Thomas Gainsborough
| Nombre completo | Thomas Gainsborough |
|---|---|
| Nombre nativo | Thomas Gainsborough |
| Descripción | Pintor inglés |
| Fecha de nacimiento | 14-05-1727 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 02-08-1788 |
| Nacionalidad | Reino Unido |
| Ocupaciones | pintor, dibujante, retratista, pintor de paisajes, dibujante arquitectónico, grabador, artista |
| Géneros | retrato pictórico, pintura del paisaje, retrato |
| Grupos | Real Academia de Artes |
| Idiomas | inglés |
| Esposas | Margaret Burr Gainsborough |
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Thomas Gainsborough nació en Sudbury, un bastión rural de Suffolk, y fue bautizado el 14 de mayo de 1727, para fallecer en Londres el 2 de agosto de 1788. Su trayectoria artística lo convirtió en un referente de la pintura de paisajes y retratos en el ámbito inglés, destacando por una sensibilidad que funde figura y entorno de manera casi inseparable. Acumuló renombre como académico y figura clave de la Royal Academy of Arts, y su rivalidad con sir Joshua Reynolds marcó buena parte de la historia artística de la época. Su influencia perdura en la forma de abordar lo pictórico en su país.
Thomas Gainsborough nació en Sudbury, un bastión rural de Suffolk, y fue bautizado el 14 de mayo de 1727, para fallecer en Londres el 2 de agosto de 1788. Su trayectoria artística lo convirtió en un referente de la pintura de paisajes y retratos en el ámbito inglés, destacando por una sensibilidad que funde figura y entorno de manera casi inseparable. Acumuló renombre como académico y figura clave de la Royal Academy of Arts, y su rivalidad con sir Joshua Reynolds marcó buena parte de la historia artística de la época. Su influencia perdura en la forma de abordar lo pictórico en su país.
Vida y obra
Suffolk
Gainsborough emergió en un entorno modesto; su padre, John Gainsborough, trabajaba como tejedor y artesano de lana, mientras su madre era la hermana del reverendo Humphry Burroughs. A los trece años demostró un talento natural con el lápiz que impresionó a la familia y le abrió las puertas para viajar a la capital en 1740 para formarse artísticamente. En Londres inició su aprendizaje con el grabador francés Hubert François Gravelot, y posteriormente se asoció con la escuela de William Hogarth, donde fue expandiendo su visión pictórica. Más adelante completó su formación bajo la tutela de Francis Hayman, maestro de la historia y la grandilocuencia clásica. Su juventud en la ciudad incluyó colaboraciones en decoraciones para los jardines de Vauxhall y aportes a proyectos de beneficencia; estas experiencias le permitieron entender mejor la relación entre proyecto público y práctica artística.
A través de Gravelot recibió influencias de la tradición de Antoine Watteau, y pronto se dejó seducir por las estéticas de la escuela flamenca y, más adelante, por el dibujo y la retórica del barroco de Anthony van Dyck. Estas combinaciones le sirvieron para empezar a perfilar un lenguaje propio, que podría conciliar lo elegante con lo observacional, en una época en la que el retrato demandaba cercanía y prestigio a partes iguales.
En 1746, contrajo matrimonio con Margaret Burr, hija ilegítima de Henry Scudamore, tercer duque de Beaufort, quien aseguró una anualidad de doscientas libras para la pareja. Aquel periodo se caracterizó, sin embargo, por una comercialización irregular de su obra, principalmente orientada a paisajes que no vendían con facilidad. Por ello regresó a Sudbury entre 1748 y 1749, para enfocarse de lleno en la pintura de retratos.
En 1752 la familia se trasladó a Ipswich, aumentando la demanda de retratos personales, principalmente de comerciantes y caballeros de la zona. Las cargas financieras siguieron presentes y, para sostenerse, recurrió a préstamos con la anualidad de su esposa como garantía. Su progreso se hizo más sólido cuando, a partir de ese momento, consolidó una clientela cada vez más distinguida y exigente.
Bath
Entre 1759 y 1774 se instaló en Bath, una ciudad balneario que atraía a la aristocracia y a la naciente clase media rica de la isla. Allí ejecutó numerosos retratos y paisajes que ampliarían su reputación. En ese periodo destacan obras como la que se ha llegado a describir como la mujer vestida de azul. Su residencia fue la The Circus, un claro testimonio de su deseo de integrarse en un círculo social elevadísimo. Desde esa etapa, comprendió que estudiar a maestros como Van Dyck podía afinar su mirada hacia la grandeza del retrato y la atmósfera del paisaje.
