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Sergio Canales Madrazo

Nombre completo Sergio Canales Madrazo
Descripción Futbolista español
Fecha de nacimiento 16-02-1991
Lugar de nacimiento
Nacionalidad Japón
Ocupaciones futbolista
Idiomas español
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Sergio Canales Madrazo nació en Santander, España, el 16 de febrero de 1991, y desde muy joven dio muestras de un talento que le permitiría crecer hasta convertirse en un centrocampista de referencia. Su trayectoria se ha construido entre la disciplina de las canteras, el salto a grandes clubes y una capacidad constante para superar contratiempos físicos. A lo largo de los años ha sabido adaptar su estilo, combinando creatividad, visión de juego y una polivalencia que le ha permitido rendir tanto en puestos interiores como en roles más adelantados.

Sergio Canales Madrazo — Imagen principal

Sergio Canales Madrazo nació en Santander, España, el 16 de febrero de 1991, y desde muy joven dio muestras de un talento que le permitiría crecer hasta convertirse en un centrocampista de referencia. Su trayectoria se ha construido entre la disciplina de las canteras, el salto a grandes clubes y una capacidad constante para superar contratiempos físicos. A lo largo de los años ha sabido adaptar su estilo, combinando creatividad, visión de juego y una polivalencia que le ha permitido rendir tanto en puestos interiores como en roles más adelantados.

Trayectoria

Inicios y formación

Desde niño mostró una predisposición notable para entender el juego y distribuirla con criterio. Ingresó en la cantera de una entidad de renombre en Cantabria cuando apenas superaba la primera década de vida, despertar que le abrió las puertas a competiciones de alto nivel en etapas muy tempranas. Su camino en las categorías inferiores se caracterizó por una progresión constante, en la que su vocación ofensiva fue ganando terreno a su perfil inicial de mediocentro central. En esas primeras etapas dejó claro que su expectativas iban más allá de la simple entrega física; su lectura de las jugadas y su capacidad para generar líneas de pase prometían un desarrollo superior.

En el periodo juvenil, su proyección llamó la atención de varios clubes, y tras acercamientos con diferentes equipos, su trayectoria dio un giro relevante cuando un acuerdo mutuo entre dos conjuntos aceleró un movimiento estratégico para su futura carrera. En esa etapa temprana, la dirección técnica valoró su maduración y la posibilidad de incorporar a su juego un endurecimiento táctico que le permitiría madurar como futbolista con mayor proyección internacional.

Racing de Santander

Con la mirada puesta en crecer en una estructura que favoreciera su desarrollo, Canales dio el salto a la cantera de Real Racing Club de Santander a los diez años. En ese marco, destacó por su rendimiento en el Torneo Nacional Alevín de Fútbol 7, una competición que se convirtió en un escenario clave para su evolución técnica y táctica. Su rol en las categorías infantil y cadete le permitió modelar un perfil con vocación ofensiva, adelantando su posición natural para explorar opciones en la línea de creación.

En 2006, cuando el talento ya apuntaba a un salto importante, se produjo un acuerdo entre Deportivo de La Coruña y Racing que dejó al Dépor con una participación en los derechos de un talento aún joven, que apenas tenía quince años. Este movimiento fue un preludio de un camino que combinaría formación, visibilidad y la posibilidad de abrazar un traspaso futuro a un club de mayor envergadura. A partir de entonces, la trayectoria de Canales pasó a escribirse con la mira puesta en los retos que le estaban por venir.

Ya en 2008, el técnico de la primera plantilla optó por confiar en su talento para reforzar el equipo principal. A partir de ese momento, sus primeros minutos en competiciones continentales marcaron un hito decisivo: debutó en la Copa de la UEFA y dejó constancia de su capacidad para competir al más alto nivel. Su estreno en la competición europea se produjo en El Sardinero, ante un rival finlandés, y resultó en una victoria que fortaleció su confianza. Poco después, dio el salto a la Liga, sustituyendo a Edu Bedia en un encuentro de liga que marcó el inicio de su proceso de afirmación como jugador de primer equipo. En ese mismo año, disputó su primer choque de Copa del Rey y sumó minutos en un tramo de la competición doméstica que convirtió a Canales en una pieza cada vez más habitual en la estructura.

