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Susan Hayward

Nombre completo Edythe Marrenner
Nombre nativo Susan Hayward
Descripción Actriz estadounidense
Fecha de nacimiento 30-06-1917
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 14-03-1975
Nacionalidad Estados Unidos
Ocupaciones actor de cine, modelo, actor de teatro, actor de televisión, actor
Idiomas inglés
EsposasJess Barker
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Susan Hayward, nacida Edythe Marrenner en un barrio bullicioso de Nueva York y forjada en la escena de Brooklyn, se convirtió con el paso de los años en una de las actrices más icónicas del cine clásico estadounidense. Su trayectoria abarcó décadas, desde exuberantes comienzos como modelo hasta la consagración con el Óscar y una serie de galardones que atestiguan su talento. A lo largo de su vida, la actriz navegó entre triunfos artísticos, cambios de estudio y una salud que, pese a todo, no logró disminuir su presencia en la pantalla.

Susan Hayward — Imagen principal

Susan Hayward, nacida Edythe Marrenner en un barrio bullicioso de Nueva York y forjada en la escena de Brooklyn, se convirtió con el paso de los años en una de las actrices más icónicas del cine clásico estadounidense. Su trayectoria abarcó décadas, desde exuberantes comienzos como modelo hasta la consagración con el Óscar y una serie de galardones que atestiguan su talento. A lo largo de su vida, la actriz navegó entre triunfos artísticos, cambios de estudio y una salud que, pese a todo, no logró disminuir su presencia en la pantalla.

Biografía

La propia Susan Hayward vio la luz el 30 de junio de 1917 en el vecindario de Flatbush, dentro de la gran ciudad de Nueva York. Fue la menor de tres hijos de Ellen Pearson y Walter Marrenner, cuyo linaje materno tenía raíces suecas. Sus hermanos mayores, Florence y Walter Jr., completaban una familia que ya mostraba rasgos de carácter independiente y determinación. En sus primeros recuerdos familiares, queda la imagen de una madre que en 1924 sufrió un choque automovilístico con fracturas severas que la obligaron a llevar una escayola prolongada, un episodio que dejaría huellas en la movilidad de la pequeña Hayward y en la dinámica familiar.

Durante su formación, Edythe recibió educación en la Escuela Pública 181 y, tras completar la educación secundaria, continuó su trayectoria académica en la Escuela Secundaria Comercial Femenina, graduándose en 1935. Hayward combinó sus estudios con la vocación teatral que mostraba desde la juventud; en la memoria de antiguos compañeros se conserva la anécdota de su paso por Erasmus Hall High School, pero también la de unas veranos en Flatbush en los que la piscina era su refugio estival por apenas diez centavos de entrada. En este periodo descubrió que la escena podía ser su hábitat, y fue allí donde comenzó a perfilar su talento dramático y su determinación por destacarse en el mundo del espectáculo.

Trayectoria

Inició su carrera como modelo fotográfico, un terreno en el que llamó la atención de directores y productores gracias a su porte y presencia. Fue gracias a un reportaje publicado en una revista que George Cukor se fijó en ella, lo que abrió la puerta a su llegada a Hollywood en 1937. Aunque la intención inicial era audicionar para un papel icónico, la audición no dio el resultado esperado, pero sí permitió que David Selznick la considerara para otras pruebas de pantalla y, finalmente, que firmara con Warner Bros. con un contrato que marcaría los primeros años de su carrera en la pantalla grande. Su nombre artístico emergió por decisión de su representante, Max Arnow, cuando ya tenía un acuerdo inicial de prueba con la compañía. A partir de entonces, Hayward se fue abriendo camino en una constelación de participaciones menores y de apoyo que le sirvieron para perfilar su estilo.

Entre 1937 y 1939, sus apariciones se sucedieron en proyectos como Hollywood Hotel, The Amazing Dr. Clitterhouse (con una parte del reparto convertida en historia de escena), Campus Cinderella y otras producciones de ese periodo. Pese a que sus créditos no siempre recibían la atención deseada, la experiencia acumulada en estos títulos fue clave para su siguiente salto en la industria. Su primera oportunidad de nota llegó al lado de Ronald Reagan en Girls on Probation (1938), una película que la situó en la cartelera y la acercó a proyectos de mayor envergadura. También participó en Comet Over Broadway (1938) y otras cintas, pero su papel no recibió la misma relevancia que su aspiración demandaba, y quedó claro que era momento de cambiar de rumbo.

