Robert Graves
| Nombre completo | Robert von Ranke Graves |
|---|---|
| Nombre nativo | Robert Ranke Graves |
| Descripción | Escritor y erudito inglés (1895-1985) |
| Fecha de nacimiento | 24-07-1895 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 07-12-1985 |
| Nacionalidad | Reino Unido |
| Ocupaciones | poeta, novelista, traductor, dramaturgo, guionista, profesor universitario, militar, crítico literario, escritor de ciencia ficción, mitógrafo, escritor, crítico de teatro |
| Géneros | ensayo |
| Idiomas | inglés |
| Hermanos | Philip Graves |
| Esposas | Nancy Nicholson, Beryl Pritchard |
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Robert von Ranke Graves emergió como una figura singular en la literatura británica y en la erudición histórica, estableciéndose posteriormente en España. Su trayectoria abarcó la novela histórica, la poesía de guerra y una influyente labor crítica y mythopoética. Su figura es, a la vez, la de un hombre que navegó entre la tradición clásica y una mirada aguda sobre la cultura moderna, dejando una obra que se debate entre la ficción biográfica y la investigación mitopoética.
Robert von Ranke Graves emergió como una figura singular en la literatura británica y en la erudición histórica, estableciéndose posteriormente en España. Su trayectoria abarcó la novela histórica, la poesía de guerra y una influyente labor crítica y mythopoética. Su figura es, a la vez, la de un hombre que navegó entre la tradición clásica y una mirada aguda sobre la cultura moderna, dejando una obra que se debate entre la ficción biográfica y la investigación mitopoética.
Biografía
Primeros años
Graves nació en el barrio de Wimbledon, entonces una zona de clase media de Surrey, que hoy forma parte del sur de Londres. Fue el tercero de cinco hermanos y el hijo de Alfred Perceval Graves, quien ejercía como inspector escolar en Irlanda, y de Amalie Elisabeth Sophie von Ranke, familiar cercana del historiador alemán Leopold von Ranke. En su infancia recibió influencias diversas que marcarían su curiosidad intelectual, entre ellas una genealogía marcada por la tradición histórica y la educación formal.
Una doble neumonía, contraída a la corta edad de siete años tras el sarampión, puso a prueba su salud desde muy pronto. A lo largo de su niñez, los médicos le enfrentaron a episodios que amenazaban con dejarlo al margen de la vida activa. En ese periodo fue registrado en los documentos escolares como Robert von Ranke Graves, un nombre que en alemán generó momentos de confusión y hasta de incomodidad social durante la época de la Primera Guerra Mundial.
El apellido germánico y la carga histórica asociada a él provocaron dificultades y malentendidos, incluso rumores infantiles que, en un momento, lo situaron como hermano de un supuesto espía capturado. Este episodio, entre otros, dejó huellas en su memoria y en su relación con la identidad nacional que lo acompañaría durante años. A la vez, el relato familiar apuntaba a una genealogía notable: su medio hermano mayor, Philip Graves, destacó como periodista, y su hermano menor, Charles Patrick Graves, seguiría la senda de la escritura y el periodismo.
En el seno de su familia, Graves recibió una educación que habría de abrirle las puertas a un mundo de letras y peregrinaciones culturales. Su padre trabajaba con dedicación al sistema educativo en Irlanda, y su madre representaba una vía de conexión con la memoria histórica de Europa. En ese entorno, el joven Graves fue descubriendo una vocación por el lenguaje y por las artes, que le llevaría, más adelante, a combinar la creación poética con la investigación de mitos y de figuras históricas.
Durante su formación escolar, Graves pasó por varias instituciones preparatorias, entre ellas la renombrada King's College School en Wimbledon y otras menos conocidas, donde cultivó habilidades diversas: la poesía nacía con naturalidad y el boxeo se convirtió en un rasgo de carácter. En Charterhouse School, gracias a una beca, encontró un ambiente más propicio para su desarrollo intelectual y físico, destacando en boxeo y en la escritura poética. En esas etapas surgió una amistad significativa con un joven aristócrata, cuyo vínculo afectivo se convirtió en un episodio complejo que Graves describiría más tarde con matices personalísimos.
Entre sus maestros, la figura de George Mallory lo introdujo en la literatura contemporánea y le abrió las puertas hacia la experiencia de la montaña, ya que le llevó a practicar montañismo durante las vacaciones. En su último año en Charterhouse consiguió una beca clásica para St John's College, Oxford, aunque su ingreso en la universidad se demoraría por la guerra. Estos años formativos le permitieron atesorar una mirada crítica hacia la tradición y una curiosidad casi pictórica por las lenguas y la historia antigua.