A partir de 1761, empezó a presentar trabajos ante la Society of Arts en Londres y, a partir de 1769, a la Royal Academy. Sus retratos de clientes influyentes captaron la atención nacional y le valieron el reconocimiento de pertenecer, en calidad de fundador, a la Royal Academy en ese año. Sin embargo, su relación con la institución fue compleja y, a finales de 1773, dejó de exponer allí sus pinturas.
Londres
En 1774, la familia se mudó a Schomberg House, en el corazón de Pall Mall, donde continuó desarrollando su producción. En 1777 reabrió su ciclo de exposiciones en la Royal Academy, mostrando retratos de personajes célebres y manteniendo una presencia constante en las salas durante los años siguientes. En 1780, otorgó retratos al rey George III y a la reina consorte Carlota Sofía, lo que reforzó su posición e influyó en la forma en que la Academia esperaba la presentación de su obra. Aun así, en 1783 trasladó sus pinturas de la exposición a Schomberg House para su exhibición privada.
En 1784, tras la muerte del pintor real Allan Ramsay, la corona favoreció de nuevo a Joshua Reynolds, rival de Gainsborough y presidente de la Royal Academy. A pesar de ello, Gainsborough siguió siendo un favorito de la familia real, y su último deseo fue ser enterrado en la iglesia de St. Anne, en la localidad de Kew, junto a un destacado ilustrador botánico, Francis Bauer. En 2011 se habló de una iniciativa para financiar la restauración de su tumba, evidenciando la perenne devoción hacia su figura.
En sus últimos años, Gainsborough se dedicó a paisajes con presencia humana limitada, destacando por una aproximación más sobria y contenida. Junto a Richard Wilson, fue uno de los fundadores de la escuela paisajística británica del siglo XVIII. Su status like a portraitist escaló entre la aristocracia, lo que le permitió acumular una notable fortuna a partir de sus retratos. Su muerte puso fin a una etapa dorada de la pintura inglesa.
Fuentes de su biografía señalan que, a lo largo de su carrera, produjo más de 500 obras, de las que aproximadamente 230 serían retratos. Sus composiciones se demarcaban por la elegancia de la figura, el encanto poético y una paleta fría dominada por verdes y azules, ejecutadas con pincelada suelta y trazos largos. Este tratamiento lumínico transmite una melancolía poética que también resonaba en la tradición flamenca que influyó su formación.
Como recurso pictórico, a menudo ambientó las figuras al aire libre, lo que se aprecia con claridad en retratos emblemáticos como El Señor y la Señora Andrews, donde el paisaje complementa a las personas y se convierte en parte de la narración. Un ejemplo igual de famoso es El retrato de las hermanas Linley, en el que la integración del bosque otoñal y las telas de las protagonistas crea una sensación de que sus rostros surgen del entorno.
La relación entre humanidad y naturaleza ha sido interpretada por la crítica como un eco de ideas romántizantes anteriores. Autores como Henry Mackenzie e influjos de Rousseau alimentaron esa visión de una humanidad que encuentra su verdad interior en contacto directo con la naturaleza. Gainsborough también abordó paisajes sin figuras, de los que destacan Bosque de Cornard, El abrevadero y La carreta del mercado, entre otros, custodiados por la National Gallery de Londres.
Entre sus retratos notables destacan Sarai Buxton, Isaac Henrique Sequeira y la familia Baillie, así como composiciones íntimas como La esposa de William St Quintín, El paseo matinal y La señora Siddons. Sus retratos de la actriz Sarah Siddons, y su representación de la musa trágica, muestran la presencia de la teatralidad en su arte, mientras que otros retratos, como Perdita Robinson o La señora Tenant, amplían el abanico de clientela distinguida que alimentó su fama y su fortuna. Fue también un prolífico grabador y dibujante, y exploró la litofanía, un sistema de proyección de imágenes a través de pantallas de cerámica que filtraban la luz, ampliando su repertorio técnico.
Técnica
Gainsborough destacaba por la rapidez de aplicación de color y por trabajar guiado por la observación directa de la naturaleza y de la psicología humana, en lugar de adherirse rígidamente a las reglas académicas. Su paleta sugerente y la economía de pinceladas se perciben como un rasgo característico de su madurez, que permitía integrar la figura y el paisaje en una sola escena. Constable describió su obra de una manera elusiva, diciendo que mirar sus pinturas provocaba lágrimas sin saber la causa exacta, lo que evidencia la carga emotiva de su estilo.
