Samuel Goldwyn
| Nombre completo | Samuel Goldwyn |
|---|---|
| Nombre nativo | Samuel Goldwyn |
| Descripción | Productor de cine estadounidense (1882–1974) |
| Fecha de nacimiento | 17-08-1882 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 31-01-1974 |
| Nacionalidad | Imperio ruso, Estados Unidos |
| Ocupaciones | productor de cine, escritor |
| Idiomas | inglés |
| Esposas | Frances Howard |
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.
Samuel Goldwyn es el nombre con el que alcanzó la cúspide de su carrera como productor de cine, pero nació con un apellido distinto: Szmuel Gelbfisz. Su origen polaco y su ascendencia judía marcaron sus primeros años, y su trayectoria personal terminó por entrelazarse con la historia dorada de Hollywood. Desde sus inicios modestos como joven vendedor de guantes hasta convertirse en uno de los artífices de grandes estudios, su vida guió el camino de la industria hacia una era de innovación, ambición y reconocimiento internacional. Con su visión, supo detectar talentos, impulsar proyectos ambiciosos y, en varios momentos, moldear el destino de compañías como Paramount y MGM, dejando una huella indeleble en el cine mundial.
Samuel Goldwyn es el nombre con el que alcanzó la cúspide de su carrera como productor de cine, pero nació con un apellido distinto: Szmuel Gelbfisz. Su origen polaco y su ascendencia judía marcaron sus primeros años, y su trayectoria personal terminó por entrelazarse con la historia dorada de Hollywood. Desde sus inicios modestos como joven vendedor de guantes hasta convertirse en uno de los artífices de grandes estudios, su vida guió el camino de la industria hacia una era de innovación, ambición y reconocimiento internacional. Con su visión, supo detectar talentos, impulsar proyectos ambiciosos y, en varios momentos, moldear el destino de compañías como Paramount y MGM, dejando una huella indeleble en el cine mundial.
En el relato de su biografía, lo que emerge es la historia de un hombre que, gracias a una mezcla de talento, audacia y una formidable capacidad para el marketing, convirtió obstáculos en oportunidades. A lo largo de casi medio siglo de labor, produjo un acervo de títulos que oscilan entre el melodrama luminoso y la comedia musical, sin desdeñar trabajos de mayor peso dramático. Su nombre quedó asociado a una generación de cineastas y actores que marcaron época, y su legado se extendió más allá de su propia época gracias a las empresas que fundó y a la manera en que influyó en el modo de hacer cine en Estados Unidos.
Biografía
Primeros años
Samuel Goldwyn —nacido Szmuel Gelbfisz— vio la luz en Varsovia, cuando la comunidad judía jasídica que lo rodeaba aún respiraba los aires de una Polonia entre tradiciones y modernidad. Sus progenitores, Aaron Dawid Gelbfisz (1859–1894) y Hanna Frymet (1860–1925), fueron trabajadores humildes que trasladaron a su hijo a nuevos horizontes tras la pérdida del padre. Aaron se desempeñaba como vendedor ambulante y su madre aportaba la estabilidad del hogar con esfuerzo cotidiano. El clan polaco-judeo dejó Varsovia tras la muerte del padre y desplazó su residencia hacia Hamburgo, donde la familia encontró refugio entre conocidos para iniciar una vida distinta. Allí, el joven Szmuel se formó como fabricante de guantes, oficio que marcaría sus primeros años laborales y su visión práctica del negocio.