La trayectoria de Hayward dio un giro decisivo cuando se trasladó a Paramount Pictures en busca de roles que le permitieran lucir su talento. En 1939, ese estudio la contrató por una remuneración semanal considerables y la colocó como una de las protagonistas emergentes de la industria. Su avance recibió un impulso con su interpretación de Isobel en Beau Geste (1939), una película que la emparejó con grandes nombres como Gary Cooper y Ray Milland, y que consolidó su estatura en el cine de aventuras de la época. En esa misma década, participó en otros títulos que fueron delineando su registro como actriz de apoyo, a la vez que exploraba la validez de su expresión ante la cámara.

Con el paso de los años, Hayward fue alternando estancias en distintos estudios y roles que le permitían consolidarse dentro de un circuito de producciones de alto presupuesto y alcance comercial. En Columbia apareció en Adam Had Four Sons (1941), y su paso por Republic Pictures le dio el respaldo necesario para ampliar su versatilidad. En Paramount volvió a protagonizar, y luego su carrera pasó por Universal, donde se sumergió en títulos como The Saxon Charm y una película llamada Tulsa, que, pese a las expectativas, no rindió los resultados esperados en taquilla. Cada uno de estos títulos aportó una pieza a su rompecabezas interpretativo y fortaleció su capacidad para adaptarse a estilos y directores diversos.

La colaboración con Cecil B. De Mille marcó otra etapa relevante: fue elegida para un papel secundario en Reap the Wild Wind, y participó en Letter from Bataan y The Forest Rangers, entre otros proyectos. En esa misma época, su presencia en I Married a Witch (con Fredric March y Veronica Lake) le otorgó un destello de popularidad diferente, y la posibilidad de experimentar con un registro más audaz y cómico a la vez. Este periodo también la llevó a participar en musicales y comedias que expandieron su alcance, sin dejar de lado el perfil de drama que la caracterizaba.

El verdadero despegue artístico llegó tras su asociación con Walter Wanger, quien la fichó para un contrato de varios años que le aseguró proyectos de alto perfil. Su primera película con esa productora fue Canyon Passage (1946), y poco después, en 1947, recibió una nominación al Premio de la Academia por su interpretación de una cantante alcohólica en Smash-Up, the Story of a Woman. Aunque la crítica respondió con reservas, el filme fue un éxito comercial que convirtió a Hayward en una figura de referencia para el público, y la colocó en el radar de los estudios como una intérprete capaz de sostener papeles complejos y desafiantes.

En los años siguientes, su carrera se nutriría de colaboraciones con productoras como RKO y 20th Century Fox, que la mantuvieron en el centro de la industria. Su presencia en My Foolish Heart (1950s) y With a Song in My Heart (1952), junto a la cantante Jane Froman, consolidó su estatus de estrella de cine musical y de drama. En estas producciones, su interpretación recibió reconocimientos y consolidó la idea de Hayward como una actriz capaz de construir personajes con una fortaleza emocional notable. En paralelo, protagonizó otros dramas románticos y piezas de relativo ambición comercial que expandieron su repertorio y su capacidad para sostener el interés del público durante años.

La década de 1950 la llevó a colaborar con directores del calibre de Joseph L. Mankiewicz y a formar parte de un conjunto de proyectos de alto presupuesto. En David and Bathsheba (1951) y luego en With a Song in My Heart (1952), Hayward afinó su perfil de actriz capaz de combinar fuerza y vulnerabilidad. Sus actuaciones en The Lusty Men y otras producciones reforzaron su presencia en la pantalla grande, mientras seguía participando en una mezcla de títulos de gran reparto y cintas de corte más íntimo. En este periodo, su talento fue reconocido con nominaciones y premios que demoraban, pero que finalmente confirmarían su estatura en el firmamento hollywoodiense.

La culminación de su época dorada llegó con I'll Cry Tomorrow (1955), una biografía de una cantante que fue llevada a la pantalla por la industria con un fuerte atractivo de taquilla. Su interpretación del retrato de Lillian Roth y la revisión coral de su vida le valieron una distinción en el ámbito internacional y el reconocimiento de la crítica, aunque fuese una entrega que también enfrentó el escrutinio de la prensa especializada. Este papel abrió las puertas a una nueva fase en la que su presencia siguió siendo sinónima de intensidad interpretativa y de un compromiso con personajes complejos que resonaban con el público de la época.

Con el tiempo, Hayward se consolidó como una figura de referencia en un Hollywood que transitaba entre grandes superproducciones y biografías dramáticas. En la década de 1960, participó en proyectos de mayor ambición temática y, a pesar de ciertos tropiezos comerciales, mantuvo una trayectoria que la mantuvo ligada a títulos que hoy se añoran por su resultado artístico. Entre ellos, destacan sus incursiones en el género de comedia y en producciones de gran presupuesto que marcaron su presencia en la historia del cine. En 1967, por ejemplo, formó parte de una adaptación de Jacqueline Susann que, pese a las críticas, generó ganancias y dejó una marca de época en la cultura pop de la época.