Educación
La educación de Graves se desarrolló a través de un itinerario que incluyó varias escuelas preparatorias y, finalmente, una beca que lo encaminó hacia Orleans de estudio clásico. En Charterhouse descubrió la poesía como una forma de expresión personal y ejercitó un carácter competitivo en el terreno deportivo. Aunque se fue consolidando como poeta y estudiante de mérito, él mismo sostuvo que ciertas circunstancias, como su nombre complejo y la dinámica social de la época, influyeron en su actitud ante la vida escolar y su deseo de superarse.
Durante su período estudiantil, junto a la proyección de su talento lírico, Graves ejerció un fuerte apego a la disciplina física y a la disciplina poética. Su entusiasmo por la literatura y su capacidad de análisis lo acercaron a la figura de Mallory y a la exploración de textos clásicos. En el cierre de esa etapa, obtuvo una beca para estudios en Oxford, pero la guerra interrumpió el plan de ingresar de inmediato y lo obligó a posponer su llegada a la ciudad universitaria.
Primera Guerra Mundial
Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Graves dio un paso inmediato hacia la milicia, al integrarse como subteniente en el 3.º Batallón de los Fusileros Reales Galeses. Su ascenso fue rápido: obtuvo la confirmación del rango a principios de 1915 y, poco después, fue promovido a teniente y posteriormente a capitán, consolidando su presencia como oficial en el frente.
Las batallas a las que asistió, especialmente la del Somme, dejaron cicatrices profundas en su vida: recibió heridas de guerra que afectaron su capacidad pulmonar y le obligaron a pasar la mayor parte del conflicto en Inglaterra, tratando de recuperarse y, en la medida de lo posible, de reincorporarse a las líneas. Publicó, en 1916, Over the Brazier, el primer volumen de su colección de poemas, que le valió una reputación temprana como poeta de guerra. A lo largo de los años siguientes, decidió no incluir esos poemas en sus colecciones posteriores, al considerar que formaban parte de un “boom” puntual de la poesía sobre la contienda.
En su servicio, Graves sufrió una herida de guerra que afectó gravemente su salud; una parte de su experiencia consistió en soportar pérdidas en el frente y la presión de la vida militar. Aun así, el eco de la batalla resonó en su obra y, aun cuando regresó a casa, permaneció con secuelas que limitaron su actividad militar y exigieron un largo proceso de readaptación. Este periodo marcó el inicio de una relación intensa con su oficio literario y con la idea de escribir como una manera de comprender la experiencia humana en tiempos de conflicto.
Entre los amigos que surgieron en esa etapa se encuentra Siegfried Sassoon, compañero de regimiento, con quien compartió momentos de hospitalidad y hospital. En la estancia conjunta en Somerville College, Oxford, donde se aprovecharon instalaciones para oficiales, surgieron cartas y episodios que dibujan una relación cercana y compleja entre Graves y Sassoon. En esa época Graves conoció a Marjorie, una enfermera y pianista, con la que entrelazó sentimientos que quedaron registrados en su correspondencia y en su memoria, a veces descritos como un amor imposible o no consumado.
Durante 1917 la vida de Sassoon dio un giro de protesta frente a laManagement de la guerra y Graves intervino para evitar un consejo de guerra, argumentando que Sassoon sufría neurosis de guerra y necesitaba tratamiento médico. Ese episodio condujo a Sassoon a Craiglockhart, un hospital militar en Edimburgo, donde fue atendido por W. H. R. Rivers y donde conoció a su futuro compañero de batalla Wilfred Owen. Graves también recibió tratamiento por neurosis de guerra, si bien no fue hospitalizado de forma sostenida. La experiencia operó en su visión de la guerra y de la vida.
Graves, con su particular carácter y su experiencia personal, dejó constancia de la atmósfera de aquel periodo. En su correspondencia y en las memorias, la sombra de la guerra aparece en la memoria sensorial: el temor al gas, el ruido del bombardeo y la necesidad de encontrar una ruta para vivir y escribir después de aquello. El relato de estos años se entrelaza con la crítica literaria y con las investigaciones posteriores que llevaría a cabo sobre mitos y relatos antiguos, así como con su amistad con Sassoon y Owen, que marcó de modo indeleble su repertorio intelectual y afectivo.