Una afirmación de Gainsborough resume su deseo de liberarse de la monotonía de los retratos para abrazar la vida al aire libre: soñaba con abandonar por un tiempo el estudio para dedicarse a la viola da gamba y vivir en una aldea tranquila, pintando paisajes en la última etapa de su vida. En su tratamiento, las figuras de retratos y las escenas circunstantes se funden, permitiendo que la presencia humana sea parte integral del paisaje. Su última fase se caracteriza por una ligereza cromática y trazos deliberadamente sobrios y expresivos.
Entre sus técnicas experimentales se cuenta la inmersión de una esponja al extremo de una vara para aplicar acuarela de forma no definida, y el resultado final ofrecía formas reconocibles tras completar la obra; lo llamaba “sus estropajos”. Este recurso innovador demostró que la textura y la forma podían emerger de la interacción entre técnica y intuición.
Obras emblemáticas muestran su capacidad para unir dos géneros: retrato y paisaje. Entre estas se cuentan retratos de la señora Graham, Mary y Margaret, y el más conocido paseo matutino junto a su pareja, que ha sido interpretado como una síntesis entre intimidad y entorno natural. También figuran retratos de figuras notables como el compositor Carl Friedrich Abel, en el que la viola da gamba se integra con el retrato, y la figura del duque de Argyll, que ilustra su destreza para capturar la nobleza y la personalidad en una sola imagen.
En el estudio de la colaboración, el único ayudante registrado de Gainsborough fue su sobrino, Gainsborough Dupont, quien colaboró en algunas obras. En el último tramo de su vida trabajó junto a John Hoppner en un retrato de cuerpo entero de Charlotte, condesa de Talbot, dejando constancia de una transición generacional en la pintura de retrato. En conjunto, produjo más de quinientas obras, de las que cerca de doscientas y treinta eran retratos. Sus cuadros se destacan por la elegancia sobria de las figuras, el encanto poético, y una paleta fría que favorece los verdes y azules, ejecutados con una pincelada suelta y larga que realza la fluidez de la composición.
La atmósfera de sus obras se asienta en una luz tenue y en una memoria de la pintura flamenca del siglo XVII, cuyas reminiscencias se perciben en la forma de tratar la luz y la atmósfera general de las escenas. Muchas creaciones sitúan a las figuras en un contexto exterior, sugiriendo que la naturaleza actúa como un escenario para la acción humana. En retratos como El Señor y la Señora Andrews y El retrato de las hermanas Linley, el paisaje no es mero decorado, sino un componente que determina la lectura de la escena, generando una armonía entre lo humano y lo natural que ha sido considerada un hito de la pintura inglesa.
Legado y alcance, Gainsborough es reconocido como uno de los grandes maestros del retrato británico y se le atribuye haber elevado la categoría del paisaje británico en su época. Sus enfoques para fundir figura y fondo inspiraron a generaciones posteriores y consolidaron la idea de que la pintura inglesa podía sostener una narrativa poética sin perder el compromiso con la observación realista. Su influencia consiguió que la élite aristocrática buscara su pincel a lo largo de toda su carrera, asegurando una fortuna que reflejaba la demanda y la estima que su trabajo generaba entre los poderosos de la nación.
En la ficción y la música
- Kitty (1945) representa una visión novelada de Gainsborough, con la interpretación de Cecil Kellaway como el pintor en una historia de ficción, que contribuyó a popularizar su figura entre el público cinematográfico.
Galería de obras selectas
- Paisaje en SuffolkPaisaje en Suffolk (1748)
- AutorretratoAutorretrato (1754)
- Las hijas del pintor persiguiendo una mariposaLas hijas del pintor persiguiendo una mariposa (1756)
- Dos niñas con un gatoDos niñas con un gato (h. 1759)
- Puesta de solPuesta de sol (1760)
- Las hijas del artista, Molly y PeggyLas hijas del artista, Molly y Peggy (h. 1760)
- Retrato del compositor Carl Friedrich Abel con viola da gambaRetrato del compositor Carl Friedrich Abel con viola da gamba (h. 1765)
- John Campbell, cuarto duque de ArgyllJohn Campbell, cuarto duque de Argyll (1767)
- El carro de la cosechaEl carro de la cosecha (c. 1767)
- Retrato de Jorge III en túnicas parlamentariasRetrato de Jorge III del Reino Unido en túnicas parlamentarias (1785)
- La señora SiddonsLa señora Siddons (1785)
- La señora de Richard Brinsley SheridanLa señora de Richard Brinsley Sheridan (1785–86)
- Campesina con perro y jarroCampesina con perro y jarro (1785)
- AutorretratoAutorretrato (1787)
- Georgiana Cavendish, duquesa de DevonshireGeorgiana Cavendish, duquesa de Devonshire (1783)