La década siguiente la encontró enfrentando cambios importantes en su vida profesional, así como en su salud. En la escena de Las Vegas, participó en la producción musical de Mame en el , un episodio que reemplazó temporalmente a la cantante que originalmente ocupaba ese rol. Su desempeño recibió elogios por su entrega, aunque las circunstancias técnicas y vocales la llevaron a ceder el escenario ante la necesidad de mantenerse en forma para las siguientes producciones. Este periodo confirmó que, si bien su carrera había sufrido altibajos comerciales, su presencia seguía inspirando a audiencias y a colegas por igual.

Ya en la década de 1970, la salud de Hayward se volvió un asunto central para su vida. Fue diagnosticada de cáncer cerebral, una enfermedad que la llevó a reducir su actividad frente a la cámara y a centrarse en proyectos televisivos y de menor escala. Su última etapa artística la encontró participando en telefilmes y en producciones del oeste, manteniendo su imagen de actriz versátil y de gran fuerza emocional. En 1972, su trabajo en The Revengers y en Heat of Anger para televisión le dio un cierre respetable a una carrera que ya había dejado una huella indeleble en el cine estadounidense.

Un año después, se anunció que su papel en la serie planeada Say Goodbye, Maggie Cole no llegaría a emitirse, debido al estado de salud de la actriz. Aun así, Hayward aceptó la responsabilidad de presentar el Premio a la Mejor Actriz en los premios de la Academia de 1974, un gesto que dejó constancia de su liderazgo y su generosidad frente a una industria que la admiraba. Con el respaldo de colegas como Charlton Heston, subió al escenario para honrar a las intérpretes de ese año, cerrando un capítulo de vida pública intenso y significativo.

Muerte

En marzo de 1972, los médicos detectaron un tumor en el pulmón que, con el tiempo, se transformó en una metástasis cerebral. Tras un derrame en abril de 1973, la salud de Susan Hayward siguió deteriorándose, hasta que el 14 de marzo de 1975 sufrió una última caída en su residencia de Beverly Hills y falleció a los 57 años. El 16 de marzo se celebró un sepelio en una capilla de Carrollton, Georgia, y su cuerpo fue enterrado en el cementerio de la iglesia, junto a su segundo esposo, Eaton Chalkley, con quien había abrazado la fe católica. En 1966, previamente, había sido bautizada en Pittsburgh, una decisión que la dirigió hacia una vida espiritual que, para ella, representaba un refugio y una guía en medio de la vorágine de Hollywood.

The Conqueror, el filme radiactivo

Entre las historias que rodearon su carrera, persiste la controversia sobre la influencia de la radiación en el cáncer que la ató a su final. Se argumenta que la producción The Conqueror (1956), filmada en una región cercana a un ensayo nuclear, habría expuesto al elenco y al equipo a polvo radiactivo. A lo largo de las décadas, varios de los protagonistas y el director de aquella película fallecieron por neoplasias distintas, lo que alimentó estas conjeturas. Aunque no es posible probar una causalidad inequívoca, la especulación persiste en el imaginario colectivo y se cita con frecuencia para discutir las implicaciones de los riesgos ambientales para quienes trabajan en el cine.

Este episodio, sumado a la trayectoria posterior de quienes participaron en la película, se convirtió en una de las leyendas urbanas más persistentes del cine de la época dorada, recordando que la industria a veces enfrentaba condiciones de rodaje peligrosas y que las decisiones creativas podían acarrear costos humanos a largo plazo. Aun así, Susan Hayward dejó una huella indeleble que superó cualquier controversia y que se reconoce en su obra cinematográfica, así como en la memoria de la audiencia que la siguió durante años.

Premios y distinciones

La trayectoria de Hayward fue premiada en múltiples ocasiones por su capacidad interpretativa y su impacto en la cultura popular. Entre los galardones destaca el Óscar a la Mejor Interpretación Femenina por su papel de Barbara Graham en I Want to Live!, reconocimiento que coronó una década de esfuerzo sostenido y que la situó entre las grandes figuras del cine estadounidense. En el mismo periodo, su labor recibió un Globo de Oro y fue reconocida por su talento en distintos festivales y ceremonias.

la actriz obtuvo un reconocimiento del Círculo de Críticos Cinematográficos por su labor en una producción de temática musical, y su labor fue destacada en los anales del cine por la profundidad de su interpretación. En otro plano, Hayward recibió un reconocimiento a la trayectoria y aportaciones artísticas en la Paseo de la Fama de Hollywood, donde se le otorgó una estrella que atestigua su relevancia en la historia de la industria.