La relación entre Graves y Sassoon quedó reflejada en la historiografía de la época y en la literatura posterior, y se convirtió en un eje para la recreación literaria de aquella generación. Pat Barker, por ejemplo, lo recupera en su novela Regeneración, donde se entrecruzan la experiencia de la guerra y la compleja trayectoria emocional de Graves. En sus propias memorias y en su obra, Graves dejó constancia de una juventud afectiva que, pese a las circunstancias, se convirtió en motor de su identidad literaria y de su tensionalidad emocional, expresada en poemas y en la crítica posterior.
En 1917 Graves fue reubicado en un batallón de guarnición, y su trayectoria quedó marcada por un incidente que pudo haber derivado en un cargo por deserción. En la retirada de las tropas y el inicio de la desmovilización, Graves relató que, a finales de 1918, al sentirse aquejado por la gripe de la pandemia, intentó abandonar la unidad para recibir atención en un hospital inglés. Sin embargo, sin la documentación necesaria para la desmovilización, terminó encontrando ayuda circunstancial en un transeúnte que le facilitó los papeles requeridos para volver a casa. Este episodio simboliza la lucha que vivió para abandonar el frente y reencontrarse con su vida civil, tarea que no fue fácil en aquellos años.
Posguerra
Inmediatamente tras la contienda, Graves Afro de Nancy Nicholson inició una familia, aunque las circunstancias económicas y su salud comprometida condicionaron gran parte de su vida posterior. Describe un periodo de debilidad física y nerviosismo extremo, acompañado de un progresivo cansancio que parecían impedirle retomar una vida activa. En ese marco, su esperanza fue recuperar la salud para poder estudiar en Oxford, respaldado por una beca gubernamental, y la voluntad de dedicarse a la vida académica y literaria, aun cuando el camino fuese arduo.
Con el paso del tiempo, su estado físico se estabilizó lo suficiente para permitirle iniciar una nueva etapa: la vida universitaria y la dedicación a la escritura. Se mudó a Boars Hill, cerca de Oxford, donde convivía con una serie de figuras literarias destacadas que ejercían influencia en su aprendizaje y en su proyecto creativo. Entre los residentes relevantes estaban Robert Bridges, John Masefield como su casero, Edmund Blunden, Gilbert Murray y Robert Nichols. Este entorno estimuló su desarrollo como poeta y estudioso, y facilitó las conversaciones sobre poesía contemporánea y la crítica literaria.
Con el tiempo, Graves se trasladó a otros hogares cercanos a Oxford y a otros lugares de la península, hasta fijar su residencia en Mallorca. En esa etapa, su relación simbiótica con T. E. Lawrence (con quien discutía de poesía y de travesuras intelectuales) marcó la vida de la reconstrucción de su identidad como escritor. A partir de ese entonces, Graves tomó distancia de la religiosidad y se acercó a una postura atea, incorporando esa cosmovisión en su visión de la mitología y de la historia.
En el mundo de la cultura, Graves participó en un enriquecedor cruce de artes: sus obras y su presencia se asociaron a iniciativas como la participación en competiciones culturales de los Juegos Olímpicos de París 1924, cuando su producción literaria fue incluida entre las manifestaciones artísticas de la época. En esas horas, su talento se manifestó no solo como poeta, sino también como educador y crítico que exploraba la literatura con un anhelo de renovación y de críticica autoconsciente de las corrientes modernas.
Paralelamente a su vida académica, Graves abrió una tienda de ultramarinos en las afueras de Oxford; el experimento comercial no prosperó, y, a la vez, suspendió temporalmente sus estudios de BA, aunque se le permitió completar una B.Litt. gracias a una tesina, lo que le permitió dedicarse a la enseñanza de la literatura. En 1926 aceptó un puesto de profesor en la Universidad de El Cairo, donde viajaría acompañado de su esposa, sus hijos y la escritora Laura Riding. En aquel periodo Graves afirmaría haber conocido a un joven Gamal Abdel Nasser entre sus alumnos, lo que añade un matiz curioso a su experiencia educativa.
Tras un breve regreso a Londres, Graves vivió una separación emocional de su esposa, que se profundizó cuando Riding decidió acompañarlo a Deyá, en Mallorca, donde continuaron publicando y fundaron la casa editorial Seizin Press. También crearon la revista Epilogue y escribieron, de forma conjunta, dos obras académicas fundamentales: A Survey of Modernist Poetry (1927) y A Pamphlet Against Anthologies (1928). Estas publicaciones ejercieron una influencia decisiva en la crítica literaria contemporánea y en el auge del New Criticism.