Durante esa temporada inicial, la continuidad no fue constante, pero el programa de crecimiento de un mediocentro con vocación ofensiva siguió su curso. Sus primeros 105 minutos en la Liga y su participación en la competición copera mostraron que el proyecto de desarrollo estaba en marcha, y que el jugador no solo tenía talento, sino también la capacidad de aprovechar las oportunidades cuando se presentaran. El periodo siguiente fue testigo de una explosión progresiva: la فقد de minutos iniciales dio paso a una participación más relevante, y su repertorio fue ampliándose con cada encuentro.

La campaña 2009-2010 supuso una consolidación notable. Canales disputó un número significativo de encuentros ligueros y dejó ver una capacidad goleadora que no era habitual en un centrocampista joven. Sus goles, anotados en escenarios variados, demostraron que su presencia en el área rival podía convertirse en una fuente de desequilibrio para las defensas contrarias. Ese año dejó atrás las dudas y se instaló como una pieza de referencia en la plantilla, permitiendo que la afición entendiera que su proyección fue más allá de las expectativas iniciales.

Real Madrid C. F.

Con el impulso de un rendimiento sostenido y tras mantener conversaciones con varias entidades internacionales, Canales tomó la decisión de unirse a un gigante europeo para afrontar un nuevo reto. En febrero de 2010, Racing y Real Madrid alcanzaron un acuerdo que abría la puerta a un periodo de seis temporadas para el jugador. La transferencia, que se hizo efectiva a partir de la siguiente temporada, llevó al mediocentro a un contexto competitivo con un palmarés y una exigencia distintos, en el que el objetivo era desarrollarse en un club que marcaba tendencia en el fútbol mundial.

El universo de la casa blanca provocó que algunas apuestas iniciales contemplaran la posibilidad de que emprendiera una cesión para acumular juego en otro entorno, pero la figura del entrenador portugués en ese momento apostó por que siguiera en la plantilla del Real Madrid. En la pretemporada, Canales dejó su impronta con un gol en el choque de verano frente a un equipo de América, y su primer partido de liga lo disputó como titular. Sin embargo, la evolución de la campaña trajo un giro en la valoración del jugador: llegadas las circunstancias, el técnico decidió no mantenerlo como una pieza inamovible, y los ingresos de competencia interna limitaron su participación en el tramo decisivo de la temporada. Aun así, el periodo dejó claro que el futbolista poseía recursos para competir al más alto nivel, incluso si el itinerario inmediato no fue el esperado.

Valencia C. F.

La siguiente etapa de su carrera llegó bajo la fórmula de una cesión con opción de compra, anunciada en agosto de 2011. Valencia asumió la ficha del jugador por una suma que incluía una cuota fija y compromisos económicos por temporada, con la posibilidad de activar una opción de compra al finalizar la cesión. La llegada de Canales al Mestalla supuso un nuevo capítulo en su trayectoria, donde el reto consistía en recobrar la continuidad y la confianza perdidas por las lesiones y las rotaciones de los últimos meses en su club de origen.

Su debut en el estadio valencianista, ante Racing de Santander, dejó claro que buscaba integrarse rápidamente a las dinámicas del equipo. En esa primera toma de contacto, mostró movilidad y un deseo de participar activamente en las jugadas de ataque. Sin embargo, el tramo siguiente trajo una dura realidad: compromisos dolorosos en la rodilla derecha lo fueron alejando de la regularidad. Los contratiempos médicos condicionaron su evolución durante la campaña 2011-2012, en la que las lesiones estuvieron presentes en momentos clave, obligándole a afrontar largas recuperaciones que le alejaron de la mejor versión que había mostrado en sus años previos.

Tras afrontar dos interrupciones de ligamento cruzado en la misma rodilla, la trayectoria de Canales dio un giro significativo. En verano de 2012, el Valencia dio un paso firme para hacerse con sus derechos, adquiriendo la propiedad del jugador y asegurando su permanencia hasta 2017. Ese movimiento abrió la puerta a una nueva etapa, con la convicción de que su talento podía brillar de forma sostenida en un club con aspiraciones europeas. El propio canterano se preparó para volver a demostrar su calidad en el campo y, un poco más tarde, tuvo la oportunidad de debutar como titular con la camiseta de su nuevo club en una competición nacional.

En enero de 2013, Canales recibió la oportunidad de volver a competir al máximo nivel con la elástica valencianista. Su regreso en la Copa del Rey, ante un antiguo club formador, fue una señal de que su presencia en el once podía aportar creatividad y variantes en el juego. En el plano de la Liga, su primer salto como titular se produjo poco después, y en el transcurso de esa temporada dejó impresiones de su capacidad para moverse entre líneas y participar en las fases de ataque con holgura. Con el paso de las semanas, y frente a cambios en el banco técnico, la influencia de Canales creció, aunque la competencia interna y las dudas sobre la continuidad en la titularidad condicionaron su protagonismo en determinados tramos.