En el otoño de 1898, decidió emprender una ruta que lo acercaría a la megalópolis cinematográfica que aún no existía como tal. Cambió de nombre temporal en Birmingham, habiendo adoptado la identidad de Samuel Goldfish, y poco después tomó un barco hacia Liverpool para zarpar hacia Filadelfia, con la firme intención de asentarse en Estados Unidos. A su llegada encontró empleo en el negocio de guantes en Gloversville, donde descubrió que su talento para la venta sería su puerta de entrada a una vida profesional de alcance mayor. Tras unos años, fijó su residencia en la Gran Manzana y, desde allí, dio inicio a una metamorfosis que lo llevó a convertirse en una figura decisiva para la industria. En la dirección que tomó su carrera, su habilidad para comunicar y persuadir resultó ser tan valiosa como su ojo para identificar talentos y proyectos atractivos. En 1909–1910, ya había establecido su primer domicilio en la ciudad de Nueva York, en un inmueble de la West 61st Street, desde el cual forjaría relaciones y estrategias que cambiarían el rumbo de su vida y del cine de su época.
Paramount
En 1913, Goldwyn se asoció con Jesse L. Lasky, Cecil B. DeMille y Arthur Friend para fundar la empresa The Jesse L. Lasky Feature Play Company. Su objetivo era dirigir la producción de obras cinematográficas y ampliar el alcance de una industria que recién empezaba a consolidarse como un negocio de gran impacto cultural. Adquirieron los derechos de The Squaw Man por una suma relativamente modesta y designaron a Dustin Farnum como protagonista de la película que marcaría el inicio de una nueva etapa en la industria. El rodaje de esa obra comenzó en Hollywood el 29 de diciembre de 1913, un hito que supuso la apertura de un nuevo capítulo para los productores que, luego, serían decisivos para la configuración del estudio. En 1914, Paramount Pictures emergía como una red de distribución y exhibición que buscaba ampliar su catálogo de películas. En ese marco, firmaron un acuerdo para abastecer a la empresa con treinta y seis filmes anuales, mientras que otras firmas, como Famous Players Film Company de Adolph Zukor, se sumaban al proceso de consolidación del sector. La fusión entre Famous Players-Lasky y Paramount se concretó en 1916, y Zukor pasó a ocupar un papel central en la nueva estructura, con Goldwyn asumiendo roles de liderazgo en la junta directiva. En medio de tensiones internas, Goldwyn renunció a la presidencia de la junta el 14 de septiembre de 1916, y su participación activa como directivo se fue reduciendo, aunque siguió manteniendo acciones y una presencia simbólica en la empresa. Aquel periodo sería crucial para el equilibrio entre creatividad y gestión en una industria que aún estaba aprendiendo a convivir con el poder de las grandes compañías de entretenimiento.
Goldwyn Pictures
En 1916, Goldwyn emprendió una nueva aventura empresarial junto a Edgar y Archibald Selwyn, dos productores de Broadway, para crear Goldwyn Pictures, una empresa que proponía una fusión entre el mundo teatral y el cinematográfico. Más adelante, Goldwyn dio un paso decisivo en su identidad y formalizó su nombre como Samuel Goldwyn (diciembre de 1918), nombre que conservaría a lo largo de toda su vida. La firma de aquel sello comercial, bajo el emblema del “León de la Metro”, dejó claro que su ambición iba mucho más allá de la mera producción de filmes: pretendía convertir a su estudio en un referente icónico de la industria. En 1924, Goldwyn Pictures fue adquirida por Marcus Loew y, en ese mismo periodo, se fusionó con Metro Pictures para dar lugar a la que todos conoceríamos como Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). A diferencia de otras figuras de la época, Goldwyn no participó en la gestión de MGM, pues su rol quedó fuera del equipo directivo de la nueva empresa, a pesar de haber sido figura clave en la génesis de la compañía resultante.