Años posteriores
La relación de Graves con Sassoon abrió una puerta a la amistad con Wilfred Owen, a quien invitó a su boda con Nancy Nicholson en 1918. Después del matrimonio, prolongó su vínculo con Oxford mientras intentaba sostener una vida familiar y profesional. En 1926 se unió a la Universidad de El Cairo, acompañado por Laura Riding y la propia esposa, y allí consolidó su labor educativa y editorial junto a Riding.
En 1929 se publicó su autobiografía Goodbye to All That (Adiós a todo eso), una obra que rencontró un gran éxito entre el público, pero que terminó por distanciarle de ciertos círculos de amistades y de la crítica conservadora. Su carrera de novelista histórico despegó poco después, y en 1934 apareció su obra más célebre, Yo, Claudio, que desentraña la vida del emperador romano Claudio a partir de fuentes clásicas y que sentó las bases de una serie de novelas históricas de tono biográfico. En la secuela Claudio, el dios, y su esposa Mesalina profundizó esa figura en su dimensión política y humana.
La década de 1930 también le ofreció otras obras destacadas, como El conde Belisario, que recorre la vida del general bizantino, y El vellocino de oro, en la que se aproxima a mitos antiguos desde una mirada novelística. En 1946 apareció Rey Jesús, una novela que reinterpreta la figura histórica de Jesús desde un enfoque literario y crítico. Graves también exploró la mitología y la poesía en ensayos influyentes; entre ellos destaca The White Goddess, publicado en 1948, un estudio que ha causado debates sobre su influencia en la poesía y la ficción. En esa década también emergió su visión atea y su interés por las figuras y los mitos como marcos de lectura de la cultura.
En el contexto de la posguerra, Graves regresó a Deyá y consolidó su vida personal en esa localidad balear, donde contrajo matrimonio con Beryl Hodge tras un periodo de vida en Inglaterra. Con ella tuvo a su hija Lucía Graves, y esa continuidad afectiva se unió a su labor educativa y literaria. En 1950 se casó con Beryl en Deyá, y luego de la muerte de la primera esposa, el lugar de residencia y de la labor creativa se consolidó en esa región. En 1961 fue nombrado profesor de poesía en Oxford, cargo que ocupó hasta 1966, cuando se retiró y dedicó su tiempo a la escritura y a la investigación de mitos y de la historia.
Obra
Poesía
- Hadas y fusileros (Fairies and Fusiliers), edición de William Heinemann, 1917.
- Poemas completos (Collected Poems), Cassell, 1959.
Novelas
- Yo, Claudio (I, Claudius), Arthur Barker, 1934.
- Claudio, el dios, y su esposa Mesalina (Claudius the God and his Wife Messalina), Arthur Barker, 1935.
- El conde Belisario (Count Belisarius), 1938; edición de Edhasa, 1998 (reeditado).
- El vellocino de oro (The Golden Fleece), Cassell, 1944.
- Rey Jesús (King Jesus), Creative Age Press, Nueva York, 1946.
- Las islas de la imprudencia (The Isles of Unwisdom), 1949.
- Siete días en Nueva Creta (Seven Days in New Crete), 1949.
- La hija de Homero (Homer's Daughter), Cassell, 1955.
- La historia de Eliseo y la sunamita (Elijah and the Shunammite Woman), Alianza Editorial, 1995.
No ficción
- Lawrence y los árabes (Lawrence and the Arabs), edición original de 1927; reediciones posteriores con otros títulos.
- Adiós a todo eso (Goodbye to All That: An Autobiography), Jonathan Cape, Londres, 1929; edición revisada por el autor: Doubleday, Nueva York, 1957.
- La diosa blanca (The White Goddess. A Historical Grammar of Poetic Myth), Faber & Faber, Londres, 1948.
- Hebrew Myths. The Book of Genesis, escrito junto a Raphael Patai, The Trustees of Robert Graves, Londres, 1964.
- Los mitos griegos (Greek Myths and Legends), dos volúmenes, primera edición 1955; Cassell, Londres, 1968.
- Dioses y héroes de la antigua Grecia (Greek Gods and Heroes), 1960.
Traducciones
- Los Rubaiyat (The Rubaiyat of Omar Khayyam; con Omar Ali-Shah), Cassell, 1967.
Otros
- El sello de antigua, 1936.
- Las aventuras del sargento Lamb.
- Últimas aventuras del sargento Lamb, 1941.
- Las islas de la imprudencia.
- La historia de Mary Powell.