en el cine mudo. Con el paso al cine sonoro, 1932 trajo una versión hablada de Violetas imperiales, y en 1936 comenzó la filmación de Lola Triana, que quedó inconclusa a raíz de la Guerra Civil española.
Durante los años treinta, la artista pasó temporadas en Francia, disfrutando de un estatus de celebridad que superó durante periodos alternos al de otros grandes del escenario, como Carlos Gardel o Maurice Chevalier. Su carisma, voz elegante y dominio del cuplé la convirtieron en referente del género; incluso Sarah Bernhardt la elogió, llamándola genio. En esa etapa, el cuplé dejó de verse como un espectáculo menor para convertirse en una propuesta de alto standing cultural.
La violencia de la Guerra Civil y el estallido de la Segunda Guerra Mundial afectaron su trayectoria. En 1937 partió hacia Argentina, donde residiría hasta 1939. Al regresar a Barcelona, recuperó la popularidad teatral con la obra La Violetera, de José Padilla, presentada en 1940. En esa fase contractual, se casó por segunda vez con el empresario francés Edmond Saiac y, en 1943, se divorció.
Con los años, la estrella quedó algo apartada y fue recordada de forma intermitente en Barcelona. Después de la euforia de dos cintas de 1957 y 1958 protagonizadas por Sara Montiel —El último cuplé y La violetera—, buscó recuperar su estatus, pero la memoria del público ya no era la misma. No tuvo descendencia biológica, aunque adoptó a dos hijos, Elena y Jordi.
El 26 de julio de 1962, una caída agravó su estado de salud y perdió la vida en el Hospital de la Cruz Roja de Barcelona, acompañada por su hijo adoptivo y por Pilar de Lacambre, entonces presidenta del centro. Sus restos fueron depositados en el cementerio de Montjuic, y la cobertura periodística de la época consignó la magnitud de su pérdida, reflejo de una época de esplendor que dejó huella en la cultura musical y escénica de España y más allá.
Éxitos musicales
Entre sus canciones más recordadas se cuentan piezas que marcaron varias etapas de su carrera y que, muchas veces, sirvieron de puente entre el cuplé tradicional y un nuevo gusto internacional:
- La gitanilla (1911)
- La modistilla (1912)
- El látigo (1914)
- El liberal (1916)
- Flor de té (1917)
- El relicario (1917)
- La peliculera (1918)
- La violetera (1918)
- Mariana (1919)
- Paca, la Madriles (1919)
- Acuérdate de mí (1919)
- La farándula pasa (1919)
- Ven y ven (1920)
- Tus besos (1921)
- La mariposita (1921)
- Bajo los puentes del Sena (1921)
- Violetas imperiales (1923)
- La boba de Coria (1923)
- Doña Mariquita (1924)
- Maldito tango (1925)
- Cielito lindo (1925)
- La mujer del torero (1926)
- Flor del mal (1926)
- La tarde del Corpus (1926)
- Carmen (1926)
- Soy de Madrid (1927)
- Los claveles de Sevilla (1927)
- Lagartanera (1929)
- Canastilla de flores (1929)
- Oh, señorita (1930)
- Ay, Cipriano (1931)
- Clavelito de Genil (1933)
- Duérmete, mi clavel (1944)
Filmografía
- Los arlequines de seda y oro (1919) — más tarde refundida como La gitana blanca.
- Rosa de Flandes (1922).
- Violetas imperiales (1923).
- La tierra prometida (1924).
- Ronda de noche (1925).
- Nocturno (1926).
- Carmen (1926).
- La Venenosa (1928).
- Tarde de Corpus, La mujer del torero, Flor del mal y El noi de la mare (1926) — grabadas en una toma continua para Fox Movietone.
- Violetas imperiales (1932) — versión hablada.
- Lola Triana (1936) — proyecto inconcluso.