Samuel Goldwyn Productions
Antes de la venta de Goldwyn Pictures en 1924, Goldwyn había creado ya Samuel Goldwyn Productions (1923), una casa productora que carecía de un eslabón de distribución propio. Su primer largometraje, Potash and Perlmutter, se estrenó en septiembre de 1923 a través de First National Pictures. En esa etapa, algunas producciones llevaban la marca Howard Productions, una alusión a Frances Howard, esposa de Goldwyn. Con una intuición que se convertiría en su sello, Goldwyn se convirtió en un productor independiente con fuerte influencia en Hollywood, capaz de reconocer y cultivar talentos. Colaboró con directores de renombre como William Wyler y estrechó vínculos con guionistas y dramaturgos de primer nivel, entre los que figuraban Ben Hecht, Sidney Howard, Dorothy Parker y Lillian Hellman. Se cuenta, con cierto tono legendario, que en una discusión sobre guiones, Goldwyn enfrentó a Dorothy Parker (entre otras) y, recordando su pasado como fabricante de guantes, recibió una réplica ingeniosa: “No me señale con el dedo. ¡Le conocí cuando tenía un dedal!”. Aunque algunas de sus producciones no perduraron, otras dejaron una huella duradera en el cine estadounidense, y su labor como productor independiente fue, durante años, la más destacada de Hollywood. Sus colaboraciones con John Ford, como El doctor Arrowsmith, le valieron, junto a Wyler y otros realizadores, nominaciones y reconocimientos que consolidaron su posición como un referente del cine de artesanía y ambición comercial. A lo largo de esa década, sus películas marcaban tendencias, ganaban elogios y participaban en la conversación cultural de la época, incluso cuando algunas obras se mantenían en un equilibrio precario entre innovación y entretenimiento popular.
La década de los treinta estuvo dominada por una producción que oscilaba entre el entretenimiento comercial y la aspiración de obras de gran envergadura. Goldwyn fue responsable de títulos que figuran entre los más recordados de la era, muchos de los cuales contaron con la participación de figuras como John Ford y William Wyler, cuyas colaboraciones generaron nominaciones al Óscar a la mejor película para obras como Dodsworth (1936), Cumbres borrascosas (1939) y La loba (The Little Foxes, 1941), entre otras. También se sumaron proyectos que rozaron la gloria de la época dorada, como Los mejores años de nuestra vida (1946), que obtuvo el máximo galardón de la Academia. Durante ese periodo, la distribución de sus creaciones pasó de United Artists a un acuerdo con RKO Pictures a partir de 1941, reflejo del dinamismo y de la reconfiguración de las alianzas en el cine estadounidense.
Últimos años
En la década de los cincuenta, Goldwyn orientó su catálogo hacia el género musical, confiando en intérpretes de renombre para lograr el éxito en taquilla. Entre sus fichajes figuraron Danny Kaye en El fabuloso Andersen (Hans Christian Andersen, 1952) y un elenco destacado para Guys and Dolls (1955), una adaptación de Broadway protagonizada por Marlon Brando, Jean Simmons, Frank Sinatra y Vivian Blaine. Esta producción resultó ser, curiosamente, la única película de Goldwyn distribuida por MGM, una coincidencia que subraya la historia de alianzas y complicidades que marcó su carrera. En su último intento por convertir música y ópera en cine, Golden filmó Porgy and Bess (1959), una revisión operística con diálogo, destinada a abrazar una experiencia cinematográfica distinta. Aunque la recepción fue mixta y, en algunos círculos, la película generó discrepancias familiares, la experiencia dejó claro que Goldwyn mantenía un impulso creativo inagotable incluso en la etapa final de su trayectoria. La visión de convertir la obra en una experiencia de vanguardia se mantuvo como un objetivo que, sin embargo, no logró la aceptación total de los dedicados al mundo de Gershwin, y la película terminó quedando fuera de la distribución en determinadas plazas. Aquel proyecto, visto por su propio autor como un intento de elevar la ópera a un nuevo formato, quedó marcado como una experiencia desafiante que generó debates sobre el equilibrio entre el musical y el cine. El 8 de febrero de 1960, Goldwyn recibió una distinción que reflejaba su influencia en Hollywood: inauguró su propia estrella en el Hollywood Walk of Fame, en el número 1631 de Vine Street, como reconocimiento a sus aportaciones al cine. Fue un momento simbólico de reconocimiento público a una trayectoria que había dejado una impronta indeleble en la industria y en la cultura popular.
