Thomas Wyatt
| Nombre completo | Thomas Wyatt |
|---|---|
| Nombre nativo | Thomas Wyatt |
| Descripción | Poeta y diplomático inglés |
| Fecha de nacimiento | 01-01-1503 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 11-10-1542 |
| Nacionalidad | Reino de Inglaterra |
| Ocupaciones | poeta, diplomático, escritor, político, traductor |
| Géneros | soneto |
| Idiomas | inglés |
| Parejas | Elizabeth Darrell |
| Esposas | Elizabeth Brooke |
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.
Thomas Wyatt nació en 1503 en Allington Castle, en Kent, y fue un poeta y diplomático inglés que dejó una huella decisiva durante el Renacimiento en su país. Al servicio de Enrique VIII, introdujo en la lengua inglesa las innovaciones formales de la poesía italiana. Su vida se desenvolvió entre intrigas de corte, misiones diplomáticas y una labor literaria que le otorgó un lugar singular en la historia.
Thomas Wyatt nació en 1503 en Allington Castle, en Kent, y fue un poeta y diplomático inglés que dejó una huella decisiva durante el Renacimiento en su país. Al servicio de Enrique VIII, introdujo en la lengua inglesa las innovaciones formales de la poesía italiana. Su vida se desenvolvió entre intrigas de corte, misiones diplomáticas y una labor literaria que le otorgó un lugar singular en la historia.
Vida
Originario de una familia de la aristocracia inglesa, Thomas Wyatt fue hijo de Sir Henry Wyatt y Anne Skinner. En 1516 inició su fértil trayectoria al servicio de la corte de Enrique VIII, y ese mismo año comenzó sus estudios en St. John’s College de la Universidad de Cambridge. A los 18 años contrajo matrimonio con Elizabeth Brooke, descendiente de la familia Cobham, con quien procreó dos hijos: Thomas Wyatt el Joven y Anne Wyatt.
Con el paso del tiempo, su destreza diplomática le valió el encargo de una misión de alto nivel. En 1524 fue nombrado embajador en una coyuntura crucial para la ruptura entre el rey y Catalina de Aragón, y poco después su matrimonio terminó en disolución mediante acusaciones de adulterio. Este periodo de la vida de Wyatt estuvo marcado por las tensiones de una corte que vivía bajo el pulso de los deseos y las intrigas de Ana Bolena, y las maniobras políticas que envolvían su figura.
La relación entre Wyatt y la familia de Ana Bolena estuvo en el centro de una de las redes cortesanas más complejas de la época. La hermana de Wyatt era una de las amigas más íntimas de Ana Bolena, y más tarde llegó a ocupar una posición destacada como dama de honor de la reina. Wyatt, por su parte, se enamoró de Ana en la década de los años veinte, y la prensa de la época dejó constancia de rumores que situaban la posibilidad de un vínculo amoroso entre ambos. En ese contexto, Enrique VIII decidió separarlo de la corte mediante una misión diplomática que lo llevó a Italia.
Durante la disputa por el divorcio papal, Wyatt acompañó a Sir John Russell a Roma, con la misión de gestionar ante el papa Clemente VII la anulación del matrimonio entre el rey y Catalina de Aragón. En ese viaje acumuló pruebas de los mecanismos de las potencias europeas y, al tiempo, vivió un episodio que marcaría su vida para siempre: fue capturado por las fuerzas de Carlos V cuando entraron en Roma y el papado quedó bajo presión. Wyatt logró escapar y regresar a su tierra, conservando el pulso de sus ideas y su afán de servir a la corona.
En 1535 recibió el honor de la caballería, y poco después, en 1536, fue recluido temporalmente en la Torre de Londres tras altercarse con el duque de Suffolk y por sospechas de haber sostenido una relación extramatrimonial. Su liberación llegó gracias a la influencia de Thomas Cromwell, con lo que volvió a cumplir funciones en la administración. Durante su estancia en la torre, fue testigo de la ejecución de Ana Bolena y dejó constancia de aquella experiencia en un poema que resonó entre los lectores de la geografía inglesa.
La suerte pareció sonreírle de nuevo en 1541, cuando volvió a ser señalado por traición. No obstante, la intervención de la reina Catalina Howard lo salvó, siempre que reconciliara su situación con su esposa. Recobró entonces su rol como embajador y una vez más se vinculó a los asuntos de Estado, a la espera de nuevos cometidos. Su salud se debilitó muy poco tiempo después y 1542 lo sorprendió en Sherborne, Dorset, cuando contaba aproximadamente cuarenta años.
Obra
En el terreno literario, Wyatt comparte con Henry Howard, conde de Surrey, la iniciativa de introducir la formación del soneto en el inglés, asimilando la tradición catorce versos proveniente de Italia para darle una voz propia a la poesía del Renacimiento isabelino. Su labor representa la primera fase de la influencia italiana en la poesía inglesa y marca un giro decisivo en la evolución de la lírica inglesa del siglo XVI.
Entre sus tareas destacan las traducciones de Petrarca, así como la creación de sonetos notables que reflejan un interés por la intimidad emocional y la belleza formal. Sus compendios no vieron la luz en vida, pero alrededor de 1557 alcanzaron la atención pública gracias a una recopilación conocida como Tottel’s Miscellany, apareciendo bajo el título Songes and Sonettes.
La poesía lírica de Wyatt se aprecia por su elegancia y una melancolía contenida. Sus sonetos suelen presentar un amante diligente y noble que rinde homenaje a una dama orgullosa y poco receptiva, una dinámica de deseo y distancia que envuelve sus versos en un tono sobrio y delicado. En este marco, uno de sus sonetos más discutidos, Whoso list to hunt, se asocia tradicionalmente a Ana Bolena y ha sido objeto de largas lecturas críticas.
Descendencia
Del matrimonio de Wyatt nació Thomas Wyatt el Joven (1521-1554), un político destacado que se convirtió en líder de la conocida Rebelión de Thomas Wyatt, un movimiento que aludía a la oposición al matrimonio entre la reina María I y el príncipe Felipe II.
Aunque la insurrección no se expandió más allá del condado de Kent, resultó lo bastante significativa para que la reina María I se fijara en la posibilidad de un levantamiento contra su poder. Este episodio desencadenó una cadena de consecuencias que incluyó el encarcelamiento de la futura Isabel I en la Torre de Londres y, finalmente, la ejecución de Thomas Wyatt.