En el curso 2013-2014, la llegada de un nuevo técnico modificó las dinámicas de la plantilla. El jugador experimentó altibajos en su titularidad y, cuando parecía haber consolidado un hueco, la directiva decidió evaluar otras alternativas de juego. En ese periodo, Canales sumó minutos en la competición continental y, ante movimientos estratégicos dentro del vestuario, buscó mantener su ritmo para no perder la costumbre de aportar en las fases decisivas de los encuentros. Aun con altibajos, su presencia en el Valencia dejó una huella de recuperación y esfuerzo ante las complicaciones físicas.

Real Sociedad

En el cierre del mes de enero de 2013, la Real Sociedad y el Valencia acordaron un traspaso cuyo importe se combinaba con variables. La operación convirtió al cántabro en jugador del conjunto donostiarra, que lo contrató para un periodo de cuatro años y medio. Su estreno con la Real se dio en una semifinal de Copa del Rey disputada en un escenario emblemático, el Camp Nou, y el equipo mostró rápidamente que Canales sería una pieza clave en la creación de juego. En poco tiempo, se hizo con la titularidad en el puesto de enlace, aportando visión y precisión en los pases.

La temporada 2013-2014 dejó constancia de su rendimiento estable en la Real. Su primera diana llegó en una salida fuera de casa, en un empate a dos ante un rival de peso en la clasificación, y poco después añadió otro tanto ante un adversario histórico del club. Ese año confirmó su capacidad para moverse entre líneas, asistir y definir, fortaleciendo su papel dentro de un equipo que apostaba por la construcción del juego desde la sala de máquinas. Al finalizar esa campaña, sus números reflejaban una participación consistente y una influencia creciente en el ataque del equipo.

La campaña 2014-2015 elevó aún más su protagonismo. En la fase previa de la Europa League, el conjunto donostiarra superó a un rival escocés con un marcador claro, en el que Canales contribuía con combinaciones rápidas y precisión en los pases. En la Liga, se reencontró con el gol en momentos puntuales, estableciendo una relación cada vez más fluida con sus compañeros de ataque. Su rendimiento aportó equilibrio al medio campo y una mayor capacidad para sostener la posesión y acelerar la circulación del balón en zonas adelantadas.

La llegada de un nuevo curso trajo cambios en la dinámica del equipo y en la gestión del once titular. A medida que el técnico tomaba decisiones para gestionar la carga de partidos y la salud de los jugadores, Canales demostró ser una pieza versátil capaz de adaptarse a las exigencias tácticas. Su capacidad para sostener la circulación en medio campo y aportar con movimientos en diagonal continuó destacándose, mientras la Real buscaba consolidarse en la zona alta de la tabla y competir por puestos europeos.

La temporada 2015-2016 estuvo marcada por una caída de rendimiento inicial y una racha de lesiones que interrumpieron su continuidad. Tras iniciar el curso en el equipo como una opción más de rotación, fue ganando protagonismo con la llegada de un nuevo entrenador, que le dio más oportunidades para demostrar su capacidad para crear juego y finalizar jugadas. Su primer gol importante de la campaña se registró en una eliminatoria copera ante un equipo de Las Palmas, y esa diana sirvió como un impulso para recuperar la confianza en su propio repertorio. Sin embargo, poco después, un giro en la situación física lo llevó de nuevo a estar fuera de las canchas durante varios meses, limitando su participación en el tramo decisivo de la temporada y obligándolo a un nuevo periodo de readaptación.

La siguiente temporada marcó un nuevo capítulo en su carrera. Tras su regreso a la actividad, Canales agrandó su influencia en el juego de la Real, sumando minutos y aportando con asistencias en la fase decisiva de la campaña. Su participación creció, y demostró que, cuando está en forma, puede convertirse en uno de los engranajes más fiables del equipo. En la parte final de esa temporada, su aportación mostró una consolidación en la medular, con movimientos que abrían huecos para sus compañeros y, en ocasiones, con aportes ofensivos que desequilibraban a la defensa contraria.

En la temporada 2016-2017, el jugador regresó a la titularidad en un proceso de renovación de la plantilla que requería paciencia. Su presencia habitual en el once dejó ver su madurez táctica y su capacidad para jugar en diferentes funciones dentro del esquema. En la última jornada de aquella campaña, un saque de esquina que derivó en el gol de un compañero terminó siendo determinante para que la Real Sociedad asegurara un puesto en competiciones europeas en la siguiente temporada. En ese periodo, Canales totalizó más de treinta encuentros, con un aporte de trabajo constante y un balance de asistencias que reflejaba su capacidad para participar en el juego colectivo.