Vida familiar
En 1910, Goldwyn contrajo matrimonio con Blanche Lasky, hermana de Jesse L. Lasky, una unión que resultó fructífera y dio lugar a una hija. Sin embargo, la pareja decidió separarse en 1915. En 1925, el productor selló una nueva alianza con la actriz Frances Howard, con quien permanecería unido por el resto de sus días. Su hijo, Samuel Goldwyn, Jr., heredó parte de la tradición familiar y terminó incorporándose al negocio cinematográfico. A lo largo de su vida, Goldwyn tuvo fama de mujeriego entre círculos sociales y amistades; la nostalgia por su aparente encanto convivía con un público que relataba su afán por la diversión y la insinuación. En palabras de Jean Howard, quien durante mucho tiempo formó parte de su entorno, la mezcolanza entre coqueteos y su vida privada atravesó años de aparente tolerancia, a la vez que su esposa Frances Howard optaba por una actitud más indulgente ante estas situaciones. Este rasgo humano y complejo se convirtió en una de las facetas más comentadas de su personalidad pública. Goldwyn falleció en Los Ángeles, a los 94 años, tras sufrir un fallo cardíaco en su residencia, dejando detrás un legado que seguiría inspirando a generaciones de cineastas y productores. En la década de los ochenta, los Samuel Goldwyn Studios fueron adquiridos por Warner Bros., marcando un nuevo capítulo en la historia de las instalaciones que habían albergado buena parte de su producción y de la cultura del cine estadounidense.
Premios y distinciones
Entre los reconocimientos que acompañaron su trayectoria figuran una serie de galardones que atestiguan su impacto en la industria. Goldwyn recibió el respeto de la crítica y la audiencia al recibir distintos premios que reconocían su aporte creativo y empresarial. Su trayectoria fue premiada de manera especial en 1973 cuando se le otorgó el Globo de Oro Cecil B. DeMille Award, un homenaje que celebraba su trayectoria y su influencia en el ámbito del espectáculo. En 1947, se le distinguió con el Irving G. Thalberg Memorial Award, un reconocimiento a su labor empresarial y su visión de la producción cinematográfica. Más adelante, en 1958, fue reconocido con el Jean Hersholt Humanitarian Award, un galardón dedicado a la labor humanitaria y social que acompaña su labor en la industria. Estos premios, junto a otros hitos, delinean la figura de un hombre que, más allá de la mera generación de productos culturales, dejó una impronta en la manera de entender el cine como un fenómeno social y humano.
Filmografía (selección)
- 1923: Three Wise Fools
- 1925: (Stella Dallas) (El sacrificio de Stella Dallas)
- 1926: La victoria de Barbara Worth
- 1927: The Magic Flame
- 1927: The Devil Dancer
- 1928: The Awakening
- 1929: El capitán Drummond
- 1930: Whoopee!
- 1930: Raffles
- 1931: Street Scene
- 1931: Arrowsmith
- 1934: We Live Again
- 1936: Dodsworth
- 1936: Esos tres
- 1937: Stella Dallas
- 1937: Calle sin salida
- 1938: The Cowboy and the Lady
- 1938: The Goldwyn Follies
- 1939: Cumbres borrascosas
- 1940: The Westerner
- 1941: La Loba
- 1941: Bola de fuego
- 1942: El orgullo de los Yanquis
- 1943: La estrella del norte
- 1944: Up in Arms
- 1944: La princesa y el pirata
- 1945: Wonder Man
- 1946: The Kid from Brooklyn
- 1947: The Bishop’s Wife
- 1949: Roseanna McCoy
- 1949: My Foolish Heart
- 1950: Our Very Own
- 1951: I Want You
- 1952: Hans Christian Andersen
- 1955: Guys and Dolls
- 1959: Porgy and Bess