Legado y memoria

La herencia de Susan Hayward se apoya en su capacidad para transitar entre géneros y estilos, desde el cine de época hasta la comedia musical y los dramas de alto compromiso social. Su presencia en la pantalla dejó un sello de intensidad contenida y de una rigurosa entrega escénica que ha servido de modelo para generaciones posteriores de intérpretes. A nivel personal, su conversión al catolicismo y su vida familiar representan un polo emocional que completa la figura pública de una artista que, a pesar de las dificultades, fantaseó con la belleza de las historias que contaba y con la responsabilidad de llevarlas a la audiencia con honestidad.

Filmografía destacada

  • Short film (Vitaphone, 1936).
  • Hollywood Hotel (Warner Brothers, 1937).
  • The Amazing Dr. Clitterhouse (Warner Brothers, 1938).
  • Campus Cinderella (Warner Brothers, 1938) (cortometraje).
  • The Sisters (Warner Brothers, 1938).
  • Girls on Probation (Warner Brothers, 1938).
  • Comet Over Broadway (Warner Brothers, 1938).
  • Beau Geste (Paramount, 1939).
  • Our Leading Citizen (Paramount, 1939).
  • $1,000 a Touchdown (Paramount, 1939).
  • Adam Had Four Sons (Columbia, 1941).
  • Sis Hopkins (Republic, 1941).
  • Among the Living (Paramount, 1941).
  • Reap the Wild Wind (Paramount, 1942).
  • A Letter from Bataan (Paramount, 1942) (cortometraje).
  • The Forest Rangers (Paramount, 1942).
  • I Married a Witch (United Artists, 1942).
  • Star Spangled Rhythm (Paramount, 1942).
  • Young and Willing (United Artists, 1943).
  • Hit Parade of 1943 (Republic, 1943).
  • Jack London (United Artists, 1943).
  • The Fighting Seabees (Republic, 1944).
  • Deadline at Dawn (RKO, 1946).
  • Canyon Passage (Universal, 1946).
  • Smash-Up: The Story of a Woman (Universal-International, 1947).
  • They Won't Believe Me (RKO, 1947).
  • The Lost Moment (Universal-International, 1947).
  • Tap Roots (Universal-International, 1948).
  • The Saxon Charm (Universal-International, 1948).
  • Tulsa (Eagle-Lion, 1949).
  • House of Strangers (20th Century-Fox, 1949).
  • My Foolish Heart (Goldwyn-RKO, 1949).
  • I'd Climb the Highest Mountain (20th Century-Fox, 1951).
  • Rawhide (20th Century-Fox, 1951).
  • David and Bathsheba (20th Century-Fox, 1951).
  • I Can Get It for You Wholesale (20th Century-Fox, 1951).
  • Snows of Kilimanjaro (1952).
  • With a Song in My Heart (20th Century-Fox, 1952).
  • The Lusty Men (RKO, 1952).
  • The President's Lady (20th Century-Fox, 1953).
  • White Witch Doctor (20th Century-Fox, 1953).
  • Demetrius and the Gladiators (20th Century-Fox, 1954).
  • Garden of Evil (20th Century-Fox, 1954).
  • Untamed (20th Century-Fox, 1955).
  • Soldier of Fortune (20th Century-Fox, 1955).
  • I'll Cry Tomorrow (MGM, 1955).
  • The Conqueror (RKO, 1956).
  • Top Secret Affair (Warner Brothers, 1957).
  • I Want to Live! (United Artists, 1958).
  • Thunder in the Sun (Paramount, 1959).
  • Woman Obsessed (20th Century-Fox, 1959).
  • The Marriage-Go-Round (20th Century-Fox, 1961).
  • Ada (MGM, 1961).
  • Back Street (Universal-International, 1961).
  • I Thank a Fool (MGM, 1962).
  • Stolen Hours (United Artists, 1963).
  • Where Love Has Gone (Embassy-Paramount, 1964).
  • Valley of the Dolls (20th Century-Fox, 1967).
  • The Honey Pot (United Artists, 1967).
  • Caesars Palace (Las Vegas, 1968) en la producción de Mame, interpretación que no terminó de consolidarse en la obra estable de la que se esperaba.
  • Heat of Anger (CBS/Stonehedge-Metromedia, 1972) (adaptación televisiva).
  • The Revengers (Cinema Center, 1972).
  • Say Goodbye, Maggie Cole (ABC/Spelling-Goldberg, 1972).