La campaña 2017-2018 comenzó con el regreso de su influencia en el equipo, y su presencia en el once aportó experiencia y consistencia a un Real Sociedad que buscaba equilibrar la presión de competir al más alto nivel. Aunque su cuota de goles fue moderada, su papel como creador mostró la importancia de su aportación en el engranaje ofensivo. En ese curso, el club señaló su valor dentro de las rotaciones, permitiéndole ser una pieza clave para mantener la flexibilidad táctica frente a distintas demandas de competencia.

El salto definitivo hacia la estabilidad llegó con la llegada de un nuevo técnico a finales de esa época, que entendió la aportación de Canales como un recurso estratégico para mantener la fluidez de la circulación de balón. A partir de ese momento, el cántabro amaneció como un jugador capaz de sostener el ritmo de juego del equipo, marcar diferencias en acciones de transición y contribuir con asistencias que aumentaron la productividad de la delantera. Su presencia se convirtió en un activo valorado por el propio colectivo y por la afición.

Real Betis

En julio de 2018, con la finalización de su contrato en la Real Sociedad, Canales dio el salto a Real Betis Balompié, buscando un nuevo escenario donde potenciar su rendimiento. El proyecto verdiblanco recibió con entusiasmo su llegada, impulsado por la confianza del entrenador de aquel momento, quien ya había mostrado interés en su fichaje previamente. En un entorno que valoraba la creatividad en el mediocampo, Canales encontró un clima propicio para recuperar la mejor versión de su fútbol y consolidarse como uno de los pilares del equipo.

Con el Betis, su juego resurgió de forma notable. Pasó de ser una pieza más a convertirse en un titular habitual, capaz de generar juego desde la segunda línea y de aportar asociándose con los atacantes. Su rendimiento atrajo la atención de la selección nacional, que lo llamó para ver de cerca su crecimiento y la posibilidad de sumarlo a las convocatorias en años próximos. A partir de ese momento, su trayectoria se vinculó estrechamente a un equipo que vivía una etapa de crecimiento y de reconocimiento en el fútbol español.

La temporada 2019-2020 supuso un regreso a la plenitud en su rendimiento individual. En un curso en el que el Betis encontró estabilidad, Canales firmó cifras destacadas en el aspecto goleador, convirtiéndose en una referencia constante para el conjunto verdiblanco y aportando con asistencias decisivas. En la campaña siguiente, su estatus aumentó aún más: fue elegido para formar parte de la capitanía del escuadrón y recibió una renovación de contrato hasta 2026, una señal de la confianza que la entidad depositaba en su presencia y liderazgo dentro del vestuario.

La temporada 2021-2022 resaltó por el rendimiento colectivo del Betis, que logró un balance exitoso entre rendimiento competitivo y resultados en la liga. Bajo la dirección técnica, el equipo consiguió un puesto de privilegio que dio acceso a competiciones europeas, y Canales, con su experiencia y capacidad de generación de juego, jugó un papel decisivo para sostener ese crecimiento. Su influencia en el campo y su participación en momentos clave reforzaron su estatus como uno de los centrocampistas más destacados de la competición española.

Club de Fútbol Monterrey

En el puesto de verano de 2023, Canales dio un nuevo giro a su carrera al incorporarse al Club de Fútbol Monterrey, conocido popularmente como Rayados, una institución de la Liga MX. El acuerdo se cerró con una cifra de transferencia que superó la decena de millones de dólares y que incluía componentes variables, lo que añadió un componente de impulso y expectativa a su llegada a México. Su llegada fue recibida como una de las operaciones más relevantes del mercado estival, y el jugador asumió el reto de adaptarse a un fútbol distinto y a un entorno competitivo con una exigencia diferente a la de Europa.

La primera temporada en tierras aztecas dejó claro que su llegada respondía a una necesidad de creatividad y capacidad de asociación en zonas adelantadas del campo. Su primer tanto llegó en un partido de eliminación en la Leagues Cup, en un duelo frente a Tigres de la UANL que se decidió desde el punto penal, después de una acción en la que un defensa rival se encargó de provocar una falta en el tramo final del partido. Canales, con la frialdad característica de su juego, convirtió desde los once metros para sellar un triunfo importante y encaminar al equipo hacia la siguiente fase. Con ese gol, añadió una nueva página a su historial en la competencia regional y dejó ver su capacidad para hacerse cargo de los momentos decisivos cuando el equipo lo necesita.

Selección nacional

Categorías inferiores

La trayectoria de Canales en el ámbito internacional comenzó con la selección española en categorías juveniles. En el marco del equipo sub-17, logró consagrarse campeón de una Eurocopa disputada en Turquía, superando a Francia en la final de forma contundente. Fue un periodo de aprendizaje que le permitió afinar su forma de jugar y consolidar la idea de que el talento puede florecer cuando se acompaña de un proceso de competición internacional de alto nivel.

Más tarde, en la sub-18, participó en la Copa Atlántico celebrada en Canarias, donde obtuvo el título y recibió el reconocimiento como el mejor jugador del torneo, con un rendimiento destacado que apuntaló su proyección de futuro. En la frontera de las categorías juveniles, también formó parte del equipo sub-19 que disputó la Eurocopa celebrada en Ucrania, una experiencia que reforzó su actitud competitiva ante retos de gran magnitud.

En 2010, volvió a ser convocado para disputar la Eurocopa Sub-19 en Francia, donde su equipo consiguió avanzar hasta la final, quedando subcampeón. En 2011, fue llamado para competir con la selección sub-20 en la Copa Mundial de la categoría, aunque el equipo no logró superar la fase de cuartos de final. En esa misma etapa, participó en la clasificación para la Eurocopa Sub-21 de 2013, marcando tres dianas, incluido un doblete frente a Georgia. Aunque no pudo disputar la eliminatoria ante Dinamarca, fue incluido en la lista para la gran final de Israel, donde una lesión en el primer partido lo dejó fuera de la competición y dio la vuelta a la historia del torneo, que terminó coronando al conjunto español.

Absoluta

El salto a la absoluta llegó a principios de 2019, cuando el técnico Luis Enrique convocó a Canales para completar la preparación de la selección para la clasificación a la Eurocopa 2020. Su debut en el equipo principal se produjo en un encuentro clasificatorio celebrado en el estadio de Mestalla, ante Noruega, un choque que marcó su entrada definitiva en el primer equipo nacional y que fue recibido con reconocimiento por su rendimiento y compromiso. A partir de ese momento, Canales dio continuidad a su presencia en la lista de convocados y se convirtió en una referencia para el juego de la selección cuando se lo requirió el técnico de turno.

Campeonatos en los que ha sido convocado

A lo largo de su trayectoria, Canales participó en diversas competiciones internacionales juveniles y en la selección absoluta en contextos de clasificación y amistosos de alto nivel. Su presencia en sub-17, sub-18, sub-19 y sub-21 dejó una marca de continuidad en un camino que acompaña a muchos de los jugadores que, con el tiempo, se consolidan como referentes en la escena nacional e internacional. En cada etapa, su sentido del ritmo, su capacidad para asociarse con compañeros y su precisión en la ejecución de pases clave se combinaban para encajar dentro de un paraguas de juego que buscaba resultados y desarrollo deportivo.

Estadísticas

Actualizado al último partido disputado el 29 de noviembre de 2025. En cada una de las etapas de su carrera, Canales dejó constancia de una evolución sostenida. Sus cifras hablan de un jugador que no solo busca el gol, sino también la gestión del encuentro desde el centro del campo, el detalle de la asistencia y la capacidad para leer las jugadas que deshilachan las defensas rivales. A lo largo de los años, su aportación ha sido tanto técnica como estratégica, con momentos que marcaron hitos en el funcionamiento de cada equipo que defendió.

Palmarés

Títulos nacionales

  • Copa del Rey (con Betis)

Títulos internacionales

  • Participaciones y distinciones en torneos juveniles internacionales

Distinciones individuales

  • Mejor jugador del torneo Copa Atlántico (2009) durante su etapa juvenil

Vida personal

En lo privado, Canales ha compartido una relación mantenida desde la adolescencia con Cristina Llorens, profesional de la prensa. La pareja contrajo matrimonio el 4 de junio de 2016 en una ceremonia celebrada en Ibiza. En abril de 2018 llegaron los primeros frutos de esa unión, cuando nació India Canales Llorens, y en enero de 2020 fue la llegada de Noah Canales Llorens. En la primavera de 2022 anunciaron la llegada de una tercera hija, una noticia que completó una nueva etapa familiar para el futbolista.

Imágenes de Sergio Canales